La Galerna

Un Marco incomparable

Marco Asensio es un futbolista con unas cualidades innatas abrumadoras. Se destrozó el ligamento anterior y el menisco externo de su rodilla izquierda durante un partido amistoso contra el Arsenal el 24 de julio de 2019. Julio y Marco están relacionados desde la Roma precristiana y ese día, aunque Marco no había participado en las Guerras Médicas porque no tuvieron nada que ver con los romanos, sí comenzaba la campaña de recuperación más importante que había librado hasta ese momento.

Para un futbolista, sufrir esta lesión es el equivalente a que un ingeniero se rompa el cráneo y el cerebelo, los sustituya por un casco y un higadillo respectivamente, y después sea capaz de domarlos para que ejerzan la función que hacían los órganos originales y que además no afecte el cambiazo en el rendimiento.

Lo peor que le puede suceder a alguien con mucho talento natural es tener una vida con ausencia de problemas. Todos sabemos que Marco ya ha superado quizá el mayor drama que se pueda sufrir. Sin duda, aquello le dotó de una madurez poco común incluso en personas más mayores, pero el destrozo articular que sufrió el pasado verano, además del consiguiente calvario, va a proporcionar a Marco unos cimientos vitales que suplirán con creces el posible debilitamiento físico.

Aunque se diga lo contrario, cada vez se toleran menos los errores y los contratiempos. Vivimos en una cultura que idolatra el éxito brillante de plexiglás, cuando el fracaso y el contratiempo son el mejor aprendizaje posible. El atajo siempre desemboca en el hundimiento personal. Uno no está inmunizado, aunque sea de manera parcial, contra la debacle ni sabe sobreponerse al fracaso si no se ha derruido por dentro antes. El triunfo es un bien contra el que hay que luchar firme para que no te destruya.

El espléndido documental de Realmadrid TV Marco Asensio, el desafío, muestra el vía crucis completo desde la lesión del mallorquín hasta la resurrección ansiada y asensia. En el primer segundo tras el chasquido de la rodilla, queda reflejada la intuición de Marco; tras un cruce de miradas con el médico, sabe lo que le ocurre, aunque pregunte al banquillo e intente negarlo. Sergio hace fuerza para que solo sea el menisco. El doctor sabe que no es solo el menisco. Entonces, Asensio visualiza el camino largo que le espera y comienza a lubricarlo con lágrimas para reducir la resistencia y hacerlo más llevadero.

Nos muestra un Asensio virguero, pero con los pies en la tierra. Bueno, al principio solo con un pie en la tierra, porque el otro no puede apoyarlo, tiene la rodilla envuelta en esa red de poliestireno que protege a las chirimoyas. Pero según avanza la recuperación, puede plantar los dos pies. Al principio solo en el agua, porque Marco es de Mallorca y tiene querencia marítima, mas después fuera también. Comienza a subir escaleras, a pedalear, a caminar sin muletas. Si se es una persona aprensiva, por momentos es necesario retirar la mirada de la pantalla; las imágenes suenan, duelen, el sufrimiento llega mitigado, pero real.

El ligamento anímico de Marco se quiebra al recordar la primera llamada que realizó a su padre desde el vestuario tras la lesión. Su novia somatiza y también se desarma en un momento del documental, un trabajo que muestra mucho más de lo que tal vez se propusiese: enseña una organización de infraestructuras, equipos y profesionales demencial, el Real Madrid tiene hasta una máquina de la NASA para reducir la gravedad —concepto maravilloso en una lesión— que permite caminar con menos carga sobre la rodilla; exterioriza la relación entre el equipo médico y el jugador, la complicidad y resalta que el buen trato es esencial; exhibe la camaradería con los compañeros, Hazard vacila a Marco en los primeros pasos de la recuperación diciéndole que para jugar al fútbol hay que tocar el balón, no vale solo con correr, y Marcelo exuda una felicidad verdadera que no puede contener al verle correr con normalidad por Valdebebas.

Sea cual sea el futuro, nadie puede negar que Asensio es un jugador especial, ha hecho disfrutar más y ha logrado unos objetivos en pocos años mayores que muchos futbolistas de éxito en toda su carrera. La lesión le ha servido para encofrar su carácter. No albergo dudas de que a partir de ahora veremos un jugador más sólido en todos los sentidos que hará vibrar al madridismo muchos años porque nuestro Marco es incomparable.

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