La Galerna

Los chicos de Florentino

La actual política de contrataciones del Real Madrid es de sobra conocida:

  1. Renuncia a pagar cifras estratosféricas, superiores a 200 millones, exceptuando el caso de dos o tres jugadores que actualmente no están a la venta.
  2. Rastrear el mercado en busca de grandes jugadores cuya situación contractual esté próxima a su finalización para facilitar y abaratar una negociación con su club.
  3. Captación de todo el talento joven que destaque de manera muy evidente. No se trata de fichar a un balón de oro sino al que será el balón de oro dentro de cinco o seis años.

Es una política discutible, en cuanto que renuncias al fichaje de futbolistas de clase media o incluso a muchos grandes jugadores, por los cuales, no obstante, tendrías que pagar unas cifras difícilmente asumibles. Pero lo que no se puede dudar es que la apuesta de Florentino es decidida y se ha llevado a cabo, dentro de su propia lógica, con bastante eficiencia.

En el punto uno no hay más que una aspiración que es un secreto a voces: Kylian Mbappé. Su juventud, la predisposición del futbolista a jugar algún día en el Real Madrid y el potencial que se le presume son, para el club, suficientes razones como para decidir esperar a un momento contractual que fuerce a una negociación cuyo coste no pasa solo por un precio que supondrá el récord histórico por un traspaso como, también, por el sacrificio de no haber contado, mientras tanto, con una referencia incontestable en el equipo.

La vía descrita en el segundo punto ha supuesto un conteo selectivo pero incesante de incorporaciones: Toni Kroos, Thibaut Courtois y Eden Hazard.

Pero ha sido la tercera estrategia, la captación de talento joven, en la que más énfasis ha puesto la entidad. Aunque Florentino Pérez aseguró, a finales de mayo, en una entrevista a José Ramón de la Morena, que ese ha sido el plan del club desde hace muchos años (citó a Sergio Ramos, Marcelo o Varane como ejemplos), nunca esta tendencia había alcanzado la dimensión actual. Podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el Real Madrid es el club que acumula la mayor reunión de talento sub23 del mundo.

A día de hoy podríamos citar a

Portería: Lunin (20)

Laterales: Achraf (21) y Reguilón (22)

Centrales: Militao (21) y Vallejo (22)

Interiores: Valverde (21), Odegaard (20) y Ceballos (23)

Banda: Vinicius (19), Rodrygo (18), Kubo (18) y Brahim (20)

Delantero: Jovic (21)

Exceptuando a Brahim y Vallejo el resto, once, internacionales absolutos con sus selecciones. Cada uno en una etapa de desarrollo distinta, pero todos con aspiraciones a ser integrantes del primer equipo algún día. Sería complicado no imaginar al Real Madrid dentro de 5 años sin, al menos, ocho jugadores de ese grupo. Con que cuatro cuajasen como titulares se habría rentabilizado, de sobra, la inversión.

La estrategia, por tanto, parece a priori justificada. Hay, en cambio, quien culpa a esta política de los malos resultados del último año y medio. Pero no sería justo centrar la deriva en esta apuesta deportiva, sin valorar que quizás el fallo se encuentre en otro nivel. Puede que en algunos de los otros dos puntos estratégicos al principio detallados, quien sabe si en la contratación, o destitución, de algunos de los entrenadores elegidos, o, simplemente, en que no ha habido un fallo clamoroso, en el sentido de que cualquier proyecto deportivo requiere de un tiempo de maduración que acarrea derrotas, mucho más cuando lo que estás liquidando es un periodo deportivo glorioso, incluyendo a, cuando menos, el segundo jugador más importante de la historia del club.

En cualquier caso, de un análisis de los jóvenes jugadores del Real Madrid se advierte una circunstancia curiosa, ya que las tres posiciones menos cubiertas son, probablemente, las tres en las que el primer equipo tiene una mayor carencia: la posición de central, la de mediocentro y la de delantero.

No me refiero a la ausencia de jugadores de nivel en la primera plantilla en esas demarcaciones, aunque en algunos casos también. Por ejemplo, la más llamativa es la de mediocentro, donde tan solo se dispone de Casemiro. Por más que Valverde pueda jugar ahí parece claro que el uruguayo es un jugador de ida y vuelta, con una tendencia a atacar y defender hacia delante y no a mantener la posición.

En cambio, en la delantera y en el centro de la zaga se dispone de jugadores, pero la perspectiva futura no resulta halagüeña. Benzema cumplirá 32 años el mes que viene, incluso Jovic, disponiendo de un gran potencial, es un jugador que todavía debe adaptarse al puesto, toda vez que la mayor parte de su carrera ha jugado de segunda punta y no de nueve.

En la posición de central, Ramos terminará la temporada con 34 años y esa amenaza de disputar una Eurocopa y unos Juegos Olímpicos el próximo verano. El rendimiento de Nacho apunta a que esta será su última temporada. Los únicos centrales de futuro parecen Militao y Varane, que también está de capa caída hace tiempo pero que por edad – 26 años – se presume que todavía le queda cuerda para rato.

Se constata, por tanto, que se dispone de un gran número de jugadores jóvenes capaces de servir de base del equipo en el futuro, pero que hay una carencia en las posiciones en las que el primer equipo más necesidad tiene. Entendemos y confiamos en que el club estará trabajando en ello.

Mientras, en La Galerna, iremos exponiendo, en los próximos días, las que consideramos son las promesas más interesantes en cada una de esas tres posiciones.

Continuará…

Los chicos de Florentino:

1- Introducción

2-Centrales jóvenes para el Real Madrid

3-Centrocampistas jóvenes para el Real Madrid

4-Delanteros jóvenes para el Real Madrid

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