La Galerna

Martin Braithwaite, el Barcelona y el señorío

A mediados de enero, en pleno mercado invernal, el Sevilla pagó la cláusula de En-Nesyri (20 millones de euros), movimiento que dejó al Leganés sin uno de sus mejores futbolistas en plena batalla por evitar el descenso. Fue un palo para el club blanquiazul, pero se produjo dentro del mercado invernal, y no precisamente el último día, por lo que el Lega tuvo  tiempo para buscar un sustituto de garantías o invertir lo ingresado en la(s) operación(es) que considerase oportuna(s).

Semanas después, ya en febrero (a finales, de hecho), el Leganés ha vuelto a perder una pieza clave, en esta ocasión a Martin Braithwaite, que se ha convertido en el día de hoy en nuevo futbolista del Barcelona. La diferencia respecto a En-Nesyri es evidente. Se trata de una operación fuera de mercado, a pocos meses para el final de la temporada y que minimiza hasta el extremo las opciones de un Leganés que, todavía en descenso, ya había perdido bastante potencial con el adiós de En-Nesyri.

Sorprende, en primer lugar, que los organismos pertinentes del fútbol español permitan a un club como el Barcelona realizar un fichaje que, siendo serios, adultera de alguna manera la competición, más concretamente la pelea por la permanencia. En segundo lugar, aunque no tan sorprendente como lo recientemente comentado, llama la atención la sangre fría con la que el Barça ha ido filtrando nombres desde que se lesionó Dembélé (su baja de larga duración es la que le permite al club catalán acometer una contratación en febrero). Un extravagante carrusel que se ha detenido en Braithwaite. Sin pudor. Sin un mínimo de empatía. El señorío, aquel que siempre le faltó al Real Madrid, según la prensa, tirado por los suelos por una entidad que lleva años abanderando los valors. El relato, una vez más superado por la realidad.

Se dice que el Leganés tendrá licencia para fichar, pero, siendo serios, ¿qué va a conseguir un club tan humilde en tiempo récord? Necesita un futbolista de rendimiento inmediato, que acepte venir casi en marzo y se ajuste al límite salarial del club. Y no es el Leganés un conjunto potente económicamente pese a lo ingresado por En-Nesyri y Braithwaite. Reaccione o no a la salida de este último, lo cierto es que su situación es extrema. El infierno de Segunda quema más que nunca y la culpa es del Barcelona, su inexistente señorío y el respaldo de los organismos, que se apoyan en el vacío legal para no molestar.

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