Las mejores firmas madridistas del planeta

En esta segunda parte de su entrevista, Siro López nos ofrece la cara más personal de su pasión por el Real Madrid. Nos habla de la coexistencia de su madridismo y deportivismo en los años del Súper Dépor (centenariazo incluido), y nos detalla cómo es posible ser del Madrid de fútbol y del Barcelona de balonmano. Y le da vueltas, cómo no, al célebre periodismo de bufanda… y al otro, que también lo es, y que según él hace cosas mucho peores.

P: Juanma Rodríguez nos decía: “Soy un periodista de bufanda. Podéis titular la entrevista así”. No la titularemos igual por no repetirnos, pero ¿es Siro López un periodista de bufanda?

R: Periodistas de bufanda somos todos. Yo soy del Real Madrid y lo digo. Hay otros periodistas que a lo mejor se creen que no son de bufanda y lo son igual, o más. Encima, juegan con el fariseísmo de esconder su verdad. ¿Qué es periodismo de bufanda? Hay periodistas que son de un jugador, o de varios jugadores. Hay periodistas que son de un entrenador, o de un presidente. A mí siempre me ha parecido más honesto el permitir que me posicionen yendo con la verdad por delante. Ni yo ni nadie con dos dedos de frente puede pensar que la auténtica objetividad existe. No voy a utilizar la manida frase que dice que soy un sujeto y por tanto subjetivo, y solo si fuese un objeto podría aspirar a la objetividad. Por encima de todo soy persona, y las personas se dejan llevar siempre por los sentimientos.

P: “La objetividad no existe”. Quizá titulemos así entonces.

R: Si soy amigo de un futbolista lo puedo criticar, y puedo pensar que a través de mi crítica estoy yendo más allá de ese sentimiento y estoy siendo objetivo, pero lo cierto es que va a haber un sesgo. ¿Crees que vas a ser con ese futbolista amigo tan duro en tu crítica como merece, o como lo serías con otro que habiendo hecho lo mismo no formara parte de tu círculo de amistades? Yo digo que no. Interiormente, esa relación que tú tienes con él se va a imponer y va a modificar los términos de tu crítica. Porque además, como tienes con él una relación cercana, quizá sabes lo mucho que está sufriendo, o cuánto ha trabajado para llegar allí. Por eso nunca serás con él tan duro como lo serías con otro que no conoces o que te cae mal.

P: Para el espectador o lector, nos parece, es más honesto llevar puesta la bufanda, porque eso le permite poner un filtro. “Esto me lo creo porque es un buen periodista, pero a esto no le doy crédito porque veo la bufanda que lleva al cuello, sé de qué pie cojea”.

R: Claro, porque además yo creo que con este fariseísmo de no confesar tu equipo al final estás infravalorando al que te lee o al que te escucha. La gente no es tonta. No puedes colgarte la vitola de la objetividad cuando no eres objetivo.

P: Tú eres del Madrid pero también eres del Dépor.

R: Yo siempre aclaro que desde pequeño soy del Madrid. Uno se hace de un equipo cuando es niño. Así fue conmigo y así lo he visto en mis hijos. Yo llego a vivir a Barcelona con diez años, en el 66, y mi memoria futbolística me remite a la radio (televisiones había aún muy pocas) donde se oía sobre todo hablar del Madrid. De los seis a los diez años, todo lo que llega a mí es Real Madrid: Puskas, Di Stefano… Y cuando llego a Barcelona aún juega Gento, que por supuesto ese año gana la Copa de Europa de los ye-yés. Y me hice del Madrid. No niego que siempre he sentido simpatía por los equipos gallegos porque soy gallego y a pesar de que me crié en Asturias más que en Galicia. Pero todo mi árbol genealógico, todos mis ancestros, remontándonos generación tras generación, son gallegos.

P: Y por tanto te gustan los equipos gallegos. Vemos entonces que eres del Dépor pero no sientes ninguna antipatía especial por el Celta. Eso te convierte en un futbolero gallego sui generis.

R: Ninguna aminadversión. De pequeño el que más me tiraba era el Lugo, porque es el equipo de mi provincia. En el año 91 o así, el Dépor vuelve a subir a Primera y se convierte en un equipo importante. Ahí el Dépor comienza a jugar un papel sociológico en Galicia: hace que el gallego, que siempre ha sido por naturaleza un poco acomplejado (por muchos factores, entre ellos la necesidad de emigrar que ha tenido a lo largo de los años) pueda sentirse orgulloso de algo. Como antes el Liceo en hockey sobre patines, pero a mayor escala, el Dépor se convierte en algo que te hace sentirte orgulloso de tu origen. Te permite sacar pecho. Y luego tengo la suerte de que en el año 95 me llega un oferta para ir a trabajar a Coruña con Onda Cero. Dos años después aparece la oportunidad de ser jefe del prensa del Deportivo.

siro lópez entrevista

P: Cargo que ocupas del 97 al 2000.

R: Correcto. Y dejé al Dépor como campeón de Liga antes de unirme a Telemadrid. Recuerdo que la oferta de la televisión pública madrileña llegó en abril y les dije: “Perfecto, me uno a vosotros si nos ponemos de acuerdo, pero me tenéis que dejar que acabe la Liga con el Dépor”. En esos años me hago muy del Dépor porque soy muy de mis amigos. La convivencia produce eso. Lendoiro es amigo mío.

R: Y ahí es cuando a ti se te plantea, imaginamos, un conflicto interno. Porque por un lado eres del Madrid, pero resulta que tu otro equipo no es ya que se haya convertido en un rival de tronío, sino que le moja la oreja al Madrid. Le gana ligas. Le sacude un Centenariazo.

R: Bueno, quizá yo ya estaba vacunado contra eso, porque algo similar me había sucedido ya en el mundo del baloncesto. La gente me empezó a conocer por las narraciones del baloncesto durante los diez años que duró Antena3 Radio. Yo de corazón era del Madrid, de baloncesto también, porque no puedes ser de uno sí y de otro no. Pero hay un momento en que mis mejores amigos, con muchos de los cuales yo estudié, jugaban en el Barça de baloncesto: Solozábal, Pedro Ansa y otros que no habían estudiado conmigo pero ahí estaban y eran amigos, como Epi o de la Cruz. Eso generó una especie de coexistencia complicada. Al final te alegras por unos y te entristeces por otros. Esto trasladado al fútbol me lleva al tema del Centenariazo. Me alegré mucho por el Depor y me entristecí mucho por el Madrid. Es esa dualidad que tienes, y que afortunadamente no ha habido muchas oportunidades de poner en una balanza. Si tuviese que escoger es como si tuviese que optar entre papá y mamá, se me hace difícil. Si al final te obligan a elegir, escogerás el equipo con el que te identificas más fuertemente desde tu infancia que, en mi caso, es el Madrid. Pero yo creo que ambas cosas pueden coexistir y son complementarias.

P: Y, ¿no viviste una coexistencia parecida con el balonmano?

R: Efectivamente. Yo fui del Barça de balonmano. Y la gente me decía, “tú tienes una neurona estropeada”. Y yo respondía “sí, la única que tengo está estropeada”. Pero es que Valero Rivera es íntimo amigo mío. Yo prefería que ganara el Barça de balonmano a que ganara otro. Además, no existe un Real Madrid de Balonmano, sino que el rival tradicional del Barça en este deporte es el Atlético de Madrid, entidad que también es rival del Madrid. Yo tengo anécdotas imborrables con Valero. El primer título europeo que gana es una Recopa, y en la rueda de prensa posterior me dedica el triunfo. Son cosas que no ocurren con frecuencia y que no se olvidan. Yo estoy en la rueda de prensa y antes de empezarla dice Valero: “yo quiero dedicarle este triunfo a mucha gente pero uno de ellos está aquí, Siro López, que me ha apoyado siempre”. Valero lo pasó muy mal al principio de su etapa en el Barça y lo criticaron mucho. Yo fui de los pocos que le defendió y tuvo este detalle conmigo. Me puso la piel de gallina. ¡Y ahora soy de la selección de Catar de balonmano, claro! Sufrí la final contra Francia como si fuese España.

No es que Bale juegue por ser un jugador muy caro, sino que es muy caro por ser muy bueno, que es la razón por la cual juega.

P: “Soy un sentimental”, nos decía Juanma Rodríguez en su entrevista. “Voy con el equipo más débil, que es el Real Madrid”. Se refería a la indefensión mediática del Madrid. ¿Estás de acuerdo?

R: Sí. Periodísticamente yo me he formado en Barcelona y durante nueve años estuve viviendo allí. Cuando llegué a Madrid noté cierta falta de cariño hacia el Madrid por parte de la prensa de aquí, demasiada crítica negativa. Me sorprendió la falta de apoyos al equipo blanco en los medios de comunicación de la capital. Yo creo que los pesos pesados juegan a querer ser periódicos nacionales, sin darse cuenta de que por mucho que hagan hay un mercado que van a tener cerrado siempre: Cataluña. Además, por el contrario, hay en Cataluña –se dice- un millón de madridistas. Y están desperdiciando ese mercado con ese vano intento de equidistancia.

P: Nosotros tenemos una sección llamada Portanálisis donde analizamos las portadas deportivas del día. Las portadas del As y del Marca al día siguiente del triplete del Barça no tenían nada que envidiar a las del Sport y Mundo Deportivo.

R: El tratamiento que se da en la radio de Madrid al Madrid y en la radio de Barcelona al Barça son polos opuestos. En Barcelona, cuando se habla del Madrid, es para resaltar lo negativo. Aquí no: al primero que ponen por delante en lo negativo es al Madrid. Y se habla mucho del Barcelona, y casi siempre más positivamente que del Madrid. Y eso me sorprende. En ese aspecto, el equipo maltratado periodísticamente en España es el Madrid.

P: Aquí quedáis muy pocos que defendéis al Madrid; está Juanma, estás tú…

R: Aquí si eres periodista puedes ser del Barça, puedes ser del Atlético de Madrid, puedes ser del Rayo… De cualquier cosa menos del Madrid. Si eres del Madrid, eres un apestado. Periodísticamente, es lo que eres. La objetividad, para muchos, es no ser del Madrid. A mí me hace mucha gracia cuando dicen lo del periodismo de bufanda. Pero oiga, si yo llevo años escuchando a Abellán decir que el del Atleti y no pasa nada, y a José Ramón de la Morena decir que es del Atleti y no pasa nada. Oiga, ¿solo son periodistas de bufanda los que son del Madrid?. “Es que vosotros lo veis todo bajo el prima madridista”. Bueno, y el otro lo verá desde el prisma del Barça o del Atleti. Aquí nos conocemos todos. Yo desgraciadamente tengo muchas puertas cerradas aunque lo que te da la edad es la libertad de no callarte, de decir lo que quieres. Han cerrado los programas donde yo estaba y tengo las puertas cerradas en otros medios, y todo porque a veces, cansado de que me señalen con el dedo, he señalado yo con el dedo también. Yo sé de equipo son el 90% de los periodistas deportivos.

P: Son del Atleti casi todos, ¿no, Siro?

R: Hay mucho del Atleti, porque parece que eres más imparcial siendo del Atleti. También hay mucha gente del Barça hablando en radios y televisiones madrileñas. Yo lo respeto y lo único que pido es que respeten mi opción. Tampoco soy un ser deleznable por reconocer que soy del Madrid e intentar defender al Madrid en las cosas que merecen defensa. También critico muchas cosas del Madrid que no la merecen a mi juicio. Desde entrenadores que ha tenido el Madrid que no me han gustado nada, y lo he dicho, hasta futbolistas que tampoco me han gustado, tanto jugando como en su comportamiento dentro de la plantilla. Hay periodistas que sin ser del Madrid hacen cosas mucho peores que yo, como inventarse noticias.

P: ¿A quién te refieres?

R: Lo más grave es eso, porque eso es engañar al que te va a leer, inventarte algo que no es verdad.

P: Insistimos, a qué te refieres. Por ejemplo, ¿ a la hernia de Bale?

R: Por ejemplo. La hernia de Bale o lo que escribió Diego Torres que ha tenido que salir el Barça a desmentir, lo del interés del Barcelona por Ancelotti. En todos mis años de carrera, jamás ha tenido que salir nadie a desmentir algo que haya escrito yo. Habré sido muy periodista de bufanda, pero todavía tiene que pasarme que salga un club a desmentir algo que haya dicho. Todavía hay gente que me acusa de haber asegurado que Mourinho se quería ir, que no se fue ese año, pero sí al siguiente. Cuando yo dije que se estaba planteando irse, no salió Mourinho para negarlo, y mira que le dieron oportunidades para hacerlo. Le preguntaron cincuenta veces, y nunca me llevó la contraria en lo que yo había anunciado. Y sin embargo, a Diego Torres, a quien se conoce ya como el fabulista de la profesión, sí tuvo que salir a desmentirle el Barça. Él vive en los mundos de yupi, se inventa cosas, y eso es lo más grave que puedes hacer.

P: ¿Crees que Florentino es incómodo para alguna prensa y que hay un ataque contra él?

R: Estoy convencido de que el Madrid paga muchas cosas, entre ellas las fobias que pueda provocar su presidente. Se dice que el Presidente controla a los medios; ¡me gustaría saber a qué medios! Es como cuando hablan, por ejemplo, de campañas en contra de Casillas. ¿Quién dirige esa campaña, si somos tres o cuatro los únicos que, sin ser antiCasillas, somos a veces críticos con él? Por contra, repasemos los medios. ¿Está Onda Cero contra Casillas? No. ¿La Cope está contra Casillas? No. ¿Cuatro está contra Casillas? No. ¿Tele5? No. ¿Marca? No. ¿Cuál es la campaña? En el tema de Florentino tres cuartos de lo mismo. Un día tiene que salir a desmentir al Marca, otro día a decir algo del As, hay varias televisiones a las que no va, su relación con El País es bien sabida… Que alguien me cuente qué medios controla Florentino. Muchas de las críticas que le llueven al Madrid son simples ataques a Florentino.  Criticando a Bale, por ejemplo, estás metiendo una bomba de relojería contra Pérez, es el objetivo final.

