Las mejores firmas madridistas del planeta

Sus tiempos de carrilero derecho en el Juvenil del Atlético de Madrid forjaron, junto a la herencia paterna, un corazón colchonero, lo que no impide a José Damián González opinar con arreglo a su conciencia superando todo apriorismo bufandero. Eso ha logrado que le sacudan prácticamente por los cuatro costados ("los madridistas por ser del Atleti, los atléticos por no opinar siempre lo que ellos quieren que opine, y los barcelonistas por meterme con la deriva política de su club"), lo que no puede afectarle menos. Abierta con su amigo José Luis Garci en La Galerna la veta de entrevistados atléticos, nos adentramos en la conversación con la esperanza de convertirle a la fe verdadera. Vano intento, nos tememos, casi tanto como lo sería el de hacerle renunciar a sus principios. Insobornable y generalmente ponderado, aborrece de Mourinho tanto como de Piqué, y agradece cada nueva noche de pasión en El Chiringuito. (Nota: la entrevista tiene lugar antes de la eliminación de España en Rusia).

P: ¿Qué opinión te mereció la decisión de Rubiales de prescindir de Lopetegui al frente de la Selección?

R: Lo dije en El Chiringuito. Fue una decisión desproporcionada, que para arreglar un mal menor desencadenó otro mucho mayor: dejar al equipo sin seleccionador a dos días del Mundial. Fue matar un mosquito a cañonazos y cargarte la pared.

P: Sin embargo, gran parte de la opinión pública tiene a Lopetegui por traidor y culpable. Ya se está diciendo que, de producirse un descalabro en el Mundial, será culpa suya.

R: Lopetegui falló en la elección del momento de hacerlo efectivo y comunicarlo. Puedo entender las prisas y quizá sea mucho pedir lo que voy a decir, pero ¿no podría haber dicho “oye, que sí, que quiero entrenar al Madrid, pero no digamos nada ni firmemos nada hasta pasado el Mundial”? Lopetegui y el Madrid tendrían un 15% de culpa cada uno, como mucho, en la eventualidad de un fracaso de la selección en Rusia. El gran culpable sería Rubiales, que tendría el 70% de responsabilidad por su temeraria decisión.

P: Y, si España gana el Mundial, ¿qué porcentaje de “culpa” tendrá el ya entrenador del Madrid? Lo digo porque Rubiales tratará de apuntarse el tanto, como si el triunfo final probara la justicia de su decisión.

R: Lopetegui eligió a estos 23 futbolistas. Él les inculcó un plan de juego que, con matices, será el que desarrollen y ya están desarrollando en Rusia. Así que tendrá mucha responsabilidad, en el sentido positivo, si se logra el Mundial. Yo te diría que un 35%, con otro 35% para los jugadores y un 30% para Fernando Hierro. Lopetegui ha aportado mucho a este grupo, entre otras cosas el florecer definitivo de Isco como líder de ese medio campo. Y no es un medio campo cualquiera: Silva, Iniesta, Busquets, Asensio, Saúl, Lucas Vázquez... Hay que tener mucho fútbol en las botas para asumir el liderazgo de ese grupo de monstruos. Isco lo tiene, espero mucho de él. Y Lopetegui resultó fundamental en su explosión porque le dio toda la confianza.

P: Tienes dos pasiones futbolísticas: el Atleti y la selección. ¿Qué prefieres? ¿Que España gane el Mundial de Rusia o que tu Atleti gane en el Wanda su primera Champions?

R: El Mundial de España.

P: ¿Estás seguro? Esto no va a gustar nada a tus seguidores colchoneros.

R: Pues es lo que hay. La selección es lo máximo para mí. Y si alguno del Atleti se molesta con esta respuesta porque considera que el Atleti es lo primero, que se fastidie. También me da mucha rabia que muchos madridistas españoles no vayan con España por cuestiones tipo Piqué. Esa desafección no la comparto.

P: Pero tú has seguido una línea enormemente crítica con Piqué, así como con el propio Barça por su alineamiento político en la causa independentista. ¿A ti este factor no te causa también cierta desafección, jugando como juega Piqué en España?

R: No. Puedo entenderlo, pero no lo comparto.

P: ¿Tienes que hacer un esfuerzo para abstraerte de Piqué y seguir apoyando a la selección?

R: A Piqué procuro verlo como un elemento más de mi equipo, que es la selección. ¿Significa eso que me identifico con él cuando le veo llevando la roja? No, por un montón de cosas. Hace poco se nos ha acusado a quienes somos críticos con Piqué por meterse en política de no ser consecuentes. “¿Y Nadal qué? ¿No se ha metido en política al propugnar elecciones nacionales en España?” Pero no es lo mismo que lo de Piqué, porque este último se ha manifestado a favor de la celebración de un referéndum ilegal, cosa que no ha hecho el tenista. Nadal ha expresado el derecho a votar en un momento político convulso. No tiene nada que ver. No ha abogado por nada ilegal. Piqué, por el contrario, promociona la causa de la independencia de Cataluña.

P: Bueno, si estuviera aquí seguramente te respondería que él nunca se ha manifestado a favor de la independencia. Solo de la celebración del referéndum.

R: Aquí no somos tontos. ¿Quiénes alientan el referéndum? Los secesionistas. Quien no quiere la secesión no reclama el referéndum.

P: Bueno, el propio Gasol ha representado a (seguramente) muchos al indicar que él no es en absoluto independista pero quiere un referéndum.

R: Yo entiendo que Gasol se refiere a un referéndum legal. Te vas al congreso e inicias todos los trámites necesarios para encauzar esa iniciativa dentro de la legalidad. Piqué no ha apoyado eso. Ha apoyado un referéndum ilegal, porque para llegar a él se saltaron la constitución y el estatuto catalán. Pero a más a más, como dirían algunos: Piqué al día siguiente se va a la concentración de la selección española y desde allí empieza a lanzar tuits contra el Estado español, la policía, etc. Todo ello cuando ya está llevando la camiseta con el escudo de España. Es intolerable. También te digo una cosa: he sido crítico con Piqué pero siempre he defendido que no se le pite cuando juega con España.

P: ¿No es contradictorio? Alguien dirá: si no quieres que se le pite, no escribas o hables contra él.

R: No tiene nada que ver. Solo digo que no me gusta verle con España. Me parece más honesta la postura de un tipo como Oleguer Presas, que fue a una convivencia con la selección y, en una charla con Luis Aragonés, confesó que no se sentía representado por esos colores. Luis lo entendió y no le volvió a llamar. Fue todo muy civilizado y cordial. Y pasó algo similar con un lateral del Compostela, Nacho, que era independentista gallego. Lo que no entiendo es la doble moral. También es verdad que no hay un termómetro que mida el patriotismo.

P: De hecho, se ha usado como argumento la presencia en la selección de jugadores nacionalizados, como Senna o ahora el propio Costa. Seguramente no se sienten españoles y ahí están. ¿Por qué no puede hacer lo propio Piqué?, se arguye. 

R: Es un argumento a debatir. Pero ninguno de esos jugadores que mencionas atacó en redes sociales a España o a sus fuerzas de seguridad desde una concentración del equipo nacional.

P: De alguna forma, volviendo a mi pregunta, me da la sensación de que sí, de que tienes que hacer una abstracción de la presencia de Piqué para poder animar a España.

R: Hubo un debate en El Chiringuito un día en que Piqué marcó un gol con España. Es verdad que él siempre se ha comportado con profesionalidad en el campo, y entonces hubo gente que dijo: ¿y ahora qué? Yo le respondí, por ejemplo, a Carme Barceló: me he alegrado yo más del gol de Piqué que tú del gol de España. Con eso está todo dicho.

P: ¿Valdría la pena prescindir de Piqué en la selección? Como central es uno de los mejores del mundo.

R: Yo lo he pedido. He pedido que no vaya a la selección. Mira, Piqué llegó a decir que Mourinho se estaba cargando el fútbol español por aquellas broncas en la tormenta de Clásicos. Tenía razón: esas broncas afectaban. Pues yo digo ahora que Piqué es el nuevo Mourinho de la selección española. Ha provocado malestar. De hecho, cuando emitió esos tuits desde la concentración, hubo que hablar con Ramos para que no interviniera. Porque Ramos estaba que se lanzaba.

piqué es el nuevo mourinho de la selección española.

P: Es que además Piqué nunca se disculpó por aquello.

R: Bueno, hizo una rueda de prensa.

P: En la que no se disculpó.

R: Dijo que no era independentista. Y ahora parece que el chico está más tranquilo.

P: Sí, pero en la vida para hacer borrón y cuenta nueva primero te tienes que disculpar. Me da la sensación de que, en definitiva, para “ir” con España primero tienes que intentar olvidar que Piqué es parte del equipo. ¿No es eso lo que haces?

R: Hago un esfuerzo de abstracción. Es que ha dicho y hecho cosas muy fuertes. Él ha llegado a decir que si se pita el himno es porque hay algún motivo.

P: Guardiola ha dicho que él no lo pitaría nunca.

R: Bueno, pero es que Guardiola me parece aún más falso que Piqué. En fin, todas estas historias están provocando que muchos barcelonistas de otras zonas de España den ahora la espalda al Barça. Yo mismo tengo una posición respecto al Barça que antes no tenía. Lo dije también en El Chiringuito: si ahora mismo juega el Madrid contra el Barça, yo soy más blanco que D. Santiago Bernabéu. Antes de daba igual. En un partido del Barça contra un equipo extranjero, iba con el Barça, pero ya no.

P: ¿El día del Roma te alegraste?

R: Muchísimo. Me alegré tanto como en 2012, cuando el Madrid casi le remonta al Dortmund pero muere en la orilla. Claro, era el Madrid de Mourinho, un personaje que me produjo una desafección hacia el Madrid similar a la que ahora me produce el Barcelona por su politización.

Me alegré muchísimo de la eliminación del barcelona contra el roma.

P: Mencionas a Mou. Eres un conocido antimourinhista. Con el paso del tiempo, retrospectivamente, ¿le concedes algún mérito?

R: Sí. Siempre lo dije: gran entrenador, gran pisacharcos. No puedes negar que es uno de los grandes. Una de las mayores manifestaciones de su inteligencia tiene lugar en la Copa del Rey que gana en su primer año en el Madrid. Despreció la tradición de poner al portero suplente para la Copa y puso siempre a Casillas, que era el titular. Luego pasó lo que pasó, pero esa Copa entre otros la gana Casillas con varias intervenciones decisivas en aquella espléndida Final contra el Barça. Y en su segundo año desarrolló un contragolpe que es, tras el de Luis Aragonés, el mejor que yo he visto en mis cuarenta años de profesión periodística.

P: ¿Eleva entonces el nivel del Madrid?

R: Quién lo discutiría. El Madrid venía de caer sistemáticamente en Octavos de Champions y lo pone sostenidamente en semifinales.

P: ¿Sería justo decir que pone las bases de los éxitos del Madrid de después?

R: No, eso sería extrapolar demasiado. Ten en cuenta que su tercer año es un desastre, de manera que la Décima es de Ancelotti y punto, Carlo no le debe nada a Mou. El desgasta de imagen fue además enorme. Polarizó al madridismo, lo dividió. Y dio pie a una facción del madridismo muy sectaria, lo digo honestamente.

el contragolpe de mou en el madrid es el mejor que he visto desde el de luis en el atleti.

P: ¿Pervive algo de eso que tú llamas sectarismo en el madridismo actual?

R: Claro. La huella de Mou se ve en las redes sociales a día de hoy. Pero, continuando con su desempeño deportivo, te he hablado del indudable ascenso del Madrid bajo su mando, pero no te he dicho aún lo negativo.

P: A ver.

R: Se suele decir “peleó y plantó cara al mejor Barcelona de la historia”. Cierto, pero no solo perdió contra el Barcelona. En la Champions fue derrotado también por el Dortmund y el Bayern de Munich. Y en la Copa del Rey contra el Atleti, con aquel gol de Miranda en el Bernabéu. O sea, que si no consiguió más no fue solo porque se enfrentara a un Barcelona grandioso.

P: ¿Y no crees, volviendo a lo social, que la división que generó era de algún modo necesaria? ¿No era el de entonces un madridismo excesivamente dócil que no reaccionaba ante los ataques? ¿No hizo cambiar eso?

R: Pues probablemente sí. Hay menos docilidad ante los ataques al Madrid en las redes sociales y por parte de algunos periodistas, pero te digo una cosa: al que no veo defenderse de los ataques es al propio Real Madrid. Mira, lo más grave que yo he oído decir jamás contra un club fue eso que dijo (volvemos a él) Piqué: aquello del palco del Bernabéu, los valores del Madrid y las actuaciones judiciales. Me asombró que no hubiera reacción alguna del club ante algo de tan extrema gravedad.

no me parece que el madrid se defienda de los ataques que recibe.

P: ¿Qué herencia deja Zidane?

R: Una casi imposible de igualar. Tres Champions en dos años y medio es una barbaridad. Bien es verdad que tuvisteis algo de suerte en dos de ellas, donde la bola cayó de vuestro lado bueno de la red cuando pudo ser al contrario. Me habría alegrado mucho por mi padre, que está ahí arriba, y por Luis Aragonés, el tipo al que más he querido en esta profesión, de que el Atleti ganara alguna de esas dos finales. Aprovecho para decir que, aunque antes indiqué que no hay nada como una victoria de España en un Mundial, me hace muchísima ilusión que el Atleti alce su primera Champions en el Wanda.

(Continuará...) 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

 

Cuarenta y un años siguiendo el deporte español, y muy particularmente al Real Madrid, dan para muchas anécdotas e infinidad de pareceres. Tomás González Martín, veterano del diario ABC y una de las plumas mejor informadas sobre el club blanco, nos cita en un concurrido restaurante madrileño. Su gran locuacidad y pasión al hablar contrastan con su escritura, que es pausada, sobria, exacta. Comenzamos con el consabido entuerto del once histórico del Madrid, al cual se aviene pese a no haber sido avisado del atropello. Una servilleta, un bolígrafo y un poco de audacia.

P: Observamos que Pones a Pirri, algo muy común en nuestros entrevistados.

R: Representa el carácter que se ha perdido.

P: ¿Se ha perdido? ¿No tiene Pirri dignos sucesores? ¿No lo es Ramos, por ejemplo?

R: Lo de Pirri era otra cosa. El día del Leganés, cuando echa al Madrid de la Copa, él habría dado un grito. "Señores, podemos perder pero perderemos muriendo sobre el campo". Hay imágenes de ese partido contra el Leganés donde se va e Isco y Lucas Vázquez en plan "Nada, no me sale nada, es que estoy negativo". Eso Pirri no lo consentía. "¿Negativo? ¡Ven para acá negativo!" Te cogían Pirri y Amancio y te daban un par de hostias. Ese carácter sólo lo tuvieron el Madrid de Pirri y el de las remontadas.

P: Esas remontadas fueron gloriosas pero tenían su reverso oscuro: eran necesarias porque en el partido de ida se había perdido 5-1.

R: Claro. Se perdía 5-1 porque existía un complejo cuando el Madrid salía a Europa, complejo que ya no tiene.
Beenhakker hablaba siempre de ello. Él quería desterrar ese complejo del Madrid cuando jugaba en Alemania o en Inglaterra, que es el que luego obligaba a remontar. Eso sí, cómo se dejaban la vida en esos partidos de vuelta.

P: Observo que en tu once pones también a Puskas y lo pones en el medio campo.

R: Claro. En el Madrid jugó de diez, pero jugaba de ocho antes de venir, en el Honved y en aquella mítica selección húngara. Puskas fue grandioso. En el Madrid, tras Cristiano, tiene el porcentaje goleador más alto en la historia del club: 0,82 goles por partido. 242 tantos anotó con la camiseta blanca, desde el 58 al 66. Y eso que ya vino mayor y fuera de peso. Fíjate que de la calidad de aquel Honved viene, indirectamente, la creación de la Copa de Europa. El Wolverhampton presumía de haber ganado al Honved en un amistoso. "Como el Honved es el mejor equipo del mundo y nosotros les hemos ganado, ahora nosotros somos el mejor equipo del mundo", argumentaban. A partir de ahí se produce un pique con otros clubes. "El mejor equipo es el Stade de Reims", dicen los franceses. Y de ese pique, de la necesidad de dilucidar quién era el mejor de Europa y del mundo, surge el germen de la Copa de Europa.

P: Amancio, por lo que veo en tu once, es otro indiscutible para ti.

R: ¡Qué finta tenía! ¡Qué elegancia! A De La Cruz, el lateral del Barça de la época, lo tenía completamente frito. Amagaba y se iba por dentro para tirar a puerta o para pasarla a Santillana o al delantero que hubiera. El mejor extremo que ha tenido el Madrid junto a Gento, que se iba más por velocidad que por técnica. Amancio era puro virtuosismo.

R: ¿Y a quién pondrías a entrenar a toda esta gente?

R: A Miguel Muñoz (lo escribe en la servilleta). Pondría a Zidane, pero me parece muy ventajista ponerlo ahora. Además, eso me privaría de ponerlo como jugador.

P: Cambiemos de tema. Los árbitros favorecen al Madrid, como trata de hacer ver el antimadrismo?

R: Ni mucho menos. De hecho, tampoco benefician al Barça. Esa coletilla según la cual el Madrid y el Barça son los únicos que, históricamente, no pueden quejarse de los arbitrajes es una gran mentira. Junto con mi amigo y ex compañero de ABC Ignacio Torrijos, desarrollé la teoría de que Madrid y Barça han sido siempre los más perjudicados por los colegiados.

P: ¿Cómo es eso?

R: Porque les han frito a patadas toda la vida, y los rivales siempre han contado para ello con cierta condescendencia arbitral. En beneficio del espectáculo, los árbitros se han privado de dejar a muchos equipos con ocho en el minuto 30 en sus duelos contra Madrid y Barça. Así que son los más perjudicados. Durante años, Ignacio y yo estuvimos contando las tarjetas perdonadas a rivales en sus duelos directos contra Madrid y Barça. Te aseguro que prácticamente en cada partido el rival debería haber acabado por lo menos con nueve. Es algo abrumador. Se demuestra fácilmente.

Madrid y Barça han sido siempre los más perjudicados por los colegiados.

P: Y sin embargo son los equipos pequeños los que suelen quejarse.

R: Injustamente. Se puede quedar sin sancionar un penalti a favor en un contragolpe. "¡Robo!", claman. Pero no hablan de todas las tarjetas que les han perdonado en el partido, ni de los dos o tres penaltis que también han cometido pero que nadie ve porque su planteamiento defensivo hace que el área esté repleta de gente.

P: ¿Y esto vale igual para Madrid y Barça?

R: Igual.

P: ¿Y sigue pasando lo mismo?

R: Exactamente igual. Emery me decía cuando estaba en el Sevilla: "Mira, yo no puedo dejar que James coja el balón limpiamente, yo tengo que ir al contacto". Y lo hacen porque saben que el árbitro no les va a dejar con ocho, como debería. Es lo que llaman intensidad. Que no es más que dar patadas.

P: Además del Cholo y Emery, ¿qué otros entrenadores que hayas conocido en tu larga trayectoria periodística han destacado por esa "intensidad"?

R: Pues eso lo ha hecho hasta el mismísimo Luis Aragonés. Luis le decía a Tomás Reñones: "Tú pega porque la primera te la va a sancionar pero la segunda no, porque entonces te tiene que sacar tarjeta y todo se le complica". Alguna vez le dijo Tomás a Luis: "No se preocupe, míster, que ese extremo no juega el partido de vuelta". "Y cómo lo sabes?" "Porque sé cómo le he atizado". Y acertó. No jugó. Fue con el Manchester United. Tomás siempre jugaba al límite y nunca le echaban, excepto una vez que topó con Stoichkov y salieron los dos fuera en el minuto quince, claro.

