Las mejores firmas madridistas del planeta

 

Lo que sigue es el resultado de mi conversación telefónica con Manuel Mañero, periodista responsable del sitio The Last Journo y con amplio recorrido en medios como Clarín, ZoomNews, o 20Minutos. En varios de esos medios, así como en su propio blog, Mañero ha volcado a lo largo de los años el resultado de sus exhaustivas investigaciones sobre Ángel María Villar. 

 

P: En el más reciente post de tu blog The Last Journo, afirmas sobre el régimen de Villar: “Siempre fue una guerra de bandos. El que se movía no salía en la foto”. ¿Hasta qué punto consideras que la detención de Villar y el auto del juez ponen de manifiesto que tenías razón?

R: Totalmente. Una cosa que me gusta resaltar, y que de hecho resalto en el artículo que mencionas, es que el caso Soulé arranca desde el 2009. Por entonces Villar llevaba en el cargo 21 años. ¡21! Es decir, no es una persona que acabara de entrar. Y en 2009 Villar ya contaba con escándalos anteriores, como también los ha tenido posteriores al 2009, cuestiones que no entran dentro de la operación Soulé, escándalos que van, digamos, paralelos. “El que se mueve no sale en la foto”, en efecto. Tenemos a personajes históricos del mundo del fútbol que han puesto literalmente la mano en el fuego por Villar y se han quemado. Hablamos de personajes que han mamado mucho fútbol. Y cuando hoy en día dices que han mamado mucho fútbol ya no te refieres a que hayan jugado en el barrio con un balón deshilachado… Me refiero a que han cobrado muy bien del fútbol, sin necesariamente haberse dedicado al fútbol.

P: Lo que parece cada vez más claro en la investigación es que Villar tejió un sistema de favores, de clientelismo, en el cual se premiaba al que le ayudaba y se castigaba a quien le era esquivo. Una de las preguntas pendientes es: ¿hasta dónde llegaban los favores para con el afín, y quiénes exactamente eran los afines?

R: Pues en término de favores yo creo que lo más grave puede estar por descubrir. Mira, a mí me gusta comparar los casos de corrupción con las cucarachas: cuando ves una, es porque hay tres mil. Cuando asoma una es porque hay tres mil escondidas. Además, una cosa que yo detesto del periodismo actual, y de cómo funcionan los mecanismos de los medios de comunicación actuales, es la filtración. Autos judiciales o filtración de escuchas que comprometen totalmente no solo el recorrido normal de un proceso judicial, sino también el sentido en sí de la prensa y de los medios de comunicación dentro del marco democrático. Y esta realidad me hace pensar que se nos ofrecen las cosas en píldoras, con lo que lo más probable es que lo mejor (o lo peor) esté por salir. Ten en cuenta que cuando hablas de favores nos estamos refiriendo a “minucias”, entre comillas. Es decir, el “si me votas te doy esto”. Y esto no ha pasado solamente en la Federación Española, esto ha pasado toda la vida y seguirá pasando. ¿Por qué? Pues porque es relativamente fácil ganar el favor de tus inferiores. Y al que se ha rebelado se le ha apartado, no se le ha nombrado… El propio Villar habla de un par de presidentes territoriales a los que no quiere ni nombrar en una de las grabaciones, dice: “no los voy a nombrar ni de coña, es que no voy a decir ni el nombre…” Ya cuando tenía los teléfonos pinchados por la UCO. Y respecto al tema de los favores, pues claro, es normal, es algo ancestral, es lo más natural del mundo y es una cosa que parece normalizada. Hasta que te pillan, claro.

P: Eso está un poco en línea con las declaraciones de Clemente, en las que casi con alguna ingenuidad hablaba de comprar a la gente pero “entre comillas”…

R: Eso es. Pero yo a Clemente no le otorgaría ese favor de la ingenuidad, ¿eh? Clemente es también uno de estos personajes que ha mamado mucho “fútbol del otro”, y estoy seguro de que está intentando saltar del barco. La manera de exponerse a los medios y de contar esto “después de”, con el toro ya agonizando, le define, porque siempre ha sido un personaje un poco controvertido pero siempre ha ido de cara. Y esto en Clemente, esas declaraciones, es irreconocible. Este Clemente que va a posteriori es un Clemente que intenta salvarse de la quema. Va a caer porque, como mínimo, imagino que será citado como testigo o que será citado como implicado en la operación. De hecho aparece citado en el auto del juez, o sea que no tiene ningún sentido que lo pasen por alto. Y, efectivamente, cuando reconoce ese “comprar entre comillas” está admitiendo la existencia de un tráfico de influencias. Podríamos llamarlo así. No es el término jurídico apropiado, porque en realidad no hay un término jurídico para el tejemaneje este. Pero sí está claro que Clemente intenta normalizar lo hecho por Villar. Ten en cuenta que España es un país en el que la trampa está muy bien vista. Históricamente la pillería, la picaresca, la trampa han gozado de alta consideración. Por eso, entre otras cosas, Villar ha estado en ese puesto. Porque ha sido capaz de engañar a todo el mundo y ha hecho creer que esto es lo normal y que, “oye, esto no se puede poner en duda”. En cierto sentido me recuerda a esas situaciones sociopolíticas en que una sociedad democrática pone en duda a la propia democracia. Y dices: pero bueno, si no hubiera democracia no habrías podido poner en duda la democracia. Pues esta paradoja es similar.

P: El auto del juez no arroja conclusiones nítidas sobre un presunto trato de favor de Villar al Barça vía arbitrajes, aunque la implicación de personas cercanas o pertenecientes al Barcelona en sus entramados despierta muchas sospechas en combinación con declaraciones de gente como Godall, acerca del “saldo arbitral”, y en combinación con el propio saldo, con cifras objetivas como el número de penaltis pitados en contra del Barça (1 en los últimos casi dos años) y el saldo de expulsiones (+70 para el Barça y -10 para el Madrid en los últimos 15 años en competiciones nacionales). ¿Tú qué conclusiones extraes sobre esto?

R: Una de las cosas que me ha llamado siempre la atención de esta guerra entre madridistas y culés es que estos últimos siempre han llevado los ojos vendados o siempre han querido negar la propia naturaleza de algo que sus representantes y el propio club nunca ha escondido. Están las declaraciones de Godall que citas. Y hay otros ejemplos: recuerda el célebre artículo de Francesc Aguilar en Mundo Deportivo: “El Barça se juega mucho en las elecciones a la Federación”.  Ningún otro equipo de España ha tenido nunca la necesidad de vanagloriarse y de celebrar lo bien que se lleva con las instituciones. ¿Verdad o no? ¿No es sospechoso que alguien diga: “¡Nosotros esto lo hemos sabido trabajar muy bien los despachos!”? ¡Esto es lo que dijo Godall! Y posteriormente lo dijo Rosell también. Laporta ha vivido siempre de trabajar bien en los despachos. Y Joan Gaspart, que es el hombre con peor talante del fútbol de los últimos 20 ó 30 años en España, es (o era) Vicepresidente de la Federación Española. El hombre que juró dedicar su vida a perjudicar al Real Madrid.

Asombra cómo los culés siempre han querido negar lo ya admitido por sus propios directivos en lo tocante a la relación del Barça con Villar.

P: “Villar prácticamente volvió a nacer en el día de 2004 en que Laporta logró voltear de forma ominosa unas elecciones que se inclinaban en favor de Gerardo González”. Lo decías también en tu post, en el cual citabas un artículo de Pepe Kollins en La Galerna sobre este particular. ¿Te ratificas?

R: Claro, pero es que es una historia conocida. Los propios protagonistas nunca la han desmentido. Una historia tremenda pero que no ha sido nunca divulgada de forma masiva porque estamos hablando del 2004 y es como si hubiera prescrito. Las ánforas de Franco, en cambio, no. No han prescrito. Las ánforas de Franco las puedes sacar todas las semanas si hace falta, pero la noche de los cuchillos largos y de los cristales rotos que se monta en la Federación ese día de 2004 en el que Gerardo González ya tiene ganada las elecciones y las pierde a última hora porque se entregan sobres con un contenido específico, que en este caso era el nombre de Villar, eso ha prescrito. La noche en la que Joan Gaspart dice: “Esta es la nuestra, vamos a darle la vuelta a esto”. Hay cosas que no se divulgan de manera masiva pero van implícitas. El otro día leí un titular como este: “Juego de Tronos en la Federación: Real Madrid contra Barcelona” Y digo, pero vamos a ver, estamos en el 2017, ¿no? Si ahora metes al Real Madrid en la lucha, estás afirmando de modo tácito que hasta ahora quien ha mandado ha sido el Barcelona, ¿no? Cuándo tú me estás diciendo que ahora le toca al Madrid es porque ha sido el Barcelona el que hasta la fecha ha estado manejando el fútbol español, ¿no es así? Me llama la atención que haya medios que titulen así con esa naturalidad y sin entrar a fondo en lo que dicen, que es muy grave.

La noche de los cuchillos largos de 2004, en la que Gaspart salva a Villar, ha prescrito. Las ánforas de Franco, en cambio, no.

P: Entras de lleno en el papel de la prensa con respecto al villarato…

R: Periodistas que yo llamo “de raza”, periodistas que estamos cansados de leer, de ver pontificar, periodistas cansados de hablar del buen periodismo, que dan cursos y masters y tal, han permitido que una persona durante años saquee al fútbol español sin articular la menor investigación. ¿Cómo pueden ahora llevarse las manos a la cabeza? Hay gente que no ha movido un puto dedo, gente que ha mirado para otro lado cuando yo les he ofrecido información. Medios y periodistas que rehusaron prestar atención a mi información y que ahora se rasgan las vestiduras. Y están diciendo: “esto es inaceptable, la vergüenza del fútbol” y tal. Periodistas a los que respeto a nivel profesional, y precisamente por el respeto que les tengo a nivel profesional me duele y me decepciona no sabes hasta qué punto que no hayan movido un puto dedo nunca.

P: ¿Quieres decir nombres?

R: Digamos sólo, y como ejemplo, que ofrecí al jefe de deportes de un importante medio generalista mis investigaciones sobre Villar y Qatar. Le contacto porque le quiero presentar este tema.  Pero no me contesta. Le llamo, no me coge nunca el teléfono. Le escribo y sin suerte. Y le digo: “oye mira, va a salir en una o dos semanas que la FIFA está investigando a Villar por el tema de Qatar. No lo va a llevar nadie y eres un medio de referencia… eres un periodista de referencia. La gente te respeta, la gente conoce tu nombre”. Pero ignora mis acercamientos. Hay periodistas con una agenda muy amplia, periodistas que han pateado mucha Federación, que han estado una semana o diez días en Nyon y han vuelto con las manos vacías, gente que ha tenido a Blatter, a Platini, a Grondona a dos palmos y no han investigado nada. Incluso en el marco de las investigaciones del FBI, se han vuelto sin decir nada. Otros medios extranjeros sí han publicado cosas y tú te vienes de allí sin decir nada, sin hablar aunque sea con tus compañeros.

P:  ¿A qué atribuyes tú este pecado de omisión que les achacas?

R: Yo no sé si estará directamente relacionado con temas de patrocinio de los medios donde trabajan. Yo lo que sí sé es que han podido hacerlo pero no han querido hacerlo y no lo han hecho. Es decir, no es que no lo supieran, es que no han querido hacerlo. Sin más.

Ofrecí al director de deportes de un importante medio generalista mis investigaciones sobre Villar. Me ignoró.

P: ¿En qué situación está el escándalo de Villar con Qatar, del que mucho has investigado y escrito?

R: La parte más sustancial del escándalo ya se dio a conocer con la publicación del famoso informe García, que reconocía que había habido muchos indicios y que había habido muchos movimientos sospechosos alrededor de la adjudicación de los Mundiales de Rusia y Qatar. Villar estaba implicado en todo eso según el informe. A raíz del cambio de presidente en FIFA se ha paralizado un poco este proceso, yo ya no confío en que se tome ningún tipo de decisión con respecto a estos dos Mundiales, en el sentido de dar marcha atrás en la adjudicación, pero ésta sigue siendo investigada por la Fiscalía de EEUU. La Fiscalía suiza cerró bastantes pasos en los últimos meses, sin grandes consecuencias.

P: Cuéntanos algo más sobre el famoso informe García.

R: Es un trabajo encargado por la FIFA al abogado independiente del mismo nombre, un informe de casi 400 páginas con las conclusiones de la existencia de corruptelas en el proceso de adjudicación de estos dos Mundiales. Estando Blatter en el poder este informe se guarda porque se dice que no prueba nada y que no se puede publicar. Michael García dimite porque piensa que su trabajo ha sido pisoteado y que tantísimos meses de entrevistas, de escuchas, de investigación y de revisión de documentos, etc., al final no han servido para nada. Este informe se filtra a Bild, y en el día posterior a que Alemania amenace con ir sacando cosas de este informe la FIFA decide hacerlo público. Y García habla de Villar, aparece el Barcelona, aparece el Real Madrid y aparecen más nombres.

P: Esa es una pregunta obligatoria para mí. ¿Cómo sale parado el Madrid de ese informe?

R: El Madrid queda totalmente exculpado por el propio informe de tener nada que ver en la adjudicación del Mundial de Qatar.

P: Pero eso no fue lo que inicialmente reflejó France Football, que fue el primero en hacerlo público. ¿Me equivoco?

R: Ni el informe ni France Football relacionan en modo alguno al Madrid con la adjudicación de esos mundiales, pero algunos tergiversaron las cosas para que así lo pareciera. Lo que cuenta France Football desde el primer momento es que representantes de la candidatura qatarí se han reunido en España con representantes del Real Madrid. Y hay una foto de esa reunión. Es una reunión pues sin más, imagino que por compromiso, diplomática. Ya sabes que hoy en día no te puedes llevar mal con nadie, pero de ahí a sugerir que el Real Madrid tenga nada que ver con la adjudicación de Qatar va un trecho, ¿eh? En parte porque el propio protagonista, el propio coautor del reportaje de France Football deja claro que según la información que él tiene y según las pruebas que él tiene, porque sin pruebas esto no se publica, lo único que hace Qatar es acercarse al Real Madrid porque piensa que el Real Madrid es lo suficientemente importante como para ganarse el favor de España en esa votación. Pero digamos que el Real Madrid da la espalda a la candidatura de Qatar y entra el Barcelona…

P: Y ahí las cosas son distintas.

R: Y ahí las cosas son distintas porque ahí ya empieza el cruce de intereses. El Daily Mail publica que existe una conexión directa entre el voto de Villar hacia Qatar y el contrato de patrocinio de Qatar Airways para el Barcelona.

P: ¿Eso parece claro a tu juicio, esa conexión?

R: Hombre. No me atrevería a decirlo porque yo no soy el poseedor de esa información. Eso lo publica el Daily Mail, medio que (hay que decirlo) también acertó publicando un año y medio antes de que fuera oficial que el Barca iba a cambiar UNICEF por Qatar Foundation. En eso acertó. Con un año y medio de antelación. Habrá que esperar un año y medio a ver si tenían también razón en esto o no. Porque, y volvemos al hilo del comienzo de la conversación, van saliendo cosas…

P: ¿Cuál puede ser la siguiente revelación?

R: Pues sinceramente no te sabría decir. El “clientelismo” que enseña el auto judicial a Villar le ha funcionado muy bien y no descarto que tirando del hilo se pueda llegar a más. De hecho, ya se comentó el otro día que estaba en el juicio pagos a árbitros, pagos de camisetas, compra de material deportivo… No descarto que siga saliendo de todo. Lo que sí que descarto y estoy, vamos, yo no pongo la mano en el fuego por nadie, ni siquiera por mí, pero sí que sé que el Real Madrid no va a salir mal parado de esta investigación. Por la sencilla razón de que ha sido uno de los muy contados enemigos que ha tenido Villar, sobre todo en la época de Florentino. El Real Madrid siempre ha estado fuera de la ecuación. Cuando las cosas no se cuentan no es necesariamente porque haya un poder oculto detrás, en la sombra, que impide que salgan. Puede ser porque, efectivamente, no hay nada. Por ejemplo, con lo del Real Madrid con Qatar pues efectivamente no se cuenta, no se incide, porque no hay nada.

El Real Madrid siempre ha estado fuera de la ecuación del escándalo del Mundial de Qatar.

P: Hay quien está sacando fotos de cuando Villar, en 2010 le pone a Florentino la insignia de la Federación. ¿Prueba algo esa famosa foto?

R: Eso sólo prueba que es un trago que Florentino tuvo que pasar.

P: ¿Es un protocolo?

R: Así es. Y lo que no va a hacer el presidente de la Federación es negarse a condecorar al presidente de uno de los equipos más potentes de la Liga, por no decir el más potente.

P: Volviendo al tema Qatar, ¿no hay entonces evidencia de un triángulo de intereses oscuros Villar-Qatar-Barcelona?

R: El informe dice que no tienen pruebas. Lo que dicen es que no es definitivo que esos contactos a tres bandas hayan favorecido la elección de Qatar. Pero claro, es que Rosell está en la cárcel. Y Villar no lo está ya solo porque ha pagado su fianza. Son datos incuestionables que apoyan aún más la hipótesis de esos contactos.

P: Claro, esa es la cosa, eso lo hemos dicho también en La Galerna. Villar está en libertad condicional, Rosell está en la cárcel… Todo aquello donde los dos tuvieran algo que ver al mismo tiempo es a priori  sospechoso. Entiendo yo. Es muy difícil no verlo así.

R: Hombre. Hoy en día no es lo mismo desconfiar de Villar y de Rosell que hacerlo de cualquier otra persona. Estos dos ya han pisado trena.

P: Evidentemente.

R: Siempre es menos difícil desconfiar de alguien que está en la cárcel que de alguien qué está fuera, ¿no? Por mi parte, soy un firme valedor del Estado de Derecho y en el poder judicial y no me cabe la menor duda acerca de esto. Una cosa es ser ingenuo y otra cosa es hacerse el idiota. Y contra France Football, que tenía información del 2013, no se ha querellado nadie.

P: Una de las cosas que reclaman mucha ingenuidad, aunque no haya nada probado, es saber que Villar devolvía favores a sus fieles, que uno de sus fieles era el Barcelona, pero al mismo tiempo creer que eso no tenía ninguna repercusión en el aspecto arbitral, que no había ningún caldo de cultivo arbitral favorable al Barça, ¿no te parece?

R: Ahí también hay cosas que están publicadas, que son públicas y notorias, pero sobre las cuales se ha pasado de puntillas. Paradas Romero, cuando se retira, dice que Sánchez Arminio le empuja a la retirada por no expulsar a Mourinho aquel día frente al Rayo.

P: Si. Eso lo dice él públicamente.

R:  Claro. Eso lo dice públicamente. Y Daudén Ibáñez que es un árbitro que está 15 años en activo en Primera División tuitea a la detención de Villar que por fin se hace justicia en el futbol español. Yo tengo muchas ganas de escuchar a Muñiz Fernández, que pitó aquel penalti de Elche a favor del Madrid y acerca del cual fue públicamente señalado por Arminio con aquello de “será que ha tenido un problema familiar”. Es que esto no ha vuelto a pasar, ni había pasado antes ni ha vuelto a suceder. Que el jefe de los árbitros, que es una parte que depende directamente de la Federación, enjuicie en público la actuación de un árbitro de Primera División… Porque además Muñiz Fernández ya llevaba en aquel momento 8 ó 10 años en activo. Y sobre todo que no se ha visto a la inversa. Cuando se han equivocado a favor del Barça jamás ha salido el Jefe de los Árbitros a afearles su error con luz y taquígrafos. Son cosas extrañísimas que, puestas en este contexto, dan que pensar.

 

 

Dos amantes de Portugal se encuentran para hablar de dos portugueses. Jorge Mendes y Cristiano Ronaldo son el objeto de la conversación, y quienes la sostienen son el que suscribe y el periodista Miguel Cuesta (@miguelcuestar), autor junto a Jonathan Sánchez del libro “La clave Mendes” (@laclavemendes) y uno de los mayores expertos en la materia que llena las conversaciones de este verano de inquietud madridista: el superagente, el representante futbolístico por excelencia. Como entendido en la materia, Cuesta ha sido requerido para hablar del tema en la televisión, cosa que agradece aunque por la complejidad del tema haya preferido un medio escrito. Yo le agradezco especialmente la deferencia de atender a La Galerna. Mantengo con él una excelente relación al haber coincidido con asiduidad en tertulias de RMTV, por lo que el encuentro fluye con naturalidad.

P: En este momento en que el madridismo se debate entre la perplejidad y la ira por el presunto deseo de Cristiano de marcharse, muchos tienden a culpar a Mendes. Tú conoces al personaje en profundidad. ¿Qué dirías a quienes le culpan?

R: Hay que tener en cuenta que el papel del representante, y del de Mendes en esta historia, es muy desagradecido. Se lleva todos los palos del mundo cuando un jugador que ha traído él no funciona, o (como en este caso) cuando una gran estrella se quiere marchar, de lo que suele culparse al agente. Pero nadie se acuerda de él para bien mientras las cosas funcionan: ahí todas las loas son para el jugador, como ha sucedido con Cristiano durante siete años sin que nadie tuviera en cuenta que vino por su intermediación.

P: Con todo, eso no implica que no haya un fondo de verdad en las críticas. El famoso tuitero SeasonNT, al que entrevistaba hace poco, dice que todo este lío lo tramó Mendes.

R: Precisamente yo respondí a un tuit de Season en el que citaba un artículo de El Mundo como la "realidad" sobre el caso. Y yo le respondía: ¿realidad? Se me eriza el pelo cuando se pontifica así. ¿Cómo que "la realidad"? Será la realidad según el autor del artículo. Esto de la posible salida de Cristiano es un tema muy complejo que no admite dogmatismos. Las redes sociales tienden a tomar cualquier cosa como verdad. Y no digo que no haya verdad en ese artículo pero no seamos talibanes, no creamos cualquier cosa al 100%.

P: Una de las cosas que dice Season en la entrevista que le hacemos es que el poder de los representantes es excesivo, que se dan incluso casos en que un jugador quiere ir a un equipo pero eso no se da finalmente porque al representante no le interesa.

R: No digo que no pueda pasar, pero en líneas generales el jugador está donde quiere estar, sobre todo cuando hablamos de cierto nivel. Los de élite están donde desean, y mucho más Cristiano Ronaldo. A Cristiano Ronaldo Mendes no le va a convencer de que tiene que estar donde él no quiera estar, o de que debe forzar la situación para lograr un traspaso porque le conviene a Mendes. De ningún modo.

P: ¿Y con otros jugadores de los que también es agente? Qué sé yo, Filipe Luis. ¿Podría acabar en un equipo que no es exactamente el que quiere porque Mendes se empeña con arreglo a su interés egoísta?

R: Rotundamente no. Mendes no trabaja así. Fíjate que ha habido casos en los que algunos jugadores le han sugerido que trabajara para un traspaso y él les ha convencido de lo contrario pese a perder, con ello, la posibilidad de un rendimiento para él. "¿Que te quieres ir? ¿Por qué? No te vayas". Porque sabe que no es lo que le conviene al jugador. Se tiende a pensar que al agente le interesa sacar al jugador para ganar dinero, pero depende, porque si a raíz de ese traspaso la carrera del jugador decae, se está desvalorizando un activo y a la larga se pierde la oportunidad de hacer más dinero.

P: ¿Podríamos decir que es como ser agente inmobiliario? No siempre interesa vender un piso. Si lo vendo ahora gano, pero si lo vendo cuando se haya revalorizado puedo ganar más.