P: El asunto Bale es muy significativo, ¿no? Este año no ha sido bueno, pero la temporada pasada ganó prácticamente el solo la Copa del Rey y contribuyó decisivamente a la Décima, y sin embargo, no han dejado de criticarle. Todavía se plantean si va a triunfar en el Madrid. ¡Pero si ya ha triunfado! Se ve la intencionalidad.

R: El otro día escuchaba que Florentino impone las alineaciones. ¿Hay alguien que se puede creer esto?

P: Bueno, hay quien piensa que a lo mejor no las impone directamente sino que se trata de algo tácito.

R: Es igual de tácito el hecho de que a Luis Enrique no hace falta decirle que Luis Suárez tiene que jugar. No es que Luis Suárez juegue por ser un jugador muy caro, sino que es muy caro por ser muy bueno, que es la razón por la cual juega. No es que Bale juegue porque ha costado 90 millones sino que Bale es muy bueno y por eso juega, y por eso (también) ha costado 90 millones. Por cierto, que ahí ha quedado la película de que Bale costó 100 millones cuando en realidad costó 90. Es lo mismo que Neymar, que para muchos, increíblemente, ha costado 57 millones cuando está archiprobada la mentira. Debe de haber costado 150 millones de euros, pero sigue habiendo costado 57. Es la doble vara de medir de siempre: al Madrid no se le juzga con los mismos criterios que al resto.

 

 

 Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

Fotos: Jacobo Beltrán

 

 

 

 

 

 

Vamos a dividir esta entrevista en dos partes (he aquí la primera) por su extensión y variedad de temas, y aun así se nos ha quedado en el tintero la más importante de las preguntas, a saber: ¿qué habría hecho Siro López con la vehemencia, la pasión que le somete cuando opina si no se hubiese dedicado a opinar, dónde y cómo habría sojuzgado ese torrente desaforado de ideas de no haber abrazado la profesión que hace de ese caudal esencia? La pregunta quizá no tenga sentido porque Siro es una de esas personas en las que se encarna el tópico “No podría haberme dedicado a otra cosa”, respuesta que no nos ha dado, nos atrevemos a aventurar, única y exclusivamente porque no le hicimos la pregunta. Nos habría contestado muy probablemente eso. Nos habría contestado con toda certeza su verdad, en todo caso, pues la impostura no parece figurar entre sus defectos en modo alguno. Es por encima de todo un hombre genuino. Destila autenticidad. Hay animales televisivos (y/o radiofónicos) que tienen que representar un papel para prolongar la estela de su fama, y luego está Siro López: es exactamente la persona que esperas encontrar, si exceptuamos una afectuosidad aún más acentuada de lo previsto antes de este encuentro (por primera vez no virtual) en un pub irlandés del barrio de Salamanca. A bocajarro, se aviene a la tradición del once histórico del Madrid que venimos realizando entre nuestros entrevistados, y comienza a esbozarlo sobre un folio en blanco.

P: Esperamos ansiosos.

R: De portero, Iker. Fíjate que de lateral derecho tengo mis dudas. Pero creo que me voy a decantar por Arbeloa porque es un gran jugador y por la caña que le han dado. De centrales ponemos a Hierro y a Benito. De lateral izquierdo habrá unanimidad, supongo: Roberto Carlos.

P: Y ello a pesar de que eso implica dejar fuera a Camacho…

R: Así es. Conste que hago este once basándome en los que he visto jugar. No voy a poner a D. Alfredo porque no es el caso, no llegué a verle. En el mediocampo vamos a poner a Redondo, Uli Stielike… Dejo fuera a Pirri, que ya me duele. Estoy por poner a Manolo Velázquez, aunque fue muy discutido. Aunque bueno, claro, está Zidane, que es el que tengo que poner. Arriba es impepinable Amancio, que era mi ídolo. Ponemos también a Cristiano, que me da igual que esté por la izquierda o por la derecha. Para la posición de delantero centro el primero que me viene a la mente es Santillana, porque a mí me marcó mucho… Pero creo que hay que colocar a Raúl, por su enorme relevancia en los éxitos de los últimos lustros del Madrid. A Santillana lo dejamos para el banquillo, junto al propio Velázquez, Ronaldo Nazario, Gento y Camacho, de quien antes hablábamos. Y de portero suplente, a Miguel Ángel.

P: Antes que Buyo, por ejemplo.

R: Yo era más de Miguel Ángel, que es gallego como yo. La sangre me tira un poco ahí, aunque bueno, Buyo también es gallego, como Amancio, a quien también he puesto.

P: Y de portero titular a Iker. Lo tienes claro.

R: Una cosa no quita la otra. El que haya sido un mal capitán, o el hecho de que se tendría que haber ido del Madrid hace dos o tres años, no evita que admitas que durante diez años ha sido un portero sensacional que ha ejecutado paradas increíbles, claves para la consecución de títulos.

P: Entiendo, ya que los has puesto en el once y nos has dado tus premisas, que a Gento sí le viste jugar.

R: Muy al final de su carrera, pero sí.

P: Nosotros nos llamamos La Galerna en honor a él, por supuesto, y estamos empeñados en entrevistarle, aunque pensamos que será muy difícil.

R: Imposible. No lo vais a conseguir.

P: No nos rendimos. Pues te ha quedado un once muy equilibrado, no has hecho esto de llenarlo todo de delanteros como suelen hacer otros.

R: He planteado una alineación con mucha fuerza en el medio del campo. Redondo y Stielike habrían hecho una dupla tremenda. Qué fuerza tenía Stielike. No sé con quién lo compararía ahora.

Siro López y su once histórico del Madrid

P: ¿Con Arturo Vidal?

R: Pues a lo mejor sí. Otro con quien se podría comparar es Khedira, pero Uli tenía un liderazgo que no poseía Sami. Creo que el paralelismo con Vidal es más atinado.

P: Una cosa que yo siempre recuerdo de Stielike, y que me impactó mucho, fue su encontronazo con Juanito el año siguiente de dejar el Madrid. Uli se fue al Neuchatel suizo y quiso el destino que nos tocara en competición europea, donde se las vio con Juanito y se las tuvieron tiesas. La trifulca fue tremenda y dio para varios días de comentarios en la prensa. Juanito le escupió, aunque el árbitro no lo vio.

R: Es verdad. Y entonces salió a  la luz que en realidad, siendo compañeros en el Madrid, nunca se habían llevado bien. El contraste entre ambos era brutal. Uno era muy alemán y el otro muy español, o muy andaluz, para ser más exactos.

P: Tienes en tu once a Iker y a Raúl, dos grandes jugadores que según tú no fueron sin embargo buenos capitanes. ¿Por qué no lo fueron?

R: Creo que Raúl no supo aceptar su decadencia. Fue a veces egoísta, siempre intentando imponerse a los entrenadores y con frecuencia consiguiéndolo, lo cual dice bastante poco sobre la personalidad de esos entrenadores. El Madrid permitió que no triunfaran jugadores estupendos (como por ejemplo el brasileño Baptista) porque a Raúl nadie podía discutirle su posición predominante. Baptista se tuvo que ir porque el entrenador del momento no tuvo narices para sentar a Raúl, cuando este ya no estaba para jugar siempre y mucho menos los noventa minutos. Personas muy cercanas y bien informadas me han confirmado que a veces Raúl pensaba más en sí mismo que en el equipo, y presionaba en favor de sus intereses.

P: Pero no tenía la ascendencia de Iker entre la prensa…

R: Ascendencia sí, pero distinta. No la obtenía porque se trabajara a la prensa, sino porque era el emblema del club. A diferencia de Casillas, nunca tuvo una relaciónn muy cercana con los medios. Sobre todo desde los 22-23 años, mantuvo mucho las distancias con los periodistas. Marcaba territorio. En cambio Iker ha cuidado mucho el tema de los medios de comunicación. Es su forma de ser, tampoco encuentro que sea tan criticable. Ahora bien, todos esos representantes de la prensa que se dicen amigos de Casillas en realidad le han hecho mucho daño. Con defensores así, prefiero tener fiscales. Para imponer su presencia en el Madrid y en la selección, lo han querido proteger tanto que han hecho el tema empalagoso.

P: ¿Y qué va a pasar con él este verano?

R: Creo que se irá. Es lo mejor para él y para el Madrid. Es una situación incómoda, y yo sigo pensando que Iker debe irse por la puerta grande. Cuanto más tiempo pase, más se empequeñece esa puerta. El número de gente que le quiere fuera, desde hace dos o tres años, aumenta con cada temporada. Es una pena. Pese a no haber sido un buen capitán , pese a su deficiente estado de forma de un tiempo a esta parte, nadie le puede quitar que durante diez años ha sido el mejor o uno de los mejores porteros del mundo. Con los mismos defectos que tenía y tiene. Al principio, las suplía sus carencias con reflejos, pero ahora ha perdido gran parte de estos también. Sus defectos son los mismos de siempre y sus virtudes han menguado. Es una lástima que por aferrarse de este modo al puesto no pueda tener la despedida que se merece.

P: ¿Y cómo ves el tema de Sergio Ramos? Se habla mucho de su renovación, aún pendiente. Podría no renovar. Podría irse.

R: Es otro jugador muy protegido por el noventa por ciento de los medios. Es indiscutible que, cuando está centrado, es uno de los mejores centrales del planeta. Cuando se cree Beckenbauer, todo se estropea. ¿Hay que renovar su contrato? Sí, pero no a cualquier precio.

P: ¿Podría haber otro caso Di María?

R: ¿Por qué no? No lo descarto. Tampoco la edad juega a su favor. Con Bernabéu, los jugadores mayores de treinta renovaban por un año, y Sergio pretende una ampliación que le lleva muy por encima de los treinta. No digo que haya que hacer como con Bernabéu, pero ¿por qué hay que ampliar el contrato de Ramos? ¿Porque metió el gol de la Champions? ¿Pidió Ramos que le bajaran el sueldo cuando hizo el penalti absurdo en Copa, contra el Atlético de Madrid? No cabe duda de que ahora está en peor posición negociadora que hace un año. Y me sigo preguntando por qué están los jugadores pidiendo continuamente la renovación de contratos que, como quien dice, acaban de firmar. Cuando están jugando mal, o lesionados, el representante no se persona en las oficinas del Benabéu para solicitar que se les reduzcan sus emolumentos. “Por favor, que mi representado ya no cobre seis, que cobre dos porque ha hecho un año horrible”. No lo acabo de entender. A Ramos habrá que pagarle lo que se merece. Y ahora mismo está muy bien valorado en el Madrid.

¿Pidió Ramos que le bajaran el sueldo cuando hizo el penalti absurdo en Copa, contra el Atlético de Madrid?

P: Volviendo a Iker, ¿no te da un poco de envidia la diferencia entre lo bien que ha gestionado el Barça el declive de Xavi y lo mal que ha gestionado el Madrid el declive de Casillas? 

R: Pues sí, y es en gran parte culpa nuestra, culpa de los medios. Lo que en Barcelona se ve como normal (nadie se manifiesta para protestar por el hecho de que Xavi haya pasado a ser reserva) en Madrid se hace un drama, y no se acepta la suplencia de Casillas. Parece que en el Madrid hay jugadores que tienen que jugar por lo que han sido y no por lo que son. Y parece que si señalas y denuncias el que esto ocurra, es porque eres un anti. No, oiga, yo no soy anti-nada, tampoco anti-Iker. Solo digo que, si los jugadores tienen que jugar por lo que han sido y no por lo que son, recuperemos a Gento.  Se toman como una afrenta el hecho de que un jugador deje de ser titular por la sencilla razón de que el paso del tiempo no perdona.

P: En eso consistía la meritocracia de Mourinho, ¿no? Una filosofía que, por lo que se ve, no ha calado en los medios ni en el espíritu de la plantilla.

R: No ha calado, no. Pero estamos a punto, espero, de ver otra vez un cambio de cultura. Estoy convencido de que la meritocracia va a volver de la mano de Benítez. Estoy seguro de que con él van a jugar los que mejor estén, los que se lo ganen en el terreno de juego.

Siro López, en entrevista con La Galerna

P: Según tú, entonces, esa meritocracia no existía con Ancelotti.

R: Yo creo que no. Y a las pruebas me remito. En el Madrid ha llegado a jugar la Final del Mundial de clubes un futbolista que estaba lesionado (Ramos, de nuevo). Con una microrrotura. Jugador que un mes y medio después cae lesionado para cinco semanas. No tengo seguridad, pero yo creo que hay relación entre una cosa y la otra. Si eso -el que un jugador juegue lesionado- es meritocracia, que venga Dios y lo vea. Y el tema de la portería es similar. Tras ver a Keylor Navas en el Mundial (y antes en el Levante), y haber seguido de cerca el mal rendimiento de Iker este año, no se explica el que Keylor solo haya disfrutado de unos pocos partidos de Copa y alguno de consolación en Liga. No se explica. Si eso es meritocracia…

Si los futbolistas tienen que jugar por lo que han sido y no por lo que son, recuperemos a Gento.