P: ¿Qué grandes jugadores que nunca vistieron la blanca te habría gustado que lo hicieran, con lo cual quizá aparecerían en este once que acabas de pergeñar?

P: Beckenbauer. El Madrid reconvirtió en líberos a grandes mediocentros para que sacaran bien el balón desde atrás: Gallego, Pirri. Con el káiser no habría habido necesidad de hacerlo. Y Maradona, que estuvo a punto de fichar por el Madrid.

P: ¿Lo estuvo realmente?

R: Sí, pero Luis De Carlos no quiso pagar los 200 millones de pesetas que valía. Núñez siempre se frotaba las manos con la prudencia de De Carlos para ir al mercado. Sabía que De Carlos, empresario cabal del sector automovilístico, era reacio a invertir, miraba mucho las cuentas, y se aprovechó grandemente de ello.

P: En tu once histórico del Madrid has puesto también a Zidane, y has confesado que casi lo pones como mejor entrenador histórico. ¿Cómo valoras más a Zizou? ¿Como jugador o como entrenador?

R: Yo diría que igual. Como entrenador, aparte de todo lo que ha ganado, ha logrado domar los egos que conforman cualquier vestuario de un equipo grande, cuánto más si hablamos del Madrid. El modelo nos lo ha copiado hasta el Bayern, porque Hoeness, desde la cárcel, llamó a Heynckes, que es un perfil como el de Zidane, y le dijo: "Vuelve a entrenar al equipo. A ti te respetan porque también fuiste un gran jugador". Desde entonces hay tranquilidad en ese club, cosa que no les pasaba con Ancelotti. Había rencillas y algunos jugadores no respetaban al italiano. Sí lo hacen con Heynckes. Como pasa en el Madrid con Zidane.

P: Pero ya no le respetan solo por haber sido un gran jugador, ¿no? Ahora además hay ya una gran trayectoria como entrenador.

R: Claro, claro. Ahora es que, encima, puede presumir de haber ganado muchos títulos en poco tiempo, ya en su faceta de entrenador, con lo cual se refuerza la confianza. ¡Y fíjate que a su llegada casi gana una Liga que parecía imposible! Pero mira, ya me lo dijo Capello: aquí lo fundamental no es tanto ser buen o mal entrenador desde el punto de vista técnico, sino saber dominar "a toda esta banda".

P: ¿Eso te lo dijo Capello en su primera etapa o en la segunda?

R: ¡En ambas!  Qué grande Capello. Siempre ganaba 1-0 ó 2-0 y la prensa le ponía verde porque el equipo casi nunca goleaba, pero así ganó dos ligas. Y te digo una cosa: la Séptima la ganó Heynckes pero ese equipo lo había armado Capello.

ESO QUE LLAMAN INTENSIDAD ES DAR PATADAS.

P: Pero la ganó Heynckes. Y si uno mira la historia de la Champions, los entrenadores que la han logrado para el Madrid han sido los de perfil "suave". Los Heynckes, Del Bosque, Ancelotti, Zidane... en perjuicio de los Capello, Mourinho...

R: Es verdad. Es interesante la calificación de "suave". Lo interesante sería un entrenador que dentro del vestuario fuera un Mourinho o un Capello y fuera se convirtiese en un Zidane.

P: ¿Eso existe?

R: Guardiola es bastante duro dentro pero da una imagen externa más suave.

P: Antes te preguntaba por jugadores y ahora te pregunto por entrenadores. ¿Hay alguno que nunca haya entrenado al Madrid y te gustaría ver haciéndolo?

R: El propio Guardiola.

P: Te van a matar por decir esto.

R: Entiéndeme. Lo digo para ver qué hacía. Yo sé que este es un tema tabú pero sería una buena prueba para su talento. Con el Barça triunfó porque tenía jugadores excelsos. Bueno, aquí tienes jugadores tan excelsos como aquellos. A ver qué haces.

Me gustaría ver qué haría Guardiola con una plantilla como la del Madrid.

P: ¿Tú crees que él querría?

R: Él querría desde el punto de vista futbolístico pero no podría por una cuestión (casi) genética catalana. Chocaría con su obsesión política, porque él quiere la independencia de Cataluña más de lo que quiere el triunfo de su Barça o del City. Pero bueno, habría que verlo. Me gustaría que el Madrid le hiciera algún día, cuando Zidane se canse, una oferta pública. Y a ver qué pasaba. Porque él siempre podrá decir que no ha tenido esa oferta. Pero es el único entrenador que he conocido en mi vida para al que su posición política prevalece sobre el fútbol. Él está con Roures en todo esto del independentismo. Era más tímido cuando estaba en el Barça por temor a que el ambiente para el equipo se convirtiera en irrespirable en los desplazamientos por España. Pero es muy descarado desde que no entrena al Barça.

P: ¿Pero ya en el Barça hacia sus pinitos, no?

R: Se reunía periódicamente con siete periodistas de su elección para dictar las líneas de lo que tenían que publicar sobre el Barça, sobre cómo su estilo encarna lo más excelso, y también sobre política. El entorno mediático del Barcelona carece de la menor crítica a la institución o el equipo, y por eso les va tan mal en la competición europea.

P: Explícalo.

R: Todos los periódicos están subvencionados por el nacionalismo, con lo que no tienen más discurso que el oficial. Así, al no haber crítica, tienen un exceso de confianza que les hace fracasar en la Champions. Y ahora siguen en esa onda de mirarse el ombligo con la que cavan su propia tumba. "No, es que la Final de Copa fue el mejor partido de la Historia del fútbol". ¡Contra el Sevilla! No, oiga, en Champions les quiero ver, vamos a ver si son capaces de ganar al Atleti o a la Juve o al Roma. Porque últimamente no han sido capaces.

EL ENTORNO MEDIÁTICO DEL BARÇA NO ES CRÍTICO, Y POR ESO LES VA TAN MAL EN EUROPA.

P: ¿Cómo has visto el asunto del tuit de Isco llamando la atención a Juanma Castaño?

R: Lo que hizo Juanma Castaño refleja el complejo que tiene la prensa de Madrid con el Barcelona. No se puede criticar nada de lo que hacen por riesgo de ser tildado de anticatalanista o algo así. Así que tampoco la prensa madrileña se mete con el Barcelona, lo que abunda en lo que decíamos antes. Parece que hay que mimarles, y mimarles es no contar la verdad. Al Madrid en cambio le puede pegar todo el mundo y eso al Madrid le ha venido bien siempre. Porque eso le ha hecho ponerse muchos escudos. Le ha hecho indestructible.

P: ¿Eso también vale para la afición? ¿Tú crees que el conocido criticismo de su propia afición le viene bien al equipo?

R: Es una afición antipática. Es el tendido del siete. Silban por silbar. Menos mal que se transforman en la Copa de Europa. Pero también es verdad que con los silbidos los futbolistas se curten.

P: Volviendo a los medios, ¿en qué ejemplos ves esa condescendencia con el Barça y esa caña continua al Madrid?

R: ¿Tú te imaginas que Florentino hubiera fichado por sendas millonadas a dos jugadores lesionados, como Dembélé y Coutinho? Dos cojos, uno de ellos de larga duración. ¡La que se habría armado! Al Barça se le fue Neymar. ¿Tú te imaginas la que habrían liado los medios si Florentino pierde a Cristiano como el Barça perdió a Neymar?

P: ¿Y qué hacemos con Neymar, por cierto?

R: Ficharle.

P: Lo tienes claro...

R: Clarísimo. Pero hay que ficharlo ya. Tiene la edad perfecta. Y solo él sigue la estela de Cristiano y Messi.

P: Es viable el fichaje?

R: Lo que sé es que, si fuera por Florentino, se hacía ahora mismo. El peligro es que el PSG no necesita dinero y tiene orgullo, sabiendo además como saben que si Neymar se les va su proyecto perderá mucho crédito, será visto como un bluff. Aunque también podrían sustituirlo por un triple fichaje de campanillas, digamos Kane, Salah y Sterling.

P: ¿Crees que Neymar se puede rebelar?

R: Es muy posible, pero vamos a ver si se atreve. Está claro que ver cómo el PSG cae sistemáticamente en Octavos o Cuartos no le satisface. Salvo que estés ahí solo por el dinero, eso no es lo que quiere un jugador.

HAY QUE FICHAR A NEYMAR Y OBLAK AHORA MISMO.

P: ¿Y la buena relación personal entre Florentino y el jeque no puede ayudar a atemperar ese orgullo del que hablas? Está claro que este es un fichaje que lleva el nombre de Florentino: contactos en las más altas instancias, conocimiento de la cultura árabe, dinero a espuertas, susceptibilidades que hay que manejar...

R: Puede ayudar. Y Florentino puede decir: toma, te doy a Bale y a Benzema más dinero. Pero aún así el jeque necesitaría un fichajazo alternativo para seguir vendiendo su proyecto, otro jugador emblema.

P: ¿En qué sentido, aparte del marketing, es Neymar un fichaje estratégico?

R: Primero, es un golpe moral al Barça. Segundo, Ney te va a resolver muchos partidos. Muchísimos. Con esa velocidad y ese regate. Con todos los huecos que abre. Cristiano marcaría muchos más goles aún porque las defensas rivales estarían muy pendientes del brasileño, que es un torbellino.

P ¿Qué otros fichajes harías?

R: Yo me traía a Oblak por cien millones. Ahora mismo. Y además así doy otro golpe a otro rival. Ahora mismo el mejor portero del mundo es Oblak. Y tiene 25 años. Hay varios jugadores actuales del Madrid que me confirman que les parece el mejor guardameta del planeta. Lo fichas y dejas a Keylor para la Copa y algunos partidos de Liga. Keylor juega 20 partidos y Oblak cuarenta. Y ya está. Bueno, ya está no. Me traía a Kane también. Con Neymar, Kane y Oblak, hay cola para patrocinar el nuevo estadio.

P: ¿Salen las cuentas para hacer eso?

R: Con el dinero que hay en caja y las ventas comentadas, sí, pueden salir las cuentas.

P: Parece además que Neymar ya tiene muy buena relación con quienes serían sus compañeros.

R: Es verdad. Neymar pasó una hora y media con ellos en la última gira de verano del Madrid, el día antes de aquel amistoso con el Barça. Y les anuncia que se va al PSG, cosa que en primicia solo sabía Piqué. Gente que estuvo presente me cuenta que la relación que se vio entre Ney y el resto era como la de un compañero más. Y les decía: "Me he tenido que ir al PSG porque mi prioridad era salir del Barcelona, pero mi ilusión es jugar en el Madrid".

P: ¿Y por qué el Madrid no hace la operación el año pasado?

R: El Madrid ahí no se imagina que alguien va a romper el mercado pagando 220 millones, cuando poco más de 100 era el récord. Y Florentino no quería romper el mercado, algo que creaba una situación inflacionaria para todos los clubes, incluido el Madrid.

P: Tu pasión por Neymar me llama la atención. ¿Venderías, por ejemplo, a Asensio para traer a Neymar?

R: Si hiciera falta, totalmente. Asensio tiene mucho talento pero es inconstante. El Madrid necesita gente cuajada. Asensio, de momento, es un jugador de media hora.

P: Eso que dices te va a granjear la enemistad de muchos compañeros de profesión.

R: Ya lo sé. Porque ellos quieren españoles que triunfen en el Madrid para luego poder entrevistarlos cuando van a la selección (cuando están con el Madrid no pueden) y para que les den sus soplos.

P: Eso me hace volver a lo de Isco. ¿No se ha delatado Castaño diciendo eso de "Pero Isco, cómo nos haces esto con lo bien que te hemos tratado?"

R: ¡Totalmente! Eso denota el tipo de relación que muchos periodistas establecen con futbolistas de la selección. Tú haces por mí y yo hago por ti, sea cual sea la verdad que es lo que le interesa al espectador o al oyente. Danilo, por ejemplo, era un lateral magnífico al que se masacró por el mero hecho de no ser español, y es por lo que explico.

P: Una última pregunta, esta vez en tu papel de leyenda de la profesión. ¿Es verdad que en cierta ocasión, para espiar en una reunión de la UEFA sin ser reconocido (entre otros) por Villar, te camuflaste con una peluca?

R: Absolutamente cierto. Puedo probarlo.

Entrevista: Athos Dumas, Jesús Bengoechea

Hay subtramas pintorescas en toda historia épica. El cantar de gesta es aquí el de Cristiano y su ya legendario gol a la Juve. La anécdota en paralelo, para contar a los nietos, es la de dos periodistas poniendo a prueba la conexión telefónica Tokyo-Turín a cuenta de la hazaña. El primer periodista está de vacaciones en Japón, pero un periodista nunca está de vacaciones. El segundo acaba, como quien dice, de vivir en primera persona un trozo de la Historia del fútbol, y se las ha apañado además para contarla en directo a sus espectadores de Antena 3. En la voz de Antonio Esteva aún vibra la emoción cuando, después del partido, logro contactar con él.

P: ¿Cómo lo has vivido?

R: Ha sido algo inenarrable. He perdido la voz cantando el gol. Era muy difícil sustraerse a la emoción del saber que acabábamos de ver algo histórico. "Dios mío, Cristiano, ¿qué has hecho?", grité. La secuencia fue parecida a la que experimenté cantando el gol de Zidane en Glasgow. Al principio casi no reparas en la excelencia estética de lo presenciado. Solo eres capaz de interiorizar que has vivido en directo algo absolutamente único. Cuando a Zidane le baja del cielo ese balón de Roberto Carlos en la final de la Novena, no se te ocurre que la va a empalmar. Piensas que la va a controlar, porque ¿cómo demonios se le va a ocurrir intentar eso (no digo ya lograrlo, digo intentarlo siquiera)? Con el gol de Cristiano pasa lo mismo. Cómo se te va a ocurrir que Cristiano va a cazar de espaldas a puerta un balón que alcanza los 2,20 metros de altura?

P: Estás hablando de dos goles extraordinarios y muy importantes en la Historia del Madrid que has tenido el privilegio de cantar en directo, y te tengo que preguntar con cuál te quedas...

R: En rueda de prensa, en tono de broma, Zidane se jactó de que el suyo fue más bonito. Hay que poner cada gol en su contexto. El de Zizou llega en una finalísima de Champions después de que Lucio anulara en un córner la ventaja inicial del Madrid con el gol de Raúl. El Madrid no se amilanó ante aquel Leverkusen y el acoso merengue al término del primer tiempo desembocó en la proeza del marsellés. El escenario de este gol sideral con el que Cristiano acaba de asombrar al mundo no se queda muy atrás en términos de importancia y dificultad. Ten en cuenta que hablamos de un estadio en el cual el Madrid no había ganado en ninguna de las cuatro eliminatorias anteriores de Champions. Qué mejor manera de despedazar ese récord negativo. Es además el encuentro del linaje, de la dinastía. Difícilmente puedes poner frente a frente a dos escuadras con más solera en Europa que Juventus y Real Madrid. Entre los equipos (bien uno, bien otro, bien los dos a la vez) han disputado 26 finales de la Copa de Europa, más de un tercio de las mismas, casi la mitad. Hablamos de tradición. Hablamos de legado. Son equipos cuya historia les mantiene siempre prestos para la lucha hasta el final, porque por Historia se sienten campeones. Y es en ese contexto donde Cristiano regala al mundo esta obra de arte. Es un gol que está a la altura de los más soberbios de la Historia del fútbol, no solo del Madrid. A la altura de lo de Maradona ante Inglaterra, o del empalme de Van Basten con Holanda.

P: Da la sensación, por seguir con la comparación zidanesca, que en el gol del francés en Hampden Park hay más de improvisación, de rapto de inspiración. Cristiano, en cambio, lleva años intentando meter este gol.

R: Así es. Años. Y fíjate el marco en que ha ido a marcarlo. En cuartos de Champions y ante unos italianos que (por mucho que ahora se pretenda, increíblemente, descalificar como equipo en decadencia) han jugado dos de las últimas tres finales de la máxima competición continental. Es verdad que en el gol de Zidane hubo menos de entrenamiento y más de rapto repentino de inspiración. De hecho, cuando en RMTV hicimos el especial "En el corazón de la Novena", tratamos que repitiera el remate a puerta vacía y con las cámaras, y lo cierto es que le costó mucho. Hubo que repetir la toma varias veces.

P: La sensación auditiva, desde casa y a través de las imágenes de televisión, es que la respuesta del público es efectivamente impresionante ante el gol del portugués. Tú lo viviste in situ desde tu cabina de comentarista. ¿Fue tan abrumador como parece?

R: La reacción del público fue impresionante. Es ese señorío de gran enjundia que caracteriza a las aficiones de los más grandes, como sucedió en el propio Bernabéu cuando Ronaldinho fue aplaudido, o en Old Trafford cuando se hizo lo propio con Ronaldo Nazario. En Turín, Cristiano les regaló un instante para la Historia y los tiffosi supieron premiárselo con caballerosidad. Eso tiene mucho mérito, porque hablamos de un campeón con el orgullo herido. Hay un instante de silencio estupefacto tras entrar el balón en la portería de Buffon, y luego, espontáneamente, comienzan los aplausos, que son masivos. Es muy de destacar la réplica del propio Cristiano a esos aplausos, agachando la cabeza con la mano en el corazón, casi pidiendo perdón, en un gesto de gran humildad que probablemente no se le reconocerá como se debiera.

P: Bueno, ¿pero es que se le reconoce algo a Cristiano y al Madrid? Tú mismo has saltado durante la retransmisión con un comentario similar a este. Falta reconocimiento.

R: Efectivamente. Es curioso, porque yo no veo en el madridismo problemas a la hora de reconocer la magnitud descomunal de Messi o de otros rivales. Pero no detecto algo recíproco por parte de los no madridistas cuando corresponde ponderar al Madrid.

P: ¿No te parece que la dimensión antológica del gol de Cristiano ha eclipsado otras cosas del partido, como la inenarrable intervención de Keylor ante Higuaín?

R: Sin duda. Es normal que todo quede en sombra ante lo de Cristiano, pero se trata de una parada de las que yo llamo ganadoras. Dybala lanza una falta lateral y el remate del Pipita, a quemarropa, es salvado por los reflejos del tico, que es el amo en esa línea. Espectacular.

P: volviendo a Cristiano y para terminar, ¿cómo contextualizas este gol en este momento de su carrera?

R: Es el golpe supremo a todos lo que le intentan enterrar profesionalmente. Cristiano se reinventa cada día, y este gol ha sido su máxima refundación. Ahora es el gran goleador al primer toque.

Lo ha dicho Buffon: "Nunca había visto un goleador con ese instinto". Es voraz. Es insaciable. Y nos acaba de regalar la más gloriosa muestra de su apogeo.

 

Aquellos viejos tiempos del fútbol en España,

cuando un pase genial de Di Stéfano a Puskas

borraba de un plumazo todos tus sinsabores

de niño solitario, bulímico y neurótico

Tiempos en los que hubieses dado tu alma a cambio

de un balón. Horas muertas corriendo por el césped

imitando a tus ídolos, soñando con jugadas

imposibles que siempre terminaban en gol.

Tardes de los domingos marcadas por el fútbol

que sonaba en la radio. Tardes en que las cosas

eran mucho más dulces si tu equipo ganaba

y mucho más amargas si tu equipo perdía.

