Las mejores firmas madridistas del planeta

Por encima de los vaivenes deportivos, el Real Madrid siempre ofrece razones para el orgullo. Uno de los más sólidos es la labor llevada a cabo por su Fundación, que anda todavía en la celebración de su XX cumpleaños sin dejar de crecer y de prestar servicios a comunidades poco favorecidas en los cinco continentes. 

Para hablar de ella nos recibe en el Santiago Bernabéu Emilio Butragueño. Es la primera vez que tenemos la oportunidad de charlar un rato con él y, además de hacer gala de una amabilidad que ya conocíamos, pues forma parte de su persona pública, nos sorprende con un grado de espontaneidad que no augurábamos tan alto. Una leyenda, un dirigente y un hombre que comparte con Florentino Pérez su obsesión por el lado solidario del fútbol.

  

P: En la última Memoria Anual de la Fundación, el Presidente Florentino Pérez dice: "Nuestro desafío más allá de lo deportivo es seguir siendo líderes en solidaridad". Y da algunas cifras: "En los últimos 20 años la Fundación del Real Madrid se ha convertido en la principal entidad sin ánimo de lucro de educación en valores a través del deporte en todo el mundo, con proyectos benéficos que han llegado a más de 900.000 beneficiarios en más de 80 países". ¿Cuáles son los pilares sobre los que se sustenta este liderazgo?

R: Lo primero que habría que preguntarse es por qué el Real Madrid tiene una fundación. La razón es clara: porque el Real Madrid es lo que es gracias a los cientos de millones de personas que en el mundo sienten pasión por el club. El club es lo que es gracias a su público. El Madrid tenía que mostrar su gratitud a la sociedad por ello, tenía que dar las gracias por tanta pasión. En segundo lugar, había que preguntarse qué puede el club hacer por devolver a la sociedad parte de cuanto le ofrece. A los aficionados se lo intentamos devolver con felicidad, a través de triunfos del equipo, acrecentando el sentido de pertenencia y el orgullo. Sin embargo, también están aquellos que viven en condiciones muy desfavorables, y es ahí donde el Real Madrid puede hacer una muy buena labor a través de nuestras dos actividades principales: el baloncesto y el fútbol.

P: ¿Cómo se acerca el club a esos segmentos más desfavorecidos?

R: Todos hemos jugado al fútbol en la calle, al menos los de mi generación. Jugábamos con una bolsa de patatas, dándole con un hilo una forma más o menos esférica. Eso sigue siendo así: en cualquier zona de chabolas se puede jugar al fútbol. La idea era pues acercarnos a esos niños (que son el grupo fundamental de beneficiarios aunque hay otros, como enfermos o reclusos) y usar el fútbol como herramienta educativa y de transmisión de valores. A partir de ahí empiezas tu expansión geográfica, comenzando por aquellos países donde está estudiado que el Real Madrid tiene una mayor implantación en el corazón de la gente, y continuando por todos aquellos donde más se nos puede necesitar. Estamos aún celebrando el vigésimo aniversario de la Fundación, y lo cierto es que el planeta ha cambiado mucho desde que se creó. El mundo está conectado de una manera diferente, más directa, más profunda. Eso también nos ha ayudado. Porque en el año 98, cuando empezamos, nos comunicabamos de modo más complejo, mientras que ahora llegamos al último rincón continuamente a través de redes sociales, la web del club, RMTV... Así hemos potenciado la marca en el mundo, pero también la labor de la Fundación, que tiene muchos más canales abiertos para llegar a quienes lo necesitan.

P: Hablábamos de 900.000 beneficiarios hasta 2018, pero creo que ahora rozamos el millón gracias  la subida de los últimos ejercicios.

R: Así es, porque hemos alcanzado 105.000 beneficiarios más. El crecimiento es impresionante. En el año 2006 Florentino sale del club y vuelve en 2009. En ese año estábamos en 9 países. Ahora en 80. La gran explosión de la actividad benéfica del Real Madrid llega en estos últimos 9 años. Son cifras espectaculares.

P: Florentino Pérez siempre ha señalado que, de todo lo logrado, lo que le produce más orgullo es la labor de la Fundación...

R: Es normal. Este club, lo sabéis perfectamente, está sometido a un nivel de exigencia tremendo en lo deportivo. La presión es enorme, y es lógico porque somos el Real Madrid y el objetivo es siempre la excelencia. Cuando llega la ocasión de ir a cualquier parte del mundo a ver el fruto de la labor de la Fundación, es como si te purificaras. Vienes de una tensión muy grande, y llegas a un lugar donde la conexión al corazón de la gente es muy directa. Es enormemente reconfortante. Piensas: "Formo parte de una organización que saca de la droga a miles y miles de niños en todo el mundo. Les saca de la delincuencia. De la prostitución". Piensas: "Formo parte de una entidad que ayuda a estructurar familias desestructuradas por todos los confines del globo". Siempre cuento un caso. Estuve visitando un proyecto precioso de la Fundación en Oaxaca (México). Es un proyecto desarrollado en una zona de edificios de chabolas que nosotros llevamos a cabo junto a un partner local, CESAL, una ONG de la zona: es así en muchas ocasiones porque ellos, estos socios locales, conocen el terreno de cerca . Hay habilitada una gran casa donde se desarrolla el día a día. Por las mañanas dan a los niños de desayunar tras recogerlos en sus casas. Les lavan los dientes. En una estantería tienen vasos con cepillos. En cada vaso pone el nombre del niño, ¡había más de cuarenta cuando yo estuve allí! De allí les llevan al colegio. Al acabar el horario docente, vuelven. Meriendan. Y allí Microsoft, otro partner importante, ha habilitado una gran habitación llena de ordenadores para que aprendan informática, o computación como dicen ellos. Si bien, cuando yo fui a verlo, llevaban dos meses,mi presencia allí se debía al acto de presentación del proyecto. Cuando cuento esto siempre me emociono. Se me acerca una niña de trece años, con un uniforme del colegio, y me pide que le haga un favor. Me dice: "Mire, ¿le puede decir a Florentino Pérez que gracias a este proyecto de la Fundación yo no voy a ser prostituta?" Porque, gracias a aquella iniciativa que en aquella fecha se presentaba, aquella niña podía soñar con aprender informática y estudiar una carrera, y con sacar a su familia del barrio y de las maras que lo dominan.

P: Supongo que es sólo un ejemplo, pero muy significativo.

R: Así es. Les sacamos del entorno conflictivo que les rodea bajo el compromiso por su parte de que perseverarán en los estudios, porque ni no dan la talla en ese apartado no pueden seguir formando parte del proyecto. La media académica de los alumnos sube considerablemente desde el momento en que forman parte, precisamente por esa condición que les ponemos.

P: Hemos hablado del liderazgo en la solidaridad en el aspecto cuantitativo, señalando algunas cifras. Hay sin embargo también un liderazgo cualitativo a través de una metodología propia de la Fundación, un método educativo que la propia entidad ha ideado y puesto en práctica. Y es también un elemento determinante y distintivo.

R: Así es. Es como en el fútbol. Competimos para ganar, pero no ganamos de cualquier manera. Históricamente, tenemos una filosofía de ataque, de mandar en los partidos, con jugadores creativos que enamoran a los aficionados. Hay un punto estético ligado al Madrid. En partidos concretos no juegas bien y ganas, pero la filosofía es la que es. De igual modo, la Fundación no usa el deporte solo para que los niños en situación desfavorecida o los reclusos se diviertan, sino como un canal formativo en el que aplicamos nuestra propia metodología. Los niños alcanzan así unos hábitos que les acompañan durante el resto de su vida, y que les conducen a consagrar unos valores: el respeto, el trabajo en equipo, el afán de superación... Somos formadores, no estrictamente entrenadores. Para ello, la Fundación ha desarrollado unos manuales para esos entrenadores-formadores. Hay que tener en cuenta, como decíamos antes, que trabajamos en cooperación con diferentes ONGs por el mundo. Para que esa colaboración sea fructífera, sus entrenadores tienen que estar en consonancia con esa filosofía educativa común a todos nuestros proyectos.

P: ¿Cuáles son los grandes retos de este proceso educativo?

R: Una de las dificultades consiste en que los niños están acostumbrados a ambientes opresivos, con lo cual, al llegar cada día a las sedes de los proyectos, se pueden sentir demasiado arrastrados, por contraste, con el ambiente lúdico que allí reina. Por eso es fundamental que distingan que toda esa diversión y ese deporte están condicionados a su proceso educativo y de maduración.

P: Decías antes que es fundamental la colaboración con ONGs locales. 