P: Se diría que Iker tiene que jugar porque es el portero de la selección española, y el capitán también. Pero claro, deberían ser cosas independientes. El Madrid y la selección no son la misma cosa…

R: Claro que no. Y para mucha gente, yo incluido, el Madrid es más importante que la selección. Esto lo ha dicho Richard Dees también muchas veces. A mí me gusta que España gane, pero francamente disfruto mucho más cuando gana el Madrid. Y sé que hay mucha más gente como yo. Y hay que recordar que el capitán del Real Madrid, aunque también lo sea de la selección, de quien cobra es del Madrid. Por encima de cualquier cosa, está el club que te paga y al cual Iker debería defender siempre. Si además quieres defender a la selección, muy bien, pero no olvides que si tú has llegado a la selección es porque tu club (que te paga y te sigue pagando) te ha formado. Y cuando se ha hablado tanto de mantener la armonía en la selección, como si eso fuera el principio y el fin de todas las cosas, hay que recordar que hay millones y millones de aficionados del Madrid que no son españoles, y a quienes España, o la Roja, no les puede dar más igual. ¿Qué le importa la selección al aficionado del Madrid de Honduras o Japón? Lo que quiere ese aficionado es que el capitán del Real Madrid defienda siempre, públicamente, al club que ama. Y cuando Iker ha tenido que salir a dar la cara por el club no ha salido. Pero sí lo ha hecho cuando lo ha tenido que hacer por la selección.

P: ¿Qué te parece eso de que se asuma con la máxima naturalidad, por parte de tanta gente, que el sucesor de Iker en el Madrid tenga que ser un español, y a ser posible el mismo que le suceda en la meta de la selección?

R: Parece hasta casi xenófobo, ¿no? ¡Pero oiga, si además el Madrid es universal! Al madridista le da igual que sus jugadores sean naturales de Aluche o nacidos en un barrio de París, o en Colombia. No es por necesidad más madridista el que es español, o el que se ha formado en el Madrid. Hay tipos que se formaron en el Madrid, y a quienes si ahora oyes hablar puedes llegar a preguntarte si en realidad no fueron del Barça. Algunos son comentaristas de televisión. Hay miembros de la quinta del Buitre que, a juzgar por sus comentarios televisivos, parecen haberse criado en La Masía en lugar de en el Castilla.

 

(Continuará…)

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

Fotos: Jacobo Beltrán


 

Una tarde de primavera, una terraza en una plaza recoleta en el centro de Madrid y un héroe de la adolescencia. Uno habría soñado con ser el espontáneo que coincide en la mesa de al lado y al término de la entrevista se acerca a saludar como una groupie enfebrecida, pero resulta que los sueños no tienen pudor y uno es, de hecho, el periodista que hace la entrevista. No hay, pues, necesidad de actuar como el señor mayor que efectivamente se acerca al término del encuentro para decir cuánto te admiro, Ricardo. Hubo un quinto Beatle y hubo un sexto (o séptimo) hombre de la Quinta al que solo hay necesidad de preguntar cosas y escuchar. Habla como jugaba: una extraña amalgama de sutileza y suficiencia, de precaución y asombro, de pausa y desboque. Posee un carisma peculiar. Su antológico apodo -concluye uno- es un equívoco, porque no es sosería sino simple casticismo (el madrileño de las caricaturas habla y bebe despacio) cuando cambia el juego dialécticamente también. Si existiera un nacionalismo madrileño, Ricardo Gallego sería nuestro Xavi Hernández de leyenda, pero afortunadamente no hay tal cosa y solo hablamos de un estupendo jugador, quizá eclipsado en el inconsciente colectivo por la efervescencia mediática de la Quinta en sentido estricto. Nos habla de las míticas remontadas europeas, de la temporada concluida, de Bale, de las redes sociales, del gol más lento de la Historia del fútbol y del más injustamente anulado. 

P: Me gustaría empezar cotejando mis recuerdos con los tuyos. La primera vez que fui al Bernabéu fue para ver un Real Madrid-Málaga. Tenemos que  estar hablando del año 83 más o menos, o incluso antes. Jugabas tú, jugaba Pineda… Y Juanito, entre otros.

R: Sí, sería por esas fechas entonces.

P: Fue un empate a cero. No pasaba absolutamente nada en aquel partido. Yo no sé cómo volví al fútbol después. Como primera toma de contacto con un estadio, la experiencia dejó mucho que desear. Pero de pronto sucedió algo extraordinario, y lo hiciste tú. A lo mejor yo he idealizado el gol, pero mi recuerdo es que le pegaste desde Padre Damián,  poco más o menos.

R: Ah, sí. Un golazo. ¡Me lo anularon!

P: Exacto. Lo tengo clavado en la memoria como una injusticia de las que sacuden tu infancia. Para una vez que ocurría algo en el partido…

R: El árbitro, que era un canario cuyo nombre ahora no recuerdo, pero que es el actual delegado de Las Palmas, lo anuló por fuera de juego posicional de Pineda. Tiré desde muy lejos y desde el frente izquierdo del ataque, y Pineda estaba en fuera de juego en la esquina derecha del área grande. Hoy sería imposible que lo anularan. Para empezar, la norma ha cambiado. Yo que no metía muchos goles, y mucho menos desde fuera del área, para uno que meto me lo anulan.

P: Tú metías pocos, pero preciosos. Me acuerdo de otro que marcaste en un partido de la selección.

R: En Suiza.

P: Ese. ¿Te acuerdas? Llegaste andando delante del portero.

R: Sí, Un contragolpe en el mediocampo. No me entraba nadie y yo seguía, seguía hasta que me planté delante del portero. Y los defensas seguían tapando a mis compañeros para que no les pasara. Le amagué. Creo recordar que le hice andar un par de pasos de rodillas, y luego se la piqué.  Ese es el recuerdo que yo tengo. Fue un gol extraño.  Fue el primero, no, el segundo que metí con la selección, de hecho solo metí dos y este fue el segundo. El primero lo metí en el debut en Valencia, contra Escocia. El que recuerdas fue un amistoso en Suiza, ganamos 0-4 y fue, creo, el segundo gol. Pero sí, fue un tanto curioso porque el portero y yo estuvimos cara a cara un buen rato, al final estaba de rodillas, no sabía qué hacer.

P: Un gol increíble. Tan lento, tan parsimonioso, tan elegante que no podía ser verdad. ¿Lo tienes grabado?

R: Qué va. El único que puede tener esos goles grabados es TVE. Hubo una persona que me envió un DVD con todos los goles míos que pudo conseguir, pero eran todos del Real Madrid, no de la selección. No consiguió todos pero sí la mayoría. Tampoco es que fueran muchos, fueron alrededor de 23, o algo así, y él consiguió hacerme un DVD con casi todos, pero no aparecía ninguno con la selección.

P: En la selección jugaste como líbero. Concretamente recuerdo el Mundial de México. No sé si fue la primera vez que jugabas de líbero o ya venías ocupando ese puesto…

R: Qué va, qué va, había jugado incluso en el Europeo de Francia, en el 84, me utilizaban de todo, tanto en el club como en el equipo nacional.

P: Pero jugaste muy bien ese Mundial de México en ese puesto. Te seleccionaron en el equipo ideal de la Copa del Mundo.

R: La verdad es que jugué muy cómodo. Empezamos con problemas ese Mundial, el famoso mal de Moctezuma . En el primer partido yo no estaba ni siquiera en la lista, porque antes sí que había que dar una lista cerrada para cada partido, me parece que de 16, y los demás nos quedábamos fuera y yo no pude entrar. Luego se lesionó Maceda, se tuvo que venir para España. Bueno, se lesionó no, recayó de la lesión -le habían operado la rodilla- y me dijeron “pues ahora te toca a ti”.

P: ¿Y en el Madrid jugaste de líbero cuándo?

R: Siempre, daba igual, en la temporada que tú quieras. Desde la primera hasta la última. En todas disputé algunos partidos en esa posición.

P: Por ejemplo cuando llega Schuster al Madrid, ¿no? El primer año de Schuster es tu último año. Ahí coincidís.

R: Sí, correcto. Los dos titulares, él en el centro y yo de líbero. Luego llegó Toshack y empezó la pretemporada al revés, con Bernardo de líbero y yo en el centro del campo, pero enseguida me fui a Italia. Ese año solo llegué a hacer la pretemporada en el Madrid.

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P: Tienes un envidiable palmarés. Son cuatro Ligas, dos Copas de la UEFA, dos Supercopas de España y una Copa de la Liga. Aunque lo que la gente recuerda de ti y de tu papel junto a la Quinta, sobre todo, son las remontadas. Mi favorita es la del Borussia, ¿es también la tuya?

R: No. Prefiero la del Anderlecht. Y una de las del Inter también está muy bien. Porque al Inter le remontamos dos veces. Una de ellas fue un 3-0 y en la otra hubo prórroga, que acabó  5-1. Estuve en todas las remontadas excepto la del Derby County. También estuve en las que hace el Castilla para llegar a la histórica Final que jugamos contra el primer equipo. Ahí remontamos un par de veces. Después entré en la primera plantilla y el primer año llegamos a la final de la Copa de Europa, que  perdimos en Paris contra el Liverpool, con el equipo este que llama todo el mundo el de los García. Aquel primer año jugué hasta marzo y ahí me lesioné y me operaron del tobillo.  De hecho a la final de Paris fui porque era la final de mi equipo y fui a acompañar. Me habían quitado la escayola una semana antes, y se me ocurrió en el entrenamiento previo al partido tocar el balón por primera vez. Boskov me echó una bronca tremenda. “¿Qué haces tú aquí haciendo el bobo? ”. Y me dijo: “Hala, para fuera, por listo”. Así que me quedé sin ir al estadio.

P: Y en las remontadas, ¿de dónde salía la fe? Todo estaba en contra. La proeza del Borussia se lleva a cabo a falta de muchos titulares. Había muchos lesionados o sancionados, como  Gordillo, que estaba fuera por haber escupido en el partido de ida. No jugó Hugo Sánchez, que entonces ya era el delantero titular, y lo hizo Santillana en su lugar. La machada se hizo con futbolistas poco habituales como San José, Salguero...

R: San José sí venía jugando habitualmente. ¿Que de dónde sale la fe? Pues de la convicción, de saber que lo habíamos hecho otras veces y por qué no lo íbamos a poder hacer ahora de nuevo. Se trataba de jugar muy intenso, y utilizar los partidos anteriores para preparar el partido en cuestión. El partido previo lo usábamos para eso. Y nos daba igual, jugáramos contra quien jugáramos. “Oye, el próximo día hay que intentar meter tres goles en los veinte primeros minutos, o dos en la primera media hora, o lo que sea. Pues hoy vamos a intentarlo a manera de ensayo, a ver qué tal nos sale”.

P: Ah, ¿sí? ¿Lo hacíais así?

R: Sí. En ese partido de liga del domingo, que antecedía al de la presunta remontada europea del miércoles, lo que intentábamos era meter esos dos goles que el miércoles íbamos a necesitar en la primera media hora. Y nos llenábamos de confianza de este modo. “Oye, pues mira, lo podemos hacer”. Y de ahí sale nuestra convicción, y además así veíamos en qué nos podíamos equivocar, medíamos los riesgos. Porque todas estas remontadas llevaban consigo un riesgo; que no te pillen al contragolpe, que no te equivoques defensivamente, que no te metan un gol que pudiera ser fatal…  ¡yo qué sé!, cosas que había que preparar antes. En aquella época, a lo mejor me equivoco, porque han pasado muchos años, pero normalmente no se reservaba a nadie de cara a jugar luego ese partido decisivo. El domingo jugaban los que iban a ser titulares el miércoles, precisamente para poder ensayarlo todo bien. Si había un partido de liga, jugabas ese partido de liga, aunque luego el miércoles tuvieras que jugar la remontada; no se buscaba un ahorro de esfuerzos. El ritmo que te da un partido no te lo da el entrenamiento. Todos queríamos estar preparados. Y jugábamos el partido previo, ya te digo...

P: Con el mismo espíritu con el que ibais a afrontar la hazaña europea.

R: Efectivamente. La idea era que el domingo fuese un ensayo lo más fiel posible de lo que el miércoles sucedería.

P: Es interesante que comentes que no reservabais a nadie, que no rotabais, porque esto de las rotaciones, o de la falta de las mismas, ha sido -según algunos- el talón de Aquiles de este año aciago… Lo que relatas parece contradecir un poco esta tesis…

R: No, porque también te digo que nada tiene que ver lo de ahora con lo de antes. Ahora ellos juegan muchos más partidos que nosotros, por lo que sí se impone la necesidad de rotar. También es cierto que antes había un poco más de solidaridad. Cuando un partido estaba solucionado, algunos jugadores podíamos pedir el cambio para que entrara otro compañero. En aquella época cobrabas primas en función de que jugaras o no jugaras,  aunque fueran diez segundos…

P: Ah, claro…

R: Y por eso, cuando el partido estaba decidido, pedías el cambio para que entrara otro compañero, para que pudiera cobrar primas. Eso no pasa ahora. Las rotaciones que había entonces muchas veces tenían que ver con este factor. A veces esto de las primas te daba pie a descansar bastantes minutos al final de la temporada, asi que, sin quererlo, habías hecho eso que ahora llaman rotación. Y era una forma natural. No obstante, en cuanto a lo poco que rotó Ancelotti, no era tanto el tema de la rotación como el que tuvieras a otros jugadores que no usas habitualmente en condiciones de poder jugar cuando en un momento concreto los necesitas. Vimos partidos que ganábamos 4-0 y donde hubiera sido fácil introducir esos cambios para meter a los suplentes en las dinámicas de los partidos, ya que el resto de los minutos los podía jugar perfectamente cualquiera, sin riesgo de que los tres puntos se te fueran. En el peor de los casos, improbable, te podían meter un gol, pero bueno, tenías una ventaja lo suficientemente amplia como para poder soportarlo. ¿Eso para qué te podía servir? Pues para dar minutos a los suplentes, y yo creo que hemos echado en falta eso, que los cambios se hacían ya a última hora, y eso no es. El jugador necesita estar en contacto con el ritmo del partido, con la situación en el campo, pero no son cinco minutos, ni diez. Son media hora, veinticinco minutos; cuando puedes, oye, que no te digo que contra el Barcelona lo tengas que hacer. Pero en el descanso de un 3-0 o 4-0… Porque al final de temporada se te puede  acumular. Y llegas al tramo decisivo y dices: “¿A quién saco? Voy a sacar a Sergio Ramos en el centro del campo, ¿por qué?, porque Illaramendi no ha cogido confianza”. Pues oye, haberle dado minutos y haber aprovechado, pero no por utilizar uno u otro, sino porque egoístamente, al final de temporada, vas a tener la necesidad de utilizarlos a todos sí o sí.