Qué te queda de aquello. Viejas alineaciones

que repetir delante de los viejos amigos,

y un nudo en la garganta cuando alguien te recuerda

los años que han pasado.

 

En la vida se puede ser un señor sin por ello renunciar a un punto subversivo, o quizá sea sólo que es precisamente el ser un caballero lo que constituye un paradigma punk en los tiempos que corren. También, en la vida, es posible haber sido Secretario de Estado de Cultura, Premio Nacional de Poesía, académico de la Real Academia de la Historia, filólogo, traductor, ensayista, columnista, crítico, editor literario e investigador, entre otras cosas. Nos citamos en El Espejo, frente a la Biblioteca Nacional cuyo patronato preside: es el sitio donde hay que citarse con los intelectuales aunque sea para hablar de fútbol (resulta que terminamos hablando de muchas cosas más). Es posible que el dandismo exacerbado del local le confiera la suficiente dignidad pasada de moda como para constituir también el cuartel general de la lucha contra la corrección política que nuestro protagonista abraza con entusiasmo. Le llevo una copia de mi libro y el tío me obliga a dedicársela. “Pon la fecha, por favor”. Un (repito) Premio Nacional de Poesía. Lo del pájaro y las escopetas (o lo de Chendo con el túnel a Maradona, que me perdone Chendo) ya no sirven ni un minuto más como metáfora del cambio inesperado de papeles.

P: En una entrevista decías que tu madridismo viene del hecho de haber sido un niño disciplinado que aceptaba las “consignas paternas”.

R: Así es. Uno se hace de un equipo por lo que ve en casa, y a mí mi padre me inculcó un madridismo acendrado y muy profundo. No sectario pero sí profundo. Me uncí a ese delicioso yugo que es el madridismo. Me hice del Madrid no porque viviera una Copa de Europa detrás de otra entre mis 5 y mis 11 años de vida, no por el éxito, sino porque en mi casa se vivían los colores blancos. Mi padre y yo jugábamos al fútbol con botones en un tablero de madera, y los botones buenos eran siempre los blancos, que encarnaban al Madrid.

P: ¿Cómo era ese juego? ¿Puedes explicarlo un poco mejor?

R: Se jugaba con botones (once contra once) que impulsábamos con una ficha plana, haciendo palanca por debajo e impulsándolos. Había botones mejores y peores. Algunas superficies se deslizaban mejor que otras, dependiendo de si eran botones de abrigo, de americana… Mi padre había guardado desde su infancia aquellas piezas de abrigo o pantalón con los que él mismo había jugado, y que representaban a futbolistas del club blanco de los años treinta, como Luis Regueiro y otros ilustres. Mis amigos me preguntaban: “¿Juegas al fútbol con chapas?” Y yo respondía: “No, juego con botones”. Muy poca gente de mi generación jugaba así. Mucha más en la de mi padre. En la vuestra ya nadie, claro.

P: No, yo soy de una generación eminentemente de chapas, mucho más vulgar.

R: Yo era de chapas para jugar a la vuelta ciclista. Vivía en la calle Jorge Juan y me iba al Retiro a disputar el Tour de Francia con mis chapas. Pero en el fútbol reinaba el botón.

P: Has dicho, como de pasada, algo que parece fácil pero seguramente no lo es. Que te inculcaron un madridismo “profundo pero no sectario”. Supongo que la profundidad te puede llevar al sectarismo con alguna facilidad. ¿Dónde está el punto de equilibrio para lograr esa combinación?

R: Se nace con el gen del sectarismo, o con su contrario. No está en mi ADN el ser sectario. En todos los cargos que he ocupado, a la hora de hacer un nombramiento, siempre he tratado de pensar en la persona idónea, no en alguien afecto a un determinado vínculo ideológico. Y esto se lleva al fútbol. Si el Madrid pierde por sus propios deméritos, me parece absurdo, por ejemplo, decir que lo ha hecho por el árbitro. Para mí no tiene ningún mérito no ser sectario. Se es o no es.

P: Hace poco entrevistábamos a tu amigo José Luis Garci y nos hablaba de la necesidad de apreciar el buen fútbol más allá de quién lo practique, es decir, superando el forofismo. ¿Estás también en esa línea?

R: Sí, aunque es cierto que la deriva independentista del Barcelona me ha movido, por ejemplo, a desear rabiosamente que pierda ante el Chelsea. El Chelsea encarna mucho mejor los valores de España que el Barça. También te digo que el fútbol, si no tomas partido por ningún equipo, se sigue con menos interés. Se ve con más vivacidad si tu corazón está con alguno de los dos contendientes.

P: Tienes un precioso poema llamado Political incorrectness, que Loquillo convirtió en canción. ¿Hay incorrección política en el hecho de ser del Madrid? 

R: Creo que todavía no, pero nunca se sabe hasta dónde puede llegar el totalitarismo de la corrección política. Supera los grandes totalitarismos del siglo XX en términos de privación de libertad.

P: ¿La gente del Madrid es mayoritariamente de derechas?

R: Existe esa percepción pero lo desmiente la realidad. El madridismo es transversal. Alfredo Pérez Rubalcaba y Jaime Lissavetzky, compañeros míos del colegio, por cierto, son del PSOE. Si nos vamos más a la izquierda siguen los ejemplos. Mi buen amigo el poeta Luis García Montero, que fue candidato de Izquierda Unida, es un gran madridista. Errejón también es vikingo. Se dice y es mentira que el Madrid fue el equipo del régimen, cuando éste fue el Athletic de Bilbao. Luego Franco se subió al carro de los triunfos del Madrid, pero eso es otra cosa. En cultura (y el fútbol, el deporte, son cultura) no hay ideología, hay calidad. El Madrid ha puesto muchísima calidad en la historia del fútbol mundial. A eso hay que atender.

P: Has dicho en alguna entrevista que sueles ver el fútbol muy tranquilo.

R: Bueno, lo veo tranquilo pero si hay que berrear se berrea. Pregúntale a mi mujer: no le gusta el fútbol pero termina contagiada.

P: ¿Sufres si pierde el Madrid?

R: Me da un bajonazo que dura cinco minutos. Nada más. Cuando era niño sí me deprimía bastante. Todo era más llevadero si tu equipo ganaba y más triste si perdía, como decía mi poema (ver encabezamiento). De adultos, nos sucede sobre todo cuando el equipo ha peleado y lo ha hecho bien pero no ha obtenido recompensa. Eso es muy frustrante.

P: Hablabas de la deriva independentista del Barça. ¿Cómo crees que se siente un señor de Ciudad Real o de Huesca, que ha sido del Barcelona de siempre, ante esa realidad?

R: Yo imagino que continuarán haciendo oídos sordos al aspecto político y fijándose sólo en lo que ocurre sobre el campo, aunque sospecho que habrá habido bajas entre los seguidores culés por este motivo. Lo que pasa es que los fans recientes, captados por el buen desempeño futbolístico, compensarán probablemente estas bajas.

P: Defendiste a Mourinho. Dijiste: “Le dio a la caballerosidad del Madrid una dimensión moderna”. ¿Incluso con su political incorrectness?

R: A mi me cayó muy bien Mourinho porque nos devolvió la dignidad perdida. Hubo un momento en que el Madrid se arrastraba por el campo en los enfrentamientos contra el Barça, y con él reaccionamos a eso. Estábamos impotentes ante el Barça hasta que, con él, dejamos de estarlo. Yo le estoy agradecido por lo que hizo por el Madrid. La chulería de Mou, su desparpajo, me caía simpática aunque sé que muchos, incluido mi amigo Garci, no le pueden ni ver.

P: Hablas de cómo Mourinho saca al equipo de la impotencia ante el Barça y quizá valga la pena recordar, para bien o para mal, dímelo tú, que él forma parte de esa impotencia al principio, ya que empieza por perder 5-0 en el Nou Camp.

R: En efecto, la famosa manita. Él forma parte de ese desastre y aun así consigue levantar los ánimos y los fundamentos futbolísticos del equipo. Es muy hábil psicológicamente. No sé si será muy culto, si habrá leído a Pessoa, aunque no me extrañaría que un hombre tan inteligente sea capaz de disfrutar con el arte y la literatura. No me sorprendería que fuera también un hombre muy cultivado.

P: Entre Mou y Zidane, ¿con cuál te quedas?

R: Me gusta más Mourinho por lo que acabo de explicar. Pero Zidane también me agrada. Me divierten sus ruedas de prensa, con ese español chapurreado a la francesa y su manejo de los vulgarismos en castellano. Tiene por lo demás una lógica aplastante. ¡Y cómo lleva los trajes! No hay un solo conde en Europa que lleve los trajes con el aplomo y la elegancia que luce Zidane. Tiene esa figura arcaica, como de cónsul romano. Y una cara que podría ser la de Jugurta, rey de los númidas. En el sitio de Numancia anduvo Jugurta con Escipión. Luego se pelearían, pero fueron aliados en la meseta soriana, así que tiene sentido esto de que Zidane parezca un poco romano y un poco númida.

Mou nos devolvió la dignidad perdida

P: Pero esas ruedas de prensa de Zidane, que dices que te gustan, son el extremo opuesto a las de Mourinho, que dices que te encantan.

R: Totalmente. Pero es que hay que adaptarse a lo mejor que te ofrece la vida con cada persona. Por eso me gustan las ruedas de prensa de ambos. Como diversión, quizá prefiera las de Zidane, pero es que Mourinho me resulta una personalidad arrebatadora.

P: ¿Tiene, como se dice, peor plantilla el Madrid este año que el año pasado?

R: No cabe duda de que se notan las salidas de Morata y James, pero yo siempre confío en la segunda unidad del Madrid. Se ha visto ante el PSG.

P: Tú has dicho: “Me gustaría que mis poemas se leyeran en estadios de fútbol”.

R: Es que la poesía no es una cosa para que la disfruten cuatro amigos en una habitación. Está hecha para comunicarse con los demás, de modo que el poeta es un portavoz de la comunidad. Qué mejor lugar que un estadio para llenarlo y leer poesía. Se hizo en la Unión Soviética con Yevgeny Yevtushenko, por ejemplo, y funcionó. Aunque es verdad que hay muchos poetas que son herméticos, que practican la incomunicación por sistema, porque creen que dando la espalda a la sociedad se forjan como poetas. Opino todo lo contrario. Opina que la poesía es dar voz a la gente.

P: ¿El fútbol sigue siendo algo intelectualmente despreciado?

R: Ya no tanto. Lo era mucho en el tardofranquismo, junto con los toros. Ambos tenían la consideración de una cosa plebeya que hacía manejables a las masas. Ahora hay muchos intelectuales que son muy futboleros, como Javier Marías. Y los toros vuelven a tener un prestigio aunque el pensamiento políticamente correcto les haya dado la espalda.

P: Hay más literatura (y poesía) taurina que futbolística, ¿no? ¿Está eso justificado?

R: Sí porque los toros están anclados en el imaginario español desde hace muchos siglos, mientras que el fútbol es un espectáculo colectivo relativamente reciente. Además los toros son quizá más literarios per se: el baile con la muerte y eso. Y los arquetipos: el torero que representa el eterno femenino y el toro que representa el eterno masculino. Hay mucha antropología detrás de lo taurino, pero creo que la explicación de la abundancia de literatura taurina versus la escasez de literatura futbolística es sobre todo una cuestión cronológica. Se empieza a torear a pie a comienzos del siglo XVIII. La fiesta de los toros tiene por tanto, como mínimo, un siglo más de existencia que el fútbol. Pero van saliendo cada vez más cosas sobre fútbol.

P: ¿Alguna que te guste en particular?

R: La última novela de Philip Kerr, uno de mis novelistas policiacos favoritos, es futbolera.

P: Tú siempre has defendido la fusión entre la alta cultura y la cultura popular. ¿Es el fútbol un buen agente activo en la búsqueda de esa fusión?

R: Sin duda. Es cultura y es espectáculo de masas. Mueve mucho dinero. Es un buen campo para esa fusión. Pero fíjate. A mí me gusta el fútbol como espectáculo pero nunca escribiría un cuento sobre fútbol. Garci sí lo haría, porque en él es tremenda la pulsión futbolística, adora el fútbol. A mí en cambio hay deportes, como el tenis, que me interesan tanto o más que el fútbol.

P: Pero sí has escrito poemas sobre ello.

R: Sí, pero no un libro de poemas o un cuento. He escrito dos poemas sobre fútbol: “Aquellos viejos tiempos de fútbol en España” (ver encabezamiento) y otro sobre Iniesta: Para Iniesta, el de la selección, no el del Barça, que al final no se publicó porque los editores se acojonaron con la posibilidad de que pudiera herir sensibilidades. Otra vez la corrección política que nos devasta.

P: ¿Es el Barça un paradigma de esa corrección política? Los valors y tal.

R: Vaya con los valors, alinearse con una minoría (porque son una minoría) que maniobra inconstitucionalmente por la independencia de Cataluña. Que no nos cuenten milongas. Sí, el Barça forma parte de esta corrección política que nos invade, esta hipocresía. El otro día leí que una conocida actriz cambia los finales de los cuentos tradicionales, cuando se los lee a los niños, para que no sean machistas.

escribí un poema sobre Iniesta: "Para Iniesta, el de la selección, no el del Barça". al final no se publicó porque los editores se acojonaron.

P: Han cambiado pasajes de Carmen, la ópera de Bizet, para adaptarla a la corrección.

R: Es aberrante. Llegará un momento en que no podamos más y nos echemos a la calle los oprimidos. Es una vulneración constante de la libertad. La Manchester Art Gallery ha retirado el cuadro de las ninfas de Waterhouse, que es uno de mis favoritos y el favorito de mi hijo. Parece que el cuadro desprende una visión “cosificada” de la mujer. Nos prohíben la belleza. Es una cosa verdaderamente trágica. Es como esto de cargarse a Woody Allen. Primero, no sé si Allen ha hecho esas barbaridades. Segundo, lo que me importa es su cine, de igual modo que lo que me importa de Ezra Pound no es que fuera fascista sino los versos que hizo. Lo que me importa de Bertolt Brecht no es que fuera estalinista sino las obras de teatro que nos regaló. Céline era un grandioso escritor aunque fuese rabiosamente antisemita, o mejor dicho antijudío, porque tan semitas son los árabes como los judíos, los nazis eran profundamente pro-árabes.

P: No recuerdo en qué lugar de Estados Unidos andan ahora censurando a Mark Twain porque en su obra aparece la palabra nigger

R: Es absurdo. ¡Editar a Twain en aras de la corrección política! Es como meterse en el Quijote para hacer desaparecer la palabra gitano. Esa corriente que intenta suavizar los cuentos infantiles tradicionales… Mira, Chesterton decía: “El terror existe en el mundo, y el niño percibe que hay terror en su entorno”. Precisamente, lo que hacen los cuentos es proporcionar al niño armas contra ese terror. No les quites armas porque entonces perecerán ante él. Están destruyendo el imaginario humano, construido a través de los siglos. Son los mitos primitivos de los nómadas. Los cuentos de los Grimm reproducen esas historias míticas primigenias. Si nos cargamos eso, nos cargamos al ser humano. Están en ello.

P: Ya que estamos con literatura, ¿qué escritor clásico sería madridismo, y cuál sería barcelonismo?

R: Homero es madridista, está claro. En cuanto al Barça, tendría que ser el libro de un autor muy coñazo. Proust, por ejemplo. El Barça sería Proust.

P: Con estas declaraciones, te van a matar, por el mismo precio, los culés y los proustianos.

R: En busca del tiempo perdido es un libro que no hay quien aguante. No me importa que me odien. Tampoco los culés. Me mojo en la media en que lo que me gusta es madridista y lo que no es barcelonista, así de simple.

P: Eres un gran cinéfilo. Completemos la ocurrencia. ¿Qué película sería madridismo y qué película sería barcelonismo?

R: Howard Hawks era un gran madridista. Hay en sus películas una mística de la masculinidad, de la amistad, que no hay en ningún otro cineasta, ni siquiera en Ford, aunque también. Hatari!, de Hawks, es madridismo puro. También Clint Eastwood es madridismo. Todo eso de “cuando la ley no actúa hay que actuar en lugar de la ley para poner las cosas en su sitio” es puro Real Madrid. En cuanto a algún cineasta barcelonista, pues hombre… Alguna de estas películas europeas en las que ves crecer a una planta, que es lo más parecido al tiki-taka de Guardiola. Sería una película del nuevo cine alemán. Yo soy muy germanófilo pero esa corriente me horripila. Sí: el Barça sería una película de Fassbinder.

P: Otra de tus pasiones es el comic y te encantan los superhéroes. ¿Los futbolistas actuales son los superhéroes de nuestro tiempo?

R: Lo son, como lo son todos los deportistas de élite o las grandes estrellas de Hollywood. Hay dos formas de explicar el mito. La primera es la narración primordial que explica el origen de la Humanidad. La segunda es el mito como modelo ejemplar, y ahí encajan perfectamente los jugadores. Además, el campo de fútbol es un escenario primordial. El tiempo en el que se está jugando el choque es tiempo mítico, primordial, como diría Mircea Eliade. Es tiempo en el que no pasa el tiempo porque éste se detiene. En el descanso sí que pasa el tiempo: es tiempo que mata. El deporte replica escenarios iniciáticos primordiales, cuando los dioses habitaban la tierra y el reloj no existía. En una Final de Champions se paran los relojes. Está abolido el tiempo.

P: ¿Nos harías tú once histórico del Madrid?

R: Lo tengo ya hecho, me lo ha dado la Historia. Mi once es el que primero empata a cero y luego gana 5-1 al Peñarol en la primera Copa Intercontinental que gana el Madrid. Es el que se me quedó grabado para siempre.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea

Fotos: Fernando Díaz Madrigal 

Nos personamos en la sede de la mítica productora de José Luis Garci, Nickel Odeon, para convencerle de que en realidad él es madridista. Quienes ya nos conocen saben que en esta publicación solemos llamar madridismo a todo aquello que nos gusta, y es por ello que al personarnos nos personamos ciento y la madre, no solo porque de este modo se incrementará nuestra capacidad persuasiva sino también porque es mucho lo que a Garci se le quiere en la Galerna. Nadie quería perdérselo. Le hacemos saber, nada más entrar por la puerta, que se trata del primer insigne no-madridista al que entrevistamos aquí, lo que da cuenta de cuán insigne nos resulta. No está el Óscar en ninguna repisa de su despacho, pero sí están en cambio Paul Newman y un póster de Tiovivo, mi predilecta de entre sus películas. Garci ha dicho siempre beber los vientos por el Atleti y el Spórting de Gijón. La entrevista tiene lugar pocos días antes de la muerte de Quini, que sin duda le habrá afectado. Un abrazo, José Luis, extensivo a la familia del Brujo. 

P: Tienes fama de acertar resultados. Pronosticaste un 3-1 en la ida del PSG-Real Madrid y diste en el clavo. ¿Qué resultado prevés para la vuelta?

R: 2-2. Pero no veo al Madrid campeón de Europa este año. No hay que perder de vista que ese 3-1 fue engañoso. El PSG salió frenado, como si tienes un Maserati y vas a 50. Tiene un entrenador que no es de los más valientes y audaces que hemos conocido en el mundo del fútbol. (Risas de los entrevistadores). El Madrid tiene problemas de equilibrio entre sus líneas. No lo veo ahora mismo eliminando al Barcelona o al Bayern de Múnich. Contra el PSG tuvo suerte también en el aspecto arbitral, como sucede a los grandes. Otra cosa es los arbitrajes que sufren Las Palmas, Leganés o cualquier otro equipo modesto. Pero a los grandes siempre les ayudan.