R: Eso es.

P: Pero no parece ser el caso de Cristiano. Este podría ser su último gran traspaso.

R: Sí, pero la gente pierde de vista que un representante es un trabajador del club.

P: ¿Cómo que un trabajador del club? ¿Acaso le paga la nómina el club?

R: No, pero da un servicio al club. Volviendo al tema inmobiliario, ¿quién debe pagar al agente, el que alquila o el dueño del piso? Suele ser el que alquila pero en realidad debería ser el propietario, porque es quien requiere los servicios del agente. De hecho en algunos casos está empezando a hacerse así. Siguiendo la analogía, el agente deportivo da su servicio al club. Concretamente Mendes lo tiene clarísimo: sus clientes son sobre todos los clubes y no le interesa hacerles daño. Con el Madrid le interesa una relación cordial. Yo creo que se caracteriza por mirar casi más el interés del club que el de los propios jugadores. De hecho le están poniendo a caldo en los medios, pero eso le da igual: lo que a él le importa es la visión que tengan de él los clubes. Y los clubes tienen una magnífica opinión de él. Le llaman continuamente. A veces le llaman respecto a jugadores que no están en su portfolio. “Oye, mira, tenemos a este jugador que tiene que salir, a ver si echas una mano a su representante para buscarle equipo”. Los clubes saben, por otra parte, que si un jugador de su portfolio no da un buen rendimiento y hay que traspasarlo Mendes es capaz de venderlo recuperando la inversión hecha, e incluso obteniendo un beneficio, con mucha mayor facilidad que cualquier otro representante, porque es el mejor en lo suyo. Es una garantía para encontrar salidas airosas a inversiones que no salen del todo bien. Y esto tampoco se destaca nunca.

P: Incluso aunque sea un buen profesional, o el mejor como tú dices, hay una corriente de opinión que afirma que no es sano para un club el que un alto porcentaje de sus futbolistas sean del mismo agente…

R: ¿Y por qué no? Futbolísticamente no le veo ningún reparo.

P: Quizás porque el agente gana una posición demasiado fuerte para negociar, y puede usar otras cuestiones relativas a otros jugadores para apretar las clavijas en las negociaciones por la renovación de un profesional en concreto. Y por eso se dijo que no fichó Falcao por el Madrid. Porque habría habido demasiados de Mendes.

R: Sí, eso se dijo.

P: ¿Y fue así? ¿No fichó por esa razón?

R: No lo sé. Entiendo que pueda crear ciertos recelos, pero ahí debe entrar en juego la autoconfianza del dirigente. Lo que es absurdo es no contratar a los mejores solo porque les lleve el mismo representante. Revelaría poca autoestima por parte del presidente y sería un error. Si son los mejores, ¿qué problema hay en que les represente el mismo? El problema en todo caso vendría si les representa el mismo y son muy malos. (Risas). Y hay otra cosa: si el club percibe que hay un dominio excesivo del vestuario por parte de un agente, dejará de trabajar con él, por lo que el propio representante evitará el peligro de que eso pueda pasar.

P: ¿Sabes si en efecto fue Mendes quien filtró el contenido de la portada de A Bola?

R: Mendes es el hombre más meticuloso del mundo. Está pendiente de todos los detalles. No es su estilo lanzarse a hacer algo así como modo de conseguir nada. Es enormemente escrupuloso y hace siempre todo lo necesario para evitar conflictos entre las personas que le rodean. A mí me cuesta muchísimo pensar que él lo haya organizado todo. No es su estilo, de verdad. Lo último que haría es buscar el conflicto porque siente aversión al mal rollo con su principal cliente que, como decía, es siempre el club. Filtrar eso solo le crearía problemas. Los que dicen que la portada de A Bola la ha filtrado Mendes lo dicen porque es un periódico portugués y Jorge es portugués. No tienen información. Jorge conoce al director de A Bola pero también conoce al de Record, O Jogo, Marca, As, etc. Dicen que A Bola es el periódico de Mendes pero según ellos entonces tendría que ser dueño de toda la prensa deportiva de Europa.

P: ¿Entonces quién filtró a A Bola? Luego veremos con qué fin, pero primero ¿quién? ¿El propio Cristiano? ¿Sus compañeros de la selección lusa?

R: No lo sé. A mí no me suena improbable la posibilidad de que Cristiano hablara con sus compañeros de selección, mostrando hartazgo por su situación con la hacienda española y tal, y que de ese vestuario viniera la filtración.

P: Habrá quien siga pensando que fue Mendes para lograr que el Madrid pague una eventual multa a Cristiano.

R: El nivel de especulación me asusta. Alguien ha dicho “Ah, pues esto va ser que Mendes quiere que el Madrid pague la multa”, pero nadie ha presentado la menor prueba de eso. Alguien lo dice y la hipótesis se propaga y se acepta, es así de lamentable. ¡Pero si ni siquiera ha dicho Cristiano de su propia voz que se quiera ir! ¿Cómo vamos a dar cualquier causa por buena? Otra cosa escandalosa es esto de que la prensa se entere de las citaciones judiciales antes que los propios imputados o investigados (Cristiano de momento solo es lo segundo). ¿Cómo puede ser? Es vergonzoso. En el caso de Mendes, con lo de Falcao, también salió en los medios que estaba citado antes de que él lo supiera. ¿Cómo se pueden dar esta filtraciones en el ámbito de la justicia? Es una desgracia, e incluso leemos noticias como “La Jueza ve indicios de criminalidad en el caso de Ronaldo”. Si realmente la jueza ha hablado con un periodista y le ha dicho eso, me parece de una gravedad infinita.

P: Dices que Cristiano no ha dicho de su propia boca que se quiera ir y es verdad, pero ¿este silencio atronador en medio del rumor a voces no es fácilmente interpretable como un calla-otorga?

R: No es una interpretación desatinada. Puede que Cristiano no fuera quien filtró su estado de ánimo pero después, al ver la que se lió, pensara con cierta satisfacción: “Bueno, por lo menos que se sepa cómo me siento, ¿para qué voy a desmentir?”. Cristiano es un genio y como tal tiene un carácter especial. Reclama cariño en medio del problema en el que se ve involucrado. A lo mejor no es tanto el pago de la multa como eso, una petición de cariño.

P: ¿Y cómo se cifra ese cariño? ¿En un hashtag #todossomosCristiano? ¿En un apoyo como el del Barça a Messi?

P: No. No no no no no (niega taxativamente). Es posible que se sintiera indefenso con el comunicado de apoyo del club, tal vez le pareció frío en su oficialidad. Pero me consta que se ha sentido muy aliviado con las palabras de Florentino en las entrevistas recientes. Esto sí lo sintió como un apoyo claro, un ponerse de su lado.

P: ¿Te consta?

R: Me consta.

Me consta que Cristiano se ha sentido muy aliviado con las palabras de Florentino en las recientes entrevistas.

P: Se ha dicho que se está repensando lo de irse a cuenta del contenido de estas entrevistas. ¿Es así?

R: No me consta que se lo esté repensando. Me consta que está más contento. Y lo entiendo, porque me parece que Florentino ha tenido una actitud intachable. Porque en estas entrevistas el presidente no ha promulgado ningún hashtag, pero en cambio ha reclamado que de ningún modo se trate como un delincuente a Cristiano. Y la cosa mejorará todavía más cuando hablen. Aún no ha ocurrido porque Cristiano está con su selección y sería una intromisión el importunarle.

P: Florentino ya ha dicho que esa es la razón por la que aún no han hablado, la selección.

R: Claro. Y lo harán en cuanto corresponda. Ellos no se dejan llevar por la vorágine de los aficionados. Y una cosa tengo clara: si el Madrid quiere evitarlo, Cristiano no se irá. ¿Qué pedirá? No lo sé. Aquí hay cosas que trascienden al Madrid, claro. Escuchaba a Gay de Liébana el otro día y coincido con él en que hay un problema en España con la fiscalidad. Otra cosa es cuando hay ocultación, que no es el caso, pero Cristiano es uno de tantos contribuyentes que no sabe lo que tiene que pagar.

Una cosa tengo clara: si el Madrid quiere evitarlo, Cristiano no se irá.

P: ¿Crees que parte de su enfado (no en este caso con el Madrid) consiste en que ha habido un cambio de criterio por parte de las autoridades fiscales?

R: Ha habido un cambio de criterio total. ¿Por qué están pasando tantas cosas con tantos futbolistas? ¿De verdad todos ellos han pretendido defraudar? ¿No será que Hacienda ha cambiado sus criterios y no les ha avisado? ¿Por qué no hay una comunicación en este sentido? Y sobre todo no se entiende que la comunicación sea para decir: “eh, te vamos a meter en la cárcel”. Debería haber un paso intermedio, ¿no?, algún tipo de comunicado menos tremendista que diga: “oye, te dije que eso que me estabas pagando estaba bien y resulta que lo hemos cambiado, vamos a hablar”. Y luego está lo de todos los que piensan que por el hecho de que haya habido cuentas en paraísos fiscales ya todo está corrupto. Hay que decir a la gente que tener una cuenta en un paraíso fiscal no es ningún delito mientras informes de lo que tienes. Cristiano no ha ocultado nada. Tiene la misma estructura fiscal que cuando estaba en Inglaterra, y es ahora (no cuando llegó a España, sino ahora) cuando le dicen que todo está mal.

Cristiano no ha ocultado nada a Hacienda.

P: ¿Y de quién es la culpa? Se entiende que de quien asesore a Cristiano en estas cosas. ¿Quién lo hace? ¿No es el propio Mendes?

R: Ese es otro de los errores. Gestifute, la empresa de Mendes, no tiene entre sus misiones el asesoramiento fiscal de los futbolistas a los que representa. Es verdad que hay muchos jugadores representados por Mendes que están atravesando problemas fiscales, pero…

P: Hombre, eso llama la atención, ¿no?

R: Llama la atención pero el hacer una relación causa-efecto inmediata es un silogismo muy simplista porque Gestifute solo se dedica a la gestión de carreras deportivas.

P: Pero Mendes está ya imputado por el caso Falcao, ¿o no es así?

R: Eso lo ha negado Gestifute en su web. Y el que le llamen para oír su versión de los hechos no le incrimina necesariamente. Él tiene una empresa de derechos de imagen que forma parte del grupo, pero esto no tiene nada que ver con el asesoramiento fiscal. Nada en absoluto. Lo que sí puede explicar el hecho de que haya varios jugadores de Mendes con problemas puede ser tal vez el que Gestifute les haya recomendado el mismo despacho de fiscalistas y este despacho haya hecho un mal trabajo, por no haber estado al tanto de los cambios en la fiscalidad o lo que sea. O que lo hayan hecho bien pero Hacienda se lo ponga imposible con sus cambios de criterio.

P: Según dijo Florentino en Onda Cero, los temas fiscales de Cristiano los lleva el despacho de abogados Baker & McKenzie. ¿Cristiano llega a ellos a través de Mendes o del Madrid? ¿Quién se lo recomienda?

R: No lo sé.

P: Si fuera lo segundo, eso podría explicar (aunque no justificar) el enfado de Cristiano con el club. Me enfado con Baker & McKenzie por hacerlo mal pero me enfado contigo por recomendarme a Baker & McKenzie.

R: Lo que sí te puedo recalcar es que patinan -o quizá lo hacen intencionadamente- los medios que dicen que Mendes está acosado por la justicia (como he llegado a leer) porque algunos de sus jugadores tienen estos conflictos. Será así, pero su empresa no tiene nada que ver con eso. Si yo tengo un restaurante y mis clientes tienen problemas con el fisco, ¿qué culpa tengo yo? Yo soy el que les da de comer, no el que les hace la declaración.

P: Y el Madrid puede decir lo mismo respecto al fisco de sus jugadores.

R: Exacto. El Madrid no tiene nada que ver.

P: ¿Y Cristiano lo sabe?

R: Yo creo que sí.

P: A lo mejor Cristiano se cree las teorías de Piqué y considera que realmente Florentino podría haber hecho algo para evitar la denuncia del fiscal… Tal vez el enojo con el Madrid venga por ahí…

R: No me pega que Cristiano se crea eso. Cristiano sabe que las declaraciones de Piqué son más propias de un político que de un deportista. No creo que en el vestuario del Madrid se hable de las posibles influencias de Florentino, de hecho. Hay cosas ridículas en todo eso, como cuando se ha publicado que Florentino llamó a los principales medios para ordenar o pedir que al hablar del presunto fraude de Cristiano no le sacaran en la foto con la camiseta del Madrid. Yo no sé si llamó o no llamó, pero todo periodista sabe que a la hora de elegir foto de alguien manda la actualidad, y Cristiano está ahora mismo jugando con Portugal. Con la tradición periodística en la mano, tiene todo el sentido que en las fotos salga con la camiseta de Portugal y no con la del Madrid. Lo último va lo primero, es el ABC del periodismo.

P: ¿Qué otras cosas no te han gustado en el modo en que los medios están tratando este asunto?

R: No me gusta nada ver cómo los medios están preparando a la gente para una eventual marcha de Cristiano, y me da la sensación, la verdad, de que en La Galerna participáis de eso. Hay una especie de ganas de hacerle quedar mal para que cuando se marche sea más soportable su ausencia, como cuando te deja tu pareja y te convences de que era una arpía. ¡Pero es que, por mucho que te duela acordarte, te ha dado muchos años maravillosos! Es como cuando leo cosas como “El madridismo no va a llorar a Cristiano”. ¿Cómo que no, oiga?

P: En La Galerna lo que hemos dicho (y generalizo porque cada colaborador tiene sus matices) es más bien algo como “Sería una gran tragedia que se fuese, pero no descartamos que sea una tragedia que haya que asumir”.

R: Pero he leído en algunos artículos vuestros cosas del tipo: “El Madrid es más grande que Cristiano y seguirá existiendo cuando Cristiano se vaya”. ¡Pero hombre, eso es una obviedad! ¡Claro que seguirá existiendo! Es un argumento muy débil y que encierra cierta infravalorización del jugador.

P: Por nuestra parte no creo que sea así. Yo escribí eso de “El Madrid es más grande que él”, pero lo hice después de admitir que no había visto ni quizá veré a nadie tan grande como Cristiano llevar la camiseta del Madrid. Nadie dice que no vayamos a llorarlo si se va, y mucho, ¡muchísimo! Solo decimos que, en una situación donde Cristiano quisiera poner al club entre la espada y la pared, habría que asumir el que Cristiano se fuese.

R: Son matices, pero a mí me daría mucha pena que Cristiano se fuese y la gente lo mate, metafóricamente hablando, para aliviar la tristeza por su marcha.

P: No va a ocurrir, creo, o si ocurre no durará mucho. Di Stéfano se fue fatal del Madrid y años después fue Presidente de Honor. Cristiano podría serlo también en el futuro incluso si ahora se va por la puerta de atrás.

R: Sí, también hasta cierto punto ha pasado algo similar con Raúl. Pero en todo caso me parece que se está preparando en exceso el terreno por parte de los medios de comunicación. He visto en Twitter una encuesta de una radio en la que se preguntaba: “Si Cristiano se queda finalmente, ¿le abuchearás en su primer partido?” ¡Pero por favor! O el otro día cuando le preguntaban a Florentino cuál sería el resultado de una encuesta en la que se diera a elegir al madridismo entre Cristiano y Asensio. Me parecen cosas ridículas que no están a la altura del periodismo que debería exigir la gente. Con los artículos de opinión sucede algo parecido: la tendencia es contar lo que te han contado otros sin especificar que esto es solo la información que otro te ha dado, con lo cual se presenta todo al lector como si fuese dogma de fe. En el tema de Mendes y Cristiano, estamos viendo esto con total claridad.

Me molesta que los medios estén preparando el terreno para la salida de Cristiano.

P: Volviendo a Mendes, ¿en qué otro apartado se ha sido injusto con él?

R: Yo me río con eso que se lee y se oye de que “se le está acabando el chollo” en el Madrid. Puede ser que ahora pasemos a una fase en la que haya menos jugadores (o hasta ninguno) de Mendes en el Madrid, pero eso no significará que la relación entre club y representante pase a ser mala. Jorge mira el largo plazo. Eso de que lo de Cristiano está pasando porque Mendes está mosqueado con el Madrid por la situación de James, o porque al final no viene De Gea, es una tontería descomunal. La relación entre representantes y clubes es cíclica y él lo tiene muy claro. Ahora está la cosa más floja con el Madrid, pero a Mendes no le va precisamente mal. Puede ser el mejor verano de su carrera. Se puede volver a superar. Ha hecho ya -que sean oficiales- Bernardo Silva y Ederson al City, André Silva al Milan, y lo que faltará… Y sin embargo se vende la imagen de que está acabado porque hay menos operaciones con el club. Mendes necesita al Madrid porque es el mejor club del mundo, pero hay que acabar con el chauvinismo que nos hace pensar que sin el Madrid Mendes no va a ninguna parte.

P: Se le pregunta mucho a Florentino si ha hablado ya con Cristiano sobre su tema, pero menos si ha hablado ya con Mendes. ¿Tú sabes si ya ha hablado con él?

R: No tengo constancia, pero muy probablemente ya hayan hablado. Lo que no sé es qué se han dicho. (Risas).

 

Entrevista: Jesús Bengoechea

 

 

Jugador mítico de la primera edad dorada del baloncesto español (que no del basket, como inmediatamente te corrige si te deslizas hacia el anglicismo), comparece Joe Llorente ante La Galerna también en su condición de elemento destacado de la saga Llorente-Gento, de la que hablaremos pormenorizadamente. Es además un librepensador, como demuestra en sus columnas en El Español y en su reciente libro, "Espíritu de remontada". Con él charlamos de fútbol y de otras cosas que nada tienen que ver con el deporte rey, como Piqué, Aytekin e incluso eso que los angloparlantes, única y exclusivamente cuando hablan en inglés, denominan "basket". Viene del homenaje a Nocioni en el Bernabéu e irradia tanta emoción como madridismo y sentido común.

P: Recientemente has publicado una columna en El Español, llamada "Raúl y la posverdad del presunto madridismo", en la que curiosamente luego no aparece el nombre de Raúl, pero en la que arremetes contra cierto madridismo fanático. ¿Podrías explicarnos el sentido de este artículo?

R: Yo sé que hay mucha gente para la cual el Madrid es muy importante. Para mí también. Tuve la inmensa suerte de jugar en el club y de pasar allí algunos de los mejores momentos de mi vida, pero no considero que el Madrid sea una secta ni que haya que pelearse por él. A mí me apasiona Serrat y no voy a pelearme con aquellos a quienes les entusiasme Sabina (que también me gusta, por otra parte). Todo esto se está sacando de madre. Familia más madridista que la mía no hay, y yo en mi casa nunca he oído hablar mal de Kubala u otros mitos del barcelonismo. Yo soy muy amigo de Solozábal, Andrés Jiménez, Epi…

P: Perdona que te interrumpa. ¿Podría ser que Kubala o Epi fueran realmente más ejemplares que los actuales ídolos barcelonistas, sobre todo los de fútbol?

R: En el Barça reciente también ha jugado mucha gente ejemplar, como Pujol, Xavi, Iniesta… En todo caso, creo que una de las virtudes del madridista es responder con educación a los desprecios. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

P: Esto viene muy al caso por las recientes declaraciones de Piqué, en las que…

Perdona que ahora te interrumpa yo. Es que estáis totalmente equivocados.

P: ¿Quiénes? (Risas).

R: Los que habláis de Piqué. Lo que él quiere es que se hable de él, de manera que al hacerlo, aunque sea para criticarle, se le hace un favor. Si nadie hablara de él, ni para criticarle, todo lo que hace se le vendría abajo. De hecho, estuve tentado de escribir en El Español refutando sus ideas, pero luego lo pensé y me di cuenta de que habría sido un error. El día después del partido de la Selección en Francia, todos los periódicos y noticias dedicaban más espacio a las declaraciones de Piqué que al gran partido de España. Era paradójico: se acusaba a Piqué de ningunear el triunfo de la Selección haciendo declaraciones sobre otra cosa, pero los mismos medios que lo hacían estaban ninguneando dicho triunfo a base de hablar de Piqué en lugar de hablar del partido. ¡Oigan, aplíquense el cuento!

P: Lo que tienen de particular estas últimas declaraciones del catalán es que han sido respaldadas por su club, lo que según muchos convierte todo esto en un ataque institucional, de entidad a entidad. Hay quien cree que el Madrid debería responder con contundencia…

R: El Madrid hace lo correcto al no responder. Es lo que dicta la esencia del madridismo.

Cuando se habla de Piqué, aunque sea para criticarlo, se le hace un favor. Es lo que él quiere.

P: ¿El no responder ni siquiera cuando te difaman? Se acusa al palco del Bernabéu de ser el escenario de prevaricaciones.

R: Pero no hay que entrar en ese juego. Es un juego de gente de pocos principios y que no tiene ningún sentido. Entrar en esa refriega te ensucia. Ya hay gente fuera que te defiende de todo eso. “Los valores del Madrid”, dice. ¿Pero qué me estás contando si tu palco es el del 3%? Pero lo mejor es pasar de todo eso. Somos el Madrid. Nosotros jugamos, ganamos, a veces perdemos y damos la mano, y vamos con la cabeza alta a todas partes. Y ya está.

P: Y cuando llegue el Clásico, para el que faltan pocos días, recibimos a este gente y nos vamos a comer con ellos como si tal cosa, ¿no?

R: Son las reglas de la diplomacia.

P: Las reglas de la diplomacia dicen que también se pueden retirar embajadores…

R: Sí, pero al final los presidentes se sientan a hablar.

P: Sin ánimo de contradecir a un jugador importante en la historia de la sección de baloncesto, ¿Bernabéu forma parte de la esencia del Madrid? ¿Él no habría respondido con dureza a quien acusara al club de usar el palco para trapicheos y cuestiones ilegales?

R: No conocí a Bernabéu, de modo que no sé qué habría hecho. Pero sí conocí a Saporta, que encarna el madridismo en el que yo creo. Él no habría respondido. Entrar en esas guerras no hace más que exacerbar los ánimos. Y este exacerbamiento no trae nada bueno para nadie. La sobreexcitación jugará en tu propia contra, y además estás motivando a los adversarios.

P: ¿Y de lo de Raúl qué dices? Lo incluyes en el título pero luego no lo mencionas en el artículo.

R: (Risas). Bueno, yo entiendo que sus declaraciones últimas fueron desafortunadas, pero vete a saber cómo lo dijo. Lo mismo lo dijo de coña y Sport, que sabemos a qué juega, lo transcribe como le da la gana. Él nunca debería haber hecho esas declaraciones y lo sabe, entre otras cosas porque es consciente de que nunca trabajará para el Barcelona porque, para empezar, ni siquiera el Barça le hará jamás oferta alguna. De hecho, parece oficial que va a trabajar para el Madrid. Entonces no hay que darle más vueltas.

P: Yo tengo la teoría de que hay gente que se considera fundamentalmente exjugador del Madrid (Guti, Hugo Sánchez, Mijatovic) y gente que se considera fundamentalmente exdeportista en un sentido más amplio, aunque haya jugado concretamente en el Madrid. Lo cual es respetable, claro. Ahí entraría Raúl…

R: Son gente que ha jugado en el Madrid pero ello no les impide criticar al Madrid cuando lo creen necesario. Precisamente eso es lo que hace el buen madridista. El buen rumbo de la institución depende en parte de que quienes han formado parte de ella enderecen dicho rumbo cuando haya cosas que no se hagan bien. Hacemos un flaco favor si decimos amén a todo, incluso a lo que no nos gusta. Y está claro que, dentro de unos órdenes, el madridismo es algo que puede entenderse de muchas formas distintas. Pero lo que nunca ha sido el madridismo es fanático. Siempre nos han adornado la moderación, la sensatez y la humildad. También es verdad que desde dentro se ven las cosas con más moderación que como las ve el aficionado. Cuando yo estaba en el banquillo, no podía decirle al árbitro las cosas que grita un forofo en su casa, viéndolo por la tele. Y ese mismo equilibrio que te exigías como deportista es el que luego trasladas a la relación con la institución cuando ya has colgado las botas.