P: Hoy, en un artículo en La Galerna, se decía que a principios de temporada no rotó mucho, sobre todo en el medio campo, porque los componentes de esa línea no habían jugado juntos antes y necesitaban crear automatismos. Kroos, James…

R: Estamos hablando de jugadores de primer nivel, ¿Tú sabes lo que se tarda en acoplar jugadores de primer nivel? Para eso precisamente, en cambio, sí que sirven los entrenamientos. En los entrenamientos tus compañeros hacen de rivales y eso es importante. Cambia la cosa con tu compañero cuando lo tienes de rival, aprendes mejor cómo regatea, cómo se mueve, cómo se desmarca, y cuando lo tienes al lado ya sabes  cómo funciona, y para eso están los entrenamientos. Ahí se aprende mucho, y sobre todo es donde la gente se coordina. Decir que un jugador de primer nivel necesita jugar partidos junto a otro para adaptarse, pues mira sí, pero esa necesidad es mínima. Se adaptan cuando entrenan.

“No era tanto rotar a los titulares como dar minutos a los suplentes. Esta temporada no se hizo una buena gestión en este apartado”

P: ¿Valoras, en general, negativamente a Ancelotti, o es solo esto en concreto?

R: No, es esto en concreto. Recuerdo que Helguera comentó en Onda Cero, donde colaboro: “El Real Madrid ha cogido el mejor momento de forma muy pronto.“ Es cierto que llegábamos a la Supercopa y queríamos llevarnos el título, lo que te obliga a hacer una preparación previa muy importante. Pero yo creo que lo que no se gestionó bien fue la parte siguiente. Todos recordamos el final de 2014 que tuvo el Real Madrid, que fue fantástico, ha sido el momento en el que mejor ha jugado, y llega el punto máximo con el Mundial de Clubes, en Marruecos.  Y a partir de ahí el ritmo de juego del Real Madrid decayó y en la radio lo achacábamos a lo que te digo, a que a lo mejor era eso: había llegado al mejor estado de forma muy pronto. Le costaría, dijimos, llegar al final de temporada en condiciones. Y se ha cumplido, desgraciadamente. Es cierto que contra la Juve pudimos pasar porque sí, porque hemos podido pasar, porque el Real Madrid es muy grande, pero lo hemos dejado un poco a la suerte. Tendríamos que haber dejado la eliminatoria sentenciada en Turín, porque somos mucho mejores que ellos.

P: ¿Se perdió la eliminatoria en el partido de ida? 

R: Realmente se perdió en los dos. En la vuelta metimos un gol y dijimos: “¿Qué hacemos, les damos el balón a ellos?” Porque es lo que hicimos, dárselo a ellos. Y eso acarrea un riesgo.

P: Entiendo que te parece que el tema fundamentalmente, esta temporada, ha sido físico…

R: Hombre, no se sabe, ahí se mezclan tantas cosas, tantas sensaciones… Que si estás cómodo, que si no estás cómodo… Hay tantas cosas que influyen en un partido y que la gente no conoce… Porque la gente habla de fútbol con mucha libertad y hablamos de automóviles con mucha libertad y hablamos de ciclismo con mucha libertad (Risas). Pero todos, o la mayoría, opinan desde el sillón, sentados. Mira, el deporte profesional (todos, no solo el fútbol sino todos) es distinto al deporte. Da igual: baloncesto, automovilismo, fútbol, tenis… es igual. Te pones a jugar al tenis con uno de los mejores sacadores del mundo y no la ves. Y cuando digo “no la ves”, es que no la ves.  Cuando uno que no ha pisado nunca un terreno de juego de fútbol, se planta en un Bernabéu, Nou Camp o Calderón, y dice “joder, yo no sabía que los campos fueran tan grandes” (Risas). Hay tanto que a la gente se le escapa…

P: ¿Y qué influencia consideras que tienen los medios a la hora de forjar la opinión de la gente?

R: La influencia depende de lo que cada uno quiera absorber de lo que escucha o lee. Eso depende de cada uno, es evidente. Pero si te están todo el día machacando con esto y esto, al final llega un momento en el que a lo mejor te lo crees.

P: Sí, yo creo que se ve. Los que vamos al Bernabéu vemos que en un determinado periódico se da mucha caña a un jugador y después se nota la reacción del público contra ese jugador, ¿no? Y luego además el periódico informa de que el público ha silbado a ese futbolista, omitiendo que en parte, a lo mejor, le han silbado por efecto de su campaña, ¿no?

R: Yo fui una vez al fútbol con un amigo y a la salida dijimos “joder, qué bien ha jugado el número veintiuno”. Entramos en el coche, pusimos la radio para oír los resultados y alguien dijo “Vaya partido ha hecho el 21, ¡qué desastre!”.  Oye, a mi amigo le cambió la opinión solo porque escuchó a un periodista, en la radio, decir que el 21 había jugado mal (Risas), cuando él había salido convencido de que había hecho un buen partido. Y yo le decía: ¿por qué? ¿Por qué te dejas guiar por él si lo has estado tú viendo en directo, con tus propios ojos? Eso le dije yo. “Es que este sabe mucho” ¡Pero este de qué sabe!

P: A la gente eso le pasa con todo. Le pasa con el cine también.

R: Claro. Cuando le dan un Óscar a una película, todos vamos a verla corriendo, y luego sales del cine y dices “Vaya mierda”. Y al revés.

P: ¿Cómo te parece que tratan los medios al Madrid?

R: Hay de todo. El Madrid tiene tal dimensión que la mayor parte de la gente opina sin estar a la altura. El Madrid está muy por encima de lo que ellos puedan decir. El opinar de equipos grandes supone que tienes que hacer un análisis justo, y un análisis justo para alguien que no ha sabido captar todo lo que ha surgido en el campo, porque nunca lo ha vivido, es muy complicado. Creo que en muchos casos hacen bien en apoyarse en gente que ha sido futbolista para ayudar en los comentarios. Pero hay que escucharlos, o sea, cuando habla alguien que ha sido jugador, hay que escucharle e intentar aprender. Pero es que hay gente que te discute.

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P: Hay una corriente de opinión que considera que los exjugadores del Madrid tienen demasiado cuidado en no mostrar su madridismo con sus comentarios, hasta el punto en que a veces parece lo contrario…

R: Claro, pero yo también me pongo en la piel de la gente que me está escuchando, que no tiene por qué ser del Madrid, y yo lo que intento es que entiendan un poco lo que está pasando. No por decir “¡viva el Madrid!” y “todo lo que hace el Madrid está muy bien” hago lo correcto. Lo puedo hacer y no me cuesta ningún trabajo, al revés, pero yo entiendo que si vas a un sitio y te piden tu opinión, tienes que intentar ser lo más objetivo posible. Es cierto que probablemente los del Madrid seamos los más objetivos, pero es que a veces los de otros equipos, al no tener nuestra grandeza, la única forma que tienen de defenderse es ser un poquito feroces.

P: Claro, pero es que es muy distinto escuchar a Martín Vázquez, por ejemplo, que a Albelda, ¿no? (Risas). Señores como Albelda toman partido clarísimo. Que no digo que lo que hace Martín Vázquez esté mal, pero digo que el contraste es muy fuerte, ¿no te parece?

R: La gente te puede escuchar desde cualquier lado, a mí me llevan para intentar explicar qué es lo que está pasando. Si quieres que me lo invente, me lo invento. Si resulta que el Real Madrid no tiene el balón, y tengo que decir yo que tiene el balón porque sí, no me parece justo. Para eso llevas a otra persona. Llevas a Tomás Roncero (Risas) y que monte el numerito o diga lo que le salga de las narices. Puedes decirlo de muchas maneras. “El Real Madrid se está equivocando”, “tiene que coger el control del partido”, o “el Real Madrid ahora lo está haciendo bien porque el otro equipo no sale, está perdiendo el control del partido”… O sea, hay que decir lo que pasa. ¿A qué vas ahí? ¿A inventártelo? Eso es lo que no entiendo.

“Las remontadas nacían de nuestra convicción. Ya lo habíamos hecho antes. ¿Por qué no una más?”

P: Volviendo al equipo, y tras la llegada de Benitez, ¿qué decisiones crees que hay que tomar ahora? Después de una temporada que no sé cómo calificarás… No sé si fracaso…

R: Hombre, si uno piensa que ha quedado el segundo de la liga española, no es un mal resultado. Estás en una liga donde está jugando el Barcelona, que es uno de los mejores equipos de los últimos tiempos. Si quedas el tercero o cuarto de los equipos que han jugado la Champions, tampoco es un mal resultado. Si eres campeón del Mundial de Clubes, no es un mal resultado, como no lo es si eres campeón de la Supercopa de Europa. ¿Qué se supone? ¿Que el Real Madrid tiene que ganarlo todo? Eso es imposible. La gente hace caso a lo que escucha: “El Real Madrid se ha gastado muchísimo dinero en fichajes”. Pues la gente piensa que con ese dinero te tiene que dar para como mínimo ser campeón. Pero ya se ha demostrado -no este año, ni el anterior, ni el anterior, ni el anterior, ni probablemente desde que se empezó a meter mucho dinero en el fútbol- que el dinero no te asegura los resultados. Con lo cual, que nadie relacione directamente el dinero con los éxitos. ¿Qué te quiero decir? Los resultados de este año son buenos resultados para cualquier equipo; no siempre se puede ganar. Aunque yo entiendo que la gente al final se queda con lo último que le entra por la retina, y lo último que le ha entrado por la retina es que el Real Madrid ha estado a punto de llegar a la final de la Copa de Europa y no ha llegado. El Real Madrid ha estado a punto de ganar una liga y no la ha ganado. El Real Madrid, el año pasado, ganó la Copa de Europa y podía ganar la liga, y no la ganó. Ellos ven que está tan cerca que lo pueden conseguir, y al final no lo consiguen, y llegan a un momento, o a un período de frustración. Es un problema acrecentado por las redes sociales.

P: Claro.

R: La gente ahí escribe frustrada, cabreada, y en ese momento hablan; y ese mismo que han puesto a parir hoy, lo ponen por las nubes la semana que viene. Y eso no es. No se puede pasar del blanco al negro en cinco días. Eso es lo triste. Ahora, como nadie se identifica, nadie da la cara, como se puede escribir con el alias que de te da la gana, eres anónimo y puedes decir lo que quieras, te desahogas, dices paridas, dices gilipolleces. Y para cuatro que aparecen que dicen algo medianamente en serio, encima les destrozan porque van contra ellos, porque hablan en serio. Eso no es.

P: ¿Qué te parece Bale? Un jugador polémico, que parece que solo suscita grandes pasiones o grandes fobias, posturas cada vez más encontradas...

R: Bale viene marcado por lo que costó. Ya dije antes que al final todo el mundo relaciona el dinero con los resultados. Y encima no juega donde se puede desenvolver mejor, que es por la zurda: lo meten en la derecha.

P: Pero eso también es una corriente en el fútbol actual, ¿no?, lo de los zurdos cerrados por la derecha y los diestros por la izquierda. Robben también ha jugado a la derecha en el Madrid y en el Bayern… 

R: Pero no todos los jugadores son iguales, ni todos los equipos.

P: Ya, ya. Bueno, cuando preguntaban a Ancelotti por el puesto de Bale decía que es ahí donde el futbolista quería jugar, porque de este modo se perfila para el disparo…

R: Bien, pero al final, ¿cuántas veces ha disparado? Y ¿cuántas veces ha llegado a la línea de fondo? Ha llegado al fondo muchas, y a veces ha centrado bien, pero al final ha empezado a centrar con el exterior de la pierna zurda. Muchas veces ha tenido que centrar con la derecha, algunas le han salido bien, otras regular, pero cuando le ha salido regular es porque cuando llega al fondo tiene que pasar de centrar con la derecha a pasar con la izquierda. Si llegara por el lado izquierdo es distinto. Porque hablas de Robben. Robben es un jugador habilidoso, por lo cual le da igual empezar por la derecha que por la izquierda, pero Bale es más un jugador de potencia y de velocidad, por lo cual su tendencia es llegar al fondo, va a desbordar al rival con la velocidad o con lo que sea para llegar al fondo, y al final va a tener que centrar con la derecha y se va a encontrar incómodo.

P: ¿Tú lo pondrías en la izquierda?