P: ¿Y el Atleti? ¿Puede quejarse de los árbitros?

R: No. El Atleti ya no es un equipo pequeño. Y no es maltratado por los colegiados. Le tratan con consideración.

P: Pues hay cierta tendencia a quejarse en la hinchada. Sobre todo últimamente, han estado un tiempo largo sin que les piten un penalti a favor.

R: Eso son rachas. Ni el Madrid ni el Atleti ni el Barcelona se pueden quejar. Siempre salen beneficiados por los árbitros. Desde hace muchos años, yo diría que desde García Traid.

P: ¿Y en el aspecto mediático? ¿Puede quejarse el Atleti?

R: Pues tampoco. Creo que es muy respetado en los medios.

P: Hay quien opina que el Atleti, como grande que ya es según tú mismo has dicho, es tratado con complacencia por los medios. Cae en la liguilla de Champions porque no es capaz de derrotar al Qarabag de Azerbayán pero no se monta ningún escándalo. Eso no pasa con otro grande.

R: El Atleti ya ha experimentado una mutación impresionante de la mano de Simeone, no cabe exigirle mucho más. Yo no recuerdo un Atleti tan fuerte desde hace décadas. Hay gente que ahora se escandaliza porque el Atleti mete pocos goles. “Pero ¿habéis visto cómo juega Simeone?”, les respondo. “¡Si no los hemos metido nunca!”. La robustez defensiva del Atleti tiene muchas ventajas. A veces, como le pasó a Emery ante el Madrid, te ves en la necesidad de meter otro defensa. Esa necesidad nunca acucia a Simeone, porque ese defensa extra ya está en el campo. (Risas de los entrevistadores). Es otra manera de jugar.

P: Pero tu has sido siempre un enamorado del fútbol-arte…

R: No, no. Hay muchos tipos de fútbol. Te pueden gustar o no, como hay muchos tipos de cine que te pueden gustar o no. Hay géneros: western, cine bélico, cine de vanguardia… Está el musical. Pero todo es cine. Con el fútbol sucede lo mismo. A mí me gustaría que el Sporting, mi otro equipo, se definiera. Claro que el estilo futbolístico también viene definido por el dinero que tengas para fichar grandes jugadores, y en esto mi Sporting nunca podrá competir contra el Madrid o el Barça.

P: Incluso el Madrid o el Barça lo tienen difícil en el nuevo contexto. Ya no pueden competir con los petrodólares del PSG o el City.

R: Eso es verdad, pero ni el City ni el PSG podrán competir nunca contra la genética ganadora de los clubes con historia. Yo aposté 3-1 en el Madrid-PSG porque he visto ese partido muchas veces, y la historia juega. El United era el equipo de moda cuando yo era un chaval, y le daban como favorito ante el Madrid. Luego resulta que Di Stéfano, Gento y compañía les metieron un 3-1. Por eso, por paralelismo, dije yo que este Madrid le iba a meter un 3-1 al PSG, porque era el equivalente de ese partido en nuestros días. Dije: “Pasará lo mismo”. Y pasó. Sobrecoge jugar contra la leyenda.

P: ¿En cine pasa igual?

R: Claro. Rodar con Fernán Gómez aparejaba cierto miedo. Esa voz, ese gesto eterno… Te intimidaba. Y en fútbol sucede lo mismo. Mira al Bayern de Guardiola, que era también el equipo de moda. Va el Madrid allí y le mete 0-4. ¿Por qué? Porque Guardiola es ajeno a ese temperamento ganador que da la historia, no tiene ese cuajo.

P: ¿Quiénes representan ese temperamento ganador? ¿En quien lo has visto de modo más claro?

R: En Di Stéfano, de quien tuve la suerte de ser amigo. Cuando jugaban era hasta desagradable por ese temperamento. Gritaba. Gesticulaba. Fuera del campo era un hombre encantador y gracioso, como yo mismo podría atestiguar con el tiempo. El carácter ganador de Di Stéfano es el que el Madrid ha sabido transmitir de generación en generación. Por lo demás, técnicamente, Alfredo era extraordinario. Lo puedo decir porque le vi jugar en mi infancia. Era lo más parecido a Messi que se ha visto.

P: Es curioso porque no suele salir la comparación entre esos dos argentinos. Se establece siempre la comparación entre Messi y Maradona, pero mucho menos entre Messi y Di Stéfano.

R: Pues eso que ves a Messi de recorrer media cancha con la bola sin que nadie se la pueda quitar ya lo hacía Alfredo, solo que él comenzaba desde más atrás. Maradona es otro nivel muy inferior. Por un gol de Maradona, Messi mete veinticinco. Es posible que Messi sea el mejor jugador de todos los tiempos. Pero Di Stéfano era el más. El más.

P: ¿Maradona está sobrevalorado?

R: Messi y Di Stéfano fueron más grandes sin duda. No hay color. Es más: por encima de Maradona está Pelé. Y a la altura de Maradona está Cruyff. Otros para la leyenda son Garrincha, y Gento, y Puskas. A este último no puede verlo en su mejor época, solo cuando fichó por el Madrid y yo era socio infantil del club. En Hungría, era la estrella de un equipo de estrellas. Luego llegó al Madrid y lució su disparo imparable de mira telescópica.

Es posible que Messi sea el mejor jugador de todos los tiempos. Pero Di Stéfano era el más.

P: Que no se nos pase un detalle. ¿Has dicho que fuiste socio infantil del Madrid? Eso quizá sorprenda, la gente te tiene por atlético redomado y, en consecuencia, habrá quien piense que eres antimadridista.

R: Sí, en mi infancia fui socio del Madrid. Iba a los dos estadios, el del Madrid y el del Atleti. Luego ya asenté mi favoritismo atlético. Pero ¿cómo voy a ser antimadridista si soy madrileño?

P: No sé si ese argumento te lo comprarán muchos atléticos…

R: Bueno, es que hay aficionados que solo miran a su club, solo ven sus colores, no son capaces de apreciar méritos en otros equipos, y de ahí surgen ese tipo de actitudes. También ocurre con madridistas, como le pasa a mi amigo Luis Herrero, que solo ve al Madrid. ¿Cómo va a aprender de fútbol si solo ve jugar a un equipo? ¿Cómo va a disfrutar del fútbol como tal, con independencia de los colores? Otro al que solo le interesa el Madrid es mi querido Juanma Rodríguez. ¡Él sufre viendo los partidos del Madrid! Otro que, por tanto, no disfruta del fútbol. El que era un ejemplo era José Ángel de la Casa, con quien yo he retransmitido partidos de la selección. Ve el fútbol como hay que verlo, sin ninguna pasión. Me alegro de no ser el clásico hincha. Los que salían eufóricos del Bernabéu por el 3-1 ante los franceses son los mismo que una semana antes andaban maldiciendo todo, diciendo que al Madrid había que cambiarlo de arriba a abajo. A mí lo que me gusta es el fútbol.

P: Pero entonces ¿qué quieres decir cuando dices que ERES del Atleti y el Sporting? ¿En qué modo se distingue el modo en que ves un partido de cualquiera de esos dos equipos del modo en que ves jugar al Levante o al Bilbao si no tienes esa pasión que descalificas?

R: En que quiero que les vaya bien, pero cuando la cosa acaba, si nos han superado, lo tomo con calma. Han jugado mejor que nosotros. ¿Qué le vamos a hacer?

P: En una entrevista contabas que de niño un día te disgustaste, en el Calderón, por un gol de Di Stéfano, de tacón, que privó de la victoria al Atleti. Sin embargo tu padre te dijo: “No estés triste. Al menos puedes contar que has visto jugar a un futbolista histórico”.

R: Así fue. Y con los años tuve la fortuna de compartir con ese jugador muchas comidas y programas de televisión, como aquel Estudio Estadio que hacíamos Manuel Alcántara, él y yo. Después de aquellos programas nos quedábamos de tertulia hasta las tantas, y se unían Jaime Campmany, Eduardo Torres-Dulce, Oti Rodríguez Merchante… Personas con las que se podía hablar porque veían más allá de los colores. Recuerdo una conversación con Vicente Calderón antes de la final de la Recopa del 86 ante el Dinamo de Kiev. Me preguntó: “Jose, ¿cómo ves el partido?” Le respondí: “Mal”. Él replicó: “Yo también. No creo que ganemos”. Y nos ganaron 3-0 porque aquel equipo era imparable. Y se vio desde el principio. Cabrera, que era el más rápido del Atleti, corrió a por un balón, y cuando vi la velocidad con la que le superaba Demianenko, dije “aquí no hay nada que hacer”. En el avión, a la vuelta, hablé con Luis, con quien yo tenía muy buena relación. “¿Has visto?”, me dijo. “Hemos tenido suerte. Nos han podido caer cinco o seis”. Lo veíamos. El forofismo no nos cegaba. Pero en fin. El Atleti ha tenido muy mala suerte en muchas de las finales que ha jugado.

P: ¿Es verdad que, en Lisboa, cuando todo parecía de cara para el Atleti, tú les decías a los que estaban contigo: “No os hagáis ilusiones. Este partido ya lo he visto. Va a ganar el Madrid”?

R: Sí. Me jugué con la mujer de Cerezo y la exmujer de Polanco una comida en Zalacaín. Y la gané. Es que en esa final, como excepción a la regla, el Atleti no tuvo mala suerte. Tuvo buena suerte de ir ganando durante tantos minutos. El gol es mitad de Godín, mitad de Casillas, y dime tú otra ocasión más de los del Cholo.

P: No hubo más.

R: No hubo más.

P: ¿Tu estima hacia Simeone no se ha visto condicionada por su gestión de las finales de Lisboa y Milán?

R: No.

P: Mucha gente dice que, concretamente en Milán, si llega a meter a Correa en vez de a Thomas se carga al Madrid en la prórroga…

R: Correa es un jugador que, de diez ocasiones que tenga, las falla todas. Las habría creado pero las habría fallado, eso es lo que no dice nadie. Tiene verdadera mala suerte ante el gol. Simeone es magnífico, pero no tenía la experiencia de una Final de Champions antes de aquellas dos. Por lo demás, el gol de Ramos en Milán es en fuera de juego. El VAR habría cambiado el campeón de Europa aquel año.

P: También el VAR habría detectado el penalti que Savic le hace a Ramos inmediatamente antes, pero lo dejaremos ahí. ¿No ha cometido entonces errores Simeone? ¿Nunca yerra?

R: Sí, pero no en las finales sino en las semifinales ante el Madrid del año pasado, concretamente en el partido de vuelta. En el minuto 14 ganábamos 2-0 al Madrid. Ganábamos, si quieres, de una manera exagerada y hasta injusta, pero ganábamos. Un córner y un penalti. Pero ganábamos 2-0, y estábamos a un gol de empatar la eliminatoria. En ese momento, al Cholo le sale la parte argentina freudiana. “Tranquilos”, dice. Y de tranquilos nada, porque si paras el partido el Madrid tiene todas las de ganar porque tiene más clase. Tocaba hacer un Django desencadenado, nada de parar. Tira para adelante y que sea lo que Dios quiera. Y así nos fue. Antes del descanso el Madrid ya había metido el gol que le daba tranquilidad en la eliminatoria.

P: Es la única cosa que le reprochas a Simeone.

R: La única. Por lo demás, hay que recordar que coge un Atleti que había estado cerca del descenso y le hace campeón de Liga ante un Madrid y un Barcelona imperiales. Y gana una Copa y la Europa League. Ha dejado atrás lo del Pupas y ha conformado un equipo duro. Y él se ha endurecido con estas derrotas. El Atleti puede volver a intentar la Champions el año que viene. La Champions son trece partidos, es una competición muy corta, ideal para un equipo tan bueno en eliminatorias.

Hitchcock es madridismo.

P: Jesús Puente, en tu película Asignatura aprobada, le dice a Victoria Vera: “Lo único que no nos ha fallado nunca en España es el Real Madrid. Aquí te falla tu mujer, te fallan tus amigos, te fallas a ti mismo. Pero el Madrid nunca falla. ¿Qué hay que meterle cinco goles a no sé quién? Ahí está el Madrid para hacerlo”. El guion de la película está firmado por ti junto a Horacio Valcárcel. ¿Quién fue el autor de este glorioso momento?

R: Eso lo escribí yo. A Horacio no le gusta el fútbol. Y lo pusimos en boca de Jesús Puente, que por cierto era un gran madridista.

P: Pero su personaje en la película era del Atleti, De hecho, este pequeño monólogo que cito lo termina con un triste “Y encima yo soy del Atleti…” ¿Es la estética del perdedor?

R: A ver, el perdedor me interesa como elemento cinematográfico, pero yo no quiero perder. Es como esa disyuntiva entre cineasta de culto y cineasta de éxito. Yo quiero hacer un cine minoritario que guste a la mayoría. No me gusta perder. En fútbol eso sí, antepongo el disfrute del juego al forofismo. No, insisto, como esos hinchas que no atienden a razones, que solo ven el escudo. Todos esos que el otro día se metían con Neymar en el Bernabéu le adorarán si ficha por el Madrid, este es el mejor ejemplo. Por cierto que a Neymar le dieron muchísima cera en el partido contra el Madrid, ahí os perdonaron tarjetas.

P: Y al propio Neymar por fingir, pero no vamos a discutir. ¿Qué opinas de Cristiano?

R: Es un superhéroe que vive en la era de los superhéroes. La alimentación. El gimnasio. Las cremas. Es único también en ese aspecto, no ha habido ningún precedente. Es de los mejores goleadores que ha habido. Habría que ponerlo a la altura de Pelé o de su compatriota Eusebio.

P: ¿Qué director clásico era más aficionado al fútbol?

R: Hitchcock. Le encantaba. Era de los equipos londinenses, sobre todo del Arsenal. Estuvo en la final de la Copa de Europa en Viena que el Madrid perdió 3-1 contra el Inter. El último partido de Di Stéfano. A Hitchcock le preguntaron al final si le había gustado el partido. “No mucho”, respondió, “apenas hubo suspense”. Fue un encuentro en el que Miguel Muñoz no estuvo muy afortunado. Amancio, que estaba en un estado de forma deslumbrante, fue obligado por Muñoz a marcar a Corso. De este modo, renunció a Amancio. Si tú tienes una gran arma ofensiva, no la desperdicies. Era un equipazo aquel Inter, de todos modos. Suárez. Corso. Peiró. Una constelación.

P: ¿Hay suficientes películas sobre fútbol? O mejor, ¿suficientes películas buenas sobre fútbol?

R: Hay pocas. El boxeo, por ejemplo, es claramente más cinematográfico. Como excepción está aquella película argentina, “Pelota de trapo”. Estaba muy bien.

P: ¿No te gusta Evasión o victoria?

R: No como película de fútbol. Es muy entretenida, pero nadie se cree a Stallone de portero. Otra película buena es The Damned United, pero no es estrictamente una película de fútbol tampoco, aunque trate sobre Brian Clough. Es más bien sobre relaciones humanas, no trata sobre el juego. Y es que el juego no se presta. El fútbol está hecho para hacer un buen documental. Eso sí.

P: Tú intentaste, de hecho, hacer uno sobre el Mundial de Sudáfrica. ¿Por qué no salió?

R: Antes del Mundial me fui a hablar con la Federación. Les dije: “España va a ganar la Copa del Mundo y lo sabéis. También sabéis que algo semejante tardará mucho en repetirse, si es que se repite. ¿Por qué no me dejáis meter las cámaras en los entrenamientos, charlas técnicas, etcétera, con la promesa de total discreción sobre aquello a lo que no se quiera dar publicidad? Fue una pena que no se hiciera porque el Mundial jugado por España no pudo ser más cinematográfico, hasta el punto en que comenzamos con derrota ante Suiza para darle dramatismo a toda la historia. No se puede hacer un guion mejor. De Bosque gestionó muy bien esa primera derrota, con el sosiego que le caracteriza, con esa serenidad. Habría sido estupendo ver todo eso en un documental.

P: ¿Y por qué no se hizo, insisto?

R: Lo de siempre. En la Federación pensaron que íbamos a distraer demasiado metiendo doce cámaras ahí. Una verdadera pena porque ese equipo no se va a repetir, con Casillas, Puyol, Iniesta, Xabi Alonso, Xavi… Algunos de los mejores jugadores que ha dado y dará el fútbol español. Y lo que sufrimos para ganar a esos que los cursis llaman emergentes: Chile, Paraguay. Habría sido un documental tremendo.

P: ¿Ves programas como El Chiringuito?

R: A veces. No es realmente un programa sobre fútbol. Es más un reality. Cada tertuliano hace su papel, y cuando gana su equipo se cachondea del otro, y si pierde hace un discurso emotivo a cámara. A mí lo que me gustaba era ver y leer a señores como Escartín, que sabían muchísimo de este deporte. A Escartín le tiraba el blanco, pero a ello anteponía un gran rigor para analizar el juego. Sus libros están escritos desde la objetividad.

P: ¿La gente ya no quiere objetividad? ¿El público solo quiere que le digan lo que quiere oír, y por eso sigue a los llamados periodistas “de bufanda”, como nuestro común amigo Juanma Rodríguez, que se define así con orgullo?

R: En España no hay una tendencia natural a la objetividad. Nadie del Barcelona te va a reconocer que el Madrid ha sido el mejor club del siglo XX. Nadie del Madrid te hablará maravillas del Barça de Messi. Juanma (y mira que le quiero) tiene una parte del hemisferio cerebral que no registra. Y así se goza menos del fútbol. Porque no quieres fútbol. Quieres que tu equipo gane. Los que sois así gozáis menos del fútbol.

P: Qué pronto me has calado. ¿Tienes simpatía por otros equipos, aparte de Atleti y Sporting?

R: El Athletic de Bilbao me cae muy bien. Tiene un mérito enorme jugar solo con jugadores vascos y mantenerse en la categoría tantísimos años, no hay un club igual en el balompié mundial. El Madrid, jugando solo con castellanos, no habría conseguido todo lo que ha logrado. El Athletic tiene ahora un negro, ¡pero es un negro vasco! De Sestao. Es muy meritorio.

P: ¿La Liga está sentenciada para el Barça?

R: Totalmente. Fíjate que el Barcelona (y mira que yo no soy nada afín a ese equipo) ha perdido un solo partido esta temporada, y fue en Copa. El peor Barça del año, que fue el que rozó la humillación ante el Madrid en la Supercopa, pegó cuatro palos. Tienen a Messi. Tienen muchísimo peligro.

P: ¿El Atleti no tiene nada que hacer?

R: Nada en absoluto. Ni el Madrid, claro, aunque mi amigo Luis Herrero siga manteniendo que los de Zidane tienen opciones.

P: Has pronosticado que el Madrid eliminará al PSG pero no ganará la Champions. ¿Te gustaría que la ganase?

R: No me importaría nada que la ganara. Le tengo cariño al Madrid. Pero tengo la sensación de que este año habrá una sorpresa brutal en la Champions. Me parece que la va a ganar el Tottenham.

P: ¿Sí?

R: Sí. Me han impresionado muchísimo este año. ¿Has visto cómo juega Kane? No es solo los goles, es cómo juega de espaldas, son los huecos que crea. Espectacular. Pero no es sólo él, es un estupendo equipo. El Madrid no ha sido capaz de ganarle en dos partidos. Pochettino es un enorme entrenador. Sería bueno para el Madrid.

P: ¿Mejor que Zidane?