El madridismo nunca ha sido fanático.

P: Has hablado del rumbo de la institución. ¿Cómo es dicho rumbo ahora mismo?

R: Los tiempos cambian. En muchos ámbitos, las cosas se encaminan hacia destinos que a mí no me agradan en absoluto. A lo mejor el club va un poco en esa dirección…

P: …Porque el mundo lo ha hecho así. (Risas).

R: Sí, un poco. Yo soy más de otra época y entiendo el deporte de otra manera. Entiendo que el club se amolda a la forma en que está montado este negocio, que hoy por hoy tiene mucho que ver con la mercadotecnia y todo esto de traer a los mejores. “No, es que el Madrid siempre ha tenido a los mejores”. Mentira. Incluso cuando Di Stéfano vino, tampoco era el mejor. Pero gracias a que se ha comportado casi siempre de una manera ejemplar, y ha desarrollado un enfoque integrador, el club ha hecho de los muy buenos los más grandes. No hay que tener a los más grandes para ser el mejor ni para ganar, y si no ahí tienes las últimas semifinales de la Champions, donde se han colado equipos, entre ellos el Atlético de Madrid, que no siguen esa filosofía de contratar a los mejores. Por fortuna, o por San Sergio Ramos, hemos ganado dos de las tres últimas Champions, pero hay ejemplos de que tener a los mejores no es garantía de éxito. Por ejemplo el Barça. El Barça -con Neymar y con Messi y con Suárez- sigue este año en la Champions porque el árbitro se lo regaló.

Aytekin le regaló al Barça su pase a cuartos de Champions

P: Así de claro.

R: Así de claro. Ha sido descarado, pero daba la sensación de que no se podía hablar de ello. Ahora bien , yo lo puedo decir porque tres semanas antes también dije que el Madrid había sido un injusto campeón de Copa de baloncesto porque los árbitros le habían favorecido en aquel famoso campo atrás. El haber dicho esto me legitima para decir lo de Aytekin.

P: He de decirte que, muy poco antes del célebre campo atrás, hay un infracción de cinco segundos del Andorra…

R: Ya, y si te pones a revisar el partido encuentras quince mil fallos. Pero hay otra categoría de fallos, cosas muy claras, y ahí entraría ese campo atrás. Son los errores que llaman la atención, porque si yo lo veo desde mi casa en la televisión ¿cómo no va a verlo el colegiado? ¿Por qué no lo pita? Porque los árbitros están mediatizados. En el caso del Barça y Aytekin, el atraco me parece monumental.

P: Al hablar de atraco monumental, ¿hablas de fallos deliberados?

R: A ver. Hay distintas cosas. A veces los colegiados (en fútbol, en baloncesto o el deporte que sea) toman decisiones para no complicarse la vida, y al final lo que están haciendo es complicársela más. Por otro lado, hay algo que puede sonar como una crítica a los árbitros pero en realidad es una crítica al sistema. Reciben infinidad de presiones, directas e indirectas.

P: Y lo de Aytekin sería entonces una respuesta a esa presión…

R: De alguna forma sí. El sistema acepta mejor que, en caso de error, te equivoques a favor del Barcelona que del PSG. Si te equivocas en contra del Barça o el Madrid, eso tendrá una trascendencia y estarás en los periódicos toda la vida. Al margen de esto, que son otro tipo de consideraciones, lo cierto es que el árbitro le regaló el pase al Barça. Sin ese árbitro no habrían pasado de ronda, está clarísimo. Iban 3-1 en el minuto 86, eso estaba acabado, y las decisiones del juez son las que hacen que no se acabe, porque si hubiera tomado las correctas habría sido 3-2 y el Barça con diez. Y a donde voy yo: no se podía hablar de esto. Si lo hacías, parecía que eras un mal español o un ultramadridista. Pero no. Las cosas fueron como fueron.

P: Vienes ahora mismo del homenaje a Nocioni. ¿Qué sentimientos traes contigo?

R: Pues lo que siento hila muy bien con lo que estoy diciendo, y perdonad que barra para casa. (Risas). Hablamos de un tipo que ficha tardíamente por el Madrid y sin embargo es la quintaesencia del madridismo. Nocioni era madridista de antes, aunque no lo supiera. Nocioni es de la estirpe de Di Stéfano, de Pirri, de Brabender, de Corbalán. O de Sergio Ramos, por hablar de uno más reciente. Me ha gustado lo que ha dicho en su despedida, sobre todo cuando ha señalado “Sí, me retiro, pero cuidado porque todavía me quedan dos meses aquí y hay que ganarlo todo”. (Risas).

Nocioni es de la estirpe de Di Stefano.

P: Hay un madridismo para el cual la esencia está en tener muchos canteranos españoles, porque supuestamente ellos son los que entienden el club y aman los colores. ¿Nocioni no es la negación de eso?

R: No es la negación. Es el complemento. Hay tipos que se comportan como Nocioni en sus clubes, en sus equipos nacionales y hasta cuando se retiran, cuando juegan con los veteranos. Se comportan así allá donde van porque tienen ese carácter y lo dejan todo en la cancha. Nocioni aterriza en el Madrid y saca su personalidad, que es precisamente esa, lo cual le convierte en apto para representar mejor que nadie los valores del Madrid. Pero hay algo en el hecho de haber sido formado en la cantera que supone un extra respecto a la conciencia de lo que el club representa y cómo debes comportarte. Si tienes un bloque de gente que ha mamado eso desde que eran pequeños, te van a sostener el equipo, con independencia de que luego además llegue un Nocioni. Si por el contrario tienes mucha gente de fuera, te puedes meter en problemas. En el propio equipo de baloncesto se ha visto la importancia de tener un bloque de españoles y a ser posible canteranos, como en el caso de Llull que se formó como junior.

P: Ya que hablamos de canteranos, parece insoslayable volver un momento al fútbol y preguntarte por tu sobrino. ¿Cómo ves su presente y su futuro?

R: Primero tengo que decir que no tengo ni idea de fútbol. Me parece que juega muy bien y se lo digo a él, pero como no tengo ni idea pues vete a saber. (Risas). Dicho esto, creo que Marcos es un joven muy entregado a su profesión y a su ilusión, que es jugar en el Madrid. Se dedica en cuerpo y alma. Es muy equilibrado y es un luchador. Tiene el gen competitivo de la familia.

P: Empieza a ser legendaria su alimentación a base de la dieta paleolítica. Si no me equivoco, el primero que la siguió fue su padre, tu hermano Paco, que es quien guía a Marcos en sus sacrificios para llegar a la cumbre.

R: Paco ha sido siempre un gran experimentador de todo tipo de dietas. No en vano le llamaban el Lechuga. (Risas). Siempre dietas de las que entendemos como sanas, ya sabes, huir de las grasas y los azúcares, de los productos procesados y tal. La variante de la dieta paleolítica incluye el obtener tus proteínas de animales que han crecido en libertad, pero también con un alto componente vegetal. Él está comiendo ahora con arreglo a esta dieta, y me parece extraordinario. Esta alimentación, aunque uno nunca está a salvo de accidentes en el campo (como el que lesionó al propio Paco), te pone en una buena disposición para no sufrir percances musculares con asiduidad. Y luego es que Marcos entrena mucho, claro.

P: Tengo una debilidad por tu hermano Paco. Hay un momento en la historia del Real Madrid, a finales de los ochenta, en los que se convierte en protagonista absoluto, aunque estaba la dificultad de quitarle el puesto a Butragueño. Está el célebre partido de Oporto…

R: La gente recuerda mucho aquel partido en Oporto, pero al año siguiente, en el 88, hay una eliminatoria ante el Gornik Zabrze polaco que se pone muy cuesta arriba, cuando nadie lo esperaba, y Paco tiene que salir también a resolver la papeleta durante la vuelta en el Bernabéu. Con mi hermano pasa una cosa curiosa. Se convirtió en importante, e incluso llegó a jugar de titular unos quince partidos al año, pero aquel equipo de la Quinta estaba ya muy hecho y además tenía predilección por el toque, mientras Paco era un jugador muy explosivo.

P: Luego terminó, con muy buena voluntad pero quizá equivocadamente, aceptando jugar de lateral.

R: Sí, y eso no le ayudó en nada, efectivamente, porque él no le había pegado una patada a nadie en su vida. ¿Cómo va a jugar de lateral? (Risas). También se lesionó de gravedad en el Nou Camp, donde se rompió el abductor, y eso obviamente fue también muy perjudicial porque estuvo un año sin jugar. Recuerdo muy bien su lesión. Yo estaba en la grada del Nou Camp  y bajé corriendo para estar con él. Todo el mundo se portó muy bien conmigo para facilitarme el acceso hasta mi hermano. Pero vamos, que Paco fue un fenómeno. Recuerdo oír decir a Sacchi que el jugador del Madrid que más le preocupaba era Paco Llorente.

P: Volviendo al baloncesto, ¿a qué nivel crees que puede llegar Doncic?

R: Yo no he visto nada igual. Vamos a ver cuánto tiempo más podemos disfrutarlo. De momento, el año que viene parece que seguro. Y luego ya es lo que él quiera hacer. Tal vez quiera seguir un añito más. No sería el primero. Las perspectivas aquí son más claras. En la NBA cada técnico es diferente y todo depende un poco del equipo en el cual caigas. Creo que tratándose de Doncic, de todos modos, estos riesgos se aminoran mucho porque él va a ser el número 1 o a lo sumo el 2 del draft. Y además, con el nuevo convenio, la diferencia entre los sueldos NBA y los sueldos europeos se va a acrecentar aún más.

P: Sin embargo, jugadores como Llull han optado por quedarse. ¿A qué lo atribuyes?

R: Un poco a lo que te he dicho, combinado con el hecho de que ser jugador del Real Madrid no es cualquier cosa, sobre todo cuando es lo que has soñado desde pequeño.

P: ¿El futuro de Doncic está en el puesto de base?

R: Es una de mis dudas, pero tampoco me preocupa mucho. Es un tanto indefinible, pero qué más da. Es completo. Es total. Es como Llull en ese sentido. Veo que tiene ciertos problemas para defender a bases pequeños, lo cual es normal. Pero en cambio juega con la ventaja que en ataque supone su estatura. Creo que en la NBA puede jugar casi de todo. Quizá no de 5, posición que cada vez se estila menos por otra parte. Pero es un jugador impresionante.

P: ¿Qué opinas de Randolph?

R: Un talento enorme. A veces aparenta ser un poco frío, pero mi impresión es que eso tiene más que ver con su lenguaje corporal que con la realidad. Es un fichaje extraordinario. Un acierto más de Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros.

P: Háblanos de tu libro “Espíritu de remontada”.

R: El tema de la motivación siempre me ha interesado mucho, y de hecho soy un asiduo a las mesas que organiza el Máster de Psicología de la UNED. Siempre quise escribir sobre ello. “Motivación” tiene la misma raíz latina que “motor”: algo que nos mueve. Tendemos a pensar que son factores externos, y no podemos estar más equivocados. En el día a día, lo más importante es la satisfacción de hacer las cosas bien, de ver que progresas, o la satisfacción de crear, eso es lo que te impulsa, y es una fuerza puramente interior. El libro trata sobre eso a través de una serie de ejemplos de la historia del deporte (no necesariamente protagonizados por mí) o anécdotas de otros ámbitos. Se me ocurrió que el concepto de remontada era muy gráfico, de ahí el título. Es un ensayo modesto, combinado con una serie de anécdotas explicativas. El libro comienza precisamente con el modo en que superé la angustia provocada por mi salida del Madrid, pero al final todos (deportistas, músicos, periodistas) somos iguales en lo relativo a los resortes internos que nos ponen en marcha.

P: Esa apelación a los resortes internos, ¿significa que desmitificas un poco la figura del motivador externo, del líder, del entrenador en el mundo del deporte?

R: La tesis es que la función de ese motivador externo es precisamente la de poner los medios y darte confianza para que tú puedas activar esos resortes por ti mismo. Pero si no cuentas con un líder que lo haga, tienes que hacerlo por tu cuenta. Si tienes eso que ahora se llama un jefe “tóxico” (bonito eufemismo), debes pasar de él y ganarte su confianza con arreglo a tus propias fuerzas internas.

P: ¿Pablo Laso es un buen catalizador de esas fuerzas internas?

R: Hoy lo ha dicho Nocioni. “Le estoy muy agradecido a Laso porque me fichó como soy y me ha empleado para ser como soy”. Eso es un líder. A eso me refiero.

Pablo Laso es un auténtico líder.

P: Solemos pedir a nuestros entrevistados un once histórico del Madrid…

R: Gento y diez más. (Grandes risas). A ver, déjame que piense.

P: Y si quieres haznos también un cinco histórico de la sección de baloncesto.

R: Eso es muy complicado. Primero te voy a hacer un cinco del Madrid actual: Ayón, Randolph, Llull, Doncic y Rudy o Carroll.

P: Perfecto. Hagamos ahora un cinco histórico excluyendo a los actuales.

R: Pues también es muy jodido. Veamos… Sabonis. Petrovic tampoco estuvo mucho tiempo, así que lo dejaremos fuera porque hay que mirar la trayectoria. En su puesto pondría a Brabender. Hay que poner a Emiliano. Y luego a Corbalán. Y finalmente habría que optar entre Luyk y Fernando Martín, lo cual es muy difícil. Optemos por Fernando.

P: Venga, ahora el once de fútbol.

R: Vamos allá. Casillas es indiscutible. ¿Aquí se puede incluir a los actuales?

P: Como quieras.

R: De lateral derecho podría estar Carvajal. Roberto Carlos de lateral izquierdo, aunque yo soy muy de Gordillo. Santamaría de defensa central, con Sergio Ramos.

P: Hemos montado una buena defensa. Vamos con el centro del campo. Tu tío Paco me dijo que el mejor centrocampista que ha visto en su vida fue Schuster.

R: Ah, ¿sí? Pues mira, yo te voy a decir Redondo y Pirri. Y voy a jugar con cuatro arriba. Pongo a Di Stéfano y a mi tío Paco. Si no cubrimos la banda izquierda con Paco y Roberto Carlos, ya me dirás. Para los otros dos puestos me decanto por Zidane y Puskas.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

 

Pocas veces habrá asistido el madridismo al auge de la carrera de un canterano más sostenido y firme (por oposición a "fulgurante y efímero") que el de Nacho Fernández. Yo, que escribí sobre Nacho un artículo titulado El guapo que logró dar miedo, tengo pendiente escribir otro que se titule El Guapo que logró ser importante. Es, como todo el mundo imagina e imagina bien, un verdadero placer charlar con este central tan inabordable sobre el campo como extremadamente accesible fuera de él.  La entrevista tiene lugar durante la concentración de la Selección Española pero en ella hablamos del Madrid, de Zidane, del Bayern que se nos viene... y del sólido auge de un jugador que, tanto en lo relativo a su club como al equipo nacional, parece haber llegado para quedarse. 

P: Debutas en 2011 en Mestalla y pasan 6 años desde ese debut hasta esta temporada, que existe un consenso en señalar como la de tu consagración como un jugador importante del Madrid. En tanto tiempo otros jugadores, hoy compañeros tuyos, salieron cedidos o traspasados con opción de recompra para foguearse y probar su valor. Pero tú, pese a que siempre hubo rumores, nunca saliste. ¿Es por madridismo? ¿Es por fe en ti mismo?

R: Por una mezcla de ambas cosas. Cada año he tomado decisiones que eran muy importantes para mí. Estoy en mi casa y no voy a estar mejor en ninguna otra parte. En Madrid tengo mi familia, mis amigos. El Madrid es el club de mi vida. Es donde quiero estar. La competencia ha sido siempre de diez, y aun así cada año he decidido quedarme. A día de hoy puedo decir que me ha salido bien. Nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro porque el mundo del fútbol es muy complicado, pero a día de hoy estoy feliz. Es la mejor temporada de mi vida en el primer equipo, además.

P: ¿Coincides por tanto con lo que decía en la antesala de mi pregunta? No se puede decir que ahora seas titular pero tampoco que seas suplente. Lo que sí se puede decir es que eres importante.

R: Exacto. No me puedo considerar titular, porque sería faltar a la verdad, pero sí importante. Me siento especial.

P: ¿Qué recuerdo tienes de tus diferentes entrenadores desde que debutaste?

R: Mourinho es quien me hizo debutar. Es por tanto mi padre deportivo y tengo buenos recuerdos de él. Aprendí mucho de su exigencia en los entrenamientos. Después viene Ancelotti, otro tipo de entrenador, más pausado. Me dio la oportunidad de seguir jugando en el primer equipo. Es una bellísima persona. Es verdad que no me hizo jugar demasiado, o que no jugaba ni mucho menos tanto como juego ahora, pero no es menos cierto que yo tenía menos experiencia. Ahora nos toca enfrentarnos a él…

P: ¿Y cuáles van a ser las claves de ese duelo ante el Bayern?

R: Defensivamente tenemos que estar muy bien, porque ellos son un equipo con un ataque espectacular. Claro que, por otro lado, sabemos que nosotros contamos con un potencial enorme en la delantera también. Se puede decidir por pequeños detalles, lo que significa que tendremos que estar concentradísimos los 180 minutos. Que gane el mejor y que el mejor sea el Madrid.

P: Continuando con los entrenadores que has tenido, ¿qué destacarías de Zidane? ¿Qué importancia tiene en la eclosión de la que goza tu figura, y qué relevancia ha tenido también para el colectivo?

R: Se decía que llegaba con falta de experiencia pero yo creo que el ganar una Champions en sus primeros seis meses le ha dado todo el bagaje que necesitaba. En el Madrid se aprende muy rápido porque todo sucede a un ritmo endiablado. El míster está preparado y lo está demostrando. Estamos haciendo un gran año. Y en el aspecto personal, como te digo, feliz. Bajo su tutela estoy teniendo mi mejor temporada. Y fue con él con quien decidí que este año me quedaría. Me dijo: “no sé cuánto vas a jugar, pero te pondré de titular siempre que pueda. Tendrás oportunidades”. Y está demostrando que no mentía.

El Madrid es el club de mi vida. Es donde quiero estar.

P: ¿Qué contestarías a los que ningunean los méritos del técnico? ¿A los que lo atribuyen todo a la famosa flor?

P: La flor te puede valer para un partido o dos, pero con el míster hemos conseguido muchas cosas. Hemos ganado una Champions, una Supercopa europea y un Mundial de Clubes, y hemos batido el récord de partidos sin perder. Eso no se consigue por la flor. Lo está haciendo muy bien. Además de entrenador, el que lleve las riendas del Madrid debe ser psicólogo también, y esa labor la realiza estupendamente. Nos tiene a todos metidos en la dinámica del equipo, y eso es muy importante. Creo que es el que más rotaciones está haciendo.

P: Una de las facetas en las que se demuestra que el equipo está trabajado, y que por tanto aquí hay mucho más que flor, es el de las jugadas a balón parado, que tanto fruto están dando y que sin duda esconden muchas horas de trabajo, ¿no?

R: Sí, pero tampoco creas que el balón parado lo trabajamos mucho más que otras facetas del juego. Somos un equipo con vocación de jugar el balón, aunque, claro, cuando tienes a un tipo como Sergio Ramos, que funciona tan increíblemente bien en ese tipo de jugadas, tienes que aprovecharlo. Y defensivamente también lo hacemos bien a balón parado. Tenemos muchos jugadores altos o que van perfectos por alto.

P: Llama la atención lo que dices porque yo, que hace más de treinta años que sigo al equipo, nunca había visto una sensación de solidez tan grande cuando nos lanzan un córner en contra, ni había vivido tanta expectativa de gol cada vez que tenemos un saque de esquina a favor… ¿No se trabaja tanto ese aspecto?

R: Se trabaja mucho pero no estamos obsesionados con el balón parado. Lo que hacemos es extremar la concentración tanto en faltas laterales como en córners porque sabemos que son jugadas que pueden ser decisivas, y que lo son cada vez más en el fútbol moderno. Contra el Bayern pueden ser especialmente cruciales las jugadas de estrategia.

P: ¿Cómo os sentís en lo que respecta al trato que os da la prensa?

R: Es un tema complicado. El Madrid siempre está en el foco, para bien y para mal. Cuando vamos bien, somos los mejores. Cuando las cosas van mal, todo el mundo aprovecha para meterse con el Madrid. Es normal, somos el mejor club del mundo. Pero te puedo asegurar que nosotros estamos más allá de este tipo de cosas.

P: Un ejemplo. El Barça remonta ante el PSG con un arbitraje muy dudoso y se titula “Apoteósico” en la propia prensa madrileña. Cuando pocos días después ganáis al Betis con una jugada polémica de Keylor, y a pesar de que el árbitro anuló injustamente un gol de Cristiano e ignoró un penalti a Morata, se habla de “robo” del Madrid…

R: Ya te digo, estamos curados de eso. Con tal de que ganemos, me da igual los titulares que pongan o lo que digan de nosotros. El míster lo dijo el otro día: aunque a la gente no le guste, nosotros tenemos que seguir fastidiando. (Risas).

P: Hablemos, ya que tocamos el tema, de tu experiencia arbitral. Existe la leyenda negra de que los árbitros benefician al Madrid. Desde que eres jugador del primer equipo, ¿alguna vez has salido del campo pensando “Hay que ver cómo nos han ayudado hoy”?

R: No. De todos modos, no creo que los árbitros se equivoquen deliberadamente.

P: No, pero yo te digo aunque sea por error no deliberado.

R: No tengo recuerdos de salir de un partido pensando “Nos han beneficiado mucho”. Si acaso, en alguna jugada concreta, pero como también sucede al contrario. Son lances del juego. Los árbitros se equivocan como lo hacemos los delanteros o los defensas, nada más.

P: Te hablaba antes del titular “Apoteósico” utilizado por la prensa madrileña para referirse a la remontada del Barça. ¿A ti te parece que es una palabra que refleja lo que sucedió en el Barça-PSG?

R: Te digo lo que ya dije el otro día. Yo digo que fue histórico pero no le pongo coletillas. Eso se lo dejo a mi capitán. (Risas). Fue un partido raro, con muchos goles. El PSG no tuvo su mejor día pero tampoco lo tuvo el Barça en el partido de ida. Esto es fútbol. Cualquier resultado se puede dar. Creo que España ganó en su día 12-1 a Malta.

P: Cierto. Y la prensa holandesa (Holanda se quedó fuera por esa goleada) habló de tongo.

R: Está claro que todo el mundo va a barrer siempre para casa. Si llega a ser el Madrid el protagonista del 6-1, la prensa barcelonista habría hablado también. Todo puede pasar.

P: El tema es más bien que la prensa madrileña no habló demasiado del arbitraje, pero cambiemos de tema porque vemos que vas a seguir siendo cauto, lo cual te honra. Apenas has tenido lesiones. ¿El secreto?

R: Ni idea. No sé si será la genética. Hace poco se hizo público que soy diabético y que por ello cuido especialmente mi alimentación, y la verdad es que de momento con eso me vale. También, y de igual forma que antes hablábamos de la flor, el no lesionarse es en gran medida cuestión de suerte.