R: Eso es. Y también con empresas patrocinadoras para que estos proyectos tengan estabilidad, y es ahí donde solemos contar con la ayuda de las compañías españolas establecidas en aquellos lugares donde hacemos proyectos. Para esas compañías, la presencia del Real Madrid es la garantía que necesitan para el proyecto, la certeza de que su dinero irá al fin previsto. Tan importantes son esas compañías como las ONGs o entidades religiosas. Con los salesianos, por ejemplo, tenemos numerosos proyectos en África. Se plantea crear una escuela y ellos seleccionan un equipo de monitores, y es a esos monitores a quienes hay que enseñarles ese manual de la metodología educativa propia de la Fundación. Es una labor de formación de los formadores. Luego, desde aquí se monitoriza el funcionamiento de esa escuela.

P: Hay mucho antimadridismo. Si la gente conociera con alguna profundidad las cosas que hace la Fundación, ¿habría menos? 

R: No creo que haya tanto antimadridismo, me parece que en general se nos aprecia.

P: ¿Fuera de España más que en España? 

R: Yo creo que en España también se nos aprecia, se nos respeta y admira. El Madrid es muy querido en el mundo y en España. Puede que haya gente que no nos quiera. Pero reconocen lo que ha hecho este club.

P: ¿La Fundación tiene aún mayores planes de expansión geográfica? 

R: Claro. ¿Conocéis a Florentino? (Risas). Quien le conoce sabe que no para nunca. Pero hay dos elementos muy importantes que hay que conciliar: consolidar y crecer. Consolidar es vital, no puedes descuidar un proyecto para abrir otro porque juegas con vidas humanas, y descuidar un proyecto ya existente en beneficio de otro potencial significaría un paso atrás en el trabajo hecho con esa comunidad, sobre todo cuando trabajas con niños. Hay un componente educativo y educacional. A final de temporada pasada, teníamos 500 escuelas en el mundo. La idea es que haya más, obviamente, pero no a despecho de los proyectos ya existentes.

P: Sin necesidad de entrar en comparaciones que serían de mal gusto, ¿es el Madrid un club de fútbol particularmente solidario?

R: El mundo del fútbol, en general, lo es. Como lo es en general el mundo del deporte. Hay una sensibilidad global hacia quienes más lo necesitan. Quizá porque nosotros empezamos antes, o porque hemos encontrado el modelo ideal para ser solidarios, seamos especialmente útiles a las comunidades donde trabajamos. Pero todo el mundo del fútbol, cada uno a su escala, destaca por su afán por ayudar.

Entrevista: Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea

Fred Hermel vive en una calle que se diría de un pueblo de la sierra de Madrid, si bien hablamos del mismo centro. Se diría una metáfora del hombre que allí nos recibe, alguien que de algún modo tampoco pertenece al mundo al cual parece pertenecer, o al cual la gente le vincula. Hay un sustrato de estilo y de intelectualidad poco chiringuitero: es la calle recoleta y silenciosa en el bullicio de la capital. Por lo demás, es un hombre encantador, con su punto taxativo y su punto chic, cuyas paredes están engalanadas por portadas de L'Equipe y excelentes muestras de arte contemporáneo, una dualidad muy galernauta que nos hace preguntarnos por qué hemos tardado tanto tiempo en entrevistarle. 

P: El llamado "periodismo de bufanda", que se aplica generalmente sólo a quien manifiesta afecto al Madrid, es considerado casi un deshonor. Tú has manifestado abiertamente tu afinidad con el club de Concha Espina. ¿Te sientes sucio? (Risas).

R: Ni mucho menos. Cuando me hacen esta pregunta siempre respondo: "¿Los periodistas políticos votan?" Con eso está todo dicho. Un periodista político que no solo simpatice, sino que tenga incluso por ejemplo carnet del PSOE, puede hacer un trabajo perfectamente profesional entrevistando a Pedro Sánchez. Igualmente, un periodista con afinidad por un club está legitimado para ejercer limpiamente su profesión. Lo puede hacer de manera intachable, aunque nunca diré que objetiva. La objetividad es la mentira de los malos periodistas. "Yo soy objetivo". No, a ti lo que te pasa es que no tienes ni puta idea, no tienes contactos, no conoces a nadie. Buscas excusa en la objetividad al hecho de que no tienes contacto con los actores del fútbol. Y hay que tenerlo. Yo soy muy amigo de Carlo Ancelotti y tengo una muy buena relación con Zidane. Dice un periodista francés que el buen periodismo no es objetividad, sino control de la subjetividad. Yo intento ser honesto, lo que ya es mucho.

P: ¿Forma parte de esa honestidad el declarar desacomplejadamente tus filias? Para algunos periodistas deportivos sigue siendo un tabú.

R: Sí. Los que van de objetivos, ocultando esas simpatías, son los peores. Este tema puede también depender de qué labor periodística realizas. Yo soy corresponsal de un medio francés, y ahí sí que mis simpatías blancas no juegan papel alguno porque no hago más que informar. Cuando opino, como hago en As, o en RMTV, es cuando tengo que ejercitar ese control de la subjetividad de la que hablábamos. Por otro lado mi admiración por el Madrid es muy natural: soy francés. También te digo una cosa, y es que mi club es el Lens. Es mi club desde la infancia. No olvido mis raíces. Hace poco me llamó el director general del Lens para ir a ver un partido junto a él en el palco, a modo de reconocimiento de mi divulgación del club fuera de las fronteras francesas. Es en los noventa cuando, ya viviendo en España, y aunque ya tenía mucha admiración por el Madrid, el roce empieza a acrecentar el cariño. En el 93, el PSG juega contra el Madrid -y lo elimina (3-1 en la ida, 4-1 en la vuelta)- y a partir de ahí entablo relación bastante profunda y muy enriquecedora con gente como Míchel, Floro, Del Bosque... Y yo pensaba "es el club más grande del mundo y aun así todo el mundo me trata con esta naturalidad y este afecto". Eso me marcó. Más allá de esa imagen, el club es muy campechano. A aquellos que dicen que el Madrid es el club de los ricos, les diría que se pasaran por la peña que lleva mi nombre en Ceutí (Murcia). Es gente humilde, de la clase trabajadora. Hay muchas cosas en el madridismo que me gustan. El madridismo tiene clase, y un francés se reconoce en esa clase. También te digo que tengo muy buen relación con la gente del Atleti. Cuando la República Francesa me concedió la Medalla de Caballero de la Orden Nacional del Mérito, al acto en la embajada acudieron tanto Florentino Pérez como Enrique Cerezo.

P: Y con el Barcelona, ¿cómo es la relación?

R: Antes era buena. Pero hace algún tiempo me hicieron sentir que no era bienvenido ahí.

P: Tú te has significado políticamente en contra del independentismo. ¿Atribuyes a eso este cambio?

Sí.

P: Porque no sé si te cito textualmente pero yo juraría que has dicho varias veces que te sientes español.

R: Bueno, yo me defino como francomadrileño. No me puedo sentir español pero sí madrileño. Yo viví en Francia y sólo en Francia hasta los 22 años. Soy francés. Ésa es mi cultura. Un francés católico educado en la escuela pública republicana laica francesa, algo muy típico en mi país. Pero me siento muy bien en España. Me parece un insulto que haya una región de España que pida libertad, es una falta de respeto a esas naciones o regiones que de verdad no tienen libertad. No concibo que haya padres de niños catalanes que no quieran que sus hijos se eduquen en español, siendo como soy un enamorado de ese idioma que tanto me enorgullezco de hablar y de escribir. No me gusta hablar de política, pero el Barça ha metido el fútbol en la política.

mi admiración por el madrid es muy natural: soy francés.

P: Cambiando de tercio, te pregunto por una de tus especialidades. No deja de ser la pregunta del millón. ¿Por qué se va Zidane?

R: Por lo que explicó en rueda de prensa.

P: ¿Ni más ni menos?

R: Ni más ni menos. La eliminación copera contra el Leganés fue muy dura para él. Le hizo ver que no era capaz de llevar al grupo donde él quería. Y él es alguien que se involucra hasta el fondo. Siempre se dijo que Mourinho trabajaba no sé cuántas horas al día en Valdebebas. Mourinho lo que pasa es que lo publicitaba. Zidane o el propio Ancelotti trabajaban tanto o más que él. A Carlo, algunas noches, se le hacía tan tarde que no le valía la pena ir a casa a dormir. Se quedaba a dormir en las instalaciones del club. Y Zidane, muchas veces, contestaba a mis mensajes de whatsapp a las 6 de la mañana, porque ya estaba camino de Valdebebas. Y todo ello por dedicación al Madrid, lo que me lleva adonde voy. Tiene una idea tan alta del Madrid que no podía tolerar un horizonte que no fuera el de la perfección. Como no se ve llevando al Madrid a la perfección, renuncia.

P: ¿Sería entonces apropiado decir que se va por madridismo?

R: Totalmente. Zidane se va por madridismo. También porque está agotado tras nueve títulos. ¡Es más fácil perder que ganar! Cuando pierdes, sólo puedes mejorar. Pero, si ganas, sólo puedes mantenerte.

P: ¿Va a volver?

R: Yo creo que sí.

P: ¿El año que viene?

R: No no no. El año que viene de ninguna manera. Antes tiene que entrenar en otro sitio.