R: Zidane es muy bueno para el Madrid. Es como Del Bosque, siempre tranquilo, no se cabrea con todos esos que le buscan las cosquillas en la rueda de prensa. Pochettino tiene más mérito porque no tiene esos extraordinarios jugadores. También es bueno Klopp, aunque ése es más como un boxeador que va al intercambio de golpes, o me tiras o te tiro.

P: ¿Y Mourinho?

R: Es excelente. Cuando lo demostró en mayor medida fue cuando ganó la Copa de Europa con el Oporto. Después la ha ganado con el Inter, pero tiene menos mérito.

P: ¿Qué director de cine sería madridista en función de sus valores y postulados futbolísticos?

R: Hitchcock. Al Madrid le va el suspense, es evidente. El Madrid es lo inesperado.

P: ¿Y Ford?

R: No veo el madridismo de Ford. Sus películas son más pausadas, más contemplativas. No veo el madridismo ahí. El Madrid siempre ha sido de arreones, de finales impactantes. El Madrid nunca tira la cuchara.

P: Para terminar, una pregunta muy original: ¿Messi o Cristiano?

R: Cristiano, cuando se retire, será el mayor goleador de la historia. Pero Messi, aparte de un mayúsculo goleador, es un armador de juego. Es casi imposible encontrar ambas cosas en otro jugador. Messi además me fascina como personalidad. Está concentrado en el fútbol, casi absorto, como un matemático, como un ajedrecista sobre el tablero. Rara vez se enfada mucho cuando le hacen falta. Es una especie de autista del juego. Ya te digo, el más grande junto a Di Stéfano. Otra cosa que le asemeja a Alfredo es que no se lesiona nunca. Qué bueno era Alfredo. Qué lástima que se fuera al Espanyol. Eso no tenía que haber pasado nunca. Jugó contra el Madrid en el primer partido de la Liga siguiente. Espanyol-Real Madrid. ¡Televisado además! “Estos no se acostumbran a verme de azul”, decía sobre sus excompañeros. Lógico.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Athos Dumas, Gonzalo Gómez

Fotos: Fernando Díaz Madrigal 

Tras varias semanas de gentil acoso conseguimos encontrar un hueco en la apretadísima agenda de Javier Marías, quien desde principios de septiembre se encuentra inmerso en las habituales labores de promoción después del lanzamiento de su última y sensacional novela, Berta Isla.

 Además de ser miembro de número de la Real Academia Española (ocupa el sillón “R”), existe un cierto consenso en considerarlo uno de los novelistas más grandes de su generación a nivel internacional. Es recurrente candidato, en todas las encuestas de los expertos, para el Premio Nobel de Literatura. Su magnífica producción literaria, de la que se llevan vendidos más de 12 millones de ejemplares en todo el mundo (ha publicado en 40 idiomas y en más de 50 países), incluye también míticos artículos sobre fútbol. Véase su recopilación futbolística, titulada Salvajes y Sentimentales. Como es bien sabido, y él siempre ha hecho gala de ello con orgullo, es seguidor del Real Madrid. 

Abusando de mi ya antigua relación – mayormente epistolar – de casi 20 años con él y de nuestra amistad (y mi gran admiración hacia él), Marías ha accedido a contestar a las preguntas que tanto Jesús Bengoechea como yo le hemos formulado. Las preguntas fueron enviadas por correo ordinario y respondidas por la misma vía -es sabido que Marías abomina del uso del ordenador y utiliza una vieja máquina de escribir-. El original con sus respuestas, con señales de típex y correcciones a mano, nos parece por supuesto un incunable. Adjuntamos a modo ilustrativo el PDF del mismo al término de la entrevista. 

Que ustedes lo disfruten tanto como lo hemos disfrutado Jesús y yo.

P: En la víspera de la Séptima Copa de Europa del Madrid, el 20 de mayo de 1998, escribió usted un artículo en El País que nuestro consejo de redacción en La Galerna venera y cita con frecuencia. “Hoy no solo hoy” era su título. Comenzaba con el recuerdo de infancia de ver la Final de la Quinta Copa de Europa, con sus hermanos, en la televisión de los vecinos. ¿Hasta qué punto el amor por un equipo de fútbol nos devuelve a la infancia o nos permite rescatarla efímeramente? ¿Es así en su caso? ¿Ha sido para usted el fútbol (y el Madrid en concreto) su magdalena de Proust, por usar términos literarios?

R: Hasta hace pocos años, descubría con estupor que cada partido importante del Madrid lo vivía con la misma aprensión y el mismo entusiasmo que cuando tenía nueve o diez años. Como si ante el fútbol no cambiásemos, y conserváramos intactas las emociones serias y vehementes de la infancia. Mientras uno contempla una Final de Copa de Europa, por ejemplo, todo lo demás se suspende, y daríamos cualquier cosa por un gol salvador en el último minuto. Sin embargo, el paso de Mourinho por el Real Madrid fue algo tan amargo que me alejó del equipo y por lo tanto también de ese sentimiento infantil apasionado. No podría desear con pasión el triunfo de alguien que se iba a apropiar de él, de alguien que representa lo opuesto a lo que para mí siempre fue el Madrid: grandeza con contención, ausencia de queja y victimismo, fair-play y respeto a los rivales. Aún no me he recuperado de los tres años de ese baldón al frente del equipo y ya no vivo los partidos con la misma intensidad, pese a que Zidane me parezca la quintaesencia del Madrid y le tenga toda la simpatía y el respeto del mundo. Veremos cuando Zidane lleve tantas temporadas al mando como para hacernos olvidar del todo al ególatra y mal perdedor y mal ganador Mourinho.

el paso de Mourinho por el Real Madrid fue algo tan amargo que me alejó del equipo.

P: Otro artículo suyo por el que tenemos predilección es el titulado “Caído del Cielo”, publicado también en El País el día siguiente al célebre gol de Zidane en Glasgow. Nos parece una pieza literaria de primera clase. ¿Qué tal se escribe sobre fútbol en España?

R: Ese artículo me lo pidió El País para dejar una pieza “duradera” que honrara aquel gol maravilloso. Me alegra que así haya sido, al menos para unos cuantos. Al día siguiente me llamó Valdano (al que apenas conozco) a felicitarme, y me dijo: “Hay que saber mucho de fútbol para escribir una pieza así”. Es uno de los elogios que más me han enorgullecido a lo largo de mi larguísima carrera literaria.

En España se escribe bastante bien de fútbol. Valdano lo ha hecho, y desde luego Santiago Segurola. Últimamente me gustan algunos artículos de Jabois, Tallón y Sámano, así como la serie “histórica” de Relaño.

Prensa deportiva no leo, así que no sé. Entre los escritores que, como yo, hemos hecho nuestros pinitos, la mayoría no me gustan al hablar de fútbol. Los encuentro sosos. Vázquez Motalbán, el pionero junto con Gonzalo Suárez, lo hacía bien desde su barcelonismo. Otros, a mi modo de ver, no tanto. Enric González también es muy bueno, parece educado en la escuela italiana del gran Gianni Brera y ahora Gianni Mura, si no me equivoco de nombres.

P: Cuando entrevistamos a Alfredo Pérez Rubalcaba, nos confesó que había declinado una oferta para escribir sobre fútbol en El País precisamente porque ya lo hacía usted ocasionalmente, y ello le hacía sentirse muy acomplejado. Quizá un título nobiliario en el Reino de Redonda sea excesivo, pero ¿se le ocurre algún modo de compensar a D. Alfredo por este sinsabor?

R: Políticos en el Reino de Redonda, mejor no, aunque respeto mucho a Rubalcaba. Hace años que El País apenas me pide que escriba de fútbol (yo solía hacerlo cuando me lo solicitaban tan sólo), así que Rubalcaba podría no haber tenido remilgos. Desconocía la anécdota. Deberían ustedes animarlo a escribir de fútbol. Y además, no creo que mis tonterías sean para acomplejar a nadie.

P: ¿Qué confianza tiene en que Zidane dure, y por qué se ha hecho acreedor a la gran responsabilidad de reverdecer su madridismo?

R: Ya he dicho. Zidane es inteligente, amable, modesto (a la manera de Molowny y Del Bosque, dignísimos representantes del madridismo), y encima ha demostrado que sabe cosechar éxitos. Espero que a nadie se le ocurra echarlo, logre lo que logre esta temporada. Ganar dos Copas de Europa seguidas debería asegurarle el puesto a cualquiera, al menos durante cinco años más. Con Mourinho uno se avergonzaba de ser del Madrid. Con Zidane uno se enorgullece.

P: ¿En qué medida el dubitativo comienzo de esta temporada ha minado su fe en el entrenador francés?

R: Ya le he dicho. En nada. El fútbol no es matemáticas, por fortuna, y a veces se juega mejor y a veces peor. Y a veces entra el balón y a veces no. Yo tengo larga memoria y procuro tenerla. No soy de los que ponen todo en cuestión por uno o diez partidos flojos.

espero que a nadie se le ocurra echar a zidane, logre lo que logre esta temporada.

P: ¿A qué atribuye este dubitativo comienzo al que aludimos, y qué grado de confianza tiene en que el equipo terminará firmando una buena campaña?

R: No sé. Quizá al esfuerzo de ganar las dos Supercopas en pleno verano, eso es normal que traiga cierta relajación. Pero, aunque el Madrid este año quedara octavo en la Liga, fuera eliminado en la Copa y también en la Copa de Europa, no pasaría nada, teniendo en cuenta los éxitos de las últimas dos temporadas. Es como cuando Holanda le metió cinco goles a España en el último Mundial. Yo hice la siguiente reflexión: ¿acaso los holandeses no estarían felicísimos si hubieran ganado 1-0 la Final del Mundial del 2010 y luego hubieran perdido un partido de grupo por 5-1 o 5-0 en el siguiente? Pues eso. No hay que rasgarse las vestiduras por lo secundario, por estrepitoso que sea, si en lo fundamental se ha triunfado.

P: Sobre Mourinho escribió usted: “Es un malasangre, un quejica, un individuo dictatorial, ensuciador y enredador, nada inteligente, mal ganador y mal perdedor”. Con la perspectiva del tiempo, ¿le reconoce algún mérito o cualidad?

R: Veo que acabo de decir más o menos lo mismo que entonces. No, no le veo mérito ni cualidad. Aparte de su carácter, lo encuentro un entrenador pésimo. Eso, como sabemos, no es óbice para conseguir algunos títulos. Los ha conseguido Van Gaal, que también es pésimo; o Grecia, con un juego soporífero y rudimentario, conquistó la Eurocopa de Portugal. En el fútbol influye el azar, y esa es una de sus gracias. Que los mejores equipos pueden salir derrotados, y los peores vencer. Pero ya ve, cuando Mourinho tuvo a sus órdenes un equipo de verdad bueno, el Madrid, fracasó rotundamente.

P: En otro artículo confesó: “Recuerdo haber preferido que una Final de Copa se la llevara el Atleti (como así fue) antes que ver a Mourinho chulearse de haber logrado el trofeo”. La frase parece describir un sentimiento de deseo de victoria del Atleti antes o durante el partido, pero no deja claro si, una vez concluido el mismo, usted en efecto se alegró de la victoria de los de Simeone… No es lo mismo. ¿Lo podría aclarar?

R: No me alegré, pero no me importó que ganara el Atlético. Y me alegré que Mourinho no pudiera sacar pecho. Mire, el Chelsea era mi equipo inglés favorito de siempre. Hasta que llegaron Abramovich y Mourinho, y hube de cambiarme al West Ham (que no gana nada). Tengo mala suerte: mi equipo italiano era la Juve. Hasta que hubo el escándalo Moggi. Ahora soy de la Roma. En Francia, mi favorito era el PSG. Pero ahora ya no puede serlo. Así que, en fin, sigo siendo del Madrid, pero quién sabe si Mourinho se hubiera eternizado en nuestro banquillo. Hay gente que mancha demasiado: no sé cómo mis amigos colchoneros aguantaron su apoyo durante los muchos años de Gil y Gil al frente…

P: En medio del conflicto Casillas-Mourinho, usted escribió: “No sorprende que lo odien (a Casillas) los tertulianos maleantes de la extrema derecha, los mismos que idolatran a Mourinho”. ¿Cuánta exactitud había en esta (disculpe si no lo interpretamos bien) equivalencia entre el mourinhismo y la extrema derecha?

R: Deduzco, por la insistencia en el asunto, que debe de ser usted mourinhista. Cuando escribí eso, me limité a constatar un hecho. Por lo demás, tengo entendido que Mourinho no es precisamente de izquierdas, aunque en política se pronuncie poco (algo es algo).

P: En 2012 escribió otro artículo lleno de desencanto titulado “De cómo M y F me han quitado del fútbol”. M era Mourinho y F Florentino. Con la perspectiva del tiempo, y con los logros deportivos y de gestión cosechados de entonces para acá, ¿ha modificado en algo su opinión sobre Florentino Pérez?

R: Sí, sobre Florentino Pérez la he modificado. Suyo fue el acierto de poner a Zidane al frente, y era un riesgo tan grande como cuando el Barca puso al frente a Guardiola. Ninguno de los dos había dirigido más que filiales hasta entonces. Esa decisión ha redimido a Pérez en buena medida. Es un hombre más o menos de mi edad, que se apasionó con Di Stéfano, Puskas, Kopa, Gento. Habiéndose criado con ellos, y conociendo bien el espíritu del Madrid legendario nunca entendí que no viera en Mourinho, como yo, lo opuesto a ese espíritu, lo absolutamente opuesto.

De florentino fue el acierto de poner a zidane, y era un riesgo tan grande como cuando el barça puso al frente a guardiola.

P: En ese mismo artículo llamaba a ambos (M y F) “traidores a Di Stéfano, a Puskas, a Gento, a Velázquez, a Raúl, a Zidane, a Casillas y al espíritu tradicional”. ¿En qué consiste para usted ese “espíritu tradicional” y en qué medida se ha perdido?

R: Ya he contestado a eso, creo. Hoy en día es muy difícil que los equipos conserven el viejo “espíritu” que los caracterizaba. Demasiados clubs son sólo un negocio, hay demasiados presidentes extranjeros que no comprenden nada, los jugadores suelen durar poco en los equipos, los aficionados son acríticos, sólo hinchas. Es difícil. El Madrid, dentro de todo, aún conserva bastante de ese espíritu tradicional, en jugadores como Ramos, el propio Cristiano (creo que lo ha acabado entendiendo), Marcelo, Modric… Isco y Asensio parecen ir por buen camino en ese sentido. Mire, al madridista veterano no le basta con ganar. Hay que ganar en buena lid, como cantaba el antiguo himno. Nunca con trampas, nunca con protestas, nunca con juego sucio. Y hay que perder con grandeza, reconociendo al rival cuando ha sido mejor. Los hinchas olvidan que las derrotas, en el fondo, son más interesantes que las victorias. Más complejas, más exigentes, más “morales” si me apura. El triunfo es simple, en cambio. Lo cual no significa que normalmente no desee para mi equipo esa feliz simpleza.

P: Algunos jugadores de la actual plantilla han logrado 3 de las últimas 4 Champions, lo que marca, aunque a alguna distancia de la primera, la segunda gran hegemonía europea de la historia del Madrid. ¿Qué jugadores de la actual plantilla pueden codearse en términos de grandeza con los que acabamos de mencionar?

R: Eso es difícil calibrarlo. Diferentes épocas. Cuando se dice que Messi es el mejor jugador de la historia, es una bobada. Es buenísimo, sí, pero no hay posibilidad de comparación. Tendríamos que haber visto en el mismo terreno de juego, el mismo día, a Messi y a Cruyff, a Messi y a Di Stéfano, a Maradona y a Pelé y a Zidane y a Laudrup y a Best. Es como decir que Flaubert es superior a Nabokov, o a la inversa. Pertenecen a periodos distintos, a mundos distintos. Sí se puede comparar a Shakespeare y a Cervantes, que eran contemporáneos. Pero no a Sterne con Conrad, ni a Dickens con Bernhard. De la actual plantilla, en todo caso, Modric me parece excelente, y Cristiano también, y Benzema y Marcelo. Cuando se vayan o se retiren, los echaremos de menos, como hoy echamos de menos a Raúl y a Guti, tan maltratados en su momento.

la derrota es más compleja y "moral" que la victoria. la victoria es simple, lo que no implica que no desee para mi equipo esa simpleza.

P: Parece existir una cierta desproporción (corríjanos si nos equivocamos) entre el interés que siente por el fútbol y la presencia más bien residual de dicho deporte (y del Real Madrid en concreto) en su obra literaria. ¿Diría que es así y, caso de serlo, cómo lo explica?

R: En una novela meter el fútbol, o al Madrid, sería forzado, con calzador. Para eso están los artículos. Por otra parte, el fútbol, al ser deporte de equipo, y no individual, se presta poco a la novela. Mucho menos que el boxeo, por ejemplo, como usted sabe. Por lo menos se presta poco a las mías, que no son lo que se llama “corales”.

P: Nuestro colaborador Antonio Escohotado (quien por cierto comparte con usted su escasa estima por Mourinho) comentaba hace poco lo siguiente en La Galerna, en relación al eterno debate entre forofismo y espíritu crítico: “Así como toda moneda tiene dos perfiles, en fútbol la cara suele ser amor a los colores y la cruz el sentido crítico. En el caso del Madrid lo acostumbrado se invierte, pero no por cainismo sino porque hay suficiente epopeya conquistada para convertir a sus espectadores en observadores con disposición a la imparcialidad”. ¿Coincide con esta visión? ¿Es deseable/exigible la imparcialidad en quien ama un equipo de fútbol? Esa imparcialidad “adulta”, ¿no nos aleja un tanto de la conexión con la infancia de la que hablábamos al principio?

R: Estoy bastante de acuerdo. Cierta imparcialidad denota que se entiende de fútbol. A veces me irrito cuando veo por televisión un partido en tal o cual lugar y observo cómo los hinchas protestan vociferantes por decisiones justas, evidentemente justas. Y mi primer pensamiento es: “En esta ciudad no entienden de fútbol, sólo quieren ver ganar a su equipillo”. En Madrid, en Chamartín al menos, eso sucede a veces y me irrito aún más. Pero es un público futbolísticamente educado, no en balde vio a Di Stéfano y a Velázquez y a Netzer, y a menudo sabe distinguir el gran juego de un rival, o lo justo de una decisión perjudicial. Sabe lo que es penalty y lo que no, a diferencia de los hinchas de tantos campos; lo que es falta y lo que no, cosas así de sencillas. Ha habido equipos que, tras darle un baño al Madrid, han salido ovacionados de Chamartín. Eso es entender de fútbol.

Entrevista: Athos Dumas

Ilustración: Guillermo Martín Bermejo

Se habla del sobrevenido síndrome de Estocolmo del entrevistador con el entrevistado y no se tiene en cuenta que el síndrome viene a veces de fábrica, sobre todo cuando este último es amigo. Pocos periodistas en España se han destacado más en el ámbito de la defensa al Madrid entre sus enemigos, tanto ahora desde RMTV como en su época de redactor en prensa escrita. Jesús Alcaide no se calla nunca nada. Hoy tampoco. 

P: Hay un madridismo que se queja de que en algunos medios, en particular en RMTV, supuestamente se magnifiquen los errores arbitrales contra el Madrid para, desde el oficialismo, enmascarar una crisis de juego y de resultados del equipo…

R: Los problemas deportivos pueden ser coyunturales, y creo que son menos graves de lo que la gente dice, como espero se vaya demostrando poco a poco. Es muy del madridismo tradicional el decir que el club no debe quejarse de los arbitrajes porque eso, se dice, “es de equipo pequeño”. Pero resulta que basta con ir a youtube para comprobar cómo D. Santiago Bernabéu se quejaba de los arbitrajes. Hay una entrevista legendaria con Maricarmen Izquierdo. “Pero ¿has visto cómo nos está jodiendo el árbitro?”, le dice, creo que textualmente. Me parece muy respetable que un sector del madridismo reclame esa pureza, pero ni la historia del Madrid ni yo vamos en esa dirección.