P: Si Raúl García no te hizo nada en el último partido en Bilbao, puedes estar tranquilo.

R: (Risas). Bueno, fue un partido tenso pero quedó todo en el campo. Al término del partido Raúl García y yo nos dimos un abrazo.

P: Sin embargo, cuando se produjo la tangana que siguió a su acción sacaste un carácter que pocas veces se te ve. Lo digo con admiración.

R: Era un partido muy caliente. Pero todo quedó en el campo. Lo importante es que prevalezca el respeto y así fue.

La gente pensaba que, por su inexperiencia, a Zidane le iba a faltar personalidad. Todo lo contrario. Ha desbordado personalidad desde que llegó.

P: ¿Te ves de capitán del Madrid?

R: En las divisiones inferiores tuve la suerte de estar siempre entre los capitanes del equipo. También era capitán del Castilla cuando ascendimos. En el primer equipo lo he sido en algún amistoso. Pero es que tengo todavía muy buenos jugadores por delante. Hay que echar a muchos para que a mí me toque ser capitán. (Risas).

P: Bueno, por veteranía estás ahí.

R: Sí, estoy ahí. Pero ahora no pienso en eso, sino en jugar aún más y ser más importante de lo que soy. Después, todo llega.

P: Hay un viejo debate en el seno del madridismo sobre los criterios de la capitanía. Actualmente, hay un único criterio: la veteranía. Hay quien dice que debería conjugarse con otros. Un capitán podría ser el más veterano, otro elegido por los compañeros, otro elegido por el entrenador…

R: Creo que, además de la veteranía, en el capitán lo más importante es el liderazgo. Sergio reúne ambas cosas. Liderazgo, carácter, amor por el escudo. Puede que algún día haya un jugador que lleve poco tiempo en el club y aun así reúna esos atributos.

P: ¿Tú has visto una evolución en la figura de Sergio Ramos desde que es capitán?

R: Él siempre ha tenido ese liderazgo. Es algo natural para él. Antes estaba Iker por delante de él, pero Sergio ya reunía esas características. Al pasar los años ha cogido más experiencia. Y cuando ha llegado a capitán ha dado ese paso extra que tienes que dar para que la gente te respete. Hace falta que lo que digas tenga fuerza. Él ha dado ese paso, aunque como te digo es algo que le resulta natural porque está en su ADN.

P: El liderazgo es fundamental en el capitán y, obviamente, en el entrenador. Volviendo a Zidane, si alguien te hubiera contado hace cinco años que llegaría un entrenador capaz de dejar a Cristiano en su casa para que descanse, o de mandarlo al banquillo durante un partido por razones tácticas, ¿le habrías creído?

R: Primero quiero decir que, cuando fue cambiado el último día, en Bilbao, Cristiano no hizo ningún gesto grave ni faltó a nadie al respeto. Dijo algo en portugués pero de forma discreta. Se enfada como cualquier jugador cuando le quitan. Es bueno tener ese carácter. Acabó el partido y estaba feliz porque habíamos ganado en un campo difícil, se hizo la foto con todos sonriendo como uno más. En cuanto al cambio, el míster es el que toma las decisiones. El otro día salió bien porque el equipo ganó. Cuando ha hecho falta, en efecto, Cristiano y otros se han quedado en casa, y eso es porque Zidane tiene mucha personalidad. La gente esperaba que tuviese poca por su inexperiencia, pero es todo lo contrario. El míster convoca y pone en el once a quien cree conveniente y cuando lo cree conveniente.

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon 

Fotos: Pablo Estellés

 

 

Me cito con Quique Velasco en una de tantas franquicias de una de las cafeterías más populares y se presenta -para mi sorpresa y agrado- con su hijo Marco, quien enseguida demuestra tener para una entrevista él solo. Tal vez algún día se la hagamos. “Para elegir un favorito, me debato entre Cristiano y Sergio Ramos, pero es que es muy difícil elegir”, dice el chaval, que ya da cuenta de unas tortitas. “El Madrid tiene no solo un equipo espectacular sino una gran plantilla. Cualquiera que salga desde el banquillo lo hará muy bien”. El padre sonríe con orgullo y no es para menos: parafraseando a Fofó, no hay nada más lindo que la familia unida por el madridismo. He coincidido con Velasco en las tertulias de RMTV y hay una relación muy cordial, de modo que las ideas -ahora ya emitidas por el padre- fluyen con naturalidad. 

 P: Empecemos hablando un poco de tu carrera en el Madrid. Tú te formas en el Castilla, y se te reconoce como jugador del primer equipo en la temporada 92/93, aunque no llegas a jugar. ¿Cómo fue esto?

R: Yo estaba en el Castilla y le gustaba a Beenhakker, que en su segunda etapa en el Madrid (en sustitución de Antic) entrenó la segunda mitad de la temporada 91/92. Beenhakker quería contar conmigo para el año siguiente, pero el primer desastre de Tenerife hizo que Leo no siguiese como técnico. El que vino en verano fue Floro, que nunca me tuvo muy en cuenta. En la 92/93 hago la pretemporada con el primer equipo pero Floro me baja otra vez al Castilla.

P: Con lo cual tú no viviste como miembro de la primera plantilla ni el primer ni el segundo Tenerife. Esa suerte que tuviste.

R: No, el segundo Tenerife lo viví cuando ya había terminado la temporada para el Castilla.  Estaba en una fiesta de cumpleaños con unos amigos, imagina el rebote que me agarré viéndolo en la tele. El caso es que yo en Liga con el Madrid debuto en la 93/94 pero cuando ya han echado a Floro, ya de la mano de Del Bosque, que le sustituye en medio de la temporada. Recuerdo muy bien cuando echaron a Floro. Yo estaba concentrado con la sub-21 cuando salió a la luz su famosa bronca en el vestuario en el descanso de aquel partido en Lleida. El caso es que cuando vuelvo de la selección ya han rescindido el contrato de Floro y Del Bosque está al mando. Él me incorpora al primer equipo nada más llegar. Me pone contra el Rayo y ganamos 5-2, es mi debut liguero.

P: Con Del Bosque juegas mucho. Eras el lateral derecho titular.

R: Sí, esa temporada, desde que Del Bosque coge el equipo, juego todos los partidos de titular menos el día en Bilbao que soy reserva y salgo en la segunda y el día del Barça en el Bernabéu, que perdimos 0-1 con gol de Guillermo Amor. Yo estaba en el banquillo. Debuto también en Copa de la UEFA contra el PSG en París. Me hicieron un penalti que no pitaron, por cierto. Al final de esa temporada, el club ficha a Valdano como técnico y este a Quique Sánchez Flores como lateral derecho, lo que hace que yo me vaya al Spórting.

P: O sea, que te vas porque llega Quique.

R: Sí, a mí me cerraban el paso Quique y el propio Chendo, que seguía en la plantilla. Por eso me voy al Spórting, entrenado por entonces por otro exmadridista como García Remón.

P: Y en el Spórting te conviertes en el más tremendo ejemplo de la maldición del ex que asola al Madrid. Todos los ex nos marcan, pero lo tuyo es de traca. En Gijón nos gana el Spórting 1-0 con gol de Velasco. Y en el Bernabéu nos gana el Spórting 0-1 con gol ¿de quién? De Velasco.

 R: Pues sí. Soy defensa y en primera he metido solo cinco goles. Dos fueron al Madrid, el club que me formó y el club de mi corazón, porque yo soy muy madridista.

En Primera metí 5 goles, 2 de ellos al Madrid, el equipo de mi corazón

P: Si alguien no cree en la maldición del ex, basta con ponerte a ti como ejemplo (Risas).

R: Sí, porque es que además esos dos goles supusieron sendas victorias del Spórting contra el Madrid. 1-0 primero en el Molinón, y luego 0-1 en el Bernabéu. El del Molinón se lo metí a Buyo y el del Bernabéu a Cañizares. Sí, es un dato muy curioso.

P: ¿Celebraste esos goles?

R: Es que en esa época no se llevaba lo de no celebrarlo. No era un gesto que nadie hubiera llevado a cabo. Además, yo marcaba muy pocos goles porque era defensa, cómo no los iba a celebrar… Por añadidura, significaron victorias muy importantes para mi equipo, que estaba muy necesitado de puntos. Pero eso no me hace menos madridista, cosa que soy de corazón.

P: ¿Te ha regañado alguien alguna vez por haberlos celebrado?

R: No, qué va. Es que es comprensible, ¿no? En el partido del Molinón, mi gol supuso una victoria realmente agónica y tuvo mucha carga emocional además. Ten en cuenta que el Madrid nos había tirado veintitantos córners, y el tanto llega en el minuto 38 de la segunda parte.

P: Cuando uno que ha estado en el Madrid le mete un gol al Madrid, ¿es una especie de reivindicación? ¿Una suerte de “eso os pasa por haberme dejado ir”? 

P: Mi sueño siempre fue jugar en el Madrid, que (insisto) es mi equipo y será el de mis hijos y mis nietos. Es verdad que cuando juegas contra tu ex equipo te motivas más y juegas de otra manera porque tienes ganas de demostrar que eras un jugador válido para cumplir el que era tu sueño: jugar en el Madrid.

P: ¿El gol del 0-1 en el Bernabéu también fue hacia el final del partido?

R: No, en este caso fue en el primer tiempo, aunque de factura similar. Es un pase largo de Hugo Pérez al espacio, Roberto Carlos se había incorporado y le cojo la espalda…

P: Le coges la espalda a Roberto Carlos, nada menos…

R: (Risas). Sí. Me sale Alkorta al cruce y al palo cruzado, le da a Alkorta en la pierna, bota porque estaba mojado y para dentro. En la segunda parte también sufrimos mucho, pero aguantamos y al final nos llevamos el partido.

P: En los últimos años de tu carrera hay un breve nuevo paso por el Castilla, después al Salamanca y acabas con 33 años, a nivel profesional, en el Numancia.

R: Así es, si bien luego jugué en el Pinto, en el Rayo Majadahonda, en el San Sebastián de los Reyes… Hasta los 37.

P: Con el Numancia vuelves a jugar contra el Madrid pero ahí ya tienes el detalle de no meternos gol. (Risas).

R: No. Empatamos a 1 en los Pajaritos y perdimos 1-0 en Madrid con gol de Beckham. Yo era uno de los capitanes pero contra el Madrid no llevé el brazalete, solo contra el Barça.

P: Tú ascendiste al Numancia.

P: Sí, y pasamos un año en Primera. Imborrable.

 P: Cuando definitivamente te retiras, ¿ya enseguida empiezas a entrenar con niños, o hay unos años de tránsito?

R: Allí hay unos años en los que trabajé vendiendo coches y como conductor de autobuses en Alsa. Una vez que te retiras, sabes que empiezas de cero. Oposité al Ayuntamiento de Madrid, trabajé de comercial, fui socorrista… Pero mientras tanto me iba sacando el carnet para poder entrenar a niños. Rafa García Cortés, director de la Fundación, fue el que me abrió las puertas para trabajar con los niños, y ya llevo unos años. Empecé en 2008/2009 y hasta hoy.

P: Cuéntanos en qué consiste tu trabajo en escuelas de fútbol de la Fundación del Madrid.

R: La Fundación tiene escuelas distribuidas en todo Madrid, Segovia, Guadalajara… El propósito de lo que hacemos es más educativo que competitivo, en lo que insistimos es en los valores sociales. Que se relacionen entre ellos, con valores, educación, respeto, que trabajen en equipo… Hay escuelas para niños especiales, chavales con mala integración social, con padres o familias desestructuradas, y eso ya es más el área social, que es muy gratificante. Yo incluso voy a la cárcel de Navalcarnero y doy clase a los internos, adultos en este caso. Les enseño a jugar al fútbol pero sobre todo incidiendo en los valores que te digo. Al fútbol aprenden a jugar, pero incidimos en que sepan comportarse, respetar las normas, que tengan autocontrol… Yo voy a la cárcel los martes, y de lunes a jueves a las escuelas con los niños. Es muy enriquecedor. Te llena de paciencia, de psicología. Tienes que saber llevarlos, tener autocontrol porque a veces uno de seis años… Tres horas y pueden contigo. (Risas). A mí me ha enriquecido muchísimo, y con los presos es emocionante ver cómo confían en ti, te cuentan sus historias…

Mi trabajo con la Fundación del Madrid es muy enriquecedor

P: Hablemos de Zidane.

R: Lo está haciendo muy bien. El manejo de la plantilla, con los correspondientes descansos, era impensable en otros años… El caso de Cristiano, que no descansaba ningún partido y ahora sí lo hace, era inconcebible antes. E incluso es sustituido cuando es conveniente.

P: Cristiano. Parece haber dudas sobre su adaptación al puesto de 9 puro.

R: Yo creo que años atrás rehusaba era proceso de adaptación, pero ahora se ve que sí está dispuesto, se nota. Le puede pasar como a Messi en el Barça: juega más atrasado y en vez de meter tantos goles asiste más y tiene mucha más incidencia en el juego… Pero claro, es que la edad pasa, los rivales te conocen… Yo creo que Cristiano acabará jugando muy bien de 9.

P: ¿Crees que acabará el contrato que ha firmado?

R: Ojalá, vamos a ver.

P: ¿Y lo de James? ¿Qué ocurrirá con él?

R: James es un jugador muy, muy, muy bueno, pero hay otros muy buenos también, y el sistema no le ayuda. Está acostumbrado a ser crucial en su selección y cada vez que va a allí le inundan con preguntas sobre por qué no es titular en el Madrid. Debe de ser difícil para él. Tiene que tener la cabeza muy bien amueblada. Pero él sabe que en el Madrid puede alcanzar una gloria que no logrará en ningún otro equipo.

P: ¿Qué importancia tiene Bale en el presente y el futuro del Madrid?

R: A mí me parece espectacular lo que está haciendo en el Madrid, y encima teniendo delante a Ronaldo. Si está bien, es un jugador absolutamente determinante. A ver si al galés le respetan las lesiones, porque suele lesionarse de gravedad.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea 

Javier Artero es materia para varias entrevistas. Se conjugan en este madrileño de cuarenta y un años el análisis futbolístico (es comentarista de Real Madrid TV, y ya se ha estrenado en La Galerna, donde como editor espero tenga una continuidad) con una peripecia deportiva y humana emocionante y alentadora. Tras su paso por el Castilla, inicia una carrera que a lo largo de los noventa y primeros dos mil encierra hitos sorprendentes, como ser el primer español en treinta años que cruza el charco para jugar en Argentina (recorriendo el trayecto inverso a tantos y tantos sudamericanos jugando en territorio nacional), o convertirse en el héroe local histórico del Dundee escocés antes de que la esclerosis múltiple que padece ("pero que me trata bien", dice conmovedoramente) le obligara a dejar el fútbol. Sobre su enfermedad, su vida y su forma de entender su amado Real Madrid charlamos reunidos en el restaurante La Estancia Chic, en pleno barrio de Salamanca madrileño. Se nos olvidaba: al frente junto a su hermano de la compañía Salesland, Javier es ahora un hombre de negocios de éxito.

P: Vamos primero con el habitual asalto a nuestros entrevistados. Al menos avisamos. Ya sabes que te voy a pedir un once histórico del Madrid.

R: Y vengo con los deberes hechos, aunque reconozco la gran dificultad del reto. Hago constar que voy a incluir solo a jugadores a los que por edad he visto jugar.

P: Consta pues. Adelante.

R: De portero pongo a Iker. De lateral derecho a Carvajal.

P: Es llamativo que un jugador tan joven, con gran parte de su carrera por delante, ya haya aparecido en el once histórico de varios de nuestros entrevistados.

R: Es buenísimo. Y también es cierto que es una posición en la que podrías optar por varios. No hay un candidato claro. Chendo tampoco sería descabellado ahí.

P: Continúa.

R: En el resto de la defensa pongo a Hierro, Sergio Ramos y Roberto Carlos. De medio centro coloco a Redondo. Creo que en un ejercicio como este cuentan mucho las cuestiones del corazón, y claro, yo estaba en el club en la época de Redondo, yo entrené con él. Era una maravilla. Como lo era Laudrup, con el que también entrenaba en aquella época y al que situaré aquí, en el vértice del rombo. Por la derecha, una de mis debilidades: Míchel, mi favorito de la Quinta con todo el respeto para los demás, quizá también porque jugaba en mi posición, es decir, como interior derecho. Y por la izquierda tengo que poner a Bale. Bale es ahora mismo mejor que Cristiano, y con esto no digo nada en contra de Cristiano que es único y nunca veremos uno igual: solo digo que hoy por hoy Bale le supera.

P: ¿Y arriba?

R: Para demostrar lo que acabo de decir sobre Cristiano, por supuesto que le pongo a él. No he visto un delantero con su capacidad goleadora. Un atleta y un genio del fútbol. Acompañándole, sitúo a un emblema del madridismo como Raúl.

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P: Has puesto a Laudrup y no a Zidane...

R (sorprendido): Pues tienes razón, no había caído. Y qué hago ahora. Es una tarea endiablada esta que me asignas.

P: Ofrecemos la opción de contar con un banquillo...

R: Madre mía, para poner a Zidane en el banquillo prefiero renunciar a la opción del banquillo. (Risas).

Bale es ahora mismo mejor que Cristiano. No pasa nada por decirlo

P: ¿Y a quién elegirías para dirigir a este once de estrellas?

R: (Lo piensa un momento). A Vicente Del Bosque. Es otro hombre a quien vi trabajar de cerca cuando funcionaba con las categorías inferiores del club, porque yo era uno de esos jóvenes que estaban allí. Tengo que decir que nunca entendí su salida del club. Si hay una persona sobre la cual puedas decir que ES el Real Madrid, se trata de Vicente. Un hombre que ha mamado los valores del club y a la vez los ha transmitido a generaciones de jugadores.

P: Con independencia de esa valoración, hay un madridismo que no comprende el que rechazara la insignia de oro y brillantes del club.

R: Es eso estoy de acuerdo. Creo que cometió un error al no aceptarla. Debió distinguir entre la institución y las personas que rigen la institución. La insignia no se la daba Florentino Pérez, se la daba el Real Madrid. Comprendo la ofuscación de quien se siente maltratado, pero no la comparto.

P: Ya que hablas de Florentino Pérez, ¿qué te parece su gestión?

R: Dejando de lado lo de Del Bosque, me parece difícil encontrar argumentos para atacar a Florentino. Su gestión económica es brillante, y la cosecha deportiva habla por sí sola: dos Champions en tres años es un logro difícil de igualar. Además, son ya seis ejercicios seguidos llegando siempre a semifinales de la máxima competición europea, lo que implica que el Madrid los ganará o no, porque ahí juegan muchos factores incluida la suerte, pero está siempre en la pelea por el máximo entorchado continental.

No comprendo la salida de Del Bosue del Madrid, pero aun así erró al no aceptar la insignia del club

P: Ya sabes lo que te responderían sus detractores: una liga de ocho.

R: Es verdad. Una liga de ocho. Pero no hay que perder nunca la perspectiva. Una liga de ocho en la época de máximo esplendor en toda la historia del Barcelona y más concretamente del fenómeno Messi. Si tú pones en contexto la cosecha deportiva de Florentino Pérez, en medio de la era Messi, y además tienes en cuenta que muchas de esas ligas se disputaron hasta el final, aunque sin suerte en el desenlace, creo que es meritorio. Cuatro títulos europeos (dos Champions y dos Supercopas) en medio de la era Messi es algo extraordinario, y sin embargo hay un criticismo que no cesa. La afición del Madrid pone tan alto el nivel de exigencia que en ocasiones es insoportable. El público del Bernabéu es tremendamente difícil. Mi admirado Míchel, de quien antes hablamos, una tarde no pudo más y se largó del campo. Y sobre ello digo lo que decía acerca de Del Bosque y la insignia: no lo comparto, pero puedo llegar a entenderlo.

P: Muchos de nuestros lectores te conocerán por tus apariciones en Real Madrid TV, pero algunos no conocerán tu vida dentro y fuera del terreno de juego. Tú te educas en el Colegio San Agustín, en la calle Padre Damián, justo enfrente del Santiago Bernabéu...

R: Imagínate. Veía el estadio desde la ventana cuando estaba en clase y soñaba con que algún día jugaría allí. Había ojeadores que venían a vernos jugar, y se fija en mí el Águilas, entonces en Tercera División, donde paso un tiempo hasta que los ojeadores del propio Madrid me toman en cuenta y me incorporan a las categorías inferiores del club, llegando a jugar en el segundo equipo. Según suele contar mi buen amigo José Antonio Petón, que además fue mi representante, el entrenador del Castilla de entonces, Sergio Egea, tenía claro que yo era, de entre todos sus pupilos, el que algún día terminaría jugando en el primer equipo.

P: Para foguearte, te ceden al Leganés al término de la temporada 96/97, y ahí te ficha el Málaga, donde coincides con ilustres como Movilla o Sandro. De ahí al Badajoz compartiendo vestuario con jugadores como Mancuso, también en Segunda, con quienes realizas una de las mejores campañas del equipo extremeño en su historia. Y es ahí donde, convencido por Petón, inicias la aventura argentina.

R: Fiché por San Lorenzo de Almagro porque Petón consideró que era una gran oportunidad en un equipo histórico, aunque la realidad es que Ruggeri (otro ex-madridista), que estaba al mando como entrenador, ni me había pedido ni me conocía, y así me lo hizo saber. Era una cosa que habían apañado entre Petón y Miele, el presidente. De modo que los comienzos en San Lorenzo fueron muy duros. Yo llamaba a Petón y le preguntaba "¿pero qué coño hago aquí?", y él me decía que paciencia. Era un San Lorenzo en pleno proceso de transición, un proceso convulso. Ruggeri quería renovar el equipo con sangre fresca, y me puso a entrenar con ilustres veteranos con los que ya no contaba: Zapata, Borelli... Era su modo de decirme que no contaba para él.

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P: ¿Y qué sucede entonces?

R: Pues que termino por convencerle, en parte porque le muestro mi deseo de continuar en el equipo al término del campeonato, lo que le convence de mi compromiso con su proyecto. Acabo siendo titular en muchos partidos, sobre todo en la Copa Mercosur, donde llegamos a ser semifinalistas, y también contribuyo a dejar al equipo tercero en el campeonato clausura. Pero las convulsiones internas continuaban en el club y el propio Ruggeri termina por limpiarme. Había que buscar una salida.

P: Y la salida es el inicio de una aventura aún más inusual que la iniciada en Argentina: el fútbol escocés.

R: Exacto. Petón me dice que, como salida al cierre de las ventanas, hay una posibilidad de jugar tres meses en el Dundee.

P: Club donde no es exagerado decir que te conviertes en la mayor sensación futbolística jamás vivida en esa pequeña ciudad. En youtube es posible acceder a algunos de los goles que marcaste allí. Madre mía.

R: Pues sí: probablemente no sea exagerado decirlo. El Dundee es un equipo por debajo de la grandeza de otros como Celtic o Rangers. Forma parte, junto con Hibernian o Aberdeen, de los que intentan hacer alguna sombra a los dos grandes. Encajé muy bien en el fútbol escocés, muy orientado al balón largo, y claro, mi fuerte era la velocidad. La gente me adoraba. Unos seguidores diseñaron e imprimieron unas camisetas con una mitad con la bandera escocesa y la otra con la bandera española, y había miles de ellos que las llevaban al campo. Una de estas camisetas la guardo de recuerdo. Fueron dos años perfectos. Disfrutaba del fútbol. Estaba dando lo mejor de mí. Y, en el aspecto estrictamente humano, me enamoré de la hospitalidad y el encanto de aquella gente.