P: ¿Y dónde puede ir?

R: El club más evidente es la Juve. Ha pasado cinco años allí, y además te digo una cosa: Zidane es un entrenador italiano. Formado por Lippi, por Ancelotti. Con mucha énfasis en la preparación física. Mucha planificación. Como jugador, aprendió la competitividad en Italia. Como técnico, aprendió mucho aquí con Carlo. Él lo que quiere hacer es entrenar. Es lo que le gusta.

zidane se fue por madridismo.

P: Vamos a otra de tus especialidades. Ahora todo el mundo habla del "Nuevo Benzema", aunque intuyo que tú no crees que haya un nuevo Benzema.

R: No. Lo único que pasa es que tú no puedes tener el mismo papel cuando está Cristiano que cuando no lo está.

P: Pero, aparte de que ahora contribuye con goles, cosa que antes casi monopolizaba Cristiano, ¿no ves un Benzema más implicado que sirve incluso de puente entre la generación que el representa y todos los chicos nuevos?

R: Claro, pero es que él ya no es la misma persona tampoco, por la sencilla razón de que no eres el mismo con 22 que con 31. El gol le está ayudando a ser aceptado por el espectador de a pie. Pero él sigue jugando para el que entiende. Ahora le veo también, es cierto, más en papel líder.

P: Y ¿qué nos dice de cómo está ayudando a integrar a Vinicius? Parece que le busca...

R: Totalmente. Está haciendo una gran labor en ese sentido. Sobre todo con el ejemplo. Vinicius no sólo tiene que salir ahí a regatear. Tiene que jugar como se juega ahora, como un delantero moderno, para el equipo. En ese sentido, mirando a Karim, a quien tiene tan cerca, tiene mucho que aprender.

P: ¿Cuáles son los mejores entrenadores que ha tenido el Madrid?

A: Ancelotti y Zidane, sin olvidar a Del Bosque. Técnicos que tienen en común el no ser dogmáticos. El Madrid no es sólo posesión o sólo contra. Maneja los dos registros, de modo que su entrenador debe dominar ambos. Los dogmáticos, como Guardiola o Mourinho, piensan que ellos son más importantes que los futbolistas. Los grandes entrenadores, los pragmáticos, tienen claro que pase lo que pase nunca serán más importantes que los jugadores. Sobre todo en el Madrid, donde los entrenadores nunca han sido muy importantes. Ha sido siempre un club de presidentes y jugadores.

P: Con Mourinho se intentó, quizá por vez primera, un Madrid de autor, hecho a medida del entrenador. ¿Se puede decir que salió medio bien? ¿Medio mal?

R: Tres años en el Madrid y no ganar la Copa de Europa es fracasar.

P: ¿Así de rotundo?

R: Así de rotundo. A  mí lo de que llevó al Madrid tres años seguidas a semifinales no me vale, porque en el tour del Bernabéu no te cuentan como ningún logro el llegar a ellas.  Para el Lens estaría muy bien. ¡Qué feliz sería yo viendo al Lens llegar a semis de la competición más importante de Europa! Pero no, no es el Lens.

P: El Atleti sí presume en su museo de las dos Finales de Champions perdidas contra el Madrid.

R: Es que para un club como el Atleti sí representa un logro. Y perder contra un equipo como el Madrid entra dentro de lo asumible.

P: Tuviste altibajos de opinión sobre Mou.

R: Sí. No me gustó su gestión el año en que se cayó contra el Dortmund. En la vuelta, cuando había que remontar un 4-1, sacó a Benzema demasiado tarde. Fíjate en sus prestaciones: un gol y una asistencia a Ramos. El Madrid habría pasado con Karim de titular. Nunca comprendí cómo un tipo tan inteligente como Mourinho no entendió jamás la utilidad de Karim. Pero si hasta Benítez, que llegó con la idea de cargarse a Benzema, luego se rindió y le puso todos los partidos.

P: Es sabida tu debilidad por Benzema. Dinos algo que haya hecho mal alguna vez tu compatriota.

R: Fue torpe en aquellas declaraciones en las que atribuyó su salida de la selección francesa al hecho de que Deschamps, presuntamente, estuviera cediendo a las presiones xenófobas de una parte de la sociedad francesa. Y eso que considero que es muy cierto que mucha gente no quiere a Benzema por racismo. Pero a él no le hizo ningún bien decirlo. Sin esas declaraciones, quizá habría jugado la Eurocopa y el Mundial.

P: ¿Cerró con esas declaraciones una puerta que ya estaba semiabierta?

R: Sí.

P: ¿Es ya un tema puramente personal entre Deschamps y él?

R: Sí. Como francés me duele mucho que Karim no vaya a la selección.

P: ¿Qué puestos necesita reforzar el Madrid? ¿Qué ficharías este verano?

R: (Piensa un momento). Pues es que yo confío en el club. Sabe lo que hace. A las pruebas me remito. Lo que hagan, bien hecho está. La gente a veces no entiende que el club debe tener una perspectiva mucho más a largo plazo que la que puede tener un simple aficionado, y que tienen presente una visión global del contexto de la cual carece el aficionado medio, y que la tienen además a corto, medio y largo plazo. Hace pocas semanas la gente estaba clamando por fichajes de invierno, pero tú no puedes poner en riesgo una gran contratación en verano por un fichaje de medio pelo en el mercado invernal.

P: Escribes en As, cuya línea editorial (esto lo decimos nosotros, no tú) no es precisamente florentinista. Pero tú sí lo eres, ¿no?

R: Yo sí. Soy florentinista y esto no me supone el menor problema en As, donde me dan completa libertad para escribir lo que estime oportuno. La libertad es total. Por eso yo siempre defenderé al As.

P: ¿Qué título o títulos, para finalizar, puede realmente ganar el Madrid esta temporada? 

R: El contratiempo contra el Girona hace ver la Liga, donde los de Solari estaban remontando, con más pesimismo. Sin embargo, ganando al Barça en el próximo Clásico liguero en el Bernabéu se recuperarán bastantes opciones. En Copa el Madrid es favorito. Y de la Champions qué decir, si está hecha a la medida del Real Madrid.

 

Entrevista: Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea

 

 

 

 

A finales de los 90, Lorenzo Sanz fichó un delantero centro colombiano sin saber que estaba además adquiriendo los servicios de un gran comunicador y un madridista ejemplar. Es sabido que Edwin Congo no tuvo suerte en su carrera en el Madrid, como también es cada día más del dominio público (gracias en gran medida a El Chiringuito de Josep Pedrerol) que nos hallamos ante un opinador que constituye un paradigma de sensatez y amor a nuestros colores. Qué mejor lugar para encontrarnos con Edwin que Biriukov Bistro, ese templo culinario en la zona madrileña de Las Tablas donde tan bien se conjugan, bajo la alquimia de su dueño (el gran Chechu Biriukov), steak tartar, vodka y madridismo. 

P: Aunque apenas jugaste allí mientras fuiste jugador, nunca has dejado de alabar al Madrid, y juegas regularmente con el equipo de veteranos. ¿Qué encontraste que te conquistó para siempre?

R: Encontré una cultura asentada en unos valores firmes. Hablo de valores asociados al querer ganar, al intentar siempre estar por encima de las adversidades. En el Madrid te enseñan a ser persona por encima de todo.

P: Llegaste muy joven.

R: Así es. Y había que luchar muchísimo para llegar a tener alguna opción. Por eso a mí me da mucha risa cuando algunos que no juegan ahora, pero tienen opciones serias de jugar, se quejan y las desaprovechan.

P: ¿Por quién lo dices?

R: Por nadie en concreto. Lo digo en general. Aquellos jugadores que encontré yo eran lo máximo. Aunque yo no jugara, sólo el ir a entrenar con ellos era una experiencia maravillosa. Era más que una gloria. Jugar ya era más complicado, no había apenas opción, y eso que yo venía con la internacionalidad de mi país, donde yo era de lo mejor. Pero aquí había tantísima calidad que era casi imposible. El no tener opción no es algo, sin embargo, que me haya hecho ver mi experiencia en el Madrid con amargura.

P: ¿No le guardas rencor a nadie?

R: Absolutamente a nadie. Las cosas pasan porque tienen que pasar. También te digo que ahora no se necesita tanta calidad para jugar al fútbol en la élite. En mi época se necesitaba demasiada. Tenías que tener muchísimo talento. Ahora hay jugadores de primera que, en mis tiempos, nunca habrían llegado ni a segunda división. En mi época no cesaban de llegar jugadores extranjeros que engrandecían el fútbol español, y te mencionaré algunos que no jugaron en el Madrid, para que no se diga: Mostovoi, Karpin, Djalminha... Ahora no hay esa calidad técnica, o no hace tanta falta. Sólo se les pide que sean fuertes y tácticamente disciplinados. Prima lo físico.

P: No eras conocido en España y tu fichaje se recibió con algunos recelos...