P: ¿Y de dónde crees que viene, históricamente, esa pureza, ese “no nos podemos quejar”?

R: Supongo que la propia grandeza del Madrid, sacada a colación continuamente por medios no afines al Madrid de un modo torticero, ha hecho que gran parte de la masa social del Madrid le pida a su equipo cosas que no se le piden al resto. El madridismo poco menos que tiene que flagelarse continuamente. En el Bernabéu ha habido pitos ganando 5-0. Lo mismo con el aspecto arbitral. Se ha creado una mística, una heráldica de que el Madrid está por encima de las cosas que preocupan a los mortales, y oiga, no es así. El arbitraje afecta al Madrid como a todos, y se ha visto de manera palmaria desde los robos de Tenerife y en particular desde que el Madrid, a diferencia del Barça, no apoyara a Villar en 2004. Y ahí están las estadísticas del factor arbitral sacadas a la luz no precisamente por la prensa tradicional, sino por tuiteros como @maketolari o @juanpfrutos, que son quienes nos han ayudado a ver más allá del error puntual para contemplar tendencias. Las tendencias están allí y considero que es importante ponerlo de manifiesto.

el mismo santiago bernabéu se quejaba públicamente de los arbitrajes.

P: ¿Se queja suficientemente el club? Igual que muchos madridistas se autoniegan el derecho a quejarse, hay muchos madridistas que piensan que el club, en particular, se deja robar como si nada.

R: Institucionalmente se procura no poner el énfasis ahí de modo público, cosa que me parece comprensible. El club prefiere actuar en el ámbito privado tratando de que la situación mejore, aunque estando Villar y Sánchez Arminio es muy difícil. En todo caso, la televisión del club denuncia. Y yo en concreto, desde ella, hago mi aportación.

P: ¿Y qué le dirías a esa afición que insiste en que la queja debería estarnos vedada a todos los madridistas?

R: Son, con todo el respeto, como un millonario cuya mansión es desalojada por los cacos y piensa: “Bueno, soy rico, pobre ladrón. Que disfrute lo mangado. Y probablemente me lo merezco por tener tanto dinero”. Pon éxito deportivo, o palmarés, en lugar de dinero, y ya lo tienes. Hay un punto, e insisto en que lo digo con todo el respeto, de cierto masoquismo. Pasa lo mismo con los madridistas que cada año, en redes sociales, dicen que todo se ha hecho mal y que vamos encaminados al desastre. A pesar de esas negrísimas profecías, hemos ganado tres de las últimas cuatro Champions, pero claro, a base de insistir va a suceder que en algún momento estos profetas van a acertar. Algún año te quedarás sin ganar nada porque esto es deporte. Y entonces viene el “ya lo decía yo”. Estoy seguro de que no quieren que pierda el Madrid para tener razón, eso no, pero sí que si pierde el Madrid se sienten un poco confortados porque oye, por lo menos se ha visto que yo tenía razón.

P: De todos modos, sigue habiendo gente que se queja de que esta queja (valga la redundancia) sirve desde RMTV para enmascarar la crisis del equipo.

R: Nosotros en la tele, y yo en particular, cuando nos parece que el equipo juega mal lo decimos sin paliativos. Lo que no hacemos es caer en el catastrofismo y empezar a decir que no hay nada que hacer, que se ha acabado el ciclo del entrenador, o a exhortar para que se eche a este o al otro jugador. Ahí nadie me va a encontrar nunca.

P: ¿Cómo se explica sociológicamente que la mayoría de los medios, según acabas de decir, tengan una actitud tan poco afín al Madrid?

R: Los medios, con esa actitud hostil al Madrid, porque puede definirse como hostil, creen que hacen de Robin Hood, quitando atención y cariño al rico (el Madrid) para dárselo al pobre.

P: ¿No prestan atención al Madrid? Mucha gente te desmentiría eso con datos. 

R: Sí, le dan atención pero es atención negativa. Consideran, y es loable, que hay que denunciar y acorralar al poderoso en beneficio del desfavorecido, pero claro, se han equivocado, porque hace mucho que en las instituciones el Madrid no es precisamente el más poderoso. Es el más poderoso en el campo, pero no en las instituciones. Si se analiza (pero no se hace porque no se investiga, ese es el problema), se comprueba con facilidad que el poderoso, el que se arrima con éxito a las estructuras del poder, es otro club, el Barcelona. Todo esto tiene su origen en José María García, a quien reconozco como un crack del periodismo deportivo, pero que fue quien inauguró esa caza contra el Madrid, comenzando históricamente con Bernabéu. Desde entonces, meterse con el Madrid te hace parecer independiente. Cualquiera que a día de hoy se ponga a investigar a Villar y el caso Soulé (es decir, prácticamente nadie) será inmediatamente tachado de no independiente, de lacayo de Florentino y de no sé cuántas cosas más. Si alguien se atreve a investigar el caso Soulé, será inmediatamente acusado de estar para ello a sueldo de Florentino.

P: Esa es otra cosa llamativa. Florentino no tiene partidarios sino lacayos, esbirros. Parece imposible que alguien pueda opinar honestamente que Florentino lo hace mayoritariamente bien. Solo se hace si estás comprado.

R: Exacto. La inercia del periodismo deportivo es asumir que la independencia consiste en sacudir al Madrid y a Florentino. Si haces lo contrario, eres por definición un paniaguado. Hay una teoría según la cual Florentino controla  a los medios. Si así fuera, no lo estaría haciendo nada bien. A mí me gustaría que se investigara quién controla de verdad los medios deportivos en este país.

(Veo un periódico deportivo del día, en la mesa de al lado, junto a los restos del desayuno de un parroquiano, y lo utilizo sin reparo. Es un medio deportivo capitalino y en la portada hay una entrevista, a primera vista bastante jabonosa, con Luis Suárez).

P: ¿Qué te parece esto?

R: ¿Tú imaginas al Sport o al Mundo Deportivo entrevistando a Cristiano y poniéndolo en portada, con todas las opciones de lucimiento posibles? Yo no. Y no creas que en la entrevista le preguntan por sus muchas expulsiones en la Premier y sus cero (¡cero!) expulsiones desde que juega en el Barça. Ese factor se omite en el cuestionario. Es una entrevista amable.

Hay una teoría según la cual Florentino controla  a los medios. Si así fuera, no lo estaría haciendo nada bien.

P: Has mencionado el caso Soulé. La prensa deportiva tuvo 30 años para investigar a Villar y no movió un dedo al respecto. Eso es sorprendente, pero ¿no es más sorprendente aún que ni siquiera ahora, cuando la Justicia se ha adelantado al periodismo y se han destapado cosas, haya una labor de investigación y denuncia?

R: Eso es así porque el Madrid no está implicado en las escuchas. Si lo estuviera, hoy tendríamos portada tras portada dedicada al tema. De hecho, estoy seguro de que algunos periodistas creen que la operación Soulé es un montaje del Madrid. (Risas). Que la Justicia, que como dices le ha llevado la delantera al periodismo, ha actuado así obedeciendo el deseo del Madrid de montar un escándalo falso.

P: ¿Y la presunta voz de Gaspart en las grabaciones de quién es en realidad? ¿De Florentino haciendo de ventrílocuo?

R: Se ve que sí. Así que piensan “yo no voy a investigar eso porque pasaré por no ser independiente”.

Si el Madrid estuviera implicado en las escuchas de soulé, veríamos portada tras portada sobre el tema.

P: Hablas de actitudes individuales de periodistas. ¿Podría haber también una cuestión corporativa? Los medios son empresas. ¿Puede ser que no se haya entrado a investigar Soulé, ni antes de destaparse ni ahora, porque por estrategia empresarial no interesa?

R: Pues también puede ser. Ha habido connivencia. Es indudable.

P: ¿Se puede afirmar que en virtud de intereses empresariales determinados los grandes medios son poco afines al Madrid?

R: Lo que está claro es su doble vara de medir. España fue esquilmada en el Mundial de Corea y todos los medios españoles lo consignaron así. Pero atrévete a sugerir, con estadísticas que apoyan la idea, que hay un estado mental del estamento arbitral que les predispone contra el Madrid. Eso no. Ahí eres un conspiranoico. Porque claro, uno es “el equipo de todos” y el otro es “el equipo de los poderosos”. Mira, tengo una anécdota tremendamente reveladora. Trabajaba yo en la sección de deportes de un medio de tirada nacional. Madrid y Barça empataron en el Bernabéu, pero al Barça le anularon un gol legal de Rivaldo que debería haber supuesto su victoria. Titulé que el árbitro había robado al Barça, como así fue. El jefe de deportes, sabiendo que soy madridista, me felicitó por mi honestidad y así salió el artículo. Años después, el Madrid perdió 1-2 contra el Celta con un arbitraje muy perjudicial para los blancos. Titulé que habían atracado al Madrid, pero antes del cierre vino el mismo jefe de deportes y me dijo: “Esto no lo podemos decir”. Abrí el cajón de mi escritorio y saqué aquella crónica antigua sobre el gol mal anulado a Rivaldo. “¿Aquello sí pero esto no?”. Por supuesto, terminó saliendo tal cual. Con el titular que yo había puesto.

P: Hablabas de la selección como “el equipo de todos”. Cerezo y Gaspart han salido a defender a Villar, a raíz del caso Soulé, subrayando los éxitos de la selección durante su mandato. ¿Qué responsabilidad tiene en los éxitos de un equipo nacional el desempeño del presidente de la federación correspondiente? No es, me parece, como un presidente de club que mantenga a la entidad saneada, ni que a resultas de eso haga los fichajes que luego hacen ganar el Mundial….

R: Me hago la misma pregunta que tú. Ha habido una generación de jugadores estupendos que han formado sus clubes. El mérito de Villar en estos éxitos me parece una variable bastante discutible.

P: Cambiando de tercio, ¿cuáles son tus primeros recuerdos madridistas?

R: Como es sabido, nací en Guarromán (Jaén), aunque la familia se mudó a Madrid cuando yo tenía tres años. Mi padre era primo del conserje del edificio Lima, frente al Bernabéu, y subíamos a la azotea a ver los partidos. Hoy desde allí ya no se puede ver un partido, claro, el estadio tiene otra estructura. Pero desde allí vi el mítico 5-1 al Derby County, por ejemplo, y en esa azotea se forja mi amor al fútbol. Acostumbrado a verlo “de gorra” allá arriba, después me hice periodista deportivo para poder seguir viendo fútbol gratis. A mí no me guiaba ningún afán de Robin Hood, solo la pasión por el juego y por el Madrid. Como era muy malo jugando, me dediqué a escribir sobre él.

P: Dices que eras muy malo jugando pero parece que no iba en los genes porque a tu hermano (el también periodista deportivo José Damián González) se le daba bastante bien.

R: Es verdad. Jugó en los juveniles del Atleti como lateral. De ahí su confesado sentimiento atlético que yo no comparto, claro.

P: Mucha gente se enterará ahora de que sois hermanos.

R: Y a mucha honra, por supuesto. Nos llevamos muy bien.

ENTRADA: El 11 histórico del Madrid de Jesús Alcaide 

Entrevista: Jesús Bengoechea

 

Gonzalo Gómez, colaborador de esta publicación, creció adorando a Paco Buyo por encima de todas las cosas. Amaba el fútbol y el Madrid, pero su obsesión era el Tigre de Betanzos. Una madre de su amiga, a la sazón profesora en la Facultad de Magisterio, se ofreció para conseguirle un autógrafo del jugador del Rayo Vallecano Argenta, alumno suyo en la universidad. "Vale, pero pídele que ponga Paco Buyo", respondió Gonzalo sin titubear. 

Le cuento la anécdota a Buyo (sin llegar a esos niveles de fanatismo, fue también uno de mis ídolos de adolescencia) y se ríe con un mohín de discreto orgullo. Polémico y polemista, es capaz de responder a la gallega cuando quiere o eso indica la primera impresión, porque enseguida se hace evidente que jamás se esconde. Acaba de jugar con los veteranos en Valdebebas. "Se te ve en una forma estupenda". "No sé si estoy en forma. Pero estoy".

Y tanto.

P: ¿Cómo juzgas este inicio de temporada?

R: El equipo, como es lógico, se focalizó mucho en las dos Supercopas (de Europa y de España), a lo que siguió una involuntaria relajación, quizá inevitable. Las Supercopas las ganó brillantemente y convenció del todo. Pero de esa relajación vivieron esos malos resultados del Bernabéu. El Valencia es un grande, venido a menos pero grande al fin, por lo que ese empate podía esperarse, pero no los otros dos resultados ante Levante y Betis. (Nota: la entrevista ha tenido lugar antes del empate ante el Tottenham).

P: ¿Sólo eso? Hay un madridismo que habla de mala planificación de la temporada, de bajas importantes que no se han cubierto en la plantilla.

R: La política de fichar talento joven está siendo un éxito. Mira a Asensio. Ahora se han unido jugadores como Ceballos o Theo, de enorme potencial ambos. También Llorente, que tiene un futuro envidiable. Pero sí me parece que el equipo se ha debilitado en la delantera. Recibimos una cantidad muy importante por Morata, pero la pérdida deportiva ha sido grande porque sus características no la tiene ningún otro jugador de la plantilla: es buen rematador, cae bien a las bandas, juega bien de espaldas, tiene movilidad y gol. Vamos a echar de menos a Morata en algún momento. De hecho, ya le hemos añorado durante la sanción de Cristiano. Con todo, sigo pensando que tenemos la mejor plantilla de Europa.

P: Se habla mucho del tema arbitral en estos primeros compases del campeonato. Al Madrid le han expulsado el mismo número de jugadores que al Barça en dos años. ¿Están los colegiados perjudicando al Madrid?

R: Los árbitros están muy sensibles contra el Madrid. Son de silbato ligero contra nosotros, pero más remisos contra otros como el Barça. No quiero pensar mal de los árbitros, pero la expulsión de Cristiano Ronaldo ante el propio Barça en la Supercopa, que le costó cinco partidos de sanción, fue completamente absurda, porque puedes discutir si era o no penalti pero es evidente que no lo fingió, no se tiró. Y luego están los comités, que no le quitaron al menos la tarjeta correspondiente al falso piscinazo. En fin, el Madrid tiene que luchar siempre contra los elementos, y siempre se rehace.

Echaremos de menos a morata

P: Está bien pelear contra los elementos, por ejemplo luchar contra un gran rival y hacer proezas como remontarle en un campo impracticable, pero ¿contra estos elementos de los que hablas también hay que luchar?

R: Parece que sí. (Risas).

P: Hay quien relaciona todo esto con las escuchas de la operación Soule y todo lo que se está descubriendo a raíz de las mismas.

R: Creo que los árbitros deberían estar organizados en un órgano independiente de la Federación, lo que les restaría presiones. Pero los colegiados, como pasa con los jugadores, salen al campo a hacerlo lo mejor posible. A impartir justicia.

P: Aun saliendo dispuestos a impartir justicia, ¿no podrían estar mentalmente predispuestos en algún sentido, si atendemos a lo revelado en esas escuchas?

R: Bueno, en algún momento el subconsciente les puede recordar alguna cosa, como aquella situación del Madrid en las elecciones de la Federación, pero en esencia son imparciales. También creo que el Madrid debe fijarse poco en los árbitros.

P: Y en general se fija poco, al menos públicamente. No suele pronunciarse. Zidane muy raramente lo hace, por no decir nunca. ¿Qué opinas de Zidane, por cierto? 7 títulos (entre ellos una Liga y dos Champions) en menos de dos años. ¿Cuál es su clave?

R: La principal es que tiene grandes jugadores. Y luego tiene un gran entendimiento del club y de esta plantilla. Su manejo del vestuario es esencial. Ha logrado un gran ambiente.

P: Conseguiste 13 títulos oficiales como jugador, entre ellos 6 Ligas. ¿Deberían haber sido 8?

R: (Risas). Por lo menos.

P: Tenerife...

R: Tenerife, sí.

P: ¿Estás harto de hablar de ello?

R: No. Otra vez los elementos. Ya conté aquella terrible experiencia en el avión hacia allá, no recuerdo si en el primer o en el segundo tenerife, con aquella despresurización en la cabina que nos hizo acabar medio desnudos y sudando. Todos perdimos varios kilos, y con eso tuvimos que salir a jugar. Y luego sobre el campo el resto de factores, claro.

P: Lo dices de un modo muy elegante...

R: Bueno, es que fueron un cúmulo de variables. En el primer Tenerife Puentes Leira, que entonces era linier, nos pitó un fuera de juego inexistente de Milla. Ese gol nos habría dado la Liga.

P: ¿Por qué no se dio nunca importancia a esa jugada, que costó una Liga? Ni siquiera a posteriori. Es una jugada que es como si nunca hubiera existido. Desapareció del debate.

R: Correcto.

P: Pasaron muchas más cosas raras. Los famosos maletines del Barça a los futbolistas del Tenerife.

R: Por ganar, sí. Entonces no eran ilegales, pero que no me cuenten, como me decía Pier en El Chiringuito hace algún tiempo, que no los hubo. El propio capitán del Tenerife, Toño, lo admitió.

P: Se habló de cosas más feas que maletines por ganar. El propio Milla contó en privado que un jugador del Barça le había ofrecido dinero, pero en este caso por perder.

R: De eso no sé nada.

P: ¿Nada?

R: Nada. No lo sé.

P: ¿Por qué casi nadie protestó después de aquel primer tenerife? (Sí se protestó más en el segundo, recuerdo a Zamorano especialmente iracundo).

R: Nah, no se podía protestar. Nos habrían dicho que era el recurso del perdedor. Pero todo el mundo vio lo que pasó: el gol mal anulado a Milla, una expulsión injusta en nuestra contra... El segundo arbitraje, de Gracia Redondo, fue por el estilo, con dos penaltis muy claros escamoteados a Zamorano, que en efecto se quejó. Gracia Redondo nos pidió perdón bastantes veces después, por aquella actuación suya. Y Zamorano se quejó ante los medios, sí, es que era muy evidente.

P: Un famosísimo locutor radiofónico dijo en antena un día que él sabía de buena tinta que uno de esos dos árbitros fue comprado. Su compañero en ese momento le impidió seguir hablando, pero aquello fue dicho.

R: Nah, yo no creo que pasara algo así. Los árbitros pueden equivocarse. Pueden tener un día caprichoso en que lo ven todo en contra del mismo equipo. Pero creo en su honradez.

P: ¿También ahora?

R: Sí. Decíamos antes que el club no se queja. Si el club no se queja, ¿por qué nos vamos a quejar nosotros?

P: Quizá precisamente por eso. Porque el club no se queja y alguien debe hacerlo. Pero cambiemos de tercio. ¿De qué entrenador guardas mejor recuerdo?

R: De la mayoría, pero tengo una debilidad por Leo Beenhakker. Junto a Cruyff, le dio otro aire al fútbol español. Siempre se habla de Cruyff pero no se hace justicia a Leo, que también contribuyó a modernizar nuestro fútbol. El dream team de Cruyff fue excelente, aunque no conviene olvidar que de las Ligas que ganó dos fueron las de Tenerife y otra la del penalti de Djukic en Coruña, una moneda al aire que les salió cara. Aquello me dolió por partida doble: por deportivista y por madridista.

siempre se habla de cruyff pero no se hace justicia a beenhakker, que también contribuyó a modernizar el fútbol español

P: Con tu larguísima trayectoria, solo fuiste 7 veces internacional con la absoluta.