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P: Y de repente un día...

R: De repente un día, al inicio de la que iba a ser mi tercera temporada, durante un entrenamiento, empecé a encontrarme mal. Era un malestar muy extraño, muy vago, difícil de definir. Me fui a casa con el permiso del entrenador y pensando que sería una gripe. Ya en casa, con el transcurso del día, comencé a encontrarme progresivamente peor. Llamé al club para hablarles de mis síntomas, que afectaban sobre todo a la vista y al equilibrio. Me respondieron que no me preocupara y que al día siguiente me vería el médico en las instalaciones del Dundee. Cuando, al cabo de pocas horas, comencé a experimentar dificultades para ponerme de pie, volví a llamarles, ya mucho más alarmado. Me dijeron que me mandaban un coche a casa para llevarme de inmediato al hospital. Cuando el coche del club llegó al hospital, lo que llevaba dentro era un hombre que había perdido sus capacidades motrices y que además, en cuestión de minutos, se había quedado virtualmente ciego. No ciego, en realidad, sino que veía doble de una manera que es muy difícil de explicar. No doble como caricaturescamente se dice de los borrachos, sino que veía una cosa dos veces, una con un ojo y otra con el otro.

P: ¿Qué pensabas que te ocurría?

R: No tenía la menor idea, pero no me cabía la menor duda de que me estaba muriendo. Allí se hicieron cargo de mí y me sometieron a toda una variedad de pruebas. Me ingresaron durante varios días, durante los cuales no mejoré. Mis padres se trasladaron desde España para estar conmigo. Yo era una celebridad local, y supongo que eso explica en parte el que se diera la desagradable circunstancia de una filtración. La prensa local informó en titulares de mi diagnóstico antes de que yo lo supiera por los médicos. Alguien me trajo el periódico a la habitación del hospital y allí lo leí. Me quedé en estado de shock, claro. Estaba, claro, entre furioso y alarmado, porque aún no sabía casi nada sobre la enfermedad. Me llevaron a España, donde por fin me trataron con cortisona y más adelante con interferón. Los médicos me dijeron: "En efecto, tienes esclerosis múltiple. Es importante que sepas que no te vas a morir. Tu esperanza de vida no se reduce por esto, pero a un ritmo y de un modo que no podemos prever tu calidad de vida se verá afectada. De este brote irás mejorando poco a poco. Pero eso queda ahí, y su evolución es imprevisible. No sabemos cuándo puede ser el próximo brote ni cuál puede ser su gravedad. Cada enfermo sigue su propia evolución y es imposible predecir su curso." Recuerdo muchas cosas de ese momento y de los días que le siguieron. Recuerdo a mi padre diciendo: "Si yo pudiera, y sabes que es verdad, ahora mismo te quitaba la enfermedad y me la quedaba yo". Y me acuerdo de mi amigo el Dr. Óscar Fernández, una eminencia en el tratamiento contra la esclerosis, que tanto hizo por mí.

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P: ¿Cuánto tiempo pasa desde que recibes la noticia hasta que decides dejar el fútbol? Porque los médicos no te ordenaron que lo dejaras, ¿verdad?

R: No. Pasa un tiempo. Ten en cuenta que ese primer brote, por gravísimo que pareciera en su manifestación, pasa, se va, y me deja casi sin secuelas. De modo que, unos meses después, yo vuelvo a entrenar con el Dundee con la idea de volver a jugar, porque como bien indicas los médicos no me lo habían prohibido. Y llego a jugar varios antes del fin de la temporada. Si hasta esa fecha la generosidad de los hooligans conmigo había sido incalculable, imagina cómo me animaron en el transcurso de esos encuentros, estando como estaban absolutamente sensibilizados con mi situación personal.

P: Claro. No solo eras uno de los suyos. Te consideraban además el mejor jugador que jamás habían visto jugar con su camiseta. Eras su Di Stéfano. Imagino que el ambiente en aquellos partidos fue electrizante.

R: Lo fue. Pero yo no me encontraba igual, a pesar de que acabé la campaña volviendo a ser titular. Ten en cuenta que mi juego era muy físico, estaba basado en la velocidad, y la enfermedad te ataca por ahí, y ello a pesar de que yo estaba respondiendo perfectamente a los tratamientos con interferón. No me vi bien y decidí que no tenía sentido seguir. Estaba enfermo. Tenía que dejar el fútbol.

P: Imagino que lo decidiste con trauma.

R: No. En ese momento el fútbol me daba completamente igual. Solo me importaba la vida.

P: Eras un héroe local, lo mejor que le había pasado a esa ciudad en décadas, o quizá desde siempre, ¿y me dices que no te afectó tener que dejarlo?

R: Totalmente. Solo me interesaba afrontar esa nueva fase de mi vida y hacerlo desde ya. Es curioso, porque tiempo después sí llegué a pensar que quizás me precipité al dejarlo. El doctor Fernández, a quien me refería, me preguntaba a veces: "¿Por qué lo dejaste? Deberías haber aprovechado un poco más". El caso es que tenía claro que lo que tocaba era iniciar una nueva andadura en España, con los míos. Y así fue. Me trasladé de vuelta a Madrid y estuve seis meses en Marca, probando como periodista, porque yo había estudiado dos años de periodismo. No me gustó. Me pareció que el periodismo, al menos aquel, era muy agresivo. No iba conmigo. Le propuse a mi hermano entrar en Salesland, empresa de la cual era uno de los socios, y me dijo: "Esta es una empresa de formación y monitorización de equipos de ventas, así que primero necesitas una experiencia comercial". Así que busqué hasta hallar un trabajo en Michael Page como vendedor de relojes.  Me dieron un maletín lleno de relojes para ir por ahí vendiéndolos a puerta fría. En ese año le hice 96.000 kilómetros al coche de la empresa. En ese ejercicio vendí 1.086 relojes. Mi predecesor en el cargo había vendido 81 en el mismo periodo.

P: Parece entonces que sí tenías una buena veta comercial. Convenciste a tu hermano.

R: Así es. Las circunstancias me favorecieron también en forma de desavenencias de mi hermano con su entonces socio, lo que terminó convirtiéndome en el segundo socio de Salesland, que es una empresa que ha conseguido mantener un crecimiento sostenido por encima del cuarenta por ciento en los últimos años, ampliar la cartera de clientes y expandirse internacionalmente a Portugal y Latinoamérica (Chile, Colombia, Perú, México y Guatemala).

P: Estás intensamente implicado en la lucha contra la esclerosis a través de tu relación con la Asociación Española de afectados. Tu ayuda se orienta sobre todo a dar charlas.

R: Claro. A veces me dicen: "eres un ejemplo". Yo no soy ningún ejemplo. Yo no escogí la esclerosis múltiple. Eso sí, cuando puedo ayudar a alguien que está pasando por lo mismo, o a las empresas que facturan los medicamentos que la combaten a confirmar que están haciendo un buen trabajo, entonces sí considero que valgo algo.

No soy ningún ejemplo. No escogí la esclerosis. Pero si puedo ayudar a otros, entonces sí valgo algo

P: Tú has dicho en alguna ocasión que eres "un hombre con suerte"...

R: Y lo soy. La enfermedad me trata bien. Tolero muy bien los medicamentos y llevo casi quince años desde aquel brote sin haber tenido más que otro no tan grave que tuvo lugar porque dejé el interferón. El interferón se inyecta y ya no podía más de agujeros en las piernas y el culo, y de pinchar y repinchar encima de los mismos agujeros. El Dr. Fernández me regañó por haberlo dejado unilateralmente, pero me recetó un nuevo medicamento que se consume por vía oral, y con el cual también me va muy bien. Llevo una vida completamente normal. Al principio gané mucho peso, porque la enfermedad te hace comer muchísimo. No me preguntes por qué. Pero después me obsesioné con hacer ejercicio (sigo jugando al fútbol y camino muchísimo) y así me mantengo en forma. El muslo de la pierna derecha me duele de manera regular (los espasmos musculares son característicos de la enfermedad, y de hecho Javier se ha masajeado casi instintivamente dicho músculo varias veces durante el transcurso de la entrevista), y cuando estoy en una de esas fases es cuando más me obsesiono con caminar.

P: Se te ve muy bien.

R: Es que estoy muy bien. Ahora (subraya con su voz el adverbio) estoy muy bien. No sabemos lo que la enfermedad puede traer en el futuro. Tiene esa incertidumbre.

P: Al fin y al cabo, ¿qué vida no está sujeta a esa incertidumbre? Eso de "ahora (yo también subrayo la palabra) estoy bien" es lo único sensato que te puede responder nadie a la pregunta "¿cómo estás?"

R: Es verdad. Y no me quejo. Disfruto muchísimo de la vida (mi mujer, mis hijos) y de los recuerdos de mi breve pero intensa carrera futbolística. Cuando voy a Dundee, donde en 2003 me nombraron personalidad del año, la gente aún me reconoce y me para por la calle. Tendrías que ver la admiración con la que me hablan. Es siempre muy emotivo volver por allí. Un día quiero hacerlo con mis hijos.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea

Fotos:  Loreto B. V. 

 

Hay que empezar por agradecer el valor y, suponemos, el sentido del humor de otorgar una entrevista a una publicación que mantiene una línea crítica, no ajena al sarcasmo, con la publicación que tú diriges. Marca, en todo caso, ha dado un giro notable desde que Juan Ignacio Gallardo ha tomado las riendas, por lo que lo segundo que procede es afearle su conducta al no abonar ya tanto el terreno para la sátira de nuestro diario portanálisis. Se ríe ante la regañina, aunque las balas van a empezar a silbar en el aire de manera muy directa a la segunda o tercera pregunta, y no son de fogueo. La cita tiene lugar en un muy céntrico restaurante madrileño.   

P: “Usted deme historias y yo le daré la guerra”, contestó Hearst a su enviado especial a Cuba cuando este le comunicó su intención de regresar de allí porque la guerra no estallaba. En relación con el Madrid, ¿una parte de la prensa deportiva no se comporta de la misma forma que Hearst, o sea, inventando guerras? ¿O existe una explicación distinta al hecho de que muchos madridistas tengamos esa sensación?

R: En la época de Hearst, en efecto, la guerra de Cuba se desarrolló en sus periódicos. Estos son otros tiempos, pero es verdad que la prensa deportiva parece que funciona en blancos y negros, es decir, que los tonos grises no valen… Por eso puede dar la sensación de que al final desde dicha prensa se tiende a ensalzar lo bueno de una forma que se intensifica mucho, de la misma forma que lo malo también se aumenta hasta límites que, en muchas ocasiones, a lo mejor no se corresponden con la realidad. Debería haber un tono más gris, ¿no?

P: Esa intensificación excesiva de lo bueno y lo malo sería la creación de la guerra de Hearst, ¿no?

R: A lo que iba es que ahora, en este escenario actual, es muy difícil hacer creer a las audiencias que hay una guerra y que se disputa en tu medio de comunicación cuando dicha guerra no existe. Porque la gente tiene mucha información. Con Hearts, la gente se informaba por los periódicos y ahora hay otras muchas fuentes de información, hay muchísimos canales o soportes a través de los cuales uno puede estar enterado, con lo cual ahora...

P: …inventarse una guerra no es tan fácil.

R: Inventarse una guerra no da rédito.

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P: ¿La famosa portada sobre la hernia de Bale no obedece a la misma lógica que proclamaba Hearst?

R: Sabía yo que esa pregunta iba a salir. Mira, hay una reflexión en torno a esto: las explicaciones que yo pueda dar mis amigos no las necesitan, y mis enemigos no las van a entender, pero… Me preguntáis y yo intento explicar a la gente que aquel día quien leyera la información en su totalidad quizá no tuviera una percepción tan crítica sobre el asunto como la que pudo tener quien solo tuviese en cuenta la portada.

P: Lo malo es que te he preguntado por la portada porque es lo que más se vio, pero lo cierto es que no es solo la portada: hablamos también del autor de la información difundiéndolo en Twitter, lo recuerdo bien, con el hashtag #balelesionado. Era evidente que se pretendía hacer calar el mensaje: otro Woodgate.

R: Bueno, en la propia portada se explicaba también que Bale iba a seguir jugando, que de momento no le hacía falta intervención quirúrgica. El caso es que en ningún momento, te lo aseguro, era una portada que fuese un misil disparado sobre una línea de flotación, ni respondía a una mala intención por parte de nadie. Nada de que "has fichado a otro Woodgate". No era una información contra nadie. Llegó a los compañeros y se ofreció

La famosa portada de la hernia no era un misil disparado a ninguna línea de flotación

P: Se ofreció previa consulta con el club pero ignorando el resultado de esa consulta. El club dio su versión, pero esta fue ignorada por Marca.

R: Bueno, yo he hablado de este tema con el club, creo que está zanjado con ellos y no me gustaría reabrirlo. Hemos hablado intensamente sobre ese asunto y con lo que me quedo, de verdad, es que a día de hoy tenemos una relación excepcional con Gareth Bale. Le hicimos unos reportajes fabulosos en Gales, cuando fue allí a jugar con su selección, y la cosa quedó zanjada con él, también. Tengo una relación fantástica con Barnett, con su agente, y me quedo con eso.

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P: No dudamos, a la vista está, que el asunto está zanjado con el club y con el propio jugador y su entorno. Pero hay un madridismo que, quieras o no, no se lo ha perdonado al medio. Un madridismo al que quizá le bastaría con que Marca pidiera perdón o dijera que fue un error, que lo sentís. A lo mejor se abriría una nueva era con ese madridismo.

R: Si hay gente que te guarda rencor por eso, entonces no hay nada que hacer. Pero qué prueba más evidente de que para nosotros este tema está superado que la presencia de Bale en nuestra entrega de una Bota de Oro, el reportaje con Bale en Gales con la bandera y la camiseta del Madrid, que es algo ya que pocas veces se hace, o el que le hicimos previo a la Champions… ¿Qué mejor evidencia que esa de una buena relación? Estas son las pruebas que pongo sobre la mesa para decir que nuestra relación con Gareth ya es magnífica, y que si el propio Bale está con nosotros así de contento, quizá sus defensores deban relajarse también. Todo esto debería servir de punto de inflexión en la búsqueda de otros escenarios. Si los que nos guardaban rencor nos lo siguen guardando, ya poco puedo hacer.

P: Pero tú, cuando ves aquella portada a día de hoy, ¿qué sientes?

R: No es agradable que te recuerden una y otra vez un asunto, pero nosotros somos los responsables de todo lo que decimos y publicamos.

P: ¿Te enorgullece la portada cuando la ves?

R: Es una portada de Marca que está en la hemeroteca. Todas las portadas tienen un porqué, muchas han sido alabadas, otras muy criticadas...

P: Trascendiendo la portada, ¿por qué el periodismo deportivo nunca pide perdón? ¿Por qué nunca se excusa por nada? ¿No sería más positivo? El deportivo y el periodismo en general, digo. Yo creo que hay una percepción, que se ajusta a la realidad, de que el periodista evita por todos los medios decir "lo siento".

R: Estoy de acuerdo, pero también a veces la gente te exige que pidas perdón por cosas que no ameritan ninguna disculpa. Hay un caso muy concreto, el de André Gomes, el más reciente. La información que dio Marca (y hay una prueba notoria como es el hecho de que el resto de medios se subieran al carro) era el interés del Real Madrid por André Gomes. ¡Pero es que esa información fue correcta en todo momento! Cuando finalmente la negociación dio un giro inesperado, un giro que por cierto también fue Marca el que informó de él, la gente nos exigía una rectificación o petición de disculpas como si hubiésemos mentido. La gente nos exigía pedir perdón por el hecho de que un interés real del Madrid por un jugador no hubiese desembocado en su fichaje por dicho club. Y sin embargo no dimos ninguna información incorrecta.

P: A veces es la forma de darla, es decir, no recuerdo cuáles eran vuestros titulares en el caso de André Gomes, pero a veces la información puede ser la correcta y no así la forma de presentarla… Y si no recuerdo mal dijisteis “André Gomes ficha por el Madrid”…

R: No, no, en este caso no, aunque sí admito que ha habido casos en que nos ha pasado esto, pero no aquí. Creímos que iba a fichar y lo dimos por muy probable, eso es así. Luego el tema giró y ya está. ¿Lo de pedir perdón? A ver, a mí personalmente, como periodista, no se me caen los anillos para pedir perdón por las cosas que yo haga si creo que tengo que hacerlo.

P: Es más difícil pedir perdón por lo que hacen o hicieron otros, ¿no? ¿Tal vez sea el caso cuando te piden a ti personalmente que emitas un perdón por lo de Bale?

R: Insisto en que es un tema superado.

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P: En lo de pedir perdón también tiene mucho que ver la sensibilidad del tema que se trate, ¿no? No es lo mismo hablar de un fichaje que no se ha consumado que afirmar que una grada canta “Pepe, mátalo” cuando estaba cantando “Pepe, marca un gol”... ¿Ahí no habría que exigir disculpas formales claras por parte de quien ha dado esa noticia en concreto?

R: ¿Y el propio locutor no se disculpó en la siguiente emisión? Eso tengo entendido.

P: Como diría Relaño, se disculpó "de aquella manera". <<Me cuentan que en lugar de cantar eso podrían haber cantado esto otro...>> Para a continuación mantener un discurso agresivo contra la Grada de Animación del Madrid.

R: A mí la Grada de Animación me gusta. Ha sido una buena iniciativa del club. Le da color y calor a la grada. Le da un sonido ambiente al partido del que quizá el Bernabéu estaba huérfano, así que yo no encuentro motivos para decir nada malo de la Grada de Animación.

P: Pero los antiflorentinistas no le reconocen ni siquiera este mérito a Florentino. No hay un solo periodista que le haya alabado esto.

R: En este país tenemos un problema de posicionamientos. Aquí o se es blanco o se es negro. Para el que sea antiflorentino, si una nube negra cubre el campo la culpa será suya. Hay mucho posicionamiento obcecado y así no se construye nada, de lo que se trata en cualquier ámbito de la vida, y en este caso en el del Real Madrid, es de tener amplitud de mira suficientes como para poder construir y reconocer lo que está bien hecho, incluso aunque tú seas predominantemente contrario a lo que hace ese señor de forma habitual

La Grada de Animación me parece una buena iniciativa por parte del Real Madrid

P: ¿Y la cosecha deportiva de Florentino? ¿Cómo la valoras?

R: Hay unos objetivos conseguidos que son incuestionables. Si un equipo gana dos Champions en el periodo en el que las ha ganado el Madrid, creo que es un éxito absoluto. De hecho, esta última Champions ha servido para eclipsar, que tiene su mérito, lo que consiguió el Barcelona con la Liga y la Copa, un doblete que quedó en segundo plano con respecto a lo que hizo el Madrid al coronarse Campeón de Europa.
P: Sí, pero existe un madridismo agónico, que enseguida encuentra el soporte de cierto periodismo, al que nada le parece suficiente…

R: El campeón de Europa es un club, quien sea, en este caso el Real Madrid, envidiado por todos los demás. Intentar astillar un éxito, sacarle condicionantes negativos, la verdad, no me parece ni justo ni honesto. Esa es la realidad porque al final el Campeón de Europa, le duela a quien le duela y le alegre a quien le alegre, es el Real Madrid, y eso es incuestionable.

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P: ¿La gente es más antimadridista desde que Florentino lleva las riendas del club?

R: Si sostienes eso, partes de una premisa en la que no estás barajando todos los elementos. El Madrid no es más odiado desde que está Florentino, sino que su llegada coincide con una explosión de la información deportiva que a su vez provoca la aparición de medios regionales bastante agresivos en sus posiciones, con una identificación más poderosa con los equipos locales, identificación que penaliza al Real Madrid. Y creo que se mete a Florentino en esa batidora porque, simplemente, se produce todo en el mismo momento.

P: Y todo esto es ahora amplificado por las redes sociales. ¿Qué papel están jugando estas en su impacto sobre el periodismo, y concretamente el deportivo? ¿Ahora todo el mundo es periodista deportivo? ¿Se ha democratizado la profesión?

R: Se ha democratizado una parte del periodismo deportivo, que es la opinión, pero no la otra parte, que es la información. La información la siguen dando los periodistas de los medios tradicionales. Las redes sociales, para mí, son una herramienta maravillosa de diálogo, un escenario donde se podría cultivar el debate y el intercambio de opiniones, pero eso está muy pervertido.

P: Se diría que existen una serie de patologías sociales y Twitter las cataliza: el insulto bajo nickname, la amenaza, la injuria...  ¿Existen formas de que a una herramienta tan útil para la creación de una opinión colectiva se le pueda meter en vereda?

R: Yo creo que las redes sociales hay una falta de respeto absoluta, una falta de educación… Yo era muy activo, antes más, ahora menos por el tiempo, pero sí que me gustaba debatir, explicar, dar mi punto de vista. Porque es verdad que hay veces en que las explicaciones son necesarias, pero al final Twitter se ha convertido en un escenario de demasiada crispación, con lo que ya no es útil. Es verdad que los medios estamos muy pendientes de las redes sociales, quizá a veces de más…

P: Y quizá a veces de menos, porque los hay que tienen su Twitter para usarlo cuando le conviene y no hacen ninguna interacción, lo que también es respetable, claro…

R: Bueno, al final es una realidad paralela pero que tiene muchas ventanas con la vida real, ¿no? Entonces es algo que está ahí y con una fuerza muy poderosa y hay que tratar a las redes sociales como corresponde a la fuerza que tienen. Pero sí es verdad que entre todos deberíamos intentar recuperar ese espacio de intercambio en el que la crispación no se lleve todo por delante. El que se queja lo hace con muchísima más vehemencia que el que alaba algo. El que alaba lo hace hasta con reparo, o con pudor porque somos un país donde lo que gusta es criticar y nos ruboriza alabar, y muchísimo más en público. El resultado es que el que está conforme no se suele pronunciar, y el que está en contra lo hace generalmente con muchísima más agresividad, con lo cual se hace un poco el dueño del cotarro…

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P: ¿Qué opinas de los talk shows deportivos de la televisión? Se diría que ya no hay un opinador natural, sino que todo está guionizado, con lo cual cada periodista dice lo que de él se espera que diga, sin lugar para la sorpresa.

R: Tiene más que ver con el espectáculo televisivo que con la información. Cuidado porque también se dan informaciones interesantes en el programa, ¿eh? Pero al final creo que a un periodista se le concede autoridad para que opine por dos motivos: por su conocimiento de los hechos -que el aficionado o el ciudadano medio en principio no tiene-, y porque se le concede una capacidad de analizar las situaciones de una forma objetiva y seria. Algunos de los que participan en esta tertulia televisiva tienen un problema, y es que ya sabes cuál va a ser su opinión antes de que te la dé, y eso sí que creo que rebaja el nivel. No quiero que se me malinterprete o que parezca que les critico, solo digo que estaría bien que hubiera algunos que te sorprendieran con su análisis, que no supieses de antemano lo que van a decir. Pero la fórmula es válida, es lícita y funciona porque ahí están las audiencias.

P: ¿Y qué opinas del llamado periodismo de bufanda?

R: Tiene un componente positivo que no existía hace unos años: le da al aficionado la oportunidad de identificarse con las opiniones de quien defiende sus mismos colores. Pero yo no estoy muy a favor de eso. Creo que el escenario anterior era más puro, aunque no sé si era más real porque al final esto es más abierto. No digo que un periodista deba ocultar su filiación, lo que debe ser siempre es honesto, sea del color que sea, cuando exprese una opinión, cuando escriba, cuando hable…

P: ¿Tú de qué equipo eres?