R: Pues no será porque el Madrid no se pensara mi fichaje. Estuvieron todo un año detrás de mí, observándome. Que si informes, que si tal. Viendo mi evolución. Mi fichaje no fue un pronto que le diera a Sanz. Al año siguiente, por otra parte, hay elecciones y Lorenzo pierde. Eso me deja en el aire porque era Lorenzo quien me había traído y quien conocía mi fútbol. Fue un giro desafortunado de los acontecimientos... para mí. Para el club fue positivo por la llegada de Florentino, pero a mí no me vino bien. Las personas que entraron en el área técnica no me conocían. No importa: tuve la posibilidad de vivenciar cosas increíbles junto a los mejores jugadores del mundo.

P: De todos esos con los que entrenabas a diario, ¿con cuál te quedas?

R: Con Zidane. Es el mejor jugador que he visto en la vida. Porque no era sólo cómo jugaba, sino cómo entrenaba también. Zidane, antes de que le llegara la pelota, ya sabía lo que iba a hacer. Eso lo aprecias más todavía cuando lo ves más de cerca, en el día a día. Pero todos eran especiales. Raúl. Seedorf. Anelka. Roberto. Figo. Savio Bortolini, que no jugaba mucho pese a que tenía una zurda espectacular. ¡Sanchís, qué clase tenía! Vi la evolución de Salgado que se convirtió en algo más grande aún cuando pasó del Celta al Madrid. Yo he entrenado con esos genios.

P: Hablabas de cómo el hecho de que llegara Florentino a ti personalmente te perjudicó, pero no pareces tenerle manía a Pérez. ¿Te definirías como florentinista?

R: Sí. Ha posicionado el club, organizativamente, entre los mejores del mundo. La organización actual no la teníamos cuando yo llegué. Dimos un salto grande con su llegada. La cosecha deportiva es también impresionante, aunque justo es decir que Lorenzo ya había conquistado dos Champions en menos de 3 temporadas. Eso posicionó al Madrid en un lugar deportivo superior que sirvió a Florentino para afianzar su salto de calidad.

zidane fue el mejor. lo veías no sólo cuando jugaba, sino también cuando entrenaba.

P: ¿Qué percepción del Madrid tenías allá en Colombia, antes de venir para acá?

R: La del mejor club del mundo. La excelencia futbolística. Eso ha sido siempre el Madrid para cualquier colombiano.

P: Sin embargo por edad, en tu adolescencia, tú seguiste a un Madrid que no reinaba en Europa.

R: Daba lo mismo. La magnitud del Madrid en Colombia es incomparable. Aquí en España no hay consciencia de cómo se ve al Madrid en el exterior. Es normal: vas por la Castellana y ves el estadio. Pero aquel que no lo tiene cerca lo considera un mito. ¿Cuánto darían muchos niños no solo colombianos, sino de cualquier lugar del mundo, no ya por asistir a un partido en el Bernabéu, sino por verlo desde fuera? En cambio, parece que el madridista madrileño, el que vive aquí, a veces no aprecia lo que tiene. Cuando yo conté en Colombia que el Madrid estaba interesado en mí, la gente se mofaba. "¿Tú, al Madrid?" Y es que el club es una leyenda en mi país.

en españa no hay consciencia de lo que significa el real madrid fuera de estas fronteras.

P: ¿Qué recuerdas especialmente de tu fichaje?

R: A mí el Madrid me sigue durante la Copa América de 1999, donde me fue muy bien. La Juve también se interesó por mí. La Juve de Zidane, Del Piero... Un equipazo. Por eso el Madrid se adelantó para cerrarme cuanto antes. Lo que más recuerdo es la tensión de pasar el reconocimiento médico en Bogotá. "Mira que si tengo algo y pierdo el contrato de mi vida..." Afortunadamente no fue así. Son muchas cosas las que recuerdo de mi llegada. Lo que te puedo decir es que ni en mis mejores sueños pensé que iba a encontrar algo semejante. En Lyon, en la concentración de verano, aparecía gente con fotos mías para que se las firmara. Impensable. Precioso.

P: Centrémonos en la actualidad. ¿Qué opinas de la gestión de Solari hasta la fecha?

R: Lo está haciendo muy bien. Ha tomado decisiones puntuales que han ayudado al equipo.

P: ¿Ha sido valiente?

R: Bueno, simplemente se ha limitado a no ir contra la corriente. Sabe qué necesita el equipo y lo implementa.

P: ¿No hay valentía en no poner a Isco, por ejemplo, un jugador con buena prensa?

R: El error reside en considerar que un jugador que no esté en forma tenga que jugar, por impresionante que sea su palmarés o su pasado. A Isco lo queremos todos y queremos que juegue. Pero, si no está en condiciones, no puede generar un pulso con el entrenador.

P: Algunos dicen que Marcelo tampoco está en condiciones, y en cambio sí juega más.

R: Bien, pero tú como profesional no puedes generar ese pulso del que hablo, que además no es un pulso interno sino que tiene su cara externa. Isco no ha enfrentado su problema de un modo excesivamente inteligente. Cuanta más importancia le demos a este tema, además, más problemas tiene Isco. Cuando el entrenador recibe en rueda de prensa decenas de preguntas sobre Isco, se pone una coraza. Eso dificulta la comunicación entre el entrenador y el jugador.

Cuanta más importancia le demos al tema isco, más problemas tendrá el jugador. Cuando el entrenador recibe en rueda de prensa decenas de preguntas sobre Isco, se pone una coraza. Eso dificulta la comunicación entre ambos.

P: Vayamos con una miscelánea de temas. Hablemos de James, a quien conoces bien. ¿Quiere volver?

R: Claro. Quién no. Hasta yo quiero volver (Risas). Pero cada vez está más difícil.

P: El Chiringuito. ¿Estás feliz allí? ¿Crees que la gente te ha descubierto en tu faceta de comunicador?

R: Estoy muy feliz. Voy una o dos veces por semana, en función de las necesidades. Allí estoy rodeado de gente estupenda. Juanma Rodríguez es muy bueno. También Roncero, que hace mucho por el Madrid. Todo ese trabajo con las peñas es impagable. Y sabe mucho de fútbol. Ha ido aprendiendo con el tiempo.

P: Otra cosa quizá sea la línea editorial de su periódico...

R: Bueno, él no es el director del periódico.

P: Cierto. ¿Qué necesita el equipo? ¿Qué ficharías en verano?

R: Gol. El equipo necesita a alguien que le colabore a Benzema. También hace falta un central. Y, si viene Hazard, bienvenido sea.

P: Cuando hablas de fichar gol, entiendo te refieres a un 9 puro, un jugador de área, un tipo con instinto asesino.

R: Así es, aunque también es verdad que tenemos a Mariano. Lo que pasa es que hay que ver si explota. Si en estos seis meses termina de explotar, el Madrid no necesita nada más en la delantera.

P: ¿Y puede explotar?

R: Sí. Puede convertirse en el nueve-nueve que el Madrid precisa. Lo que sí necesitamos es un central. Parece que está hecho Militão y me seduce la idea. Es rápido. Va a ser importante para dar descansos a Ramos de vez en cuando.

P: ¿Necesitamos un central de manera más urgente que un goleador?

R: Mucho más. Por la razón que te digo: Mariano puede aún desempeñar ese papel. Me gusta mucho Mariano. El problema es que se ha lesionado. Si no, hablaríamos de que está desempeñando un papel importante en la plantilla.

P: ¿Qué opinión te merece Vinicius?

R: Es un jugador espectacular. ¡Pero si con 17, en Brasil, ya estaba jugando la Copa Libertadores, que es el equivalente a la Champions League! Hay gente que se cree que viene de la nada, pero ya traía un bagaje pese a su corta edad.

P: Hay mucha polémica con el VAR...

R: Lógico. Es la mejor tecnología que puedes traer al fútbol, y sin embargo está siendo pésimamente utilizado. Es una vergüenza. No puedes tener la mejor tecnología y no saber usarla. O no querer usarla. Porque yo creo que es más bien que no la quieren usar. El otro día vino el jefe de los árbitros de la UEFA y les dijo: ¿por qué no lo usan más? Y otra cosa que no puede ser es que censuren las imágenes.

P: ¿Se censura para favorecer a alguien?

R: Yo no digo eso. Sólo digo que se censura. ¿Cómo puede ser que en casa no podamos ver lo que ven quienes tienen que juzgar? Y ¿cómo puede ser que el VAR no intervenga para echar atrás la increíble tarjeta a Sergio Ramos en el minuto 9 del último Clásico copero? Se habla de las interpretaciones arbitrales, donde el VAR se supone que no puede entrar, y al final vemos que prácticamente todo, al parecer, son interpretaciones. Pues entonces, si sólo van a prevalecer las interpretaciones, y el VAR no puede entrar en ellas, ¿para qué queremos el VAR, cuya implantación tanto dinero ha costado? Cuando sólo rigen las interpretaciones, el sistema no sirve, porque no hay una ley, no hay un criterio. Por otro lado, tendría sentido que los equipos tuvieran el derecho a pedir que actúe el VAR en al menos un par de jugadas por partido.