R: Yo lo pondría en la izquierda, que además es el sitio donde estaba jugando cuando lo fichamos. Tiene sentido, ¿no?  “He fichado a Ronaldo, pero le voy a poner de portero” (Risas)

 

Fotografías: Pablo Estellés

 

 

 

 

 

 

 

“Demógrafo y escritor, presidente de la Comunidad de Madrid en el cuaternario inferior”. Así se presenta Joaquín Leguina en Twitter. Charlar con él, además de resultar una experiencia muy agradable, no hace sino reforzar esa impresión de socarronería. No se muerde la lengua, hasta el punto de terminar deparándote más titulares de los que necesitas. La pesadilla del entrevistado que no es capaz de producir ninguno es más temible sin duda, pero no deja de ser un desafío el dilucidar cuáles de sus siempre jugosas declaraciones deben quedar al borde de merecer el destacado (todas lo merecen, incluso aquellas con las que más cuesta comulgar, quizá precisamente aquellas con las que más cuesta comulgar). A los títulos subrayados en su perfil tuitero hay que agregar entre otros el de interior izquierda (en tiempos) y prolífico tertuliano. Es probablemente un hombre del Renacimiento, aunque nunca se llevó en Florencia esa aparente sequedad teñida de adoptado casticismo. La sequedad es solo aparente porque después resulta ser fácil arrancarle una sonrisa (no digamos que él te la arranque a ti, sencillísimo), y es una sequedad cántabra como él y como su paisano y amigo Paco Gento, el hombre que da nombre a esta publicación y al cual algún día, como no sabemos que es imposible, lograremos entrevistar también.

La entrevista tiene lugar varios días antes de la detención de siete altos dirigentes de la FIFA, organización sobre cuya honestidad está D. Joaquín a punto de desvelarnos sus dudas. Más visionarias aún resultarán sus opiniones sobre determinados arbitrajes internacionales, sobre los que se producirán noticias en el transcurso de pocos días. Nos recibe en su despacho y adopta el papel que sospechamos más le gusta fingir (el de cascarrabias) para quejarse porque no le hayamos avisado de las fotos. Ha hecho sus deberes, sometiéndose al ingente reto de elaborar un once histórico del Madrid: el mismo que, salvo error o negativa en firme, nos brindan y brindarán todos nuestros entrevistados en la sección.

P: ¿Nos ha hecho el once histórico que le pedimos?

R: Sí, y he barrido para casa.

P: Veamos. Casillas; Marquitos, Ramos, Pachín; Sanchís (hijo), Zidane, Pirri; Di Stéfano, Hugo Sánches, Puskas y Gento. Un 3-3-4. Vamos a por todas, no nos cortamos.

R: Por supuesto.

P: Y aquí tenemos los suplentes: Del Sol, Buyo, Butragueño, Míchel, Gordillo y Amancio. Y dice que ha barrido para casa por la cantidad de cántabros, ¿no?

R: Claro. Marquitos, Pachín, Gento. Y no he puesto a Santillana no sé por qué.

P: ¡Ni en el banquillo!

R: No. Se me ha debido de pasar.

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P: Existe esa superstición que señala como crucial el hecho de que en cada Copa de Europa del Madrid hubiera al menos un cántabro. Con la excepción de la Décima, claro. Hay quien dice que llevaron a Gento a Lisboa (aparte, por supuesto y sobre todo, de por ser quien es) por tener allí un cántabro que mantuviese la tradición de victorias.

R: Pues no sabía lo de los cántabros y las copas de Europa. Pero no me extraña. Cantabria es un lugar muy futbolero que ha dado grandes glorias al Madrid. También al Rácing, por supuesto. Y al Atleti.

-P: Llaman la atención en su once algunas ausencias. ¿Cristiano?

R: Yo creo que era mejor Hugo Sánchez. Quitando quizá a Puskas, no he visto un rematador igual.

-R: Casillas, en cambio, sí está en su once…

R: Lo he puesto porque me parece que le están maltratando. Ha sido un porterazo. ES un porterazo. Y lo están tratando muy mal. La prueba es que el día en que el Madrid se despidió de la Liga, ante el Valencia en el Bernabéu, la afición se ensañó con él cuando, en todo caso, debiera haberlo hecho con Cristiano, que había fallado un penalti un rato antes. Y en lugar de pitar al que falla el penalti, pitan a Casillas.

P:- ¿Por qué cree usted que pitan a Casillas?

R:- Yo creo que está detrás el Presidente del Madrid. Lo he investigado y yo creo que está detrás. Lo cual, como presidente, no le honra mucho, porque él debería defender a todos los jugadores.

-P: Pero, ¿está detrás de qué manera? ¿Cómo se articula eso?

-R: Bueno, al principio se ayudó de ese otro genio que es Mourinho, que ha sido siempre el rey de la arbitrariedad. Ese tándem, actuando en conjunto, ha puesto a muchos que se dejan llevar en contra de Casillas. Por cierto, el día del partido del Espanyol pusieron a Keylor Navas y mira lo que pasó. Aunque claro, con ese nombre… A los padres de Keylor Navas habría que imponerles una sanción por maltrato a la infancia, no se puede poner ese nombre a un niño. Claro que a los padres de Casillas también les diría algo por ponerle Iker.

-P: Keylor en Costa Rica debe de ser un nombre muy común porque allí le llaman Navas, señal de que hay muchos Keylor…

-R: Pues eso, Keylor Navas (que es un gran portero, yo no lo pongo en duda) jugó contra el Espanyol, pegó una cantada espectacular y nadie dijo nada. ¡Pero una cantada espectacular!

-P: ¿Y eso no podrá ser atribuible a la falta de continuidad, a los pocos partidos jugados?

-R_: ¡Pero si yo no le echo la culpa! Solo me dirijo a los forofos antiCasillas para que tomen nota y aprendan un poco de justicia distributiva en los silbidos. Le pitan sin venir a cuento a veces. Insisto: el día del Valencia empatamos porque D. Cristiano Ronaldo falló un penalti y le pitaron a él. Cuidado, no me meto con Cristiano, el mejor escribano echa un borrón.

-P: Eso le iba a decir, que no vamos a culpar a Cristiano de haber perdido la Liga…

-R: ¡No, hombre, claro que no! Solo digo que falló un penalti. Cosa que se puede decir, ¿no?

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-P: Pues sí porque además es cierta. Ha mencionado a Mourinho. Creo que le cito textualmente: “No puedes ser general de una división y meter lío en las filas de tus propios soldados”.

-R: Ah, pues está muy bien. No sé si lo dije pero desde luego lo firmo (Risas). Este vino aquí a meter líos, y yo creo que eso es malo. Una cosa es imponer la disciplina y otra meter cizaña en el batallón.

-P: Pero su legado deportivo, ante el mejor Barça de todos los tiempos, ahí queda, ¿o no?

-R: No está mal. Es un buen legado, aunque tampoco es comparable a todo lo que ha ganado en otros sitios. Como personaje público, en Inglaterra se modera más. Aquí venía con la teoría de que los españoles odiamos a los portugueses. ¡Pero por favor! ¿Por qué vamos a odiar a los portugueses? Sería como odiar a nuestra mano derecha.

-P: ¿Él dijo alguna vez públicamente que pensaba que los españoles odian a los portugueses?

-R: Lo ha dejado caer, o lo ha sugerido alguna vez. Me parece de un victimismo propio de nacionalistas catalanes. Y aquello de traerse otro portero en medio de la campaña (y cuidado, Diego López me parece un magnífico portero) fue simplemente para tocar las narices a Casillas.

-P: Hombre, D. Joaquín, Casillas estaba lesionado y el Madrid afrontaba una eliminatoria de Champions contra el Manchester. Casi nadie discutió que era un fichaje necesario…

-R: Sí, pero luego Iker no recuperó la titularidad, injustificadamente.

-P: Usted no es mourinhista, eso está claro…

-R: No. No me gustan ese tipo de entrenadores. Me gustan los entrenadores como Ancelotti. Tranquilos. Que no gritan. Que no se excitan en demasía. Que tratan bien a la gente, a los periodistas, al público. Me iría con Ancelotti a tomar unas cervezas. Con Mourinho, no.

Detrás de los pitos a Casillas está Florentino. Lo he investigado.

-P: Yo le recuerdo a usted enfadado cuando cesaron a Del Bosque. Me da la sensación de que es usted bastante delbosquista.

-R: Bueno, es que eso fue una canallada. Los argumentos que dieron fueron para mear y no echar gota, para decirlo científicamente. Que no daba la imagen. Oiga, Del Bosque ha sido así desde que nació. Un señor serio que no sé si es el más guapo de la película pero ahí están sus méritos.

-P: Usted dijo que lo echaban porque era gordo y con bigote.

-R: ¡Lo dijeron ellos! Que no daba la imagen, insisto. Cuando a mí me dicen eso, que también me lo dicen, respondo que ya sé que soy viejo y feo. Eso de la imagen nada tiene que ver con el fútbol. Absolutamente nada. Es como los futbolistas. No tienen que dar ninguna imagen. Tienen que jugar bien, jugar limpio y comportarse como deportistas. Así lo hacen casi todos los que juegan al futbol en España. Y desde luego así lo hacen los del Madrid, que es un equipo señor.

-P: Benítez.

-R: Es muy bueno. Con mucha experiencia.

-P: Pues ese no tiene fama de tratar muy bien a la gente precisamente…

-R: Tiene fama de mano de hierro, pero una cosa es eso y otra meter lío en el vestuario. Un general está en su derecho de exigir disciplina, pero no de meter cizaña entre sargentos y capitanes. Dicho todo esto, yo habría mantenido a Ancelotti. Los equipos se pueden reforzar sin cambiar el equipo de arriba abajo y sin necesidad de cambiar de entrenador. Al Madrid le he visto jugar muy buenos partidos este año, pero ha tenido un bache y se le han ido la Liga y la Champions, simplemente. La semifinal contra la Juve se perdió en Turín. A veces se pierde, es así de simple. Conviene perder pocas veces, claro. Pero a veces se pierde.

-P: ¿Cómo calificaría la temporada ya transcurrida?

-R: No creo que haya sido un desastre. Yo he visto el 90% de los partidos y, aunque hemos tenido baches, el Madrid tiene un equipazo.

-P: ¿Hay una ley del péndulo a la hora de decidir quién es el entrenador? Parece que oscilamos entre entrenadores blandos y duros, cada vez de forma más extrema…

-R: Eso son cosas que hacen los presidentes para… Mire usted, yo creo que habría que eliminar a los presidentes de los clubes. O por lo menos que no pudieran ir al futbol. Que se dedicaran a lo que se tienen que dedicar: gestionar una empresa. No a hacer esos cambios drásticos en las plantillas que ningún bien hacen al fútbol. Que no se metan tanto en lo de comprar y vender jugadores. Es sospechosísimo eso de que se vayan tantos jugadores y vengan tantos jugadores. La sospecha de la comisión siempre va a estar ahí. En estas operaciones no solo se benefician los jugadores. Están también, claro, los que profesionalmente se dedican a colocar jugadores, pero es posible que dentro del club a alguien por ahí se le caiga una peseta y la coja…

-P: Si se refiere a Florentino, no parece que tenga necesidad económica de dedicarse a esos trapicheos…

-R: No. No pienso en Florentino. Aunque bueno, eso de la necesidad… La codicia es una cosa complicada, siempre se quiere más…

-P: Pero no insinúa que Florentino trinca de los fichajes…

-R: No.

Yo tenía aprecio por Villar. Tenía.

-P: Las famosas rotaciones. Se dice que ha sido uno de los pecados de Ancelotti, no haber dado más cancha a los suplentes y por culpa de esto haber quemado físicamente a los titulares. ¿Qué opina?

-R: Algo de eso ha habido. Un caso muy claro es Kroos. Un magnífico jugador, pero por muy buen deportista que sea no puedes tener a una persona mañana, tarde y noche compitiendo. Han desgastado físicamente a ese muchacho. Con el abuso del material, este se estropea. Como viven de las televisiones, y pretenden que veamos fútbol desde las nueve de la mañana hasta las doce de la noche, pasa lo que pasa. El desastre de la selección en Brasil se debió, a mi modo de ver, a lo cansados que llegaron los jugadores a la fase final del campeonato. El señor Villar y compañía, que teóricamente velan por la selección, deberían haber exigido otro ritmo de trabajo. Se les veía cansados. Y es lógico, los jugadores no son máquinas. Son seres humanos superdotados, pero seres humanos al final.

-P: ¿Superdotados físicamente?

-R: ¡E intelectualmente! Yo tengo la teoría, que no comparte casi nadie, de que los futbolistas son personas con una inteligencia superior. Para manejar espacio y tiempo como lo manejan ellos, hay que estar muy bien dotado aquí (Se señala una sien). Para desplazar una pelota con precisión a treinta metros, mientras todos los demás se mueven a tu alrededor, y hacérsela llegar a un compañero de equipo tras ver su desmarque, hay que tener la cabeza muy bien amueblada. “No, es que no saben hablar”, dice la gente. Oiga, no han ido a una escuela de logopedia. No. Han jugado al fútbol. Para lo cual, para hacerlo bien, hay que ser muy inteligente, insisto. No hay ningún futbolista de élite que no sea inteligente.

-P: ¿Y cuáles, de entre los que usted ha visto jugar, destacaría como especialmente inteligentes?

-R: Aquellos que son capaces de desplazar el balón en largo con mayor precisión. Daré varios nombres: Jesús Garay. Zidane. Xavi. También Xabi Alonso. El propio Kroos. Y algún defensa que muchas veces lo intenta aunque no siempre le sale: Ramos.

-P: Usted debe de saber lo que dice porque ha jugado mucho al futbol. Y bien, cuentan.

-R: Bien no. Si no, hubiera ido al Real Madrid. Jugué mucho en el colegio y en la facultad. Con treinta y tantos jugué contra unos chavales y era imposible llegar a una sola pelota. Comprendí que debía retirarme. Colgué las botas.

-P: Jugaba de interior izquierda.

-R: Correcto. Sabía hacer correr a los otros, y a mí tampoco se me daba mal lo de correr. Fui subcampeón de los cien metros de los campeonatos universitarios de Vizcaya.

leguina

-P: Ha mencionado a Zidane y lo tiene en su once ideal. ¿Qué opina de su labor al frente del Castilla?