R: Pues mira, si te soy sincero… del Leganés.

P: Ah, ¿sí?

R: Sí. Y ahora el Leganés está viviendo la esencia del fútbol, el humilde que es capaz de codearse con los grandes. Creo que eso es bueno para La Liga, para el resto de equipos pequeños, que se puedan sentir identificados en esa fórmula del éxito, y es un equipo que está ahora disfrutando de lo que tenemos que disfrutar todos : nuestra maravillosa Liga de fútbol.

Soy del Leganés

P: Y esa Liga, que trata tan bien al espectador que está en su casa, dándole tantos partidos, ¿cómo trata el espectador de los estadios? Al que manda ir al campo el miércoles a las 22:30, o...

R: Ya… Es verdad que ese es el siguiente paso que debería solucionarse. Pero no hay que perder de vista que venimos de un momento en el que el fútbol se moría. Se estaba acumulando una deuda insalvable y las prioridades en ese momento eran dos: por un lado, lograr la expansión internacional que generara más ingresos, que es lo que da sostenibilidad a los clubes y, por el otro, pagar la deuda. Yo creo que la llegada de Tebas ha sido muy beneficiosa porque ha conseguido la sostenibilidad de esta industria, de este negocio… Si no, creo que el fútbol era una burbuja que estaba a punto de estallar, y Tebas ha conseguido meter aire pero a la vez tener controlado el globo. Es un globo grande porque se mueven miles de millones de euros, pero es un globo bajo control, y en ese sentido el fútbol español ha crecido, los equipos españoles tienen unos ingresos como antes no habían tenido… ¿Que se penaliza al espectador de los estadios? Puede ser, pero a lo mejor también es una cuestión de costumbres.

P: Hombre, es difícil que mientras la jornada laboral empiece a las 8 de la mañana un lunes sea una cuestión de costumbres ir al campo un domingo a las 22.30 de la noche…

R: Bueno, pero la asistencia a los estadios ha crecido, ¿eh? Muy poquito pero ha crecido. Yo creo que con los años va a ser difícil mantener esta fórmula que han cogido las televisiones ahora de copiar la Champions y cambiar los horarios para que se puedan ver los dos partidos, las televisiones ponen el dinero y eso hay que entenderlo. La manera de cuidar al espectador puede que no pase por cambiar los horarios, sino por rebajar los precios. Cuando la mayor parte de los ingresos ya no son las taquillas clásicas, sino las taquillas televisivas, no tiene ningún sentido intentar optimizar lo que sacas por la asistencia al campo. En cuanto a la dispersión de los horarios, hay que tener cuidado también porque puede acabar por saturar. No es normal que haya partido casi todos los días de la semana…

P: En relación a la asistencia a los campos, y a la actitud de quienes asisten, ¿tú crees que desde la prensa se hace lo que se tiene que hacer respecto a la erradicación de la violencia en el fútbol o alrededor del fútbol?

R: Pues posiblemente no estemos haciendo todo lo que debamos. A todos nos interesa que haya una tolerancia cero, y cero incidencias, pero si estamos haciendo poco me comprometo a que por nuestra parte vamos a hacer más. Pasa que a veces solo nos sensibilizamos con la violencia cuando ocurre una desgracia… Lo nuestro debería estar más en la prevención. A toro pasado, una vez que haya pasado una desgracia, ya no hay nada que hacer.

P: Observo, en todo caso y volviendo al nuevo modelo de negocio de la Liga, que no eres de los que odian el fútbol moderno.

R: Yo acato el fútbol moderno. Pero sí es verdad que soy un poco romántico del fútbol. Hay un punto de romanticismo que no podemos perder porque es la esencia. Es un juego súper-profesionalizado, convertido en una industria de entretenimiento.

P: ¿Y cómo encaja en ese equilibrio el uso de las nuevas tecnologías, ese intento de objetivar de alguna manera el arbitraje en el fútbol?

R: A mí no me acaba de convencer el video replay, ni lo del gol fantasma… No digo que no sea eso lo que haya que hacer, digo que no me convence, por eso digo que lo acato. Me parece que llevamos el fútbol a un terreno demasiado frío.

P: Aparte del motivo sentimental que citas, ¿no será que a la prensa también le interesa que haya posibilidad del escándalo arbitral, que esta tecnología contribuiría a eliminar?

R: La respuesta anterior era una valoración personal, no profesional.

P: No lo pongo en duda, pero también te lo pregunto desde esa óptica.

R: Pues posiblemente sea verdad. Posiblemente nos interese más que el árbitro se equivoque y haya debate. Pero no es la prensa, sino que el debate se instala en cualquier ámbito, en los bares, en las cafeterías, entre los compañeros de trabajo… Eso está arraigado en la sociedad. ¿Vamos a acabar con eso? Posiblemente del todo no, creo que nunca.

P: Seguramente nunca. En la NFL son 24 árbitros y todavía discuten. Yo te quiero preguntar por RMTV, ¿qué crees que supone el hecho de que emita en abierto? ¿O qué crees que está suponiendo para el Real Madrid y para el periodismo deportivo?

R: Para el Real Madrid es una ventana interesante, a través de la cual puede y debe proyectar su imagen. Para el periodismo creo que no debería tener mayor trascendencia.

P: ¿Lo ves como un canal de propaganda, como suele decirse?

R: No. Cualquier canal ligado a una empresa, sea la que sea, tiene la obligación de proyectar una imagen positiva. Creo, simplemente, que no somos competencia. El Madrid utiliza este instrumento para contrarrestar mensajes, o para mandar los que crea oportunos, y creo que RMTV está funcionando como debe funcionar RMTV. Claro, programas como 90 Minuti por ejemplo no gustan en mi gremio, y te hablo desde la tranquilidad de que somos poco atacados en dicho programa…

P: ¿Y si lo fuerais?

R: Yo soy muy autocrítico y cuando alguien nos critica reflexiono sobre ello, eso no significa necesariamente que le dé la razón pero reflexiono. Igual que criticamos porque es parte de nuestro trabajo, debemos estar dispuestos a recibir críticas también, y eso no es malo. No hablo de insultos, claro, sino de críticas razonadas y argumentadas y que ayuden a construir. La crítica de 90 Minuti nos sirve, y me refiero a la profesión, para reflexionar, y luego cada uno la interpretará como quiera y hará lo que considere. Es como lo vuestro, el portanálisis de La Galerna, que leo siempre. Tiene criticismo pero me gusta cómo escribís, me encanta que de una portada saquéis una reflexión generalmente tan bien expresada. A veces estoy de acuerdo con lo que decís, otras veces en absoluto, pero sí lo leo. Me encanta leer y más en esta época de intoxicación. Se agradecen las frases bien escritas.

P: ¿Cuántas discusiones hay detrás de una portada de Marca?

R: Es complicado. Si hiciéramos una portada para cada ciudadano, seguiríamos recibiendo críticas, pero no puedes vivir en una burbuja de cristal. El periodismo tiene que estar en contacto con la gente, que al final es nuestro cliente. Nosotros servimos información a nuestros clientes y tenemos que saber un poco cuáles son sus gustos.

P: Concluiremos hoy como solemos empezar. Tu once histórico del Real Madrid, por favor.

R: Como también leo vuestras entrevistas, he reflexionado sobre ello antes de venir. Mira, no sería capaz de hacer un once histórico de los jugadores que yo he visto jugar, porque dejaría fuera a gente que creo que no se lo merece… Con lo cual, menos aún sería capaz de hacerlo incluyendo a los que no he visto jugar.

P: Tú puedes optar por la solución que quieras…

R: Os he traído mi solución, este es mi once histórico… Es el primer once del Real Madrid en el primer partido de la historia de la Liga. Estos once lo empezaron todo, y a partir de aquí se ha construido este club que es el mejor club del mundo. Yo me decanto por estos once pioneros en representación de los tantísimos que han ido participando un minuto, siete temporadas, quince temporadas… Esta es la solución que ofrezco para esta trampa mortal que hacéis con lo del once histórico.

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Entrevista: Manuel Matamoros, Jesús Bengoechea

Fotos: L. B. Vara de Rey

Basta hablar cinco minutos con Lorenzo Sanz para saber que hay intangibles que trascienden la polémica, el juicio de valor, la afinidad o el inicial desdén. Hablamos de peso específico, de cosas mitológicas para bien o para mal. Es Historia del Real Madrid para quienes le aman, para quienes le denuestan y para quienes calibran luces y sombras. La fama de seductor se la llevó Mendoza pero hay un inexplicable carisma en su llaneza. Para bien, para mal, o para regular, forma parte del wallpaper mental del madridismo moderno. Rehúye pocas cuestiones, va al grano y habla a corazón abierto.

P: Empecemos por hacernos amigos. Cuando jugaba usted al parchís con Jesús Gil, ¿quién ganaba habitualmente?

R: No jugábamos al parchís. Jugábamos al tute.

P: Ah, ¿ni siquiera era parchís?

R: ¡Al parchís no he jugado en mi vida! Ni al póker. Aquellas partidas con Gil eran de tute. O a veces de mus. Últimamente juego al chinchón.

P: Sea el juego que fuere, lo que se dijo es que se jugaba usted el dinero de la recaudación de los partidos en esas partidas, valga la redundancia.

R: Eso es absolutamente falso. Esa fue una invención malintencionada por parte de un directivo malintencionado y de la cual se hizo eco un redactor malintencionado. Se malinterpretó torticeramente otro tema de un dinero de Pirri, que era el director técnico, para unas primas. Pero no hicimos nada malo.

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P: ¿Qué pasó con Capello? Gana la Liga al Barça de Ronaldo Nazario y usted le echa.

R: Pues con Capello pasó que lo fiché para tres años siendo el mejor entrenador de Europa. Y en diciembre del primer año va y me dice que le ha llamado Berlusconi, que este le había explicado que tenía un problema porque había traído a Sacchi y que el Milan no funcionaba y que se tenía que ir. Berlusconi era su padre deportivo, y según él no podía resistirse a la oferta. Yo veía que no puedes tener un entrenador a disgusto y acordé dejarle ir al final de aquella primera temporada. Y le dije: mira, vamos a aguantar este año y luego ya te vas. Alguna vez, con el paso del tiempo, hemos hablado y me ha reconocido que hizo mal en irse. "Y usted tampoco tenía que haberme dejado que me fuera, presi", me decía.

P: Él, públicamente, nunca dijo nada de esto. Le echó la culpa porque según Capello usted le obligaba a poner en la alineación a su hijo Fernando.

R: Esa es otra historia y no tuvo nada que ver con su marcha.

P: Cuando echó usted a Hiddink, tras ganar la Séptima con Heynckes y echar también a Heynckes, se habló de que había reanudado conversaciones con Capello, que ahí pudo haber un retorno...

R: No. Nunca le pedí que volviera. No hubo tales conversaciones.

P: Incluso se habló de que se había manejado una vuelta de Capello como director técnico, pero claro, ahí ya estaba Pirri...

R: Y Capello tenía en alta consideración a Pirri. Siempre le tuvo mucho respeto.

P: Cuando se presentó a las elecciones de 2004, tuvo usted agrias -como suele decirse- polémicas con Florentino por muchos temas, entre ellos por el tema de del Bosque…

R: No, no, yo con Florentino no discutí nada. Yo me marché cuando las urnas me echaron y estuve diez años sin volver por el Bernabéu ni hablar con Florentino.

P: No, ustedes debatieron como mínimo en 2004, por las elecciones, y en la radio. Como mínimo, en 2004 en El Larguero de la Cadena Ser. 

R: Ah, sí, puede ser. En fin. Cada uno tiene su responsabilidad y cada uno hace las cosas que cree mejores para el Real Madrid. Estoy convencido de que Florentino ha hecho siempre lo que él creía mejor para el club. ¿Que se ha equivocado en cosas? El tiempo lo dirá. Todos nos equivocamos y todos acertamos. Nadie tiene la varita mágica. Y cuando la pelotita no entra la gente se te vuelve. Mientras ganas, eres el mejor. Cuando dejas de ganar, la gente se olvida.

Estoy convencido de que Florentino ha hecho siempre lo que ha creído mejor para el club.

P: Bueno, en eso usted es una excepción. Porque contra usted los socios se volvieron, o al menos le dieron la espalda en las urnas, aun a pesar de que usted ganaba. Acababa de ganar dos Copas de Europa cuando los socios le despidieron.

R: Es que ser presidente del Real Madrid es dificilísimo. A Bernabéu le intentaron volcar el coche a la puerta del estadio, no sé si lo sabíais. Claro, entonces pasaban cosas que no trascendían. Han cambiado los tiempos y ahora, con los medios de comunicación y las redes sociales como las llamáis, pues llega un momento en que todo se sabe, todo se habla. Fíjate que en los partidos los jugadores se tapan con la mano la boca…

P: Parece que ahora sí tiene una buena relación con Florentino, ¿no?

R: Muy buena, cordial y fluida. Hablamos todas las semanas. Hemos perdido una década de relación tontamente, por su parte y por la mía. Yo podría haber sido aprovechable por el club, aunque solo sea por eso que dicen de que soy uno de los presidentes que más ha sabido de fútbol. Aunque no es verdad, claro, de fútbol sabemos todos y no sabe ninguno. Pero siempre me he interesado mucho por el jugador, por tener una relación más cercana, saber más de sus problemas. Si habláis con cualquier jugador de mi época, todos os confirmarán que yo hablaba mucho con ellos.

Florentino y yo hemos perdido una década de relación tontamente

P: ¿Usted piensa que podría haber sido más aprovechado durante este tiempo, un poco a la manera estadounidense, donde se recaba con frecuencia y respeto la opinión de presidentes pasados?

R: Sí, un poco sí.

P: ¿Qué destacaría usted de Florentino, de su gestión, especialmente en esta segunda etapa de su mandato?

R: Ha gestionado de manera eficaz el tema económico y le debemos una ciudad deportiva importante. ¿Deportivamente se ha equivocado? Por supuesto, y él está convencido también de que se ha equivocado en ocasiones.

P: Dígame un par de errores de Florentino.

R: ¿Un par de errores? Pues a lo mejor el no mantener en su día a Vicente del Bosque. Yo tuve otro error, cuando gané la Copa de Europa con Heynckes. Lo eché, pero el problema era que a mí Heynckes me confiesa una semana antes que no puede con la plantilla,  y si un entrenador no puede con la plantilla… Pero esto de cara al aficionado puede ser un error.

P: Si él mismo manifestaba abiertamente su incapacidad de gestión tal vez no lo fue. De hecho, si no recuerdo mal, y a pesar de que Heynckes acababa de ganar la Séptima, los medios no le reprocharon en exceso la decisión. Al fin y al cabo hay tres o cuatro entrenadores distintos en las Copas de Europa de los 50 y 60.

R: Pues es verdad, pero lo normal en cualquier club es que estén más tiempo… Se fue como campeón de la Séptima, pero había que saber también los entresijos de por qué se fue. Como lo de Capello que decías antes, que no es cierto lo de Fernando ni nada, él se quería ir por lo de Berlusconi. Lo más importante de su vida era Berlusconi.

P: ¿De qué modo ha cambiado el fútbol desde la época en que era usted presidente?

R: Radicalmente. Ahora esto es Marte. Yo antes de ser presidente, como sabéis, estuve en la junta de Mendoza como vicepresidente durante diez años. Es más, yo he hecho fichajes de la época de Ramón Mendoza, casi todos: Hugo Sánchez, Fernando Redondo… Ahora nada funciona igual. Ha cambiado absolutamente todo, no te hablo de los fichajes, el precio… Te digo absolutamente todo. Las redes sociales marcan un antes y un después y la televisión ha entrado de manera brutal para todo. Tú ahora te quedas en casa y puedes ver diez o quince partidos. Yo cuando voy a Dubai a ver a mis hijos pongo la tele y estoy viendo un Castilla-Almería en directo, ¡Castilla-Almería en Dubai!

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P: ¿Fue un error presentarse a las elecciones en 2004?

R: Ya te decía antes que errores cometemos continuamente. Yo estaba dolido por la forma en que perdí unas elecciones después de haber ganado dos Copas de Europa en tres años.

P: Se presenta entonces, un poco, por despecho. ¿Sentía que el madridismo le había sido ingrato?

R: Sí, sí, seguro. Pero con el tiempo lo he aceptado. Sigo siendo madridista y defenderé al Madrid allá donde haga falta. De hecho, mi última defensa pública del Madrid me creó algún problema cuando se me ocurrió decir en una peña que ojalá nos tocase el Atlético de Madrid en la final de Milán para ser campeones y, bueno, te puedes imaginar la que se lió porque dije eso. Y creo que acerté porque contra Barcelona o Bayern habríamos sufrido un poco más.

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P: ¿Por qué otras razones, si las había, se presenta en 2004?

R: Me sentía dolido porque Florentino se equivoca un poco también cuando dice las cosas que dice después de ganarme en el 2000. Aquellas manifestaciones de que si tal y que si cual, y luego no había habido absolutamente nada…

P: ¿A qué nos referimos exactamente?

R: A esas declaraciones que decían que no se habían justificado no sé qué de 300 millones.

P: Sí, lo recuerdo. En el debate radiofónico de 2004 al que aludimos él volvió a sacar ese dato. Más de 320 millones de pesetas sin justificar, le dijo.

R: Exacto, eso dijo, y no era cierto. Es más, de hecho se hizo una auditoría… Yo creo que ahí Florentino se equivoca, porque además está muy claro, y más con la experiencia que tiene él con todo lo que ha habido, se puede comprobar que yo jamás, jamás he cobrado un solo euro ni de comisión de televisión, ni de comisión de jugadores, de nada. Incluso presumo de que mis viajes, mis entradas las he pagado siempre yo de mi bolsillo, y ahí están los datos.

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P: Bueno, en aquel debate Florentino no le acusa a usted directamente de robar. Él habla de 320 millones de gastos sin justificar que pudieran haber ido a otros, comisiones no declaradas, lo que fuese. En ese debate, Florentino presumía de tener todo justificado, de pagar comisiones a agentes pero comisiones legales, sin opacidad, mientras ustedes, según él...

R: Es lo de siempre. Puede que haya un jugador que diga que sin la comisión a su hermano no ficha, que es una comisión igual que la del agente… De hecho, recuerdo yo una que fue la de Anelka, el hermano cobró una comisión.

P: Pero esa comisión, por ejemplo, ¿estaba justificada contablemente?

R: Pagada y debidamente justificada.

P: Ahora que nos habla de Anelka, ¿qué pasó con él?

R: Anelka era un tío muy raro. Era un tío que vivía pared con pared con mi hijo Fernando y con Mijatovic y no tenía ninguna relación con ninguno de los dos. Todo el día con la maquinita. Y era un grandísimo jugador, ¿eh? Al final, uno mira lo de Anelka y salió bien. Estuvo una año, metió goles decisivos y se vendió por 500 millones más de lo que había costado. Se fue al PSG, que lo quería porque Canal + era entonces el propietario del PSG.

P: ¿Lo vendió Florentino al llegar?

R: Lo dejamos nosotros hecho. La verdad es que nadie puede presumir en este país de haber hecho los fichajes que yo hice con menos dinero, no teníamos un duro y fichamos un equipo campeón de Europa. De hecho, había que pagar las nóminas, que eran 1.500 millones y no había dinero en caja. Y yo tuve que avalar personalmente incluso, pero bueno. Además aquel equipo que jugó la final de Ámsterdam es muy difícil de mejorar por ningún equipo de los que ha tenido el Madrid, ¿eh? Estamos hablando de Illgner, Panucci, Hierro, Roberto Carlos, Redondo, Seedorf, Karembeu, Raúl, Mijatovic, Morientes.

Nadie puede presumir en este país de haber hecho los fichajes que yo hice con menos dinero

P: Sí, pero ese equipo estaba destinado a marcar un época y no la marcó. Tuvo usted que desmembrarlo. Se convirtió (o lo convirtieron) en la llamada Quinta del Ferrari.

R: Eso mismo pensé yo, pero es que dos años después se volvió a ganar la Copa de Europa con un equipo con algunos nombres en común pero muy distinto: Casillas, Míchel Salgado, Karanka, Helguera, Mcmanaman, Savio, Anelka.

P: Otro equipo.

R: Otro equipo. Se ganó cada 2 años: 98, 2000 y 2002. Porque, además, a la del 2002 le añades algún jugador y es el equipo del 2000…

P: Hombre, con Figo y Zidane.

R: Sí, pero el esqueleto era el mismo. Raúl, Salgado, Iker... Estaba Mcmanaman, que ya era suplente de Figo pero seguía allí...

P: ¿Y qué opina usted de la labor de Mijatovic como director técnico en la etapa de Calderón?

R: Creo que lo hizo bien. Acertó con todos los fichajes. Fíjate que Pedja sigue teniendo su casa donde te decía antes, al lado de la de mi hijo Fernando y de la que fue la casa de Anelka. Solo que ahora en la casa de Anelka vive Modric.

P: La casa ha mejorado en términos de inquilino, parece, y a varios niveles. Dígame así, a bote pronto, quiénes han sido los tres mejores presidentes de la historia del Real Madrid.

R: Bernabéu ha sido el padre de todo el madridismo. Y después ya que elija la gente.

P: ¿Pero usted a quién pondría?

R: Hombre, pues yo creo que a Bernabéu, Florentino y Mendoza.

P: ¿Mendoza fue mejor presidente que usted?

R: No. (Risas).

P: Mendoza ganó muchas ligas pero ninguna Copa de Europa. Usted, dos. Hasta sus detractores le reconocen que su legado deportivo es notable. 

R: Tiene gracia porque ayer en una cafetería un chico joven se me acercó y me dijo que conmigo empezó el cambio. Creo que el título del Madrid como mejor club del siglo XX no nos lo hubieran dado si no hubiéramos ganado las Copas de Europa que gané yo. Se lo habrían dado al Milan quizá.

P: Ese título oficioso de mejor club del siglo XX lo lució Florentino. Un poco de rabia, ¿no?

R: Tampoco te creas. Yo pienso que al final el tiempo pone a cada uno en su sitio. Fíjate, después de todo el tiempo que ha pasado me encuentro reconocido y apreciado por el madridismo. Cuando voy al palco del Bernabéu tardo media hora en llegar allí dada la insistencia de la gente por darme abrazos y hacerse fotos conmigo.

P: Entonces, ¿esa ingratitud que usted sintió cuando el socio le echó a la calle después de dos Copas de Europa se ha visto aminorada con el paso del tiempo?

R: Sí. Las peñas, por ejemplo. No hay peña que no me llame. Yo ahora mismo me estoy tomando un café y viene alguien y me pide una foto.

P: ¿Y no se le acerca nadie con un espíritu más belicoso o de cachondeo? ¿Alguien que le pregunta por Congo, Petkovic o Secretario?

R: Qué va. Aquellos malos fichajes... Qué quieres que te diga. También tiene que haberlos porque si no sería la leche.

P: ¿Hay alguna anécdota de algunos de estos fichajes que salieron mal?

R: No. Salieron mal porque salieron mal. Petkovic también nos salió mal, aunque luego triunfó en Brasil. Pero en cambio fíjate qué fichaje hice con Eto’o, fíjate que fue un fichaje con 14 años…

P: Eto’o... ¿No es Eto'o el peor error de Florentino en política deportiva de toda su ejecutoria en el Madrid?