R: Bueno, primero fui suplente de Arconada, por ejemplo en la Eurocopa del 84. Pero luego pasaron cosas raras. El portero del Madrid era el menos goleado y ganaba títulos, pero el titular en España era el portero del Barcelona. ¿Y el suplente? El suplente de España era el suplente del Madrid.

P: ¿Cañizares?

R: Cañizares.

P: ¿Cómo se explica eso?

R: Pues no sé. La cosa empezó con Suárez, con quien yo tenía una excelente relación desde mi época del Deportivo. Puede que se quedara sin llamarme a raíz de aquel incidente que tuve con Futre. Hubo mucha prensa en mi contra a resultas de eso y pudo influir. Los periodistas deportivos de entonces no confesaban sus preferencias futbolísticas, pero eso no les impedía ponerte a parir. (Risas).

P: Ahora sí confiesan esas preferencias. ¿Es mejor así?

R: Yo creo que sí. De este modo, cuando habla o escribe un determinado periodista, la gente se hace su composición de lugar.

P: Tú participas ahora de ese mundo en tu condición de tertuliano. ¿El Chiringuito es un ejemplo de eso?

R: Sí. Todo el mundo sabe de qué pie cojea cada colaborador. Y es un programa plural: hay uno del Madrid, otro del Barça, Atleti, Valencia... La gente lo critica diciendo que es el Sálvame del fútbol y tal. ¡Pero todo el mundo lo ve! Pedrerol lo lleva muy bien, hay un buen debate y de vez en cuando, incluso, se da alguna que otra primicia.

P: Antes te preguntabas si Beenhakker tiene el reconocimiento que merece por su trayectoria en el Madrid. ¿Y Paco Buyo? ¿Lo tiene?

R: No lo sé, pero no me preocupa en absoluto. Lo cierto es que la gente me recuerda con cariño, me paran, me saludan... En lo que respecta al club... (Vacila un segundo). Bueno, parece que el club tiene más en cuenta a los exjugadores que vinieron de los Galácticos para acá que a los que estuvimos antes que los Galácticos.

P: Antes hablábamos de los dos traumas de Tenerife pero hay dos grandes traumas europeos: la eliminación en semifinales ante el PSV y el 5-0 de Milan. ¿Cuál de las dos es un peor recuerdo?

R: Lo de Eindhoven. Cuando son superiores a ti y te golean es duro, pero lo aceptas y punto. Pero con el PSV fuimos superiores. Merecimos pasar. Por oportunidades, pudimos ganar 4-0 ambos partidos. Así es mucho más amargo.

P: ¿Pero no es más doloroso ser aplastado por un rival, el Milan, que demuestra ser muy superior a ti?

R: En el partido de ida no lo demostraron. Fuimos mejores, pero ellos marcaron un gol lleno de fortuna. En la vuelta planteamos un encuentro muy ofensivo, marcados por el mal resultado de la ida. Y no jugamos mal los primeros minutos, tuvimos nuestras ocasiones. pero nos agarraron en varias contras y se pusieron 2-0. A partir de ahí, nos desmoronamos. Ellos tenían un superequipo.

P: Se habla mucho de la actitud del Bernabéu con los jugadores. ¿A ti te pesaba el Bernabéu?

R: De ninguna manera. Me encantaba jugar allí. Siempre lo digo: a mí dame un Bernabéu exigente. Así es como tiene que ser. Eso te ayuda a no descuidarte, a prepararte, a estar siempre alerta. No entiendo las críticas al público. Es una gran afición. Sobre todo, porque llena todos los domingos el estadio.

P: ¿Y ser exigente, como dices, implica silbar a los jugadores propios? ¿Es inteligente hacerlo?

R: Es su forma de mostrar su disconformidad. Pero se habla de esto como si fuera exclusivo del público del Madrid. Todas las aficiones silban. Se dice por ejemplo que la del Atleti no silba, que es la mejor del mundo. Mentira. Todas lo hacen.

P: ¿Quién ha sido el mejor portero de la Historia del Madrid?

R: Ha habido tantos... Miguel Ángel, García remón, Iker...

P: Y Paco Buyo, ¿no?

R: Bueno... Lo que sí te puedo decir es que yo gané dos zamoras, pero en el actual equipo ganaría siete. Sé cómo hacerlo.

P: Ah, ¿sí?

R: Sí. Yo aportaría un carácter atrás, pondría orden. Yo ayudaría en eso. Si a este equipo lo ordenas bien, no te llegan. Yo siempre decía a mis defensas que debían guiarse más por lo que oyeran que por lo que viesen. "Atento". "Arriba". "Salta". "No te muevas". El portero debe impartir órdenes y la defensa obedecer.

gané dos zamoras. con el actual equipo ganaría siete.

P: Entonces parece condición indispensable el que el portero hable el mismo idioma que los defensas.

R: Sí. De contrario, lo tiene jodido.

P: Pues a ti te quitó el puesto un alemán que acababa de llegar y no hablaba el idioma.

R: Bueno, no me lo quitó. Fue un capricho de Capello, que decía que le gustaban los porteros altos.

P: ¿Es verdad que te subiste a una silla y le dijiste: "Míster, ¿le vale así"?

R: Sí, es cierto. Illgner era un gran portero y lo hizo muy bien. Pero en los partidos de entrenamiento todos querían venir conmigo. Yo era un ganador nato. Me jodía perder hasta en los entrenamientos.

P: ¿Estás harto de que te pregunten por Piqué?

R: Ya cansa. Y lo más importante: él es feliz viviendo en el barro. Lo que quiere es que hablen de él, aunque sea mal. Él quiere ser presidente del Barça o de la Generalitat. Empezaríamos a fastidiarle si le ignoráramos. O si le alabáramos, lo cual le desconcertaría mucho. Aquellos aficionados que fueron a increparle al entrenamiento de la selección deberían haber ido a aplaudirle y a corear "Piqué presidente". Lo haces y acabas con él. Lo descolocas y se convierte en el cachondeo nacional. El insulto hace que el jugador se crezca. Cuando a mí me decían de todo en el Nou Camp, yo pensaba: "si no me temieran no me insultarían así. Esto es que soy la leche". Por tanto, con Piqué hay que hacer lo contrario.

ENTRADA: el 11 histórico del Madrid, de Paco Buyo

Entrevista: Jesús Bengoechea

Fotos: JB Vara de Rey

 

 

 

 

 

 

 

¿Es Chechu Biriukov el exjugador de baloncesto más simpático que existe? Probablemente. ¿Es el exjugador de baloncesto que factura el mejor steak tartar en toda la Unión Europea (Biriukov Bistro, en Las Tablas, donde nos reunimos para la entrevista)? Casi seguro. De todos los baloncestistas que han jugado con las selecciones de la URSS (¡la URSS!) y España, ¿es quizá el más hospitalario, lenguaraz y socarrón de todos? Sin duda, aunque solo sea por ser el único. Nos acompaña en la comida, y en la entrevista, su amigo y excompañero José Luis Llorente, que encesta alguna pregunta también.

Cerveza, Gorbachov, Laso y democracia sobrevalorada.

Y steak tartar. 

 

P: Hemos venido aquí a hablar de ti.

R: Parece apropiado. Pensé que habíais venido a hablar de Dostoievski.

P: Pues también podría ser, porque hemos leído en una entrevista que te hizo JotDown que te gusta mucho.

R: Me encanta. Su genio es universalmente reconocido pero aún hay muchas obras suyas que están por descubrir. La gente se queda con Crimen y castigo y tal. Pero algunas de sus novelas menos célebres son acaso mejores. El jugador, por ejemplo.

P: En esa misma entrevista hablabas del gran nivel cultural que había en el Madrid de baloncesto de la época y de lo enriquecedor que era compartir concentración con Corbalán o con Joe Llorente.

R: Eran conversaciones muy intelectuales. La gente estudiaba. Joe y yo estudiábamos derecho, Juan medicina, Itu ingeniería... La gente iba al desplazamiento a la cancha que tocara con el libro debajo del brazo. Nos interesábamos por el cine. Íbamos al cine a ver las películas subtituladas, a los Alphaville en Plaza de España. Nos tragábamos películas polacas y su puta madre. Había charlas de política, cultura, de cosas que pasaban en el mundo... También salíamos a bailar.

P: Pero, ¿os hacía falta bailar para ligar?

R: Sí, sí. A todos menos a Fernando Martín. Ese llegaba, se sentaba en su sitio con su zumo de melocotón (el puto zumo de melocotón) y enseguida tenía a un par de chicas que se le acercaban para charlar. Ese no tenía que currárselo...

P: Y en esas charlas con tus compañeros tengo entendido que te preguntaban mucho por tus pretéritas vivencias en la URSS.

R: Claro. Eran (son) gente curiosa, con inquietudes. Les sorprendía mucho eso de que un tío de la Unión Soviética fichara por el Madrid, algo que nunca había pasado, así que yo era la atracción. Además ellos conocían el país (habían estado allí un mes disputando alguna competición) y por eso les interesaba más aún una opinión de primera mano. Y cuando volvieron a la URSS conmigo aprovecharon para empaparse más de la cultura local, ya que iban con alguien que la conocía bien. Les llevaba a comprar caviar a los sitios más perdidos del Moscú profundo. Lo pasaban bien.

P: Tu historia es conocida. Eres hijo de padre ruso y madre vasca, y naciste en Rusia como resultado de la operación de exilio que dio lugar a los llamados niños de Rusia o niños de la guerra. De jovencito empiezas a jugar al baloncesto hasta debutar con la selección de la URSS. El Madrid se fija en ti y te ficha.

R: El responsable de eso fue mi primo, Javier Aguirregabiria. Fue el promotor, el culpable de que yo llegara a Madrid. A mí me parecía una utopía ir a jugar a España, sobre todo al Madrid, la hostia. Había jugado un buen campeonato de Europa junior y también en la Copa Korac, así que mi primo promovió esto y contactó con el Madrid que por lo demás ya destacaba por hacer fichajes originales.

P: Y gracias a eso dejaste atrás la URSS, país sobre cuya historia en el siglo XX también te has posicionado, así como sobre algunas figuras de esa historia, como Gorbachov.

R: No sé por qué Gorbachov tiene esa fama mundial. Fue un desastre. Tengo un amigo que vivía en Caucasia del Norte donde hace muchos años el jefe del partido único era Gorbachov. Cuando fue a Moscú, mi amigo decía "¿Cómo le pueden mandar a Moscú si aquí nos ha arruinado a todos? A ver lo que hace en Moscú". Y se vio: arruinar a la Unión Soviética. Perestroika. Glasnost. Menuda patraña. La gente lo que quiere es pan, y él trajo pobreza. Muchas cosas que los rusos conquistaron con sangre en la 2ª Guerra Mundial se fueron al carajo por su culpa. Los rusos nos retiramos de la RDA sin ningún tipo de compensación. ¿Cómo puede ser que estuviéramos allí 30 años y dejáramos a Alemania todas esas infraestructuras sin recibir nada a cambio? Me parece muy bien que se uniera Alemania. Pero negocia, hombre, no puedes regalar esto. 30 millones de personas murieron en aquella guerra. Casi todas las familias tenían muertos a manos de Alemania. Fue intolerable. Qué mal lo haría Gorbachov para que en su lugar llegara Yeltsin.

P: ¿Qué recuerdo tienes de la URSS de Breznev, en la que creciste?

R: No se vivía mal. Tenías sanidad y educación gratuita, no en todas las universidades a lo mejor, pero podías ser ingeniero agrónomo o médico de forma gratuita. Ahora no es gratis y la educación es un desastre. He visto exámenes recientes de colegios de Moscú y el tema asusta. Hay niños que no tienen ni puta idea de dónde está Río de Janeiro. El nivel ha bajado muchísimo. Faltaban cosas y había que trapichear para conseguir algunos alimentos o útiles, pero eso era incluso divertido. Y todo el mundo tenía trabajo y no había drogas. Y los rusos siempre han bebido, pero el alcoholismo ha subido mucho desde que Gorbachov lo cambió todo.

P: ¿Y la democracia qué? A mucha gente no le va a gustar lo que dices, te advierto.

R: La democracia está sobrevalorada. (Risas). En serio, hay que conocer las costumbres de cada país. Hay que pensar cómo está estructurado cada país antes de empeñarse en introducir la democracia. Lo vemos con países musulmanes donde hemos tratado de meter nuestra democracia a hostias sin reparar en que son otras costumbres distintas a las nuestras, que son cristianas encima. ¿De qué cojones ha servido la Primavera Árabe? Sólo ha traído caos y daesh. Hay países que funcionan a base de clanes.

P: Hablando de clanes, en aquella selección de la URSS en la que llegaste a jugar había rusos, lituanos, georgianos... ¿Se formaban clanes?

R: Sin duda. Estaban los lituanos, que mandaban mucho. Luego estaban los rusos, los ucranianos...

P: ¿Y el tema político estaba muy presente? ¿Los lituanos te hablaban de sus aspiraciones a la independencia?

R: No hacía ni falta. Se sabía que los lituanos querían la independencia, empezando por mi amigo Sabonis, con quien coincidí en aquella selección junior, con 14 ó 15 años.

P: ¿Sabonis es el mejor pívot que ha tenido el Real Madrid?

R: La última parte de la frase sobra. Es el mejor pívot que ha habido.

P: ¿Tan claro lo tienes?

R: Sí. Siempre me pregunté por qué el Madrid no fichó antes a Sabonis. Tardó demasiado. Era la polla. En el Madrid estaba medio cojo pero eso no le impidió ganar dos Ligas, la Copa del Rey, la Copa de Europa... El cojo tampoco era tan cojo. Tenía el tobillo así de gordo, pero con 2,22 tampoco necesitas correr mucho. Jugó hasta los 40 años.

P: Volviendo a tu llegada al Madrid, en tu primer año no puedes jugar por una cuestión burocrática. Los siguientes dos años sólo puedes jugar competición nacional, no las europeas. ¿Sabías de antemano que eso sería así?

R: No. El trámite de mi nacionalización se hizo esperar. La verdad es que yo entonces no me enteraba mucho de qué iba la movida. Además mi madre estaba acojonada pensando en que yo me podría casar con una novia rusa de la que estaba enamoradísimo y que eso podría reventar todo el proceso burocrático, de manera que actuó con mucha rapidez, precipitadamente, y quedaron cabos sueltos. El hecho es que llegamos toda la familia a Madrid, y pronto me enteraría de que aún no podía jugar la Liga. Llegué en octubre y en realidad no se me esperaba hasta el marzo siguiente.

P: ¿Fue duro lo de no poder jugar el primer año, y sólo Liga y Copa domésticas los dos años siguientes?

R: Sí lo fue. No poder jugar es una putada. Para jugar en la selección española también tuve que esperar tres años. Además estábamos toda la familia, metidos en aquel piso. Mi padre no hablaba castellano, y yo tampoco lo hablaba bien. Ten en cuenta que mi madre, allá en Rusia, apenas me hablaba en español. También vivían en casa mi hermano, que es médico pero entonces no tenía trabajo, y su mujer. Además cogimos a un amigo de mi hermano, también con su mujer y su hija. Estábamos en plan gitanos, hacinados en un piso de 100 m2. El Madrid nos alquiló un piso para 6, pero no contaba con toda la gente que iría llegando de Rusia. (Risas, interrumpidas por una llamada al camarero después de escrutar el borde de un vaso:) Marco, este vaso está sucio, hay que cambiarlo, ¿vale?

P: Decían que tenías un tiro a canasta raro, poco ortodoxo. Pero las metías todas.

R: Hombre, algunas entraban y otras no. Era muy particular, más raso de lo habitual. Algún entrenador en Rusia me lo intentó cambiar.

P: Como Benítez con el pase con el exterior de Modric, ¿no?

R: Ya os pasáis al fútbol, no me jodáis. Hablándome de Modric. ¡Y de Benítez!

P: Hombre, Modric no es una comparación como para enfadarse, ¿o sí?

R: Tienes razón. Un genio el croata.

P: Antes hablabas de Fernando Martín. Esto te lo habrán preguntado mil veces. ¿Tan mal se llevaba con Petrovic?

R: No es que se llevaran tan mal, pero saltaban chispas después de los partidos. Drazen era muy individualista. En la final de aquella Recopa del 89 ante el Snaidero de Caserta, el postpartido fue muy tenso. En las fotos se ve a Drazen muy sonriente, y a todos los demás como si hubiéramos perdido. Todos cabreados de cojones. Habíamos jugado contra ellos dos veces y les habíamos ganado fácil. Y aquí llegamos a la prórroga. Drazen metió 62 puntos, algo inaudito. Pero se dedicó a jugar para sí mismo, como si fuera con la Cibona, su anterior equipo, y tal vez por eso llegamos hasta la prórroga, tal vez por eso casi palmamos contra unos tíos a los que deberíamos haber arrasado. Como dice Romay, la diferencia entre Drazen y Fernando Martín es que Fernando tenía un gran compromiso con el club, mientras el compromiso de Drazen era pasajero, solo como vehículo para llegar a la NBA. Si hubiéramos perdido aquella Final de la Recopa, la culpa habría sido suya, aunque hubiera metido 62 puntos.

P: ¿Drazen siempre fue así?

R: Siempre. Lo conocía desde los 14 años porque nos cruzábamos en partidos internacionales. Nunca defendió. Fíjate que en esa misma Final de la Recopa de la que hablamos su supuesto defendido, Gentile, metió 37 puntos. Tampoco sabía jugar sin balón. Escapar de su defensor, ese tipo de cosas. No. Todo era "Dame el balón para que yo solucione esto".

P: ¿Y de la marcha del actual equipo qué opinas? (Nota: La entrevista está hecha antes de la renovación de Laso). 

R: Creo que Laso tiene crédito. Es cierto que en la Final de Liga del año pasado fuimos superados por el Valencia porque ellos jugaron como un equipo. Nosotros quizá nos hayamos basado demasiado en Llull, aunque comprendo que estaba haciendo una temporada espectacular. Al final lo que gana es el equipo. Vamos a ver qué pasa esta temporada.

P: ¿Qué opinas de Campazzo? 

R: Me gusta, aunque también nos haría falta un base un poco más pausado. Tenemos un equipazo pero un juego que es un punto alocado. Esto suena a baloncesto antiguo, pero a mí me gusta esto de "Venga, ahora tranquilos, vamos con la 3". El Valencia nos ganó la Final jugando así. A veces hay que hacer las cosas a 25 revoluciones menos.

P: ¿Doncic puede contribuir a eso? 

R: Pobre chaval, la prensa le ha metido una presión brutal. Hay que dejarle un poquito en paz para que saque todo lo que tiene dentro. Se ha escrito tanto sobre él que ha aguantado una presión enorme. La temporada anterior se le hizo muy larga. Es jovencísimo y tiene que desarrollar su carrera con calma. Es un jugador enormemente prometedor pero que aún necesita definirse. Es alto para ser base y puede sufrir para defender a bases pequeños, rápidos y habilidosos. Y eso que aún no ha tenido lesiones que hayan minado su velocidad. ¿En qué puesto quiere jugar? Eso es lo que hay que ver.

P: ¿Y eso de quién debería depender? 