¿para qué quieres el var si al final sólo cuentan las interpretaciones?

P: ¿Qué opinas de la nueva política de fichajes del club? ¿Qué te parece esa apuesta por el talento joven?

R: Pues me parece bien, aunque puede que al principio nos duela porque estamos acostumbrados a que el Madrid fiche a las máximas figuras. Pero es que un jugador que en el mercado cuesta 50 millones, se pone a precio de 100 para el Madrid sólo por eso, por ser el Madrid. Apostar por los jóvenes es la mejor receta para combatir ese sinsentido.

P: Pero ¿no es muy arriesgado? Vinicius tiene buena pinta pero ¿quién sabe si Brahim va a salir bien?

R: En absoluto. Lo arriesgado es gastarte 100 millones en quien sea, porque ya andamos en esas cifras casi por cualquiera. Hay que apostar por tipos del perfil de Vinicius o Rodrygo, que viene de camino. Y habría que haber apostado por Mbappé, fue un error el no hacerlo. En el Castilla, por lo demás, también se están haciendo bien las cosas, sacando buenos jugadores que luego se foguean en el exterior y después vuelven, bien bajo un sistema de cesiones o de venta con opción de recompra. Así adquieren la experiencia necesaria, y eso está saliendo muy bien.

 

Entrevista: Athos Dumas, Jesús Bengoechea, José Luis Llorente Gento 

 

 

 

 

 

Dos madridistas catalanes (Pepe Kollins y José Luis Pizarro) quedamos en un céntrico café de Barcelona con un catalán seguidor del Espanyol: Tomás Guasch. Un encuentro representativo, en el plano futbolístico, de eso que algunos han bautizado como la “Cataluña silenciosa” aunque, atendiendo a las palabras del veterano periodista, bien podría denominarse también la “Cataluña silenciada”.  Nada difiere del Tomás Guasch presencial al que conocemos por los medios. Su célebre efusividad, que te obliga a una reincidencia de la exclamación al transcribir la grabación, se percibe honesta y consecuencia de la pasión con la que vive. Del mismo modo, su gracia emerge espontánea y coherente con quien, ante todo, rechaza el conflicto y los conflictivos: “Aquí hemos venido a pasarlo bien”, se le escapa en más de una ocasión. Y a buen seguro que, en esta, lo conseguimos.

 

 P: Aunque simpatizas con el Real Madrid, eres un célebre aficionado perico ¿Cómo te haces del Espanyol?

R: Mi madre era una madridista feroz, fue una de las pocas mujeres que asistieron al Bernabéu el día de su inauguración. Ella vivía en Madrid donde trabajaba mi abuelo, que era ferroviario. Y allí en la capital teníamos a mi tío Agustín, un madridista terrible, que era el que nos llevaba a todos. A mí me hace debutar en el Bernabéu una noche con un Real Madrid – Las Palmas, a bajo cero. Era la primera vez que veía a unos tíos con guantes, que eran los pobres canarios. Puskas hizo cuatro goles y yo pensaba: “Estos pobrecicos se nos morirán”.

P: ¿Qué edad tenías entonces?

R: Pues debía de tener unos diez años.

P: ¿Pero vivías en Barcelona?

R: Sí, aunque a Madrid íbamos mucho porque allí teníamos a parte de la familia y como mi abuelo era ferroviario, el tren nos salía por cinco pesetas. Doce horas duraba el trayecto, en un primera que se estiraba el asiento y yo dormía como un señor. ¡Entrar en Atocha era como llegar a Vladivostok!

P: Y allí, la familia materna intentó inculcarte el madridismo.

R: Siempre que llegaba era “¡El niño al fútbol!”. En la parte de arriba del Bernabéu no había asientos y la gente quemaba periódicos para calentarse. Una vivencia que no se me olvidará nunca. Porque antes yo creo que hacía más frío y más calor que ahora. Y el frío madrileño era para verlo. El primer charco helado que vi en el suelo fue en Madrid. Pero como te decía mi madre era una madridista tremenda. Iba siempre a los partidos y se pasaba el día idolatrando a Molowny. Luego se casó con mi padre y se vino a Barcelona.

P: Y tu padre no era del Madrid, precisamente…

R: Mi padre era culé. Un culé presentable. Ha pasado unos años en el purgatorio, pero ya está en el cielo. Nosotros íbamos un domingo al Barça y otro al Espanyol. Porque el mundo antes era más normal que ahora. Núñez, que acaba de morir, se cabreó un día porque publiqué, en Mundo Deportivo, que había sido socio del Espanyol. Y Mussons también lo fue. Gente que le gustaba ir al fútbol cada semana.

 

P: Antes se era socio sin tener que ser simpatizante.

R: Era otra España y uno de los pocos divertimentos era ir al fútbol. La gente no tenía inconveniente en que le vieran en el campo del rival. Ahora te llamarían de todo. Era un mundo mucho más normal.

P: Pero tu al final te decantas por el Espanyol.

R: Con el Barça, al tercer o cuarto día, me cabreé. Ganaban, pero, aun así, eran unos tipos muy crispados: “¡El árbitro!”, “¡Franco!”. Nuestra familia tenía tres localidades detrás del banquillo visitante del Camp Nou y recuerdo que, en la fila de delante, había un sacerdote, un señor vestido con sus hábitos, y que nos mandaba callar. Y aquello me incomodaba. En cambio, cuando iba a Sarriá nos sentábamos con un amigo de mi padre, que iba con una chica de mi edad, y nos daban palomitas y coca colas. Aquello, en cambio, era una risa constante. Eran unos tipos que palmaban bastante pero que montaban un pollo que resultaba mucho más agradable. Tenía, además, una ventaja. Yo no tenía asiento y mi padre me decía: “Tú al desmarque”. Y me iba sentando en las sillas vacías o en la escalera. Empezaba en un ataque y como me iban echando, terminaba en el otro. Así comprobé que el ambiente era más divertido. Y, poco a poco, iba pensando que yo aquí venía a disfrutar y que esos otros vivían en una angustia permanente, todo era un agravio sin fin. Porque eso no viene de ahora.

P: Naces en 1953. Llegas, casi, del brazo de Alfredo Di Stefano. Por lo que nos cuentas, igual le viste jugando en el Espanyol.

R: Sí, hombre. Yo le recuerdo algo como jugador del Real Madrid, en un partido en el Camp Nou en el que gana el Madrid 1-5. Y luego le veo los dos años en Sarriá. Como la gran noche del Espanyol contra el Sporting de Lisboa, en la copa de la UEFA, que ganaban los portugueses 0-3 al descanso y el Espanyol les remontó 4-3, en el que, probablemente, fuera el último gran partido de Di Stefano en su vida. Y la gente enloquecida, porque fue una cosa épica. ¡Di Stefano era más decisivo que Franco!

R: Metía más goles, al menos.

¡Desde el 39 al 53 el Madrid no ganó la Liga! Es que luego cuentan unas películas que dices… ¡Eso no fue así! ¡Pero si el Madrid estuvo a punto de irse a Segunda División! De Franco siempre digo que debía estar pescando salmones esos años. Yo tuve muy buena relación con aquella generación de barcelonistas: Ramallets, Biosca, Kubala… y desmontaban todo el mito. Cuando estaba en el AS, el año de la novena, que el Madrid gana 0-2, con goles de Zidane y McManaman, me llevo al Camp Nou a todos los jugadores del Barça que estaban aún vivos de la última eliminatoria. Bajan al terreno de juego: Gensana con muletas, Juanito Segarra, Ramallets… ¡todos! Los formo allí y Segarra, que era muy gracioso, me dice: “Estos del Barça de ahora no jugarían con nosotros ni los partidos de los jueves”. Y yo le pregunto “¿Y del Madrid?”. Y me contesta: “Bueno, a este Zidane sí le dejaríamos jugar un rato”. Eran una gente magnífica.

P: Has formado parte de tres de los cuatro grandes diarios deportivos españoles. Fuiste redactor jefe en Mundo Deportivo, subdirector en AS y también formaste parte de Marca. Conoces, por tanto, como pocos a la prensa de Madrid y Barcelona. ¿Crees que, unos y otros, conceden un trato similar a Real Madrid y Barça?

R: No, porque no puede ser así. Porque el Barça se cree, parafraseando a Verdaguer, “un destino universal”. La prensa barcelonista cuando vienen mal dadas es absolutamente crítica y sacude a la junta directiva del momento, pero la mayoría de mis colegas, relacionados con el Barça, son más culés que periodistas. Los sacas de ahí y son gente maravillosa. Si los llevas a unos Juegos Olímpicos, lo harán seguro de coña. Pero el Barça los enloquece.

la mayoría de mis colegas, relacionados con el Barça, son más culés que periodistas.