R: Sobre eso no me pronuncio, pero tengo varias anécdotas muy bonitas y graciosas sobre él. Cuando lo fichamos, con 14 años, ya te digo, toda su obsesión era ir a El Corte Inglés. Y se fue para allá y se vistió todo de blanco, todo. Pantalón, chaqueta, zapatos, camisa. Y viene y me dice: ¿a que estoy guapo, presidente? Parecía un cerillo. (Risas).

P: ¿Pero se lo llevó usted a El Corte Inglés?

R: No, no. Se lo llevaría alguien del club. Entonces tenía mucha fama.

P: Pero él no hablaría español todavía…

R: Qué va. Hablaría francés o lo que fuera. Tengo otra anécdota que me emociona mucho. Como sabes, compramos el Málaga, del que mi hijo Fernando fue presidente. El día que jugó el Barcelona contra el Málaga, yo fui al palco y conocí a Laporta, un tío simpático aunque luego políticamente sea lo que sea. El caso es que al final del partido bajé al vestuario a saludar a Eto'o (pedí permiso, lógicamente). Él vino, me dio un abrazo y abrazando a mi mujer le dijo: "Hola, mami". Fíjate la relación que teníamos. Yo lo saqué de Camerún cuando estaba muy mal allí.

P: ¿Qué más anécdotas recuerda?

R: Cuando presenté a Míchel salgado, declaré: "Espero que este gallego se quede muchos años con nosotros". Y fíjate si se quedó que se quedó con mi hija. (Risas).

P: ¿Por qué se fue Panucci, ya que hablamos de laterales derechos?

R: No te lo puedo contar.

P: ¿Y Seedorf?

P: Seedorf se pegaba todos los días con Hierro y Raúl, todo el día así y eso no se podía mantener.

P: Pero también, económicamente, el traspaso era imprescindible porque no había dinero para pagar las nóminas. Usted mismo lo reconoció en alguna ocasión...

R: Bueno, la verdad es que el Inter nos dio 5.000 millones, ¿eh? Y lo habíamos comprado en 1.000, me parece. No fue mal negocio.

P: ¿Qué tal se lleva con Onieva a día de hoy?

R: No me llevo. Me hizo algo que no puedo contar. Él vive en Panamá. En su momento se enfrentó con el resto de la junta directiva. No había comunicación entre ellos, era todo un desastre. Menos mal que yo lo tenía todo bien controlado porque si no… A mí me llegaron a amenazar ocho directivos con su dimisión si no se iba él.

P: Ustedes recuperaron el contrato de Dorna. ¿Se les ha reconocido como usted considera justo?

R: No, claro. Nosotros dejamos una deuda de 26.000 millones, de los cuales 13.000 son de la recompra esa y de un contrato de TV que era el mejor que se había hecho… Nosotros hicimos la televisión, la fundación, todo el tema del merchandising… Hicimos muchas cosas.

P: La percepción para mucha gente es que usted deportivamente lo hizo bastante bien (elvirbalics aparte) pero económicamente no. En un momento en que acaba de publicarse que Florentino ha acabado con la deuda neta del club, ¿no teme que esta percepción se agudice? 

R: Creo que nuestra gestión económica fue buena considerando lo que recibimos.

P: Dice usted que ahora, con el paso del tiempo, se siente más reconocido por el madridismo. ¿Y por Florentino? Él, como decíamos, no habló nada bien de usted en su momento. ¿Cree que ha cambiado su opinión? ¿Siente más apego, más gratitud?

R: Seguro. En este momento la relación es total.

P: Su relación con Mendoza, por su parte, pasó por grandes altibajos...

R: Fui su vicepresidente muchos años. Se le alaban muchas cosas pero también hizo apuestas muy erróneas desde el punto de vista patrimonial y deportivo del club. Fui mil veces a decirle: "Mira, yo me voy". Y él me decía que cómo me iba a ir si era su hermano… Te envolvía.

P: ¿Usted acabó bien con él?

R: Sí. Bueno, regular. (Se diría que se emociona levemente). En la Asamblea le echan las cuentas para atrás y entonces dice: me voy. Yo le dije que las volviera a presentar el mes que viene y hacer así que la gente lo apruebe, pero qué va, dijo que se iba. Y cuando él ya se da cuenta de que se va entonces fue ahí cuando ya no le sienta bien. A partir de ahí hubo tirantez total. Fíjate que con los hijos yo tengo una relación extraordinaria, tú piensa que hemos sido uña y carne, y le conozco en el Hipódromo ¿eh? Pero hemos sido… Pasábamos las 24 horas del día juntos.

P: Hay un buen marco institucional de relaciones correctas entre el actual presidente y los expresidentes (Florentino y usted), pero hay otro a quien cuesta imaginar posando en la misma foto...

R: No, no. Con ese seguro que no. Yo, hablando con Florentino, le he dicho: "Pero si a este lo he sufrido yo en las asambleas. ¡Si este era tuyo!" Me contestó que a él se lo presentaron, que se lo metieron ahí. Pero yo voy al palco y la relación con todos los directivos actuales es óptima, ¿eh? No puede ser mejor. De tratamiento, de sitio, la fila detrás de Florentino... Yo no tengo ninguna queja, todo lo contrario, vamos, pero creo que también me lo he ganado, no quiero ser prepotente pero es la verdad. Yo no he dicho ni una sola palabra mala de Florentino porque es el presidente del Real Madrid, yo le respeto y debo incluso colaborar con él por el bien del Madrid, e igual que está hoy él mañana está otro. Creo que el madridismo debe unir, y esa unidad para mí es importantísima. Creo que eso Florentino también lo hace muy bien ¿eh? Porque respeta la Historia. Pero en la relación con Ramón Calderón yo ya no puedo entrar porque no la conozco.

P: ¿En el futuro el Madrid va a ser Sociedad Anónima?

R: No, qué va. Nunca. Los socios consideran que son propietarios de algo único e irrepetible, y si son SA lo van a perder, no debería ser así pero es lo que creen. El Madrid está tan arraigado al socio que el socio entendería que siendo SA perderían ese arraigo, y hay una cosa que yo siempre he comentado: yo creo que el dirigente, el presidente que se olvide de que el fútbol es sentimiento, está perdido.

P: Pero luego también hay que competir, y las competidoras son empresas con opción de hacer ampliaciones de capital y de que venga un chino o uno del Golfo con tantos millones como podamos imaginar… ¿No es un milagro competir con estructuras de club tan distintas?

R: Pero es que el Madrid es tan importante que no debe tener miedo de competir con ninguna SA deportiva. Porque las posibilidades de generar dinero del Madrid, con la estructura de club de fútbol actual, son infinitas. Ha cambiado tanto la cosa... Nosotros cobramos ahora de Adidas diez veces más de lo que se cobraba cuando estaba yo. Aunque luego está lo que cobran los jugadores, claro. Yo le digo muchas veces a Roberto Carlos que qué pena que no haya nacido diez años después.

P: Claro, pero también qué suerte de no haber nacido diez años antes. ¿Cuál es el sitio donde más le han insultado?

P: El Palau de baloncesto del Barça. Recuerdo un partido que se pasaron entero cantando: “Lorenzo Sanz, hijo de p…” Así todo el partido. Joder, yo decía: qué importante soy, ¿no? El palco del Barcelona también era… cada vez que ibas allí era… Gaspart, que era amigo mío, montaba unas… Y yo le decía: "¡Pero chico, estate quieto! Tranquilo". Tengo un montón de anécdotas.

P: Bueno, procedamos ya con el asalto habitual a nuestros entrevistados. Ponga por favor en esta cuartilla su once histórico favorito del Real Madrid.

R: Vamos allá. Eso es fácil.<

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P: Veamos. Un 4-3-3 claro con Casillas; Carvajal, Hierro, Sergio Ramos, Roberto Carlos; Redondo, Zidane, Raúl; Cristiano, Di Stefano, Gento. Llama la atención que haya puesto a un jugador actual, y tan joven, como Carvajal. No porque no lo merezca, cuidado.

R: He puesto a Carvajal porque en toda la historia del Madrid no ha habido un lateral derecho que haya destacado mucho… Habría puesto a Míchel Salgado, pero…

P: Le habrían dicho que era familia…(Risas).

R: Exacto, y ante esa tesitura…(Risas).

P: ¿Alineaciones como ésta hizo usted muchas cuando era presidente?

R: No, para nada. Yo nunca hice una alineación, jamás. Ni pregunté siquiera quién jugaba.

P: ¿Y nunca dijo "Vamos a fichar a ese"?

R: Fichar sí, pero siempre tenía el asesoramiento del director deportivo, que era Pirri. Cada vez que había que seguir a un jugador le decía "vete, mira…" Pero el toque final siempre lo daba yo. Siempre, siempre me gustaba ver al jugador, hablar con él y verle, y a partir de ahí pues…

P: De lateral izquierdo ha puesto usted a Roberto Carlos, como casi todo el mundo.

R: Sí, sí, pero si te fijas en la historia del Madrid en el lateral izquierdo han estado Roberto Carlos, Marcelo... pero en la derecha no ha habido ninguno que destaque sobremanera… Miera, Pachín, Calpe, Chendo, Carvajal…  Pero fíjate que incluso he ganado alguna comida apostando sobre la alineación que gana la sexta Copa de Europa, el equipo yé-yé. ¿Te la sabes?

P: Yo soy el que hace las preguntas, pero vamos a ello. Sí, creo que sí: Araquistain, Calpe, De Felipe, Zoco, Sanchís, Pirri, Velázquez, Serena, Amancio, Grosso y Gento.

R: Todo bien pero te has equivocado en uno. De lateral derecho no juega Calpe. Juega Pachín. Me he ganado más de una comida con esa alineación…

Entrevista: Jesús Bengoechea, Manuel Matamoros
Fotos: Loreto B. Vara de Rey

Estamos seguros al afirmar que pocas figuras de la TV española atraen tanta simpatía como Pepe Rodríguez. Su magnetismo traspasa la pantalla, y nos presenta a una persona afable, campechana y con muy buen humor. Cuando le planteamos la entrevista, hace unos meses, nos dijo que sí sin reservas; pero su complicada agenda, a saltos en el plató de MasterChef y de su restaurante, no lo había hecho posible. Hasta la mañana de hace unos días, en que él mismo nos abrió las puertas de El Bohío, con su cara seria de jurado pero con su corazón blanco como la chaquetilla que llevaba puesta. Entrar a su mundo fue descubrir a un hombre más sencillo y risueño de lo que estamos acostumbrados a ver en su programa, un apasionado madridista que se divierte entre fogones y focos, sitiado por culés y colchoneros en ambos ambientes. Un madridista pata negra y vino tinto, que no se corta en gestos y caras a la hora de expresar lo que siente por el Real Madrid, y que guardaba en el bolsillo de su chaquetilla, en una pequeña servilleta, su once histórico para que viéramos que había hecho los deberes a tiempo.
P: Por lo que sabemos estás rodeado por el enemigo. Tu hermano, que es tu mano derecha en el negocio, es absolutamente atlético. Luego, en el programa, las dos productoras ejecutivas, Macarena y Ana, son atléticas también. Tu compañero ante las cámaras, Jordi, culé. ¿Cómo llevas esto?

R: Bueno, lo llevo encantado porque me respetan desde que ganamos la Undécima. Están todos como más calladitos. Ha habido una fase en la que lo pasamos mal los madridistas, pero desde que ganamos la Champions noto algo así en el plató extraño, no sé qué será… (Sonrisa maliciosa).

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P: ¿Y tú eres muy de regodeo con estas cosas?

R: Sí, sí, me gusta tocar las narices, claro que sí. Además yo creo que eso es lo bonito del fútbol, la salsa, el pique, y saber que al final es un deporte y que si ganas pues ese día sacas pecho allí en el plató, llegas el lunes encantado y tal. Y si pierdes pues llegas con cara de tonto, pero eso es lo divertido. Los del Madrid tenemos la suerte de que siempre estamos allí arriba, normalmente.

P: Pero en el programa se meten especialmente contigo, hasta los niños, por ejemplo, en el Master Júnior, cuando te dibujaban en aquella tarta del Barça…

 R: Bueno, claro, porque había niños catalanes que son muy del Barça y ellos ya saben mi signo, saben que soy muy blanco y muy merengón y se meten conmigo, y eso es divertido. Saben lo madridista que soy y además yo lo cuento sin ningún pudor, que todavía hay gente que no demuestra su signo en esto del fútbol, sobre todo en la política. Hay políticos que no dicen de qué equipo son, qué cosa más ridícula. No decir que soy del Real Madrid porque voy a tener a mis votantes en contra es absurdo. Yo soy claro: sí, soy del Madrid, ¿qué pasa? Hay que pringarse y hay que mojarse, teniendo presente que esto es para pasarlo bien. He tenido la suerte de ir con Jordi a ver la final de la Copa del Rey a Valencia en la que palmó el Barça, también este último Clásico allí en Barcelona, el 1-2… He visto perder muchas veces al Madrid contra el Barcelona y también le he visto ganar, así es el fútbol, pero nunca lo había visto ganar en Barcelona… Y eso es lo más bonito del mundo entero. Salí a dar un paseo por Barcelona después del partido, y ver aquello con una tristeza como si hubiera caído la bomba de Hiroshima, con toda la gente cabizbaja y tú tan contento… Es genial.

<<No hay nada más bonito que ver ganar al Madrid en Barcelona>>.

P: La gente te conoce y sabe que eres del Madrid. ¿Alguna experiencia desagradable en ese paseo post-partido?

R: Al contrario, la gente con gracia, te dicen: “estarás contento y tal”. Y tú vas tan feliz ese día pensando “la que os dimos ayer”.

P: Samantha también es madridista, ¿no?

R: Sí, sí, pero es una floja. Su marido sí que es muy madridista, de los que sufre. A mí me pasa igual, yo sufro con el Madrid. Samantha también pero luego lo suaviza, fíjate hasta qué punto que me decía: “Ay, fíjate, me dio una pena esto de la Champions… A mí no me habría importado que ganara el Atleti”. ¿Pero tú qué madridista eres? Yo siempre quiero que gane el Madrid.  ¿Que no juega el Madrid? Pues que gane el Atleti, no me parece mal, pero jugando el Madrid que gane el Real Madrid siempre. Es que no concibo otra cosa, va en el ADN madridista, somos un equipo ganador. Yo no he venido aquí a sufrir, he venido a ganar.

P: ¿Desde cuándo eres madridista?, cuéntanos un poco.

R: Desde siempre. Porque, fíjate, mi padre fue torero y el fútbol no le interesaba mucho, pero mi padre era antimadridista,  era atlético, quizá de ahí le venga a mi hermano la vena atlética, y yo como mi madre, que sí que era muy madridista. De ahí me viene, los genes femeninos se me dieron a mí por el Madrid, y a mi hermano los de mi padre. Recuerdo cuando era niño que si perdía el Madrid yo me iba enfadado a la cama y mi padre me chinchaba, el cabrito, “bah, si son unos mantas, no sirven para nada”, me daba una rabia… Pero no cambié un ápice, mis hijos madridistas hasta la médula. Pueden cambiar de religión. Pueden cambiar de sexo. Pueden cambiar lo que quieran, de verdad, pero a mí no me puede salir uno del Atlético, uno del Barça o del Logroñés. Es que no lo entendería.

<<Mis hijos pueden cambiar de religión. Pueden cambiar de sexo. Pero a mí no me puede salir uno del Atlético o del Barça>>.

P: ¿Y cómo viviste la final de Milán?

R: Me invitaron a ir a Milán pero no pude porque tenía demasiado trabajo. Y a veces me gusta ver ese tipo de partidos sin que me molesten demasiado. Lo vi en casa, en familia, pero si por alguna causa ellos no pueden no me importa nada verlos solo. Esos partidos de alta tensión me gusta sufrirlos en soledad.

P: ¿Y cómo viviste los penaltis?

R: Pues como los vivimos todos los madridistas. La primera parte me encantó, un fútbol muy bien jugado. El Madrid controló y doblegó al Atleti, y en la segunda con ese chaval que es muy bueno del Atleti se despistó más el Madrid. El partido se medio igualó y ahí sufrí, pero luego mira. Hay que saber también tirar bien los penaltis, ¡qué quieres que te diga! Es que hay que meterlos, no hay que tirarlos al palo. Y ya está.

P: De todas formas, se veía que íbamos a ganar en la reacción cuando metían los penaltis. Cuando metían los suyos los del Atleti, en cambio, su lenguaje corporal era de alivio. Era impresionante la fuerza que tenían todos los nuestros, y la seguridad de que iban a ganar.

R: Es que al Madrid eso se le ve. Yo me acuerdo de la final de París contra el Valencia, que venía de cargarse al Barcelona, a equipos grandes, y el Madrid había jugado regular pero se había colado en la final. A veces el Madrid es así, hay que vivir con ello, pero llegamos a París. Los del Valencia animaban y nosotros callados, asustados, como diciendo “a ver qué va a pasar aquí”, pero empezó el partido y con los cinco primeros minutos dije: gana el Madrid. Con una fuerza y una seguridad tremendas. Y el Valencia que perdía balones, ese nerviosismo de que estamos en una final y ahora no te pueden temblar las piernas. Hay una cosa que va en los genes, en la manera de vivirlo, y dices: “sería muy raro que se le fuera este partido al Real Madrid”. Es que el factor psicológico es muy importante, y el Madrid en las finales lo domina.

P: ¿Y Lisboa?

R: Lo vi en casa, también. El Madrid jugó mucho mejor que el Atleti. Estaba mi hija María nerviosa pensando que tendría que aguantar a sus primas tocándole las narices y esto pasa en el fútbol, que no quieres aguantar a nadie, y yo le dije: “María, ganamos.” Pero además con convencimiento pleno, pleno. Y no eran minutos para decir eso. Y metimos el gol y pensé que esto sería para un 4-1. No soy pitoniso ni nada pero no di el partido por perdido jamás.

P: Si escuchas a muchos atléticos oirás decir que Sergio Ramos metió el gol con el que se ganó el partido. A ver, hubo una prórroga donde no existió el Atleti. No creo que haya un madridista que, después del gol de Ramos, pensara que ese partido se podía perder.

R: No, no, es que metimos cuatro porque veníamos de jugar bien, estuvimos 30 minutos metido en su área sin encontrar el gol y era de ley que el Madrid ganase. Jamás nadie pensaría que no les íbamos a arrollar. El Madrid estaba fuerte.

P: ¿Tú eres de los que cree que el Madrid necesita tener un modelo, jugar a una cosa o a otra…?

R: Pues no lo sé, llevamos toda la vida hablando de esto y ahí estamos. Somos uno de los mejores equipos del mundo, o el mejor, pero sí que se podría hacer algo más, tener un proyecto deportivo. ¿Cuándo nos va a durar un entrenador cuatro años? Es imposible vivir con ese estrés en el Real Madrid.

P: ¿Y Zidane como entrenador? ¿Cómo le juzgas?

R: Bueno, no se le puede pedir más. Llegas en enero sustituyendo a Benítez y casi ganas la Liga y ganas la Champions, pues qué mínimo que se quede otro año más, pero vamos a sentarnos y decidir qué queremos, cómo jugar, cuál es nuestro estilo si es que queremos o tenemos uno y hay que variarlo, no lo sé, pero ¿tenemos una idea clara? ¿No hay nadie que aporte un punto de serenidad? No lo sé.

P: ¿No existe cierto paralelismo entre el Real Madrid queriendo siempre ganarlo todo y el mundo de los chefs? Lo de ahora con la estrellas Michelin, el no bajarse de la guía, que salgan…

R: Sí, sí, claro que lo hay, porque un cocinero de alta cocina es como un deportista de élite, cuando dicen que qué bien viven y tal. Vale, pero ¿sabes lo difícil que es jugar en primera división al fútbol? ¿Sabes la exigencia que conlleva eso? No lo puede soportar cualquiera y esto también pasa en la alta cocina. Hay que dar el cien por cien y por eso no hay tantos.

P: ¿Y el papel del equipo?

R: Sí, sí, claro, necesitamos un equipo. Tú puedes ser la cabeza visible pero porque sabes el estilo, pero sin equipo estamos perdidos. Y en el fútbol todavía más, por eso cuando en el Madrid compramos caras más que jugadores yo pienso: ojalá que esa cara sea necesaria en ese equipo, que a veces se ha demostrado que no es así.

P: Estamos justo en la época de las caras, a ver quién viene…

R: Hay que tener a los mejores, para eso somos el mejor club del mundo, pero el mejor que te haga falta en el puesto en que te haga falta.

 <<Hay que tener a los mejores, pero el mejor que te haga falta en el puesto que te haga falta reforzar>>.

P: ¿Crees que en el Real Madrid se exige que juegue el que más ha costado?

R: Yo me imagino que debe de ocurrir eso, claro. Imagino al dueño de una empresa de hostelería en la que se han gastado mucho dinero en los platos más caros y luego no los pones. Yo, si fuera el que manda, al de abajo le diría: “mire usted, me estoy gastando una fortuna en vajilla y luego me sirve usted en esos platos tan normalitos”. La pregunta es si a ese jugador lo ha pedido el entrenador o el presidente. Si lo ha pedido el entrenador me parece bien, pero si es el presidente entonces no.

P: ¿Vienen aquí jugadores o exjugadores a comer aquí?

R: Sí, sí, y tengo muy buena relación. Hierro, Helguera…

P: ¿Y son de buen saque?

R: Sí. ¡Y siguen manteniendo el tipo, eh! Es exagerada la dieta que lleva Butragueño, por ejemplo, y Karanka igual.

P: Bien. Vamos con tu once histórico del Madrid.  

P: Te hago el 11 ya hasta de memoria. De portero, Miguel Ángel. Esa palomitas que hacía… Quizá adornándose demasiado, pero si te ponías en la portería con tus amigos él era quien querías ser. O Arconada. Y yo creo que en el lateral derecho me quedo con Panucci, no sé por qué. En el centro de la defensa Hierro y Helguera, que empezó en el centro del campo pero luego se fue quedando atrás. Además recuerdo que alguien se lesionó en una Copa de Europa o algo así, y rindió espectacularmente bien. Y aquí lo siento pero Roberto Carlos. Marcelo es extraordinario pero está claro. Aquí en el centro del campo me entran muchas dudas. Modric. Fíjate si han pasado tíos por ahí… Pero es que le está dando muchas cosas al Madrid que creo yo que no teníamos, de auténtico jugón. Y al lado Makelele. A la derecha, esto lo hago con el corazón: Míchel. Verle tocar con ese guante… Y me podrían decir: pero ¿y no es mejor Figo? Podría poner a Figo pero el madridismo me pide otra cosa. Y en la parte izquierda he dudado algo más… Demasiado con el corazón quizás, pero he puesto a Gordillo. Podía haber puesto también a Amavisca… Raúl, ¡nos ha dado tanto! Y otro que nos ha dado muchos momentos maravillosos: Butragueño. Y si tuviera que hacer un banquillo pues tendría a Hugo Sánchez, Santillana, ¡quién no querría ser Santillana con esos saltos!

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P: ¿Eres muy de la Quinta?

R: Sí, sí. ¡Qué pena que no se llevaran una Copa de Europa! Tengo la espinita por ellos.

P: ¿Y la Séptima cómo la viviste? Porque para tu generación la Copa de Europa era un unicornio…

R: Era el rollo de “tú no has visto ganar una Copa de Europa al Madrid” que a los madridistas nos tenía un poco hartos. Por eso ese gol de Pedja marcó un punto de liberación.

P: Y quién nos hubiera dicho que luego iban a venir las otras. Hablemos de entrenadores. ¿Cuáles te han gustado?