-R: Sobre Zidane como entrenador no puedo opinar. Pero el Castilla es un desastre de organización. El Madrid tampoco le pone mucha ilusión a lo de tener su filial en segunda división, si bien yo creo que vendría bien. Hay que cuidar la cantera de verdad. El Barcelona lo hace mejor. Muchas de sus estrellas actuales provienen de la cantera. El porcentaje aquí es muy inferior.

-P: ¿Hasta qué punto debe prevalecer la cantera como idea? El otro día discutí por Twitter con el periodista Elías Israel. Él decía: “Bale es muy caro y además cierra el paso a Jesé”. Y yo le decía: “Pero oiga, es que Jesé todavía no ha demostrado lo suficiente como para que el plan sea que le quite el sitio a Bale”.

-R: A mí Bale me parece una gran jugador que, como todos, manifiesta algunas carencias. Ni él ni Cristiano saben driblar como Isco. Se van de cualquiera por su tremenda velocidad, pero no tienen mucha habilidad en el regate. Yo creo que el más completo de la BBC es Benzema. Hace cosas imposibles.

-P: A veces falla las cosas fáciles, en cambio.

-R: Sí. Yo me lo quedaba en la plantilla siempre. La sensación es que no ha llevado una vida fácil y eso le ha dado un carácter más introspectivo. Pero ahora se le ve mucho más integrado.

-P: Usted ha dicho: “El palco del Nou Camp es una reunión de políticos que quieren hacerse la foto para ver quién es más nacionalista”. ¿El Barça es un equipo que juega para mayor gloria de una causa política concreta?

-R: No. Los futbolistas pasan, y hacen muy bien, de ese asunto. No así los directivos ni ex-directivos, como el Laporta este que no hay Dios que soporte. Son directivos que se arrodillan ante el nacionalismo imperante, lo cual es un error. Hay muchísimos seguidores del Barça, repartidos por toda España, que no quieren ni oír hablar de eso. Ahora bien, estos dirigentes han tenido también la potra de fichar a este señor, Messi, cuando era un niño, y este es un jugador que es difícil de entender. ¿Qué tiene en el pie izquierdo, que es capaz de llevar el balón pegado a la bota sin que ningún defensa –y hay defensas muy buenos- pueda arrebatárselo? Ahora lo han puesto a jugar más atrás y muestra un dominio del balón y da unos pases increíbles, para quitarse el sombrero. Es un genio. Aunque hable fatal, como decíamos antes.

-P: Varane habla español mejor que Messi, dicen.

-R: Posiblemente. Varane es otro tipo del cual yo nunca me desharía. Es un defensa con una calidad extraordinaria. Y jovencísimo, además.

-P: Entonces, los jugadores del Barça, que juegan sin rechistar noventa minutos debajo de una pancarta que pone “Catalonia is not Spain”, y que como protagonistas del espectáculo quizá podrían tener una postura, no tienen nada que ver…

-R: Yo creo que no. Se la jugarían demasiado si se opusieran. El responsable de esa pancarta, que es inconstitucional, es el presidente del Barça.

-P: Volviendo a Messi, juega de maravilla en el Barça. En la selección argentina, no tanto.

-R: Bueno, en el último campeonato del mundo estaba muy tocado físicamente. Cuando le dieron el premio al mejor jugador, casi hasta se enfadó, lo cual habla bien de él. Jugó un campeonato bastante mediocre para el nivel que tiene.

-P: Existe esta percepción por parte de los no madridistas, y sobre todo de los antimadridistas, de que los árbitros ayudan al Madrid…

-R: ¿Al Madrid? (Risas). Será cosa mía, pero a mí siempre me ha parecido que ayudan más al Barcelona.

-P: ¿Usted tiene algún recuerdo de un título del Madrid ganado merced a un error decisivo de un árbitro?

-R: No. Pero yo soy del Real Madrid, eso quizá influya.

-P: Bien, pero un madridista que, como usted, es capaz de alabar a Messi seguramente tiene la objetividad suficiente como para hablar de este tema, también, sin apriorismos…

-R: Creo que los árbitros son gente honrada. Se equivocan como se equivoca cualquiera. Han cambiado la norma del fuera de juego pero los linieres no hacen caso a las nuevas indicaciones. En caso de duda, levantan la bandera, y eso no es lo que deben hacer. Yerran mucho. Evitan muchos goles legales. El reglamento no considera fuera de juego el que el delantero tenga un brazo más adelantado, por ejemplo, y ellos lo pitan. También hay que decir que el fuera de juego es una cosa imposible de ver. El linier no puede mirar a dos puntos (el balón y el jugador que se desmarca) a la vez. Para eso, ponga usted una cámara de televisión, para el juego y lo comprueba. Pero no exija a los ojos del ser humano algo para lo cual no están dotados. Un águila podría verlo, pero nosotros no podemos.

-P: Entonces, ¿aplicamos la tecnología a este tipo de jugadas?

-R: Pues sí, pero claro, eso pararía el juego, y el fútbol tiene unas reglas muy conservadoras, aunque va poco a poco evolucionando. La tecnología acabará influyendo, aunque esto de parar el juego…

-P: En el tenis o el baloncesto paran.

-R: Pero es que el parar el juego está en la naturaleza de esos deportes. En el baloncesto solo cuenta el tiempo de juego efectivo, y en el tenis ni siquiera hay un tiempo. Pero la tecnología para esto concreto del fuera de juego se podría implementar.

-P: Pero en todo caso, nos decía,  usted confía en la honorabilidad de los árbitros…

-R: Sí, Eso no significa que no puedan pasar cosas, porque históricamente han pasado. En el Mundial de Italia, con Mussolini, el régimen compró a más de un árbitro. Es verdad archidemostrada que Mussolini personalmente pagó a los colegiados de semifinal y final, propiciando la victoria de Italia. Pero no hace tanto tiempo sucedió algo parecido en el Mundial de Corea y Japón, cuando un arbitraje dudosísimo echó a España del Mundial. Ese árbitro estaba comprado por el anfitrión para que Corea pasase a la siguiente ronda. Y eso no debe quedar así. Ese señor debe ir a la cárcel. Anuló a España un gol porque le salió de los cataplines.

(Nota del editor: A la semana siguiente, se destapó oficialmente la veracidad de este escándalo. O es una gran coincidencia, o D. Joaquín es una persona magníficamente informada).

-P: En fútbol de clubes también ha habido muchos rumores. Se decía que a la Uefa no le interesaba que se repitiera una final inglesa y que eso produjo el escándalo de Stamford Bridge…

-R: Es posible. Si desaparecieran los organismos internacionales de fútbol, no pasaba nada.

-P: Alguien tiene que organizar esto…

-R: Sí, pero ¿por qué tienen que ser estos tipos? Que se haga, como hacían los viejos griegos, por sorteo. No me fío un pelo de los dirigentes de las organizaciones internacionales de fútbol. Y de los nacionales… (Breve pausa). Tampoco (Risas). Sobre todo si duran eternamente. Cuando yo era presidente de la comunidad, él ya llevaba un buen tiempo ahí.

-P: Se refiere a Villar, claro…

-R: Claro. Yo trataba mucho con él en su momento, durante mi mandato. Les cedimos o vendimos unos terrenos, que pasaron a la Federación. Yo tenía por él aprecio. Tenía. Sobre todo porque es de Bilbao, lugar muy importante para mí. Pero no puedes estar en el cargo eternamente.

-P: Muchos atribuyen beneficios arbitrales al Barça (en esto consiste el famoso villarato) al hecho de que Laporta, en contra de lo hecho por el Real Madrid, apoyó a Villar en aquella famosa reelección.

-R: Sí, pero yo insisto en defender la inocencia y honradez de los árbitros. Una persona honrada no se deja manipula en beneficio de unos o de otros…

-P: A lo mejor son honrados pero hay un proceso casi subconsciente. Puede haber un caldo de cultivo por el cual ellos saben qué es lo que les conviene que pase para que les vaya bien… ¿No sería mejor que fueran designados por sorteo?

-R: Sin duda. El sorteo es mejor que el dedo siempre.

-P: ¿Es usted anti-algo? ¿Anti-atlético, por ejemplo?

-R: No, no soy así de forofo. El Atlético de Madrid también ha tenido grandes jugadores de mi tierra, Cantabria. El propio Vicente Calderón era cántabro.

-P: ¿Anti-florentinista tampoco? Lo digo por lo del principio…

-R: Qué va. Yo veo a Florentino con alguna frecuencia y lo que opino de sus cositas ya se lo he dicho a él personalmente. El tema de las torres, por ejemplo. Eso no estuvo bien hecho y ya se lo he dicho a él. Recalificar terrenos que habían sido donados para la actividad deportiva para construir esas torres… En fin. Convenció a todo el mundo. Menos a mí. Y al Partido Socialista. Pero bueno, si eso sirvió para traer a Zidane tiene una disculpa (Risas).

-P: Desde Barcelona siempre se habla del Madrid como un club hermanado con los poderes fácticos. Pero ellos disfrutaron sus propias recalificaciones en la época de Franco, a quien otorgaron dos veces la insignia de oro y brillantes del club.

-R: El Barça era el equipo del franquismo. También lo era el Madrid. Dos equipos que jugaban tan bien que servían para proyectar una imagen positiva del país y del régimen. Y el régimen los explotó a ambos en ese sentido, porque su utilización como arma de prestigio internacional era más efectiva que cualquier esfuerzo diplomático.

-P: Los primeros años del Madrid durante el franquismo son un erial. El Madrid no gana prácticamente nada en la década de los cuarenta.

-R: Cierto. Quien resucita al Madrid, en los cincuenta, es Santiago Bernabéu.

Los presidentes de los clubes deberían tener prohibido ir al fútbol

-P: Se compara a veces a Florentino con D. Santiago…

-R: Sí. No es desatinado. Como directivo, Florentino vende muy bien.

-P: ¿Cómo explicaría la importancia del Madrid?

-R: A través de esta anécdota: yo tenía una tía de 103 años, forofa del Real Madrid por razones que tienen que ver con nuestro paisanaje con Gento. Yo le compré por su santo una bufanda madridista. Hasta que se murió veía los partidos del Madrid por televisión con su bufanda puesta. Y hacía sus comentarios: “Este chico no está en forma” (Risas).

-P: Hay quien sostiene que Cristiano está en declive. ¿Lo cree?

-R: No. Aún conserva una enorme velocidad y un remate de cabeza temible.

-P: ¿Debería jugar de nueve, como apuntan algunos?

-R: Con esa velocidad y zancada, pocos se dedican a la posición de delantero centro. Yo creo que está bien donde está.

-P: ¿Y a Bale? Le cambiamos de posición?

-R: Bueno, por la derecha puede buscar la diagonal y disparar. No le veo mal ahí. Pero el mejor jugador que yo he visto en banda derecha ha sido Míchel.

-P: ¿Beckham?

-R: Demostró ser una gran profesional. Nada del señorito que nos quisieron pintar. Pero no tenía tanta calidad como Míchel.

-P: En la segunda Liga de Capello, de la cual todo el mundo tiene un gran recuerdo, Beckham desempeñó un papel importante.

-R: Pero no era un tipo de enorme calidad, aunque le pegaba muy bien al balón.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Hechi

Fotos: Pablo Estellés

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay transcripciones de entrevistas cuyo sonido ambiente depara grandes ironías. Por ejemplo, el dulce trinar de pajarillos mientras Juanma Rodríguez deja muy escasos títeres con cabeza. El encuentro tiene lugar en un pequeño parque cerca de esRadio, de donde el fotógrafo y yo hemos raptado a Juanma, alejándolo del inflexible pero al parecer solazante yugo de Federico. Nos sentamos en un banco junto unos árboles y a muy escasa distancia de unos columpios infantiles. Juanma es tan locuaz y espontáneo como resulta en sus apariciones televisivas. Pero hay un sólido perfil intelectual bajo la superficie del hombre-espectáculo. (Esto, que quizá Juanma diría medio en broma de sí mismo, yo lo digo completamente en serio). También –me parece- hay un alma cabal bajo la alegre parafernalia de su descaro, un idealismo genuino bajo la mordacidad. No es novedad: nadie sin sensibilidad, nadie sin una visión del mundo de cierto fuste, ha cultivado la sátira.

 

Pregunta: Vamos a empezar por pedirte, como haremos en el futuro con todos los entrevistados en esta sección, que pongas en este papel tu alineación histórica del Real Madrid.

Respuesta: Con mucho gusto pero con un matiz. Lo haré basándome no ya en aquellos jugadores a los que he visto jugar –quizá vi jugar a Amancio pero no me acuerdo- sino en aquellos cuyo juego tengo fresco en la mente. Con dos excepciones. Aunque por edad no le he visto jugar, sería un pecado no poner en la mejor alineación de la historia del Real Madrid a D. Alfredo Di Stefano. La otra es una excepción sentimental, un jugador por el que tengo especial cariño aunque quizá técnicamente no haya sido el mejor central que haya militado en nuestras filas. (Toma un papel que apoya sobre la superficie de mi iPad y comienza a escribir la alineación, conformando un perfecto 4-3-3). En la portería colocaría a Iker Casillas. (En ese momento, sin que la anécdota signifique nada ni para los que piensan que todo ocurre por alguna razón, el bolígrafo escapa de sus márgenes para emborronar mínimamente el iPad. “Coño, te he pintado ahí”, exclama Juanma con la espontaneidad que le caracteriza). De lateral derecho pondría a Juan José, que a mí me gustaba mucho.