P: ¿Pero a partir de qué momento fue así?

Es evidente que hay un momento en el que la llegada del diario Sport agita el asunto.

P: Ese posicionamiento del Sport lo cambió todo.

R: Sí, era una postura lícita. Pero claro, a partir de entonces comienza una competición a ver quién es más culé. Hay una portada histórica del Mundo Deportivo, de un Barça 3 – Real Madrid 1, que titula: “Extraordinario triunfo del Barça ante un fenomenal Real Madrid”. Un fenomenal Real Madrid no se ve en la prensa deportiva de Barcelona hace veinte años. Con la particularidad de que, en aquella época, el Mundo Deportivo abría, cada semana, con el partido que se jugaba en Barcelona, fuera el Barça o el Espanyol.

P: Te traemos, a modo de anécdota, una copia de la portada del Mundo Deportivo del día que tú naciste (el 29 de marzo de 1953). Como podrás observar no hay ni una sola mención al Barça, está dedicada casi íntegramente al Espanyol. ¿Esto hoy es posible?

¡Anda! ¡Qué bueno! - Tomás se recrea un minuto en la portada -. Pero no, ahora es imposible.

P: Además, se da la curiosidad de que, en la misma, informan de las bodas de plata que ese día celebraba curiosamente el Espanyol. Queda claro que estabas destinado a seguir a ese equipo. Parecía que te estaban esperando porque tampoco nos cuadra que se cumplieran 50 años.

R: Sí, no me preguntes por qué, pero siempre ha habido un decalaje de unos cuantos años con respecto a la fecha de la fundación.

P: Lo que está claro es que el Mundo Deportivo de Juan José Castillo y Andrés Astruells, en el que tú estuviste, era un medio que gozaba de un gran prestigio en toda España.

R: Piensa que, en aquellos años, hablamos de los años 70 u 80, no se hacía un informativo deportivo en Televisión Española, sin que leyeran Mundo Deportivo. A mí me pega una bronca Juan José Castillo ¡porque no habíamos ido a cubrir el torneo social de tenis del Real Club de Polo! Los directivos de La Vanguardia bajaban hasta la redacción para informarse de la NBA, porque era el único medio que la cubría. Era una biblia del deporte. También hubo un personaje que influyó mucho en esta deriva posterior que fue Alex Botines, al reconocer, en Radio Barcelona, que él era del Barça. Fue el primero en confesarlo.

P: ¿Hasta entonces ningún periodista se pronunciaba en torno a sus simpatías deportivas?

R: No, había un cierto rubor. El caso es que esa confesión y la irrupción del Sport, dieron pie a la locura que hoy en día nos invade de demostrar quién es el más barcelonista. Lo cual carece de sentido porque no todo el mundo lo es. En mis tiempos del AS, creamos la sección para Cataluña, que centraba la información en el resto de los equipos catalanes, como el Espanyol o el Nàstic, a los que dedicábamos varias páginas y funcionó de maravilla. El AS multiplicó por diez sus ventas en Tarragona. Es decir, en Cataluña hay un mercado que no se cubre por razones difíciles de explicar. ¿Qué ha sucedido con los deportes no tan mayoritarios? ¡Lo mismo! El waterpolo, el hockey hierba... ¡Ha estado a punto de desaparecer un histórico como el Joventut de Badalona! ¿Has visto algún escándalo?

P: O el Granollers de balonmano.

¡Exacto! Yo empiezo a ir al baloncesto al campo viejo de La Penya. No al viejo, no, al reviejo, el primero, al lado del Sant Josep. Y veía como llegaba allí el Madrid en una furgoneta, que todavía me pregunto cómo coño entraban ahí esos tíos, Luyk y compañía. Porque el club pionero de baloncesto, el histórico de toda la vida, en Cataluña ha sido el Joventut. Se han podido ir a hacer puñetas y mediáticamente no le ha importado a nadie.

P: Poquito se ha oído.

R: Lo ha acaparado todo el Barça y su aparato mediático y político. Lo domina absolutamente todo, aunque la realidad social sea otra.

Lo ha acaparado todo el Barça y su aparato mediático y político. Lo domina absolutamente todo

P: ¿El relato político distorsiona la visión del deporte en Cataluña?

R: Se ha mezclado todo. Es un sinfín de medias verdades y de mentiras. Es que el hierro con el que construyeron el Camp Nou ¡lo sacaron del ejército de Franco! A mí me lo cuenta el propio presidente del Barça, Miró-Sans, el padre del Camp Nou. Se producen unas avalanchas en el campo de Les Corts, tras el fichaje de Kubala, que llegan a provocar la muerte de un aficionado. Y él se da cuenta de que no caben, de que el campo no daba más de sí. Era el gran Barça de las cinco Copas… ¡con Franco! Y entonces él tiene una pugna con el alcalde de Barcelona, Porcioles, que se niega a concederle un permiso para la recalificación. Y Miró-Sans se va a ver a Franco.

P: ¿Y todo esto era público?

R: Sí, pero eso no lo escucharás en ningún lado. ¿Tú has visto que le hayan hecho algún homenaje a Miró-Sans por haber sido el presidente que construyó el Camp Nou? ¿Verdad que no? Pues eso es porque era falangista. Y mejor no decirlo. Él, que era muy gracioso, me decía: “Es que si fuera comunista me habría ido al exilio. Y viceversa”. El caso es que Miró-Sans era aparejador y ya tenía hecha la ampliación del estadio. Mundo Deportivo tenía la sede en la calle Tallers y él tenía el despacho, al lado, en Pelayo, con lo cual iba a verlo muy a menudo, porque, además, era un tipo que era un caudal de anécdotas…

¿Tú has visto que le hayan hecho algún homenaje a Miró-Sans por haber sido el presidente que construyó el Camp Nou? ¿Verdad que no? Pues eso es porque era falangista.

P: ¿Y Franco intercedió?

R: Al Barça el alcalde le ponía pegas para concederle el permiso. Hicieron falta hasta cinco recalificaciones para que se lo dieran. Miró-Sans cuenta que Franco, al final, le dice: “¿Pero se ha vuelto loco Porcioles? ¿Aquí para hacer un campo qué hay que hacer?”. Y envía una orden y aquello se agiliza. Con el campo levantado, va un día Miró Sans a hacer una visita de obra y ve que seguían llegando camiones cargados de hierro. Y él que, como profesional de la construcción, sabía que aquel material ya no era necesario, pregunta ¿y este hierro dónde va? Resulta que entraba por un lado y lo revendían por el otro.  Y al final se lía un pollo tremendo y los demanda, porque, por lo visto, habían montado un estraperlo entre los de la obra y algunos directivos. Pero el caso es que aquel hierro lo estaba mandando el ejército de Franco desde el principio para levantar el estadio. Al final la historia es como es. Pero estos se han volcado en presentar las cosas a su manera.

P: Todavía hoy.

R: Pues sí, la política ha intercedido demasiado, por eso de la locura que ahora vivimos.

P: Guardiola declaró, hace unos meses, que el Barça no se había implicado lo suficiente en el procés y que él entendía que debería hacerlo más. ¿Qué opinas?

R: El Barça ha hecho política toda su vida.

P: ¿Pero deben hacerlo?

R: No deben. Pero esa es la opinión de Guardiola, que como entrenador considero que es un tipo más que interesante, pero que como ciudadano estoy en sus antípodas. No me interesa lo más mínimo. Pero vamos. ¿Qué más tienen que hacer?

P: Les interesa mantener viva esa llama, ese caldo de cultivo. ¿No te parece?

R: No sé si les interesara o no, pero esto no tiene ningún sentido.

P: ¿Crees que la bajada de espectadores del Camp Nou está detrás de ese ambiente, de esos cánticos en el minuto 17:14?

R: Hay gente molesta, claro. Hay un punto en que ya se produce un desgaste. Pero es que vamos a ver ¡esto no tiene ningún futuro! ¡El procés está muerto! Lo que pasa es que van estirándolo…

P: También has sido colaborador de RAC1. Una emisora que recibe el foco del madridismo a partir de que comenzaran a retransmitir los partidos del equipo blanco. Célebres son los puñetazos, a la mesa del estudio, cuando marca un gol el Madrid. Precisamente, el primer puñetazo que recibió ese mueble, mártir del madridismo, fue de un jugador de tu equipo: el Tamudazo. ¿Qué recuerdo tienes de ese momento?

R: Fue una cosa tremenda. Yo estaba en la redacción de AS, encima de Catalunya Radio. No fui al campo porque jugaba el Madrid en Zaragoza a la misma hora, y decidí quedarme. Y te digo una cosa: la cantidad de petardos que escuché en aquel momento, me quedé acojonado. Yo titulé la crónica del AS: “El polvo del siglo”. Porque fue el polvo del siglo. Y recuerdo que hice, porque me sorprendió mucho la celebración en Barcelona, una segunda edición, muy divertida, sobre los petardos. Lo cual demuestra que la condición de primer equipo del Barça en Cataluña no la discute nadie, pero que después hay un mercado de mucha gente al, que volviendo a lo de la prensa, han renunciado.

