La Galerna

Es el Madrid, insensatos

Se dice muy poco que el Madrid compareció en la Supercopa de Europa con sólo cuatro de los teóricos titulares en la alineación inicial.

Se valora poco que su delantera titular- la BBC- sólo tenía a uno de sus componentes disponible, pero de manera muy limitada, ya que Benzema no pudo disputar demasiados minutos.

Se pondera muy poco que en la alineación hubiera siete españoles. Cuando en otras épocas otros equipos han juntado a muchos españoles los elogios han sido más que notorios.

Se aplaude poco que cinco jugadores procedentes de la cantera empezaran el partido con la responsabilidad de estar a la altura del club al que representan. Debían ganar esa final como fuera. Anda que no se ha dogmatizado con la cantera de los otros. Además de esos cinco canteranos, Marcelo, Ramos, Varane y Asensio fueron adquiridos en edad juvenil y Kovacic e Isco casi, casi.

Se señala muy poco que la edad media del equipo titular no llegaba a los veinticinco años y por tanto el futuro parece asegurado.

Se piropea muy poco que Zidane haya representado como nadie la meritocracia. Incluso nuestro Luka Modric fue "víctima" de haberse incorporado más tarde que otros compañeros (más que justificado). Jugaron los que mejor estaban. Qué fácil es decirlo y qué difícil y arriesgado es ser coherente con ese principio rector que debería tener todo entrenador.

Se analiza y analizará poco que el Madrid esté tan poco preocupado con la eventual sanción FIFA. Como le he leído a @jorgeneo, las buenas decisiones de los últimos años han dado lugar a una plantilla difícil de mejorar y con una mezcla de veteranos y noveles cercana a lo ideal.

Se incide poco en que los fichajes a golpe de talonario los hacen otros equipos en mayor medida que el Madrid. La política de los últimos años va más encaminada a fabricar los balones de oro que a comprarlos.

Se critica poco la labor del árbitro, que con sus decisiones en la Supercopa, obligó al Madrid a realizar el milagro habitual. Después de tantos años y títulos algunos le siguen llamando suerte. Es el Madrid, insensatos.

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