P: Pues ya me has sorprendido, incluso antes de llegar a tu central sorpresa. Tengo un buen pero vago recuerdo de este jugador… Jugó en aquel Madrid pre-Quinta que era un poco menor.

R: Sí, puede ser. Insisto en que es el once histórico del Madrid que yo he visto y recuerdo. En el centro de la defensa colocaría a Fernando Hierro, y junto a él a Gregorio Benito, que es el que no tengo más remedio que poner por razones sentimentales. De lateral izquierdo ponemos a Roberto Carlos.

P: Ese yo creo que va a ser universal. No sé si habrá algún entrevistado de La Galerna que, en el futuro, se decante por algún otro.

R: Pues no lo creo, la verdad. En el medio campo formaría con Míchel, Fernando Redondo y Zidane. (Sigue desgranando el once sobre el papel). Quizá me esté saliendo un once muy ofensivo, pero es que lo que pedís es un imposible, ¿sois conscientes de ello?

P: Plenamente.

R: Bueno. Arriba tenemos a D. Alfredo, acompañado por Raúl y Cristiano. (El fotógrafo inmortaliza el folio mientras Juanma se entretiene en poner números del uno al once a los jugadores). Y de entrenador…

P: Déjame pensar, a ver si adivino… (Risas)

R: Y de entrenador no podemos tener otro que D. José Mourinho. Trae, trae, ya te lo sujeto yo (Se pone de pie con el folio en las manos para facilitar la tarea del fotógrafo). Fíjate que me dejo fuera a mitos personales como Juanito, Emilio Butragueño, Hugo Sánchez, Ronaldo el gordito… Muchos genios quedan fuera. Pero no queda más remedio cuando uno accede a esta especie de perversión tuya, con la que tanto vas a hacer sufrir al personal. (Retorna al banco, tras recabar el agradecimiento del fotógrafo).

P: Ten claro, a modo de consuelo, que vamos a someter a la misma tortura a todos nuestros entrevistados.

R: Supongo que en mi once llamarán la atención Juan José y Benito.

P: Quien no llamará la atención, al menos no a nadie que te conozca un poco, es el entrenador que has elegido para llevar a la gloria a este equipo atemporal de leyendas. Hay dos ópticas para juzgar el legado de Mourinho. Una es estrictamente futbolística. Pero también se habla mucho de un legado sociológico tras el paso de Mourinho por el Madrid. Según algunas corrientes de opinión, Mourinho hizo tambalear un cierto complejo en el madridismo, una tendencia a dejarse agredir sin rechistar, un mal entendido señorío. Todo ello con los indudables y graves errores que cometió. ¿Suscribes?

R: El paso de Mourinho hubiera valido la pena aunque solo fuera por uno de sus efectos: el de sacar de quicio al valdanismo. Ese me parece un gran mérito per se. El otro día, precisamente,  tuve una polémica tuitera con el hijo de Angel Cappa. A Valdano quizá menos, pero a Cappa le pone de los nervios la figura de Mourinho. Solo por eso, aunque no hubiera dejado ningún legado deportivo ni moral, ya sería impagable la figura de José Mourinho. Mourinho: tres años, no ha ganado nada pero ha sacado a estos de sus casillas. Con eso, ya valdría todo el dinero que se pagó por él. Pero obviamente no fue solo esto. En el plano estrictamente deportivo, conviene recordar de dónde venía el Real Madrid. Mourinho acepta el reto de venir cuando podría haberse quedado en el Inter donde era un dios, en una situación de lo más cómoda. Pero no. Viene a un Madrid que era sistemáticamente expulsado de la Champions en Octavos. Acepta el desafío de competir con el que según todos los expertos era el mejor Barcelona de la historia. Él le da la vuelta a esa situación deportiva. La yihad antimourinhista le llama despectivamente “semifinalista”. Pero al Real Madrid hay que exigirle que como mínimo logre eso, que esté en semifinales, a partir de ahí no se puede campeonar siempre. De que el Madrid haya llegado 5 años seguidos a semifinales tiene gran parte de “culpa”Mourinho. Y además ganó la Liga de los récords de puntos y goles. A propósito de esto, precisamente, tuve la discusión tuitera con el hijo de Cappa. Porque los cappistas unen a sus múltiples defectos deportivos el de la inoportunidad. Porque resulta que el mismo día en que Mou acaba de proclamarse campeón de la Premier con el Chelsea (el vigésimo segundo título en el CV del de Setúbal), el mismísimo día en que el técnico portugués ha dado al Chelsea la quinta Liga de su historia (tres de ellas, atención, logradas por Mou), tiene a bien el hijo de Cappa escribir en Twitter que los equipos de Mou no pasarán a la historia, que no se les recordará por nada. En línea con aquella famosa frase de Cappa sobre el Madrid del portugués: jugaría así con el carnicero sentado en el banquillo. Y le digo: “hombre, a mí me parece que un equipo que ha marcado 121 goles y ha superado los 100 puntos sí pasará a la Historia; el que precisamente no pasará a la Historia es el Real Madrid que entrenó Vadano”. Y fue ahí donde se lió. Y estoy de acuerdo en que, en un plano moral, Mou ayudó a recuperar el orgullo de sentirse madridista. El Madrid estaba, antes de su llegada, pasando por una crisis de espíritu, motivada (creo) por el goteo, la gota malaya, el chirimiri de ese antimadridismo que tanto énfasis pone en recordarle al madridismo precisamente lo que es el Real Madrid. Porque esa es otra de las grandes paradojas. Óigame, si aquí el madridista soy yo. No me digas  a mí lo que es el Real Madrid, porque probablemente yo lo conozca un poquito mejor que tú.

Juanma Rodríguez entrevista

P: Sí, pero ellos son quienes te dicen cómo tienen que ser las cosas en el Real Madrid. Y a ti te dan ganas de decirles: “oye, mira, si los madridistas quisiéramos aceptar consejos sobre cómo tiene que ser el Real Madrid, no acudiríamos presurosos a los antimadridistas precisamente”.

R: Exacto. Es eso de “caballeros dan la mano”. No, perdona, si te meten el dedo en el… (Se frena). Si te dan una colleja, tienes que responder.

P: “El dedo en el ojo” no era quizá la metáfora más atinada. Por eso te has frenado, ¿no?

R: No lo era,no.

P: Ya que lo mencionas, lo del dedo en el ojo estuvo mal.

R: Mal no. Muy mal.

P: ¿Y no le faltó pedir perdón? Pero de verdad, no como lo hizo, con aquel vago comunicado donde se disculpaba “exclusivamente” ante los madridistas.

R: Probablemente. Bueno, probablemente no. Seguro. Le faltó el reconocerlo. Lo dije en la televisión en su día. La reacción de Mourinho fue lamentable. ¡Pero pasaron muchas cosas ese día! No obstante, es mejor no hablar de todo esto porque desgraciadamente Tito Vilanova ya no está entre nosotros. Hay que cerrar el tema admitiendo que Mourinho estuvo muy mal y careció de reflejos a la hora de reconocerlo.

Una de las paradojas es esto del antimadridismo explicando a los madridistas cómo tiene que ser el Real Madrid.

P: ¿Qué porcentaje del éxito de la Décima le corresponde a Mou? Porque están los que son más papistas que el Papa y le dan al portugués la mayor parte del mérito, por encima del propio Ancelotti…

R: No. La Décima es de Ancelotti y ya está. Eso es como cuando Capello decía que la Séptima era suya. No, oiga, la Séptima es de Jupp Heynckes. (Para un momento para despedirse del fotógrafo. Le aviso de que es un gran madridista, pero que su mujer –la del fotógrafo- lo es aún más. “Muchos besos a tu mujer”, le grita al fotógrafo cuando este desaparece más allá de los columpios).

P: Ya que hablamos de varias de ellas, ¿cuál de las Champions del Madrid es tu favorita? ¿Cuál te hizo vibrar más?

R: Indiscutiblemente, la Décima.

P:  ¿Más que la Séptima?

R: Vamos a ver. Yo con la Séptima lloré. Lloré porque eran treinta y dos años, y porque el antimadridismo estaba desatado recordándonoslo. Una nueva paradoja: tipos cuyos clubes no habían ganado jamás la Copa de Europa achacaban al Real Madrid que llevara treinta y dos años sin ganar… ¡la Séptima! Perdone, oiga, pero nuevamente no es usted el llamado a dar lecciones en este sentido. Pero vamos, que lloré. Porque hacía muchísimo tiempo que el Madrid no la ganaba.

P: Tú, por edad, vivías cuando ganamos la anterior, en el 66, la del Madrid ye-ye. Pero eras un niño muy pequeño. Es imposible que te acuerdes.

R: Exacto, yo tenía cuatro años (soy del 62) pero no me acuerdo de nada. La Séptima fue tremenda. Pero no hay nada como la Décima. El gol de Sergio Ramos es, en el terreno futbolístico, lo más parecido a un orgasmo que he experimentado en mi vida. Es la más importante de las que he vivido.

P: Habrás visto ese video que circula por internet con reacciones al gol de Ramos en diferentes lugares del mundo...

R: Lo he visto y con eso también me emociono. Soy muy llorica. Soy un sentimental. Ten en cuenta que yo voy con el equipo más débil que existe, que es el Real Madrid. A veces digo esto y la gente se echa las manos a la cabeza, pero es la verdad, al menos desde el punto de vista mediático. Estamos solos. Nadie va con el Madrid en los medios. Pero no estamos solos a nivel de apoyo popular, eso también es verdad, lo prueba ese video que dices y lo prueba la gente que me para por la calle para darme las gracias por defender al Madrid, y yo les digo: “no, gracias a vosotros porque sois la mejor afición”. Porque la afición del Madrid es la mejor del mundo. Muy exigente pero la mejor. Es una afición picajosa y a veces me cuesta entender a algunos sectores. Pero la mejor.

Soy un sentimental. Voy con el equipo más débil que existe, que es el Real Madrid.

P: ¿Hasta qué punto esa actitud picajosa viene causada por la propia actitud de los medios, hostiles al Madrid según tú mismo dices? A veces parece que es así. A veces parece incluso que se cierra el círculo: un periódico pone en duda la conveniencia del fichaje de Bale. La afición lo lee y abuchea a Bale. Y el periódico, al día siguiente, se hace eco de esos abucheos que él mismo ha causado pero como si no fuera él quien los ha causado. Y se produce una especie de retroalimentación…

R: Sí, es la pescadilla que se muerde la cola. Evidentemente, los medios tienen mucha influencia en la actitud del público. Además, hay gente más joven que tú y que yo, gente que pertenece a una generación que parece creerse en el derecho de exigir al Real Madrid la consecución de todos los títulos. Al final todos somos herederos de una generación que ya no vive: D. Santiago, D. Alfredo, D. Raimundo. Pero si hay un club en la Tierra que cuenta con el colchón suficiente como para pasar un tiempo sin ganar nada, ese es precisamente el Real Madrid. “No, es que usted tiene que ganar”. Pero vamos a ver, ¿dónde está el libro, o el artículo de la ley que dice que yo tengo que ganar? ¿Qué pasa, que los demás no juegan? ¿No tienen buenos jugadores también? ¿No compiten?

P: Este maltrato de los medios al Madrid del cual hablas es tema que escandalizaría a cualquier antimadridista que nos oyera ahora mismo, o a cualquier no-madridista, incluso a algunos madridistas. Existe la percepción de que los medios van masivamente a favor del Madrid…

R: El otro día me hizo una entrevista Gonzalo Cabeza en la cual yo le decía que la prensa debe cuidar al Real Madrid. En realidad no era eso lo que yo quería decir. El papel de la prensa debe siempre ser crítico. Pero cuando ves que la prensa deportiva tiene tal animadversión a una institución que lo único que ha hecho es pasear el nombre de España por el mundo, y presumir de ser un club español (a diferencia de otros clubes, que se jactan justamente de todo lo contrario), pues tú optas por irte al otro lado de las trincheras. Tratas de proteger a una institución que creo ha hecho mucho por mi país. Yo amo ser español. Me encanta ser español. Me siento orgulloso de ser español. Defiendo a España allá donde voy. Y me parece que hay instituciones que colaboran en esa actitud de defensa de lo español. Una de ellas es sin duda el Real Madrid, por lo que no se entiende esa tirria por una institución sin la cual, además, el periodismo deportivo español no sé si existiría, pero desde luego sería otro muy distinto.

P: El tema es quizá especialmente llamativo en los medios de comunicación públicos, donde en atención a ese servicio a la imagen de España al que te refieres, llevado a cabo por el Madrid a lo largo de las décadas, debería tenerse algún cuidado. Y sin embargo es imposible no recordar la famosa entrevista en Jotdown en la cual Paloma del Río, Directora de Programación Deportiva de TVE, se confiesa antimadridista. Un cargo importante en un medio de comunicación público muy relevante confiesa su animadversión por una entidad deportiva nacional importantísima. Eso ocurre y no pasa nada…

R: Eso es terrible. Pero te voy a dar un ejemplo mucho más reciente. El otro día, en RNE, la radio pública. El protagonista es un periodista cuyo nombre te diría (ya sabes que no me corto y no soy nada corporativista) si no fuera porque ahora mismo no lo tengo localizado. Después del 0-8 del Barça al Córdoba, que aún no hacía campeón matemático al Barça, dice el tipo: “El Barça le pone el broche a la Liga”. Broche de abrochar, de cerrar. Y segundo: “Messi mira por el retrovisor a Cristiano Ronaldo”. Y yo dije: “¿Se puede ser tan ignorante?” Y nadie de los que estaban en aquella tertulia tuvo a bien decirle: “Oye, eso que estás diciendo es una falacia. Es desconocer este club y desconocer a Cristiano Ronaldo. Yo no me opongo a que tú seas del Barça y no te pido que cantes el himno del Madrid, pero al menos no le faltes al respeto”. Con mi dinero no, oigan. Yo para esto no quiero medios públicos. Que hagan con ellos lo que tengan que hacer. Pero yo exijo tanto en las retransmisiones de TVE como en las de RNE que haya objetividad. A otros medios no se les puede exigir. El narrador de baloncesto de Canal + grita BINGOOOOO cuando mete un triple SuperMario. Y cuando lo mete Carroll no canta ni línea. Pero ahí no puedes decir nada porque es una empresa privada. Si quieres dejas de pagarles, es cosa tuya. Pero en un medio público es otra cosa. Por eso en este ambiente yo tengo que intentar compensar. A mí que no me pidan objetividad. Siempre trataré de defender al Real Madrid, porque mediáticamente está desamparado. Hay mil tíos que atacan al Madrid por uno que lo defiende.