P: ¿Y la prensa de Madrid no es igual?

R: La prensa de Madrid tiene una vocación más nacional del asunto. No tiene un sentido madridista de la vida. O no solamente madridista.

P: Has sido unos de los mayores defensores de lo que se conoce como “teoría del villarato”.

R: Sí, claro.

P: ¿Cómo se lo explicarías a un incrédulo?

R: Fue una manera de actuar de la Federación y sus tentáculos que, para hacerlo inteligible, digamos que no guardaba ninguna simpatía por el Madrid. ¿Tenían que serles simpáticos? No, pero tampoco lo contrario.

P: ¿Cuándo nace esa corriente de gustos en favor de un equipo o de otro?

R: Yo creo que son situaciones puntales, que se dan por cercanía o interés, por ejemplo, Gaspart y Villar.

P: Pero todo comenzó con Núñez.

R: Sí. Núñez cree en aquella historia antigua de que el Madrid domina la Federación y empieza a hacer una labor de zapa importante, para ganarse el favor en estos asuntos. A partir de ahí ¿el Barça gana por la Federación? No, si usted gana cuatro ligas seguidas o un sextete, pues seguro que tiene un equipo de puta madre. Eso no se discute. Pero, ahora bien, en los últimos años no ha habido un equipo más protegido en España que el Barça.

P: Hay un antes y un después de Tenerife.

R: De aquellos Tenerife se sabe hasta quién llevo la prima de Barcelona. Si lo decimos, obviamente, nos llevan a los tribunales. Ahí pasó de todo. El partido lo he visto varias veces. Juzgar una actuación arbitral siempre es jodido – Tomás hace una pausa -. Pero aquello fue sospechoso, absolutamente.

P: Los dos.

R: Los dos. Es que fue una cosa… pero mira, yo lo admito como un error humano. Perfecto. Pero si eso lo llega a sufrir el Barça, estamos en guerra.

P: ¿Qué importancia tuvo Gaspart en el villarato?

R: Él es consciente de que, acercándose al poder, en aquel momento omnívoro de Villar, iba a manejar una serie de hilos que, como mínimo, le permitiría evitar que perjudicasen a sus intereses. Y así hizo como vicepresidente de la Federación.

P: De hecho, resultó vital en el triunfo de Ángel María Villar sobre Gerardo González.

R: Juan Gaspart llegó al extremo de esperar en la puerta de la Federación al presidente del Espanyol, Daniel Sánchez Llibre, para meterlo en el lavabo, mientras el otro, entre risas, le iba gritando “¿Pero para qué me llevas al baño?”. Y cuando están dentro le da un sobre y le dice: “aquí tienes el voto”. Así funcionaba Gaspart, no remataba un córner contra la portería del Real Madrid. Pero la alfombra sí que la tenía bien puesta.

Así funcionaba Gaspart, No remataba un córner contra la portería del Real Madrid. Pero la alfombra sí que la tenía bien puesta.

P: Muchos han vilipendiado esta teoría y a sus defensores, como si se estuviese asegurando que había unas órdenes dictadas de antemano, pero Relaño, en su día, explicó muy bien que “villarato” no era darle una indicación a un colegiado.

R: Era que se supiese, en todo momento, lo que le gustaba al mando. Y el mando estaba más por el Barça que por el resto. Ya no digo ni que por el Madrid. Y vuelvo a las mismas: el campeón es el que lo merece, pero si yo no tengo piedras en el camino y el resto sí, funciono mejor.

P: En buena parte del madridismo hay la impresión de que el VAR podría llegar a utilizarse para blanquear este tipo de dinámicas.

R: El VAR está empezando, pero es evidente que hay que mejorarlo. Porque lo del penalti a Vinicius no se entiende. O lo del pobre Valladolid, que es una cosa de locos.

P: ¿Es un problema de las imágenes que les llegan?

R: Lo que uno no tiene todavía es la certeza de qué se revisa y por qué.

P: Lo que decía Solari: la discrecionalidad.

R: Exacto, lo dije el otro día en la radio y no me siguieron. Solari tiene razón. La jugada de Vinicius, por ejemplo, si hasta igual te ha podido parecer que es falta de Vinicius, pero ¡ve a verlo! ¿Usted no tiene dudas en un tipo que cae en el área? No, es que el portero toca la pelota, dicen. ¿Cómo que toca la pelota? ¡Toca la pelota y le derriba después! Entonces te argumentan “es que se han resuelto no sé cuántos casos…”. Hombre ¡faltaría más! Es que si hubiésemos resuelto menos hubiéramos hecho un pan con unas tortas. ¿Acaso tiene esto la culpa de la situación deportiva del Real Madrid? Pues no, pero yo entiendo que el madridismo, hasta este momento, no tire cohetes con el VAR.

P: Tu compañero Isaac Fouto decía, en relación con el gol, no legal, de Dembelé contra el Villareal, que Hernández Hernández no había intervenido porque al VAR no le habían llegado esas imágenes que probaban la situación irregular. Aseguras que no dudas de la honestidad de los árbitros. ¿También te fías de Jaume Roures?

R: (Tomás se ríe) Hombre, si manipulan eso ya es para morirse. Ahora, si no les ha llegado…

P: Eso dijo Fouto.

R: Y seguro que es así. Si Isaac lo dijo es porque se lo ha contado alguien de dentro. Yo lo que creo es que hay que agradecerle a Velasco Carballo la voluntad de transparencia, de ir apareciendo y contando las cosas, pero eso lo tienen que contar nada más terminar el partido. Mire, aquí ha pasado esto porque las imágenes no las tengo. Algún responsable habrá. Que igual se ha producido un fallo técnico, pero dígalo. Porque los que quedan en evidencia son ellos. ¿No dicen nada? Escolti, joróbese.

P: Cambiando de tercio ¿Qué opinas de la situación actual del Real Madrid?

R: He tenido graves discusiones con esto. Pero yo no soy capaz de sacudir a la junta directiva ni a la planificación del año.

P: ¿Así de tajante?

R: Cristiano se quiere ir. Y el club cree que solo hay dos jugadores que puedan sustituirlo: Neymar y Mbappé. No vienen. Lo que le piden por otros no le acaba de convencer económica y deportivamente. Venimos de una batalla, el año pasado, para que le dieran más protagonismo a Isco, Asensio, Ceballos… ¡pues salgan ustedes! Tanto el presidente del Madrid, como el último socio, no son gilipollas y saben que les va a faltar 50 goles. Ahora bien, ¿usted tiene para pelear o no tiene?

P: Pues parece que no.

R: La cosa empieza mal porque algunos jugadores llegan del Mundial en un estado inimaginable. Añádele las lesiones por medio. Y es un agujero negro que no sabes por dónde meterle mano. ¡El Madrid ha terminado dos partidos con Brahim, Cristo y Vinicius en la delantera!

P: ¿Y la gestión del club con respecto a los entrenadores?

R: En mi opinión ni Solari es culpable de la situación, ni Lopetegui, que cometió más errores, tampoco. En el mes de junio te dicen que iba a pasar esto y no te lo crees. Aunque no vinieran Mbappé ni Neymar, al que yo tampoco traería ni loco, pero ése es otro tema. Pero lo que ha sucedido es una situación inimaginable. ¿Han patinado? Pues qué quieres que te diga, que ya se pondrán bien los patines.

P: ¿Es posible revertir la situación como cada año?

R: Lo normal es que no revierta. Es que si cuatro de cinco ha sido la leche… ¿Qué esperamos? ¿Cinco de seis? Para ponértelo más fácil: con Cristiano no estarías mucho mejor. Estoy convencido. ¿Harías más goles? Sí. Pero, a estas alturas, estás clasificado en todas las competiciones y a diez puntos del líder. Con Cristiano, igual, estarías a algunos puntos menos, pero no muchos. Porque la caída de Kroos, de Modric, de Casemiro… ¿eso cómo lo arreglabas?

Con Cristiano, igual, estarías a algunos puntos menos, pero no muchos. Porque la caída de Kroos, de Modric, de Casemiro… ¿eso cómo lo arreglabas?

P: Pero ¿no avisó ya Zidane en su despedida de que había que cambiar algo?

R: Esto a toro pasado es muy fácil decirlo. Pero ¿usted no lo ve claro? Pues monte un escándalo y diga que fulanito no está bien. ¿Usted ve viejo a Modric? Pues dígale a su presidente “yo quiero a Eriksen”. Sal y di: “He pedido cuatro jugadores y no me traen ninguno. Como no me veo capaz, buenas tardes”. Ahora bien, toda esta coña de que si he decidido irme, una semana después de ganar la Champions, yo tampoco lo he entendido mucho. Zidane es dios en el Madrid. Pero si usted se está cansando no me deje tirado en el mes de junio.