R: Del equipo técnico, que tiene que ver lo que quiere de él. Tener un base de 2'07 tiene su dificultad. Claro, en los 80 todo el mundo quería tener de base a Magic Johnson, que medía 2'05. Pero el baloncesto actual es muy distinto porque todos los jugadores son atletas, lo cual hace que uno de 2'07 tenga mayor desventaja para defender a uno de 1'85, simplemente porque es más rápido que tú. En movimientos laterales, en fintas... Hay que decidir dónde se le pone a jugar para no caer en la indefinición. En Rusia tenemos una frase muy gráfica pero muy clara: "No se puede comer y follar al mismo tiempo".

P: Muy gráfico, en efecto. Otra cosa. ¿Eres florentinista?

R: A ver. Para empezar está genial cómo Florentino ha convertido el Madrid en una máquina de hacer dinero. Yo sé lo que el Madrid es en Rusia: la polla. Es una brand tremenda en todo el mundo, y él lo ha desarrollado muy bien. Pero además ha hecho mucho por la Asociación de Veteranos de Baloncesto del Madrid, lo cual me enorgullece. Hace poco llamé para organizar una reunión entre José Ángel Sánchez, a quien no conocía, y unos empresarios de Kazajistán que quieren montar un gran club de fútbol. Y nos recibieron enseguida.

P: Hombre, tú has sido un jugador importante en el Madrid. Alguien podría decir: "Qué menos". 

R: No te creas porque en otras épocas a los veteranos de baloncesto no nos hacían ni caso. Eso ha cambiado. (En ese momento aparece su hijo de siete años, a quien coge en sus brazos. Nos habla ahora señalando al niño): Este, aquí donde le veis, es zurdo y tiene un tiro a canasta que alucinas. Por cierto, esto sí que me gustaría que lo pusierais en la entrevista: yo he cumplido con este país de cojones, por lo menos demográficamente. ¡Cuatro hijos! Si no me pagáis la pensión, me acordaré de la madre que os parió.

 

Entrevista: Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea 

Fotos: Pablo Estellés

 

 

 

 

¿Qué son los polvos de la madre Celestina? Aunque Antonio Escohotado me detalla la composición de los mismos inmediatamente antes de consumir una dosis, no bien me recibe en su casa de Parquelagos, la grabadora no está aún en funcionamiento y no soy ahora capaz de consignar la mezcla exacta. Escohotado debe gran parte de su fama inicial a sus libros sobre drogas y su conocida postura antiprohibicionista, aunque su enorme prestigio posterior se ha cimentado sobre un gran número de obras de pensamiento de enorme variedad y calado, entre las que tanto la crítica como el propio interesado destacan la trilogía “Los enemigos del comercio”. Es uno de los más influyentes intelectuales de España y un futbolero empedernido. He sido advertido de que otro periodista se personará también en su domicilio, de tal modo que las dos entrevistas se desarrollarán a la vez. Me he adelantado a mi rival (¿?), de manera que comienzo, ahora sí, grabadora en ristre y con los primeros recuerdos de madridismo.

R: Mi padre fue agregado cultural de la Embajada de España en Brasil desde 1946. Regresamos a España en el 56, imagínate, en pleno apogeo del Real Madrid de los 50. En mi primera visita al Bernabéu, con mi padre, contemplamos un gol de Di Stéfano que nos dejó a ambos con la boca abierta. De repente, Rial y Gento hicieron una jugada de tuya-mía cruzando todo el campo que acabó con un centro desde la banda del cántabro y gol del argentino. En el documental sobre Gento que dieron el otro día en Real Madrid TV sale justo ese lance. Mi padre y yo quedamos fascinados, y eso que habíamos visto el Mundial del 50. Habíamos visto a España ganar a Inglaterra con aquel gol de Zarra.

P: Hace algún tiempo entrevisté a Gento. Él tiene auténtica debilidad por Puskas.

R: Comprensible. No he visto a nadie usar el empeine con precisión pareja. No le recuerdo balonazos al anfiteatro, y salvo que el portero lo impidiese cada chut era gol.  Recuerdo un penalti que entró raso, pegó en la barra de sujeción para la red y volvió al centro, quedando a pocos palmos del punto de saque inicial. Todo el estadio aplaudió.

P: Gento se pregunta cómo sería el fenómeno Puskas en el Honved. Porque no hay imágenes de eso.

R: Las hay de aquel famoso regate pisando el balón ante Inglaterra, pero apenas nada más. Y al Madrid llegó pasados los 35, con ocho kilos de sobrepeso por lo menos. Empezó siendo rapidísimo, y no me imagino cómo defenderse de un atacante tan completo. ¡Si hubiera llegado al Madrid más joven no hablaríamos de 5 Copas de Europa seguidas, sino de 10!

P: ¿Y cómo queda la actual plantilla del Madrid en la comparación con aquella?

R: Esta es mejor. Tiene más armario. En aquella, si se lesionaba uno de los titulares la alarma era total, mientras que la plantilla actual ha cosechado grandes éxitos a pesar de bajas de jugadores muy destacados. Creo que el Madrid tiene la mejor plantilla de su historia.

(En ese momento suena el timbre de la puerta. Me ofrezco para ir a abrir. Al otro lado del umbral aparece, tal y como me había sido advertido, el segundo periodista de la tarde, que se asombra cuando quién le abre la puerta también se presenta como el periodista que ha venido a entrevistar a D. Antonio. Se trata de Gonzalo Altozano, de The Objective, que está aquí para hablar de la vida de Escohotado y de sus opiniones sobre filosofía, economía o drogas. Algo perplejo, pero mostrando una envidiable capacidad de reacción, Gonzalo se adentra conmigo en la tenue penumbra del cuarto de estar. "Pasa, pasa. He decidido matar dos pájaros de un tiro", suelta Escohotado desde su sofá. Gonzalo se sienta a mi lado en el mío. A partir de este punto, las dos entrevistas se van desarrollando en paralelo, entreverándose cuestiones sobre la historia de las patentes conceptuales con otras relativas a la capacidad goleadora de Cristiano Ronaldo. Gonzalo y yo improvisamos un acuerdo bienhumorado y cordial: nos alternaremos sin consumir demasiado tiempo en cada turno, y cada uno podrá intervenir libremente en el turno del otro. A partir de ahora, y con la obvia precaución de evitar vampirizar la entrevista de Gonzalo, consigno aquí las respuestas de Escohotado a mis preguntas, única y exclusivamente. De forma inesperada, está situación algo marciana -los temas de la otra entrevista no se tocan ni tangencialmente con las de la mía- desembocará en un rato entretenidísimo, al menos para el que suscribe. Si el texto resultante estará a la altura es algo que dilucidaré a medida que avanzo en la escritura de ESTO).

P: Hablábamos de la plantilla del Madrid actual...

R: La mejor de su historia, por el fondo de armario y por alguna otra circunstancia. Recuerdo un medio que se llamaba Santisteban. Te hablo de los 50. Tenía mucha clase. Dominaba el pase y también el regate cuando corresponde, es decir, cuando todos están cubiertos y hay que jugarse el uno contra uno. Pero tuvimos que esperar a Modric y Kroos para poder ver algo así de nuevo. Fíjate en cómo usa los brazos Modric para amagar. ¡Hace lo que le da la gana!

P: Y el pase con el exterior.

R: Sí. Lo tenía también Martin Vázquez.

El Madrid tiene el mejor equipo de su Historia.

P: Ya que estamos, ¿es este Madrid también superior al de la Quinta?

R: ¡Muy superior! Y eso que la Quinta fue muy buena pero se encontró con un muro: el Milán de Sacchi, quizá el único equipo de la Historia comparable con el Madrid actual.

P: Ah, ¿sí?

R: Al Madrid de Zidane solo le falta el pressing de aquel Milán, como ha dicho el propio Sacchi: si logra presionar como nosotros podrá ser el mejor equipo de la Historia.

P: Un culé intervendría: ¿y el Barça de Guardiola?

R: Fue excelente, pero usufructuaba el Barça de Cruyff y sobre todo Rijkaard. Guardiola no fue el salto cualitativo que ha sido Zidane respecto a Benítez. Hubo más bien continuidad, y Messi, un mutante imparable, quizá el único de todos los tiempos capaz de ganar los partidos él solo.

P: ¿Rotundamente?  

R: Bien podría ser el mejor, aunque lo que hizo el año pasado Cristiano resulta pasmoso. No le quería tanto antes, porque pecaba de divo y chupón, pero logró enmendarse y hoy está a la altura de Messi, a quien por supuesto supera con mucho en remate de cabeza. ¡Qué admirable tesón y flexibilidad! Se llevará este año el cuarto Balón de Oro, tras estar 1-4 con su rival, y no me extrañaría que también el quinto. Menudo gol acaba de marcarle al Barça en la Supercopa.

P: ¿Tiene que ver en eso Zidane?

R: Claro. Zidane es un genio. Le ha convencido de que debía reservarse. "Oye, mira, tú a San Sebastián, o A Coruña, no vas, porque además ya sé yo que no hará falta estar pendiente para que vayas al gimnasio mientras tanto”.

P: ¿Y qué le parece el Atleti del Cholo?

R: Ese fútbol "combativo" que se lo metan donde les quepa. La FIFA debe hacer algo respecto al nivel de faltas, como que a partir de la vigésima te expulsen a uno, o piten  penalti. No es legítimo intimidar al rival por sistema. Es forzoso jugar.

P: Cada cierto tiempo vuelve al candelero la supuesta conexión Real Madrid-Franco. ¿Qué diría usted sobre esto?

R: Me hace gracia. Nunca ha habido una celebración mayor en Barcelona que recibiendo a Franco en el 39. Parece que se les ha olvidado, pero no hay ningún problema porque hay infinidad de pruebas gráficas. Tampoco se puede ignorar que el Madrid y el Barça son los dos máximos embajadores de España. El Madrid en mayor medida, porque ha ganado mucho más, y veremos cómo le sienta al Barça portar la bandera separatista. El verano pasado le decía a Albert Rivera que el referéndum debería convocarlo el Gobierno, tomando la iniciativa, y se gana. Llevamos el pie forzado por la chapuza de quienes redactaron esa parte de la Constitución. Peces Barba, uno de ellos, me contó un día que las consultas populares eran a su juicio “cosas nazis", y como habíamos sido compañeros de carrera tuve ocasión de recordarle hasta qué punto eso ignora la democracia griega, la suiza y la americana.

(La incursión de la entrevista en el terreno político podría haber facilitado la entrada de mi compañero por ese terreno, pero Gonzalo prefiere decantarse por algo más personal, a saber, cuántos principios activos ha probado Escohotado a lo largo de su vida y de dónde saca las drogas. Leed la entrevista de Gonzalo porque las respuestas no tienen desperdicio. De los "polvos de la madre Celestina" y su receta a los 800 metros seguidos que nada todos los días en la piscina, pasando por sus recuerdos de Río, su traumática separación y su ambición juvenil por unirse al Viet Cong. No os la perdáis. Mi turno vuelve y casi lamento el cambio de tercio, aunque sea yo quien lo introduzca. Sus respuestas  son siempre sorprendentes, como cuando narra aquella visita familiar de Marañón en su infancia. Por cierto, ved a continuación este impagable foto de infancia con su padre, Román).

P: Veo que tiene predilección por Modric.

R: Total. Kroos me parece otro genio sin su capacidad de maniobra, aunque quizá con mejor pase. Carvajal es un hallazgo increíble, por lo correoso que es como defensa y su profundidad como atacante. Pasa admirablemente.

P: Ya que hablamos de predilecciones, ¿por qué no nos dice, a vuela pluma, su XI histórico del Madrid?

R: Será infantilismo, pero de portero me quedo con Juanito Alonso.

P: ¿Mejor que Casillas?

R: Casillas nunca se dignó aprender a jugar con los pies, y no pocas veces se quedaba a media salida, como en la final de Lisboa.  Por lo demás, tiene una fantástica fuerza en las piernas, que le permite saltar muy lejos, y es excelente en el uno contra uno.

P: ¿De lateral derecho?

R: Pues Carvajal, como comentábamos. De central Santamaría, que tenía imán. Y de compañero en el centro de la zaga Ramos, aunque Varane es elegantísimo y rapidísimo. Por la izquierda dudo entre Marcelo y Roberto Carlos, pero supongo que me quedo con este último. Marcelo es soberbio improvisando jugadas y regateando, aunque suele pasar mal o muy mal, poniendo simplemente el balón en la olla.

P: El medio campo no necesito ni preguntarlo.

R: Kroos y Modric, sin duda. Añadiría un stopper. Pirri era muy bueno y también Makelele. Pero creo que Casemiro será mejor que ambos. Me quedo con él.

P: Nos faltan tres delanteros.

R: Sí. Puskas, Di Stefano y Cristiano. ¡Y dejo fuera a Gento, imagina la herejía! En su momento, de colegial, les veía a diario en un kiosco contiguo al Bernabeu. Ellos salían de entrenar y nosotros jugábamos al fútbol en aquel descampado donde aparecía de vez en cuando un cabrero con su pequeño rebaño. ¡Cómo cambiaron los aledaños del estadio! Ellos se tomaban sus buenas cervezas y pinchos. Puskas le daba al orujo blanco, y nosotros les mirábamos extasiados.

P: ¿Eran accesibles?

R: Mucho. Di Stéfano fumaba sin parar Chester sin filtro, como mis padres.

P: Eran otros tiempos...

R: Y tanto. Lo noto mucho en la irresponsabilidad de la prensa deportiva, que no ataca el fanatismo de tantos aficionados. El juego es una alternativa esencial de la conducta humana. No es trabajo. No es guerra. Permite desarrollar una parte de la personalidad que en un entorno laboral o bélico no encuentra modo de florecer: la competencia consigo mismo. Y la prensa es responsable de que no se aprecie eso, como si fuese sensato o siquiera honroso querer que el equipo gane siempre, aunque sea de penalti injusto en el último minuto.

P: No se considera forofo.

R: Para nada, voy con el buen juego. Me encanta el fútbol, y ya he dicho que me parece el ballet moderno, bastante más divertido que la pantomima bailada en puntas.

P: Tampoco es usted mourinhista, claro.

R: Mourinho es la mayor ignominia que ha pasado por el Real Madrid. Pégale una hostia al rival, pero no le metas un dedo en el ojo. También es cobarde excitar la paranoia. Solo estoy de acuerdo con pedirle más concentración a Casillas, un tío simpático y admirablemente sencillo por lo demás, que volvió de ganar el mundial un poco alterado, convertido en un héroe patriótico como Agustina de Aragón.

P: ¿Es usted florentinista?

R: Incondicional. La única vez que le he saludado fue en el restaurante Jockey, que ya cerraron. Estaba con uno de mis hijos, y fue él quien se acercó. No sé de qué me conocería, pero me sentí orgulloso de merecer su atención. ¡El mejor presidente desde Bernabéu, de la más destacada institución internacional española! Curiosamente, acaba de pasarme lo mismo con José Ángel Sánchez, si bien él se declaró lector de mis libros. Menudo equipo tremendo han armado entre los dos. Tiene pinta de estar en lo más alto por lo menos cinco años más.

Casillas volvió de ganar el Mundial un poco alterado, convertido en un héroe patriótico como Agustina de Aragón.

P: De las últimas Champions del Madrid, ¿cuál ha disfrutado más?

R: Sin duda esta última, la de Cardiff. Pocas cosas en la historia del fútbol como ese segundo tiempo. Como partido redondo se me ocurre el amargo 5-0 del Milán en los ochenta, pero no fue una Final, y no puedes darle el mismo valor.

P: ¿Quién es el jugador que más le ilusiona en este momento?

R: Uno de ellos Asensio. Isco también, porque antes le sobraba un regate y parecía menos rápido. Ambos tienen una conducción admirable, levantan la cabeza siempre y chutan muy bien, aunque el disparo de Asensio es todavía más espectacular.

(Es el turno ahora para Gonzalo, que le pregunta por sus doce años en Ibiza, la sala de conciertos-discoteca Amnesia que él fundó, su experiencia como leñador amateur, aquellos asesinos en serie corso-marselleses, sus polémicas con Maradona, su estancia en la cárcel o qué les dices a tus hijos respecto a las drogas cuando tú eres pro-drogas. Su entrevista es la buena, insisto. Leedla cuando salga).

P: ¿Es Zidane tan admirable como entrenador como lo fue como jugador?

R: Más. Mira el caso de Danilo, jugador condenado por el Bernabéu, y por mí, porque no sabe entrar sin ganarse una amarilla y jugaba como un flan por los nervios, tras pifias en cadena. Pero le fue poniendo a poquitos y logró que el club lo vendiese por lo que costó. No solo es una jugada maestra sino un acto de magnanimidad hacia Danilo, que sencillamente entró mal y quizá pueda reivindicarse en el Manchester City, porque pasa muy bien, y quizá su gran zancada le permita triunfar si recobra la confianza, y juega adelantado. Zidane es más genial como entrenador que como jugador, pues a despecho de sus grandes virtudes no era ni la mitad de resolutivo que otros cracks. Le recuerdo perdiendo con la Juve, y ganando solo una Champions con el Real.

P: Es usted un iconoclasta.

R: Era un jugador supertécnico, capaz de hazañas como el gol de Glasgow, y otro todavía mejor al Depor. Pero aquel Madrid de los galácticos no me gustaba tanto. Eran poco competitivos, y jugaban quizá estando en baja forma. Andaban muy consentidos.

P: ¿Consentidos por el presidente? ¿Florentino aprendió después?

R: Probablemente. Además de presidir el Madrid, Florentino dirige la mayor constructora del planeta. Menos mal que ha encontrado a José Ángel Sánchez, que es un fenómeno y puede centrarse en el club. Fíjate en el milagro: ¡80 millones por Morata! ¡Si llega Mbappé saldrá medio gratis!

Zidane es más grande como entrenador que como jugador.

P: ¿A quién, aparte de Mbappé, le gustaría que fichara el Madrid?

R: Hablamos de un plantillón. No sé. Dybala es un genio pero no tendría sitio en el equipo. Y en la Final de Cardiff pegó un gatillazo importante.

P: Usted es ejemplo de que no hay contradicción entre afición al fútbol e intelectualidad.

R: No la hay. Mira a Luis Racionero, un pensador (quizá algo menos apasionado por el estudio que yo) muy futbolero también.

P: Un hombre brillante y/pero un forofo culé incorregible.

R: Incorregible, en efecto. Hemos hablado a menudo del tema. Su obsesión es que el Barça compre a Varane. "Pues vas bueno si crees que lo va a conseguir", le contesto. Se remonta a tiempos de Franco para decir que los árbitros favorecen al Madrid, pero le digo siempre que  actualice sus datos. Hablemos de la última década por ejemplo.

P: Usted ha dicho en varias ocasiones que las personas que le han dado órdenes en la vida han sido las únicas que le han inspirado instintos homicidas. No parece que Zidane tenga ese temperamento, de manera que con usted puede estar tranquilo.

R: ¡Zidane! ¿He dicho ya que es un genio? ¿Has visto cómo torea a la prensa? ¡Qué verónicas! Y siempre sonriendo. Mira que ha habido días de tensión, como la derrota ante el Barça en el Bernabéu en el último suspiro, que obligaba a ganar todos los partidos. Y ni por esas perdió los nervios. Todo lo contrario de Mourinho, tan rácano tácticamente además. No puede negarse que el portugués tiene un rostro simétrico, pero para guapos Zidane. ¡Es una estatua griega, el cabrón!

 

(Nota: Antonio Escohotado es nuevo colaborador de La Galerna. Comentará cada partido del Real Madrid).

Entrevista: Jesús Bengoechea 

Fotos: Igor Gayarre

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