P: Ya sabemos pues tu opinión sobre cómo tratan los medios al Madrid. Hablemos de cómo le tratan los árbitros. Según el antimadridismo, el Madrid recibe privilegios arbitrales. Desde que tienes uno de razón, ¿cuántos títulos recuerdas ver ganar al Madrid gracias a errores arbitrales a favor que hayan sido decisivos?

R: Ninguno. En nuestra biografía no hay ningún Obrevo. Habrá partidos en los que el árbitro se haya equivocado a favor del Real Madrid,  pero nada decisivo. El otro día le preguntaba a Vicente Azpitarte, gran conocedor del mundo del baloncesto, qué pasaría en Estados Unidos si un periodista capta una conversación entre un comisionado de la NBA y (pongamos por caso) el Presidente de Los Angeles Lakers. Qué sucedería si en el transcurso de esa conversación el primero le dice al segundo: “Pero yo qué más quieres que te dé?” (tal y como textualmente le dijo Villar a Rosell en aquella célebre reunión en un hotel madrileño). Si eso sale en (pongamos también por caso) el Washington Post, ¿no crees que ahí habría materia como para que al menos algún fiscal preguntara por el tema?

alineación real madrid juanma rodríguez

P: Y si la conversación no se dio como cuenta el periodista, los interesados deberían haber interpuesto la correspondiente querella contra el periodista y el medio…

R: Correcto. La conversación entre Villar y Rosell la contó en Radio Marca Paco Ojeda y, que yo sepa, a fecha de hoy, nadie le ha demandado. Imagínate si eso pasa en la NBA. Pasa aquí entre Villar y Rosell y nada. Jijí. Jojó. Jajá. Pero muy poco más. Con eso te lo digo todo.

P: Te voy a decir una serie de personajes y tú me dices tu opinión sobre ellos. Florentino Pérez.

R: Para mí, y se lo he dicho a él, es el segundo mejor presidente de la Historia del Real Madrid. Y es el segundo exclusivamente porque D. Santiago Bernabéu juega en otra Liga. No es humano. De los presidentes humanos del Real Madrid, el mejor ha sido Florentino Pérez.

P: Sin embargo, hay muchos socios y simpatizantes que no están satisfechos con la cosecha deportiva. Y no parece descabellado no estarlo, al menos si nos ceñimos a la Liga. Ahí están las Champions, pero una Liga en seis años…

R: No se puede ganar todo siempre. Pero confío que cuando Florentino deje la presidencia del Madrid, dentro de muchos años, el balance en el terreno deportivo será tan bueno como en el económico. Decía Valdano que nadie va a Cibeles a celebrar una buena cuenta de resultados. Es una frase que probablemente él estuvo diseñando durante 48 horas. Y es cierto que nadie va a Cibeles a celebrar un balance, pero sin el balance, por ejemplo, Valdano no habría podido cobrar del Madrid todo el dinero que cobró siendo Director Deportivo. Y no se podrían hacer estos fichajes estrella. Es la base sobre la que se fundamenta este negocio, y por la cual se recordará durante mucho tiempo a Florentino. La gente va a la Ciudad Deportiva y dice: ¡qué bonito! Pero oiga, es que ahí no había nada. Y ahora hay una ciudad deportiva modélica, que recibe frecuentes visitas de diferentes instituciones deportivas, que vienen a tomar nota de cómo se hacen bien las cosas. Y cuando se haga el Nuevo estadio Santiago Bernabéu, que se hará, sucederá lo mismo. La gente vendrá a ver el estadio y dirá: esto se hizo durante el mandato de Florentino Pérez.

P: Otro de los temas que se le critican es el endurecimiento de las condiciones para acceder a la presidencia del Madrid, que según los más críticos le blindan para el cargo…

R: Eso se aprobó en Asamblea, creo recordar. Y por la Ley del Deporte los directivos deben avalar un porcentaje del presupuesto del club. Como el presupuesto del Madrid es elefantiásico, el porcentaje que corresponda avalar es también gigantesco. A mí me parece bien que al frente del Madrid haya un presidente con independencia, y esta (no nos engañemos) empieza por la independencia económica.

-¿Quieres escribir en La Galerna?

-Sí.

P: O sea, alguien que no viva del Real Madrid, que no necesite el club para comer.

R: Eso es. Florentino disfruta de esa autonomía, y gracias a eso es impermeable a todas las críticas. Algunas de ellas serán justificadas, pero a mí me parece que el noventa por ciento no tienen sentido.

P: ¿Ancelotti es el mejor entrenador para el Real Madrid?

R: No. (Breve pausa, quizá de carácter teatral). El mejor entrenador para el Madrid es José Mourinho.  Ancelotti es un magnífico entrenador. Está sin duda entre los cinco o seis mejores entrenadores del mundo. No estando José Mourinho, la opción de Ancelotti es muy razonable.

P: ¿Mourinho puede volver al Madrid?

R: Lo dudo mucho. Mourinho no volverá a España ni de vacaciones. Se llevó una imagen negativa y quizá distorsionada de España, porque les hicieron pasar las de Caín. Tanto a él como a su familia. Y eso fue al final lo que originó su marcha. No se fue por las críticas periodísticas. Eso le encantaba, y alguna que otra vez ridiculizó a un compañero mío…

P: ¿Qué hacemos con Iker?

R: Lo que quiera Iker. Es el que decide. Tiene contrato hasta 2017. Iker, a quien acabo de poner en el once histórico del Madrid, ha sido el mejor portero que he visto en mi vida. Un portero que ganaba títulos. Pero Iker -eso sí- sabe que él ya no es ese Iker. Yo veo fotos mías de cuando tenía dieciocho años y sé que esa persona se fue. La edad pasa para todo el mundo e Iker ya no es ese portero que salva partidos. Sin embargo, tiene todo el derecho del mundo a cumplir su contrato.

P: A cumplir su contrato sin duda. Lo que dirán y dicen los críticos es que no necesariamente, en cambio, a jugar de titular.

R: Pero yo respeto siempre las decisiones del entrenador. Si Carlo Ancelotti ha alineado a Iker de titular es porque ha pensado que, de entre los porteros de los que dispone, el mejor es Iker Casillas.

P: ¿Tú estás convencido de que esa es la razón? Porque hay como sabrás muchísimas teorías al respecto.

R: Teorías conspiratorias hay para dar y tomar. Primero se dijo que no jugaba porque Florentino no quería, y ahora se dice que juega porque Florentino lo ordena. Cuando tienes odio personal a alguien, ese odio te nubla las ideas, y hay gente con odio personal a Iker Casillas. Jamás entenderé que se pite a ningún jugador, incluido Iker.

P: ¿Le perjudica a Iker su relación con la prensa?

R: No sé. Mi relación con él es nula.

P: La tuya sí, pero existe la percepción de que es un protegido de la prensa. Que los medios jamás hablan mal de él, aunque haya estado desastroso.

R: Ha habido periodistas que le han criticado cuando se le ha tenido que criticar. Pero ocurre una cosa, y no es culpa suya: tiene el bufete de abogados defensores más inútil de la Unión Europea, pero de la Unión Europea actual, la de veintiocho miembros. El más inútil. Con esos abogados defensores que tiene Iker, ¿quién necesita un fiscal? Intentar convertir una parada normal en un milagro es algo que llama a la carcajada. Esto coloca a Iker en una posición incómoda. Él sabe, precisamente porque ha hecho milagros, que esa parada que tildan de milagrosa no entra en ese apartado.

P: Gareth Bale.

R: Está llamado a ser, indiscutiblemente, el jugador franquicia del Real Madrid. Aparte de lo de la hernia, desató todo tipo de maldiciones al llegar: que si no valía lo que costó (lo mismo se dijo de Cristiano y ahora nadie se acuerda de ello), que si los jugadores británicos nunca se adaptan a España… Mira si se adaptó que en su primera temporada fue decisivo. Se ha adaptado maravillosamente, porque los muy buenos se adaptan muy rápido. En cuanto a lo de la hernia, esa información la dieron buenos amigos míos. Hoy les sigo preguntando e insisten en que tiene una hernia. (Cara entre la perplejidad y la indiferencia).  A las pruebas me remito.

Con abogados defensores como los que tiene Iker, ¿quién necesita fiscales?

P: Bartomeu. Puede (Dios no lo quiera) ganar el triplete. Sería un poco como lo de Orson Welles en “El tercer hombre”. Podríamos parafrasearle: <<Suiza. Cuatro siglos de paz, amor y prosperidad. Resultado: el reloj de cuco. Por contraste, Barcelona. Seis meses de Bartomeu. Resultado: el Triplete>>.

R: (Risas).  Incluso si eso sucediera, que no va a suceder, sigo pensando que Bartomeu es un pésimo presidente para el Barça. Sería una estupenda noticia para el Madrid que siguiera muchos años. Es nefasto. Lamentable vicepresidente y horrible presidente. Y es un buen tipo, eh?, tengo magníficas referencias suyas. Y desde luego tiene una capacidad de aguante que yo no tendría.

 

juanma rodríguez periodista

P: Has cambiado hace poco tu foto de Twitter y te has puesto ahí con diez?, once años?...

R: Diez, creo.

P: … sosteniendo un banderín del Madrid de la época, de los primeros setenta, entiendo…

R: Setenta y dos, setenta y tres… D. Santiago era el presidente y Miguel Muñoz el entrenador. Zoco, Amancio… Algún día te enseñaré una foto de mi padre, que en paz descanse, con su equipación del Real Madrid, entrenando en el Santiago Bernabéu. Mi padre jugaba al baloncesto en el equipo Gimnasio Real Madrid. En aquella época entrenaba con los jugadores del primer equipo. Llegó a entrenar con Di Stéfano, con Paco Gento… Ahí están las fotos, como también tenía fotos con Bernabéu. Contaba siempre que en aquella época lo del chándal del Real Madrid era una cosa muy exclusiva. Si te veían por la calle con el chándal de entrenamiento del Madrid, la gente murmuraba “¿Quién será ese?” Mi padre fue un gran madridista.

P: De ahí te viene la afición, claro…

R: Sí. Mi padre era muy madridista y muy distefanista, y como todos los distefanistas era un poco inaguantable. Recuerdo ir con él al campo a ver al Madrid de la Quinta, que ganó cinco ligas seguidas, y cuando veías a Butragueño hacer alguna genialidad mi padre decía displicente: “Ya, pero eso Di Stefano…” O veías a Martín Vázquez ejecutar una jugada extraordinaria y mi padre te espetaba “Ya, pero es que eso Puskas o Raymond Kopa…” Y yo le decía: “Pero papá, basta ya. Estamos viendo a esta gente y también son buenísimos”. Llegó un momento en que estábamos viendo un partido en la tele y, como no nos poníamos de acuerdo, él le decía a mi madre: “Mira, vámonos porque no se puede ver un partido con este chico”. Y yo me quedaba solo frente a la tele o la radio. (Risas).

P: ¿Recuerdas tu primera vez en el Bernabéu?

R: No, la verdad. Sería muy niño. Yo empecé a ir al estadio siendo muy pequeñito. Me decía José Miguélez, en una de esas entrevistas impertinentes que hacía en Voz Populi, si yo no sería un madridista de boquilla. Y yo le contestaba: “Pero de verdad, ¿qué me estás contando? Tú sí que eres atlético de boquilla”.

P: Dime una cosa. Los periodistas deportivos son del Atleti casi todos…

R: ¡Pero eso está muy bien! Que se manifiesten libremente. Pero eso sí: no se te ocurra decir que te gustan los toros, las mujeres y el Madrid, porque entonces estás muerto.

P: Se habla de “periodismo de bufanda” para criticar a los periodistas que manifiestan abiertamente ser del Madrid (cuando manifiestan ser de otros equipos no pasa nada). ¿Pero no te parece que está muy bien que el lector, o el espectador, conozca cuál es la tendencia de cada uno? De este modo, puede poner un filtro y decir “de esto me quedo con esto y con esto, pero en cambio sé que esto lo dice porque es del Madrid, o del Atleti. Es decir, filtro gracias a que sé de qué equipo es.”

R: Correcto. Lo que me llama la atención es que a mí me siga tanto antimadridista. A lo mejor me siguen para insultarme. Pero duran poco porque mi sueño es tener en Twitter más gente bloqueada que seguidores. Pero realmente yo no engaño. Es como tú dices: soy transparente. Soy periodista de bufanda. Pero cuando me acusan de eso, a mí no me engañan. Llevo muchos años en esta profesión y sé de qué pie cojea cada uno. Todos somos periodistas de bufanda. Todos. Yo soy lo suficientemente honrado como para decir que el Madrid es mi familia. Quiero a los jugadores del Madrid como si fueran mis hermanos.

P: Una última pregunta, Juanma. ¿Quieres escribir en La Galerna?

R: Sí.

 

(Fotografías: Pablo Estellés)

 

 

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