R: Me dio mucha pena Ancelotti. Jugamos de maravilla con él, hasta que ganamos el Mundial de clubes, luego no sé qué pasó que nos desinflamos. No sé qué otro entrenador decirte, quizá Del Bosque por esa tranquilidad. No hace falta dar una voz ni ponerse histérico para que los jugadores sepan qué tienen que hacer.

P: Y el capitán de tu equipo ideal, ¿quién sería?

R: No sé, alguien con capacidad de mando y de decisión. Yo he hablado con algún jugador importante aquí que defendía la labor de Mourinho, como si hubiese cierto provincianismo en el sentido de que hasta que no llegó él no se ordenaron ciertas cosas como se ordenan en los grandes clubes de Europa. Y yo le decía: ¿pero cómo puede ser que le deis todo el peso a este señor? Era es la opinión de una persona que ha estado dentro y te sorprende pero, bah, el Real Madrid no necesita a Mourinho, no sé qué nos ha dado Mourinho.

P: ¿No?

R: No. Me pasa igual que en las cocinas. Hay gente que necesita un dictador y alguien que blasfeme para que le entiendan y le oigan. Mira, no, no me interesa. Creo que las cosas se pueden hacer tranquilos igual o mejor. Esa presión a todo el mundo no me interesa.

P: ¿Eres mitómano?

R: Tengo dos camisetas del Real Madrid, bueno, tengo tres o cuatro que me han ido regalando y dos compradas por mí, una de Míchel y otra de Zidane. No soy mitómano pero sí tengo a esos dos, y no sé cómo no he puesto a Zidane en el once, ahora que lo pienso, siendo un tío de esos que da gusto verles jugar, ¡qué bien le quedaba la camiseta al cabrito! ¡Qué planta! Y tocar el balón como ese tío, qué poquitos hay, qué bueno era. ¡Qué elegancia!

P: ¿Y la BBC?

R: Reprochar algo a Cristiano sería injusto. Me parece el mejor del mundo junto con Messi, dos estilos diferentes, dos maneras, dos personajes. Pero el Madrid necesita gente más tranquila. No podemos dar una imagen chulesca, tenemos que ser un equipo todavía más querido y no un equipo, a veces, odiado. Y tenemos que generar esa empatía y eso se crea con jugadores más empáticos. Pero grandísimo jugador. Negarle algo a Cristiano que te mete 50 goles… Es estratosférico. ¿Y Bale? Un gran jugador pero todavía tiene que demostrar más en el Madrid. Claro, con las lesiones y la presión del precio… Hay jugadores con un perfil no tan mediático que juegan muy bien al fútbol, que al final es de lo que se trata. Con menos cromos creo que también se puede jugar al fútbol. Habría que consensuarlo con un presidente que lo que quiere son sus celebrities. 

<<Con menos cromos creo que también se puede jugar al fútbol>>.

P: Pero los ingresos que generan esas celebrities redundan en beneficio del club.

R: Por supuesto, y el mejor equipo del mundo tiene que tener a los mejores jugadores del mundo porque repercute en términos de imagen. Sólo digo que ojalá se haga mirando el equipo más que el negocio. Entiendo que te juegas mucho dinero y esto hay que rentabilizarlo, pero que prime lo esencial que es lo deportivo.

P: ¿Qué piensas de los culés que están firmando para que nos quiten las seis Copas de Europa que llaman “en blanco y negro”?

R: Claro, y que eliminen también la historia de España. Es la cosa más ridícula del mundo. ¿Desde dónde empezamos a contarlas? Que lo digan ellos. Venga, vale, nos quitamos estas, ya estamos empatados a cinco Copas de Europa… ¿Hablamos dentro de 20 años a ver quién tiene más? Bien. Vale. Y si llegamos nosotros y por entonces tenemos más Copas de Europa, ¿os podemos llamar tontos? Me hace mucha gracia cuando precisamente en el franquismo estábamos apartados del resto, aislados incluso. Que el Madrid dominase en Europa en el fútbol no sería precisamente por Franco, ¿no?, si estamos diciendo que no nos querían ni ver, que estábamos aislados por su culpa. Es que no se lo creen ni los niños pequeños.

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P: ¿Y qué te ha parecido toda esta campaña de “Todos somos Messi”?

R: Este señor tiene un problema con Hacienda, que pague lo que tenga que pagar como cada persona que trabaja. El Barça no le puede defender porque entonces podemos salir a defender a Mario Conde, a no sé quién… O sea, ¿estamos locos?

P: Es una campaña propiciada por el propio club.

R: Pero usted no tiene vergüenza, está usted defraudando, ¡y encima le ponen una pancarta! Mira, lo de las Copas de Europa me da risa, pero esto ya no, son ustedes unos sinvergüenzas protegidos por no sé quién, es que no lo entiendo. ¿Cómo puede usted defender al señor Messi? Que es un extraordinario jugador de fútbol, extraordinario, puede ser hasta el mejor del mundo, pero es un defraudador y no puede usted apoyar eso. Lo que hay que hacer, si es un club honesto, es corregirle. Si esto pasase con Ronaldo o con cualquiera, a mí me gustaría que el Madrid les sancionase.

P: Y luego está el caso Neymar, donde el propio club reconoció la comisión de delitos.

R: Si Mario Conde ha ido a la cárcel, no sé por qué estos señores no están en la cárcel. ¿Qué diferencia hay? Yo en mi empresa no puedo tener delincuentes. Si un chaval de mi cocina roba en la tienda de enfrente yo no voy a sacar la cara por él. Lo que tengo que hacer es amonestarle porque no puedo tener un sinvergüenza en mis filas, y menos poner una pancarta a su favor. Vaya ejemplo le estáis dando a la sociedad, a los niños…

 

Entrevista: Francis García Hechi, Nacho Faerna

Fotos: LBV

 

Tiene duende la recreación por José Mercé del himno del Madrid. Mecidos en un tempo largo, los compases se dilatan hasta extraviarse casi. Cuando parecen perdidos, el jerezano rescata los versos de entre sobrios acordes de piano para dar con ese célebre «¡Quién pudiera cantar como rezando!» que Manolo Caracol hizo exclamar a Gregorio Corrochano.

En el profundo eco flamenco de su voz, nuestro «¡Hala Madrid!» deja de ser un grito de combate. Convertido en plegaria, interpela al Madrid de parte del que sabe qué es el Madrid, y lo siente. El Madrid que nos duele y nos esperanza. En las antípodas de fanfarrones, fantoches y veletas. En el himno de Mercé se hace carne el Madrid auténtico. El del compromiso, el sacrificio y la superación. El Fénix que renace de las cenizas en que lo consumió una guerra perdida por la patria. El Madrid de los que, antes de volver a vivir la victoria en una Copa de Europa, durante treinta y dos larguísimos años, pagamos más que una pena de reclusión mayor.

Armado de esa convicción y arropado en una coincidencia generacional —los dos nacimos con la Copa de Europa— que debería facilitar la mutua inteligencia, me sumerjo en la personalidad arrolladora de este gitano abierto al mundo y patente sensibilidad social, con la voluntad de acertar a trasladar a los galernautas el alma liberal de un artista de raza, en una conversación a corazón madridista abierto.

P: Rancapino, creo que fue él, dice que el flamenco hay que cantarlo con faltas de ortografía y La Galerna se proclama «madridismo y sintaxis». ¿Debemos encontrar un territorio neutral para esta conversación?

R: Rancapino lleva muchísima razón. En flamenco no se puede decir nada, hay que decir ná (Risas). Pero es territorio neutral, porque el Madrid es un equipo, y una entidad, y un club flamenco. Yo siempre lo digo.

P: (Más risas, ahora las mías) ¡Eh, compadre! Que te llevas todo el agua a tu molino…

R: Sí, sí, no te rías. Porque tiene duende. El Madrid tiene duende. ¿Tú sabes? Uno de los duendes más grandes que ha tenido el Madrid fue «el alcorconazo». Eso nada más que les pasa a los grandes. Le pasa a Curro Romero, le pasa a Rafael de Paula que tenían arte. Y hoy salían presos en Las Ventas y al otro día salían por la Puerta Grande. Ese es el Madrid. El Madrid es un equipo con duende, y yo considero que es muy flamenco.

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P: Para que te capten enseguida los galernautas menos aficionados al flamenco, confío que pocos, me gustaría plantearte una disyuntiva: ¿Ortodoxia o vanguardia?

R: Mira, entiendo que la base del flamenco, la música nuestra de raíz, puede ser muy ortodoxa, por supuesto, pero creo que no le moleste para nada la vanguardia. Yo llevo ya muchos años haciendo un flamenco abierto, porque creo que tiene que ser así. Estamos en el siglo XXI, todo evoluciona en esta vida y la música nuestra tiene que evolucionar.

P: ¿Y el Madrid, es ortodoxia o es vanguardia?

R: No, no. El Madrid es de una ortodoxia y una pureza increíble. De vanguardia nada. Es el club más grande del mundo.

P: «Me lleva el aire, siempre a tu vera; eres como la cera, que te roza y te quema» ¿Acaso el Madrid te roza y te quema?

R: Pues sí, la verdad es que sí. El Madrid te roza y te quema y te hiere. Porque el Madrid es profundo. Yo te diría que el Madrid es como la música de raíz, que nunca está de moda. El Madrid es eterno.

P: Siguiendo con tu canción «Te roza y te quema» ¿Qué aire llevó a la vera del Madrid a un chiquillo del mítico barrio jerezano de Santiago, cuna de tan ilustres dinastías flamencas?

R: Recuerdo de pequeñito, en mi tierra jerezana, en los primeros años sesenta, esos partidos en blanco y negro, en un patio de vecinos, y yo me emocionaba. Ese Velázquez, ese Gento, esos Serena, Amancio, Manolín Bueno, ese Grosso... ¡por favor! Eso para mí era... ¡yo qué sé! Y fíjate que yo era muy niño, muy pequeñito, y lo sentía muy adentro.

P: ¿Entonces los colores te vienen de la dinastía, como el cante, o del barrio? ¿No son cosa de la emigración?

R: No, no, ya verás. Yo me vine a Madrid la primera vez con trece años, vine a grabar un disco. Como dices, afortunadamente venimos de una dinastía con mucha solera, a través de Tío Paco la Luz, que era mi tatarabuelo, y que fue el creador de una seguiriya, cuando en el flamenco es muy difícil crear, como tú sabes bien. Y aquí se había venido a trabajar mi tío Manuel Soto “Sordera”.

P: Pero luego volviste a Jerez…

R: Justo. Y te voy a contar una anécdota muy bonita: Había en esa época muchachos de Jerez que jugaban en el Betis. Jugaba Benítez, jugaba Del Pozo, eran chavalillos de Jerez, que yo había convivido con ellos además. Así que yo, pues, la verdad, era amante al Betis. Pero del Betis, no del Lopera, yo me entiendo. Y luego me vuelvo a Madrid a trabajar, que mi padre me deja venirme con su hermano, y al poquito tiempo de estar aquí, resulta que juega el Betis en el Bernabéu...

P: ¡Qué bárbaro! ¡Mi primer partido en el Bernabéu fue también con el Betis! Un partido de Copa…

R: Este era de Liga. El primer partido de la Liga. Y yo llego al Bernabéu con mi bufandita del Betis y mi gorrita. Mi primo y yo. No teníamos ni idea de nada, claro. Así que nos vienen los reventas: "Mira chavales, estas son en el centro del campo..." (Carcajadas unánimes, se presiente el desenlace...) ¡Total, que me mandaron arriba del todo! Veíamos a mi Amancio, como a los enanitos, macho... Hombre, acostumbrado a ver el Estadio Domecq ¿no?, el Jerez Deportivo, el Jerez Industrial, el Utrera y todo aquello... Cuando yo llegué y vi el Bernabéu, y vi este campo, esos jugadores... Eso es algo que no se me olvidará nunca. Y ya he sido del Madrid desde entonces.

P: Vamos pues con un rito al que sometemos a todos los madridistas que entrevistamos en La Galerna. Toma este folio en blanco, ve anotándonos tu alineación del Madrid de todos los tiempos y la comentamos. (Le paso mi estilográfica y se pone a la tarea con el entusiasmo de un escolar, sin la menor protesta. Y mira que me había prevenido Jesús Bengoechea de que, a veces, los entrevistados se sienten en un compromiso.)

R: Verás, mi alineación buena era así: Mi Betancort. ¿Cómo era? ¿Así, no? Lo que más me acuerdo es de esas palomitas que hacía el canario. ¡Qué maravilla! Betancort; Calpe, de Felipe, Sanchís; mi Pirri y mi Zoco; después estaba, vamos a ver... Estaba mi Amancio, mi Grosso, mi Velázquez, mi Gento y me falta Serena o Miguel Pérez, y por supuesto, genio, mi Manolín Bueno, que no se nos olvide a nadie. Que Manolín Bueno cobraba las primas sin jugar, en el banquillo.

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P: Justo antes de la final, los de La Galerna lo estuvimos comentando con Gento. Al pobre Manolín sólo le veíamos algún que otro jueves, en los partidos que jugaban los suplentes con algún equipo de Segunda. Gento no sólo era indiscutible, encima no se lesionaba nunca, y eso que entonces era mucho más dura la vida de los delanteros...

R: ¡Y tanto! Fíjate, estaba yo trabajando en Marbella y me voy a Los Cármenes a ver al Madrid. El viejo Los Cármenes tenía la mejor acústica del mundo. ¿Tú sabes que se escuchó abrirse la carne de Amancio con la entrada que le hizo el Fernández... ese hijo puta? ¡Qué susto, madre! Los Cármenes, 1972.

P: Es que ir a Granada era ir a la guerra. Pensamos que había retirado del fútbol a Amancio. La entrada fue criminal.

R: Sin embargo, Benítez, cuando ya no jugaba de delantero sino de lateral en el Betis, me decía de Montero, un delantero muy fino del Sevilla "¡José, cómo traerá de bonito el balón el gachó este de El Puerto, que da pena entrarle!". Y uno era del Betis y otro del Sevilla, anda.

(A José le ocurre lo mismo que a mí. No somos capaces de mezclar los jugadores en el tiempo y el espacio. Cuando para uno el equipo manda sobre las individualidades, sólo se pueden tener cabalmente dos equipos: El original, el inmaculado, el que fue dueño de nuestras primeras ilusiones, protagonista de nuestros sueños infantiles, y el que por nostalgia de aquella patria perdida apoyamos hoy. Sobre el papel, ha plantado el clásico 3-2-5 de la WM. El Madrid de entonces había abandonado hacía tiempo ese sistema. Jugaba en la práctica un 3-4-3, retrasando al cierre uno de los medios (Zoco) y con los dos interiores también echados hacia atrás. Pero durante muchos años los de nuestra generación seguimos recitando las alineaciones con tres defensas, dos medios y cinco delanteros. Así nos las aprendimos de memoria para siempre). 

P: Estaba convencido de que pondrías a Sergio.

R: No, porque en esa alineación no tiene cabida Sergio. Yo entiendo que Sergio es ahora mismo el jugador de más casta que hay en el Madrid. Eso no te quepa la menor duda. ¡De más casta! No quiero decir que sea el mejor. Pero de más casta, sí. Por supuesto. Y ahí tienes un jugador de los que más me ha apasionado en el mundo. ¡En el mundo! Manolo Velázquez. Ese era mi ídolo. No se puede jugar más bonito.

Sergio es ahora mismo el jugador de más casta que hay en el Madrid

P: Sonará a tópico —más aún para el que no siente el alma que se expresa en el arte de los pueblos— pero no me resisto a suscitarlo: ¿Cristiano es fado y Sergio, flamenco?

R: Está muy claro que Sergio es flamenco, y lógicamente Cristiano tiene que ser fado. Esta clarísimo. Queramos o no, el fado es una música de raíz, una música muy como el flamenco, tío. Es el mismo sentimiento, la misma sensibilidad, es el dolor y la fatiga. A mí me dices Messi, pues muy bien, Messi juega muy bien, Messi será todo lo bueno que quieras, pero aquellas arrancadas de Ronaldo, aquellos desbordes... Ahora lo hace menos, por lo que sea... Pero yo disfrutaba muchísimo más... Porque eso es más flamenco, eso tiene más pellizco.

P: Venga, pues, un poco de flamenco exprés para galernautas. Tengo muy claro que Casemiro, nuestro Stajanov, es cante minero, jondísimo, pero vamos a intentar identificar con sus respectivos palos a algunos de nuestros muchachos. ¿Te parece posible?

R: ¡Vamos a ello!

P: ¿Keylor?

R: Es la honestidad personificada. Es un tío que da todo lo que tiene y más. Es un chaval extraordinario...

P: ¿Una seguiriya, entonces?

R: Yo diría que es la madre de los cantes. Yo creo que Keylor es la soleá.

P: ¿Modric?

R: Es un pedazo de futbolista de cojones. Por su forma de jugar yo lo pondría en la Bahía de Cádiz. Lo pondría en alegrías, en alegrías, por la Bahía de Cádiz.

Keylor es la soleá

P: ¿Y Bale, entonces? Yo estaba pensando en las alegrías para Bale…

R: Yo no le llamo Bale ¿eh? Le llamo Robocop. Bale es extraterrestre, de verdad te lo digo. No le podemos poner en ningún palo. Es un extraterrestre.

P: Y, ya que no los hemos mezclado en la alineación, que, por cierto, la tuya es muy parecida a la mía, aunque algo posterior, háblanos de tus jugadores favoritos de otras temporadas.

R: Si me puedes poner a mi Roberto Carlos ahí, te lo agradezco mucho. Porque ha sido el mejor brasileño de todos los que han pasado por el Madrid. El que le ha dado sus cojones, como yo digo, al Madrid. Porque correr esa banda, como la subía y como la bajaba... Que me puse allí con él un día y le dije "Roberto, macho, ¿tú cómo es posible que corras esto tantas veces con lo que hay de aquí a allí?". A mí me ha encantado que se venga al Madrid, que se venga aquí con nosotros, porque se lo merece ¿eh?

Yo no le llamo Bale. Le llamo Robocop

 P: ¿Alguno más?

R: ¡Hombre, claro! También me gustaba mucho Gunter Netzer. Pero si hablamos de Zidane, hablamos de otra historia. Zidane me parece mágico. Jugando al fútbol era magia. Yo cada vez que veo el gol ese de la final de la Copa de Europa... Al Leverkussen ¿no fue? ¡Cómo se puede preparar el cuerpo así para darle al balón! Porque eso no es casualidad, ¿eh? Esa jugada la ves tú una vez y otra y dices: No. Lo ha hecho a conciencia. Adrede. Ese tío se prepara para darle al balón ahí y ponerlo allí. Es impresionante. Y luego... Una orquesta sinfónica, la mejor que podía existir en el mundo. Para mí hay tres jugadores, miento, cuatro: Johann Cruyff, en su momento, Maradona, Velázquez y el señor Zidane. Bueno, pues a Zidane lo pongo por encima de todos. Era como un cantaor que no necesita a nadie que lo acompañe, ni música ni nada.

P: ¿Y como entrenador, cómo lo está haciendo?

R: Creo que lo está haciendo bien. No podemos decirle nada todavía. Espero que esta temporada vaya viendo las cosas, y veamos, veamos, que crea un estilo de juego. Como entrenador todavía le queda... Todavía no le quiero puntuar. Las cosas han salido muy bien, hemos ganado la Copa de Europa, hemos tenido un momento muy malo por la época de Benítez, y a él le ha cogido muy atrasado. Demasiado hemos hecho ¿no?

P: Por bulerías. Aire, tu canción, me evoca una de las decisiones más valerosas y socialmente trascendentes de Florentino Pérez: Asumir el coste de enfrentarse a los Ultras Sur y sacarles, como grupo organizado, de la grada del Bernabéu, para que todos los madridistas, de cualquier ideología, raza o creencia podamos participar del privilegio de animar a nuestro equipo: «Aire, aire, aire pasa, aire nuevo, aire fresco, pa’ la casa; aire, aire, pasa, pasa, que tenga la puerta abierta, la alegría de mi casa»: ¿Tú que opinas de esa actuación de Florentino? ¿Qué te parece la nueva Grada?

R: Me parece maravilloso. Ahí le doy a mi presi no un 10, le doy un 20. Es una de las cosas más maravillosas que ha hecho en el Madrid: echar a esa gentuza. Esa gentuza no tiene cabida, pero no en el Bernabéu, en ningún sitio. Y me parece que esta grada nueva está dando muchas alegrías. Y no hay conflictos, sólo eso ya me parece enorme, que es lo que tiene que ser. No se puede ir a un campo de fútbol ya dispuesto a montar bronca, a formar pelea, a decir sandeces... El fútbol, el deporte, tiene que ser para divertirse, para pasarlo bien, ¿no entiendes?

P: Yo lo entiendo. Y, afortunadamente, el Madrid también. Me parece que hay otros equipos, otros clubes, que están tardando demasiado en entenderlo…

R: Bueno, pues me parece que lo hacen muy mal. En ese aspecto, de verdad, hay que darle un ¡olé! muy flamenco al presi. Pero un olé muy grande.

P: Perdóname, entonces, que provoque a un asiduo del palco del Bernabéu con una verdad evidente…

 R: ¡Pero soy abonado, ¿eh?! No se te olvide que soy abonado (risas).

P: Que sí, que sí… Pero yo te quería reflejar la visión de un abonado del Bernabéu y también asiduo del Teatro Real: El Palco del Bernabéu es la platea del Real, mientras la Grada del Madrid es la Zambra… ¿Cuándo te vienes a vivir un partido en el tablao y a cantar a Sergio con los Fans en la Grada?

 R: Pues cuando queráis. Cuando queráis ahí estoy en la Grada. Además te quería decir una cosa: Yo realmente siempre iba a mi sitio, a mi abono. Y recuerdo que cuando entra Florentino Pérez de presidente la primera época, me llamó. Y la verdad es que me sorprendió y me gustó muchísimo. ¡Fíjate si ese hombre tiene cosas mucho más importantes que llamar a José! Y cual fue mi sorpresa cuando una mañana estoy en el bar con mis amigos, cojo el teléfono, no sabía quién era, y dice: "Hola José, soy Florentino"; y yo "¿Qué Florentino? En este momento no caigo…"; "el presidente del Madrid"; "¡hombre, presi!, ¿cómo está usted?", y me dice "no mira, que te llamo para que me des tu dirección, porque tú eres un madridista y tal y cual, y tu obligación es estar en el palco…". Y a partir de ahí, pues voy al palco. Pero sigo pagando mi abono.

P: Pues entonces, haces pellas de tu obligación un día y te vienes ahí, con nosotros, a vivir un partido como hay que vivirlo: cantando a los nuestros.

R: Pues cuando quieras hago pellas, y me voy allí arriba y canto lo que haga falta (Risas).

P: Fenomenal. Y para terminar, esta es la última disyuntiva en que me atrevo a ponerte: ¿Lisboa o Milán?

R: Hombre, Milán fue mucho más «eso», porque nadie creía en el gran Madrid, y todo el mundo le daba como ganador al Atleti. Pero Lisboa... Yo no vi el gol de Sergio Ramos porque me cogió vuelto de espaldas. Yo me quería ir de allí y mi mujer era la única que creía. Y me decía "¡Que vamos a marcar!", y yo "¿Pero cuándo vamos a marcar, si estamos ya en el noventa?". "¡Que marcamos! ¡Que marcamos!". Y cuando marcó Sergio Ramos, yo no vi el gol. Se tiró encima mía todo el mundo, todos allí abrazándonos... Así que la verdad es que a mí me gustó muchísimo la final de Lisboa. Me encantó. Yo la vi más calentita. Más flamenca. (Risas)

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