P: Ahora flota en el ambiente el nombre de Mourinho.

R: Cuando se despidió Karanka del Forest dije “¡ya están los dos libres!”. No, hombre. A mí me parece que Mourinho ya es pasado. El presidente es mourinhista, pero creo que es el primero que se da cuenta de que esto ya no tiene recorrido, que ahora se necesita otra cosa.

P: ¿Mourinho encaja mal en esa nueva política de captación y formación de talento joven?

R: Pues vete a saber. Pero en esto de fichar jóvenes Florentino tiene razón: o los fichas a esa edad o ya no los tienes a tu alcance. El fútbol español se tiene que meter en la cabeza que el dominio que ha tenido hasta ahora ya es historia. Ahora mismo está la casa real de Arabia negociando la compra del Chelsea. Como se metan ahí, ¿tú qué vas a fichar? A Mbappé le igualas la ficha que le pagaban en el PSG y, a los cinco minutos, el jeque te sube la oferta cinco más.

P: ¿No crees que Mbappé puede haberse arrepentido del paso que dio?

R: Por lo que yo sé, él y la familia piensan que todavía tiene veinte años y todo el tiempo del mundo por delante. Ahora mismo es internacional, campeón del mundo, y su entorno se da cuenta de que dispone de tiempo para cualquier cosa. Cosa que, por cierto, cada vez tiene menos Neymar.

P: Nos hemos malacostumbrado estos últimos años.

R: Es que este Madrid en Europa, eso no lo vamos a volver a ver en doscientos años. Hasta aquí decíamos: “Mira cómo se iguala el fútbol europeo que no se repite el campeón de Europa”. Y repite el Madrid, no una ¡tres! ¡Y cuatro en cinco! Oiga, esto fue Di Stefano, Puskas y Gento. Hasta que esto vuelva a pasar… ¡olvídate! El Madrid tiene algo sobrenatural. Messi en el Madrid hubiera ganado 14 copas de Europa.

P: También sabemos de tu pasión por el baloncesto ¿Qué opinas del Real Madrid de Laso?

R: Pues la magia pura. Uno de los mayores espectáculos que, hace años, se puede disfrutar en la ciudad de Madrid es ir a ver al equipo de baloncesto. Está el Museo del Prado, el Teatro Real… y el Madrid de baloncesto. Es la culminación de un trabajo bien hecho. Esa cultura de captación y formación que comienza fichando a Llull del Manresa. Y luego la cantera: Mirotic, Doncic, Radoncic, Yusta…

Uno de los mayores espectáculos que, hace años, se puede disfrutar en la ciudad de Madrid es ir a ver al equipo de baloncesto. Está el Museo del Prado, el Teatro Real… y el Madrid de baloncesto.

¿Eso es lo que se está intentando replicar ahora en la sección de fútbol?

R: Son dos deportes diferentes. Pero si tú cuidas y trabajas bien eso ¡tiene que salir bien por fuerza! Luego hay otras medidas que también ayudan, claro, Rudy fue un fichaje estratégico importantísimo.

P: Hay un momento en que el Madrid deja de insistir en fórmulas de entrenadores consagrados, como Ettore Messina y decide apostar por un proyecto a más largo plazo con Laso.

R: Yo me imagino que, a Laso, Herreros y compañía, Florentino les deja hacer…

P: ¿Y en el fútbol no les deja hacer?

R: Sí, pero tampoco es lo mismo. Primero porque en el baloncesto tienen una ventaja y es que no tienen tanto foco. Hay foco, pero ilumina menos. De hecho, tienen la coña de que al bueno se lo quitarán cada año: Mirotic, Doncic, Chacho, Hernangómez… ¡Si es que es un equipo titular NBA! Y luego hay otro factor vital que es que los jugadores de baloncesto son muy diferentes. Estos tipos sí que son conscientes de que están jugando en el Real Madrid y de lo que eso implica. Tú ves a Jaycee Carroll, que podría estar jugando en CSKA, en Fenerbahce, en cualquier equipo… pero él quiere jugar en el Real Madrid.  Porque sabe que eso es lo máximo. Lo ves en los tuits que manda Doncic después de haberse ido, que parece más merengue que Bernabéu.

P: De hecho, es la primera vez que el Real Madrid intercede en sus cuentas sociales de fútbol y baloncesto por un deportista que, además, juega en otro equipo.

R: El delirio sería que en verano viniesen a jugar aquí los Dallas contra el Real Madrid.

P: Pues ahora, Tomás, te vamos a pedir lo mismo que a todos los entrevistados: que nos hagas tu once histórico del Real Madrid.

R: Casillas, seguro. Eso está claro. Aunque nosotros no vimos a Ricardo Zamora. Lateral derecho, tengo problemas. Pero por lo que supone la persona, yo pongo a Chendo. Sanchis y Roberto Carlos. Pirri, por delante, aquí en medio.

P: Y ahora se complica la cosa.

R: Di Stefano no quedan más huevos. Puskas y me faltan cuatro. Hay que poner a Raúl. Como Pirri no puede jugar solo en el medio, pues Zidane. Aunque el que vio jugar a Rial, te mueres.

P: Solo te queda uno.

R: Y me faltan por poner Cristiano y Gento – escribe los dos nombres -. ¡Es que no hay más remedio que meter una delantera con Cristiano, Raúl, Puskas, Di Stefano y Gento!

P: Pero me has hecho un equipo con doce.

R: ¡Si es que podrían hacerse dos delanteras de cinco! Butragueño, Ronaldo Nazario, Amancio… ¿Quién no gana con estos? Aunque te digo una cosa, tú me preguntas ¿Qué es el Madrid? Y te digo que Pirri. Recuerdo una mañana de Reyes en Sarriá. 1-0 ganaba el Espanyol, llovía, sacan un córner y de repente sale un tipo, no se sabe cómo ni de dónde, y arrea un cabezazo que mete dentro el balón, el portero ¡todo! Pirri era el Madrid.

P: Raúl también representaba bien ese espíritu.

R: Raúl ha sido el mejor futbolista español. En eso es en lo único que coincido con Guardiola.

¿Cómo puede estar en este momento en el paro un entrenador como Víctor Sánchez del Amo? ¿Cómo pudo ser tan injustamente tratado por clubes como Deportivo y Betis cuando los llevó a superar con creces los objetivos marcados? Es un auténtico placer escucharle hablar de fútbol, explicarnos su acercamiento a este deporte que practicó con éxito como futbolista del Madrid (nos hablará de esa trayectoria) y del propio Dépor. Pero Víctor no espera sentado e inactivo la posibilidad de volver a entrenar, sino que no deja de permanecer inquieto y envuelto en nuevos proyectos, como la empresa Sported, de la que comienza hablándonos.

R: En el equipo Sported creemos en el deporte como el mejor vehículo para potenciar la educación y con ello el desarrollo de personas y comunidades. La cultura del deporte, sin duda alguna, es vivero de buenas personas, y esto es un activo de valor incalculable. Con esta creencia y convicción ha nacido Sported y hemos desarrollado programas de formación y educación donde compartimos nuestra experiencia de más de 25 años en el mundo del deporte. Programas inspirados en metodologías exitosas en gestión de deportes de equipo aplicadas a entornos de empresa y familia. En colaboración con la Singapore Management University en Singapur llevamos 6 ediciones de nuestro programa para ejecutivos “Diseñando un vestuario ganador”, donde compartimos nuestra herramienta de gestión de equipos, “el modelo de la bicicleta”, como guía de auto liderazgo y liderazgo de equipos, y nuestras claves para la generación de entornos de confianza y seguridad que nos lleven hacia el alto rendimiento. Tenemos la suerte de contar con un equipo de grandes expertos en la gestión emocional, cuestión que para Sported es imprescindible si queremos encontrar el equilibrio individual y colectivo de cualquier persona y equipo y permitir con ello su máxima productividad. Antes las emociones se autogestionaban, ahora podemos ayudar a las personas a hacerlo.

P: Muy loable, aunque si uno mira tu trayectoria como entrenador, y sobre todo como jugador, se diría que te has autogestionado bastante bien.

R: Eso es sólo porque tuve la suerte de nacer en un buen entorno. Mi familia. Mis amigos. El colegio de Escolapios y sus magníficos profesores a los que estoy muy agradecido. Y desde luego tuve también la fortuna de entrar en la cantera del Real Madrid, donde se hacía un gran aprendizaje en valores. No solo era el desarrollo deportivo. Los entrenadores estaban pendientes de las notas del colegio, daban mucha importancia a la educación y al comportamiento.

P: Has hablado en pasado. Ahora, en la cantera del Madrid, ¿ya no se hace tanto hincapié en la formación en valores?

R: No tengo tanta información como para responderte a eso. Desconozco las directrices de gestión en la ahora denominada “la fábrica”. Pero hay una cuestión clave. Todo método educativo debe tener muy presente el contexto social en que se aplica. Tendemos a replicar con nuestros hijos el método de enseñanza que para nