La Galerna

Marca: de apoteosis a nevera

Buenos días. La sabiduría popular es lo que tiene. Te puede dejar en pelotas con la misma facilidad con la que Luis Suárez se autoestrangula en el área para provocar un penalti. Hay un refrán o dicho para cada situación. "No se puede estar en misa y repicando" es frase de abuela pero vivan las abuelas, aquellas señoras que crecieron en un mundo acaso más limpio que el que nos ha tocado vivir y trajeron de allí, ingenuas, sentencias que de nada sirven en este planeta cabeza abajo.

El diario Marca, por ejemplo, antes conocido como Hernia Chronicle, brevemente cuasi-retirado del mote (no nos dejásteis retirárselo y cuánta razón teníais) y hoy de vuelta en su apodo de alcurnia, coge esa sentencia de la abuela y hace con ella un canutillo capaz de ofrecer mejor uso en cualquiera de las fiestas de los Neymar, jr., sr. y espíritu santo. Marca se ha pedido estar en misa y repicando y de ahí no le apea nadie. Si acaso su audiencia. Una audiencia que ya se estaba acostumbrando a un cambio positivo y que ahora se ve de vuelta, con espanto, en las más nefandas tinieblas de Campillo.

Dentro de la vergüenza mediática de las últimas 48 horas, nadie ha desempeñado un papel más hipócrita y risible que el diario Marca. Esto (os lo recordamos) era ayer:

Esto es hoy:

Sí, queridos amigos. Sí. De lo apoteósico a la nevera y tiro porque me toca. Lo que ayer era eterna gloria blaugrana hoy es campo abierto para la censura y la sospecha. Lo que ayer eran loas a la histórica remontada culé, con su épica consustancial, es hoy terreno abonado para la indignación por la más repugnante masacre deportiva perpetrada en un terreno de juego de élite desde que un árbitro impidió al Madrid, en su eliminatoria contra (oh) el Barcelona, hacerse con su sexta Copa de Europa consecutiva en 1961. Lo que ayer eran cuatro periódicos más, comprados por dos culés y dos mediopensionistas que pasaban por el estanco y se quedaron atrapados por el guarismo, hoy tienen que ser cuatro periódicos más comprados por madridistas y/o gentes de bien, escandalizados ante la magnitud del oprobio.

Too late, Hernia Chronicle. Somos imbéciles, sí, porque sostenemos con nuestro interés este negocio del fútbol que está podrido y por lo visto seguirá estándolo merced (entre otras cosas) a vuestra connivencia con portadas como la de ayer. Pero no somos tan imbéciles como para dar con vosotros el salto al vacío que nos proponéis, ese salto al vacío hasta la portada de hoy para el que no nos alcanzaría ni con parapente. Para poner nuestra memoria a prueba hacen falta algo más que 24 horas, Hernia Chronicle. Tú (pese a la muy hipócrita presencia de la constatación de los "graves" errores arbitrales a pie de la O con tilde de "apoteósico") ya te significaste ayer. Hoy déjanos en paz.

No hay ninguna constancia oficial de que Aytekin vaya a ser mandado a la nevera. Lo dice Marca y a nosotros se nos ocurre que se lo ha inventado por la mala conciencia del "Apoteósico" de ayer. Vamos a ver qué ponemos hoy para dejar claro a los indignados, a los justísimamente indignados, que no les dejamos solos.

-Mira, como no podemos recular porque quedaríamos todavía peor, vamos a hablar de un supuesto neverazo a Aytekin que implícitamente deslice la sensación de que en realidad estamos con los agraviados. Y no es que no estemos con los agraviados, chicos. Es que estamos a la vez con los agraviados y con los agraviadores. Contra la limpieza del fútbol y a favor de ella. Con la apoteosis y con la nevera sin solución de continuidad. ¿Quién dijo que no se puede? Yes, we can.

Por su parte As, que ayer sorprendía con el pudor de -al menos- no sumarse al obsceno jolgorio del atraco con un titular razonable ("Remontada con reparos"), hoy se ha despertado con el pie cambiado. Si Marca tiene mala conciencia por haberse bañado en Canaletas tras el asalto, As parece tenerla por no haberse sumado a Gaspart y Cristóbal Soria. El clamor de rabia de quienes preconizan un fútbol limpio ha sorprendido a Relaño en calzoncillos, aún frotándose los ojos por su inesperada dignidad de ayer.

-¿Y qué ponemos hoy, por Dios? ¿Qué hacemos en medio de este lío? ¿No nos significamos ayer con algún peligro en favor de quienes tienen toda la razón?

-No pasa nada. Hay un amistoso Madrid-Barça en Miami el 29 de julio. Salgamos por (esas) peteneras y así ganamos tiempo.

-¡Es verdad! Y si no tenemos el próximo disco de Justin Bieber, ¿no?

-Lo que sea con tal de que pase el tiempo y nos sobrevuele este marrón. Joder, quién me mandaría meterme ayer.

Los medios catalanes, por su parte, se quedan a un paso de plantear la presidencia de la Generalitat (o como vaya a llamarse el gobierno en la Cataluña postEspaña y postVerdad) para Sergi Roberto. Ya sabemos que el Barça es ese club que exige su exilio geográfico y residencia deportiva mientras el Madrid empieza a ser ese club que acata su residencia geográfica pero clama por su exilio deportivo.

No vemos mal lo de Sergi Roberto para la presidencia del nuevo estado catalán. El chico gusta a las muchachas, probablemente sube en bici el Tibidabo de cuando en cuando, sonríe bastante y -como solamente sale al campo con el tiempo justo para meter el gol o lo que sea- no le da para obstinarse en piscinazos, agresiones y acoso arbitral como hacen sus compañeros, consagrados en cuerpo y alma a dichas tareas. Sergi Roberto, queremos un hijo tuyo o algo, qué sabemos, una presidencia de un país de ensueño o una nueva rúbrica a otra ceremonia de la excrecencia.

Pasad un buen día.

 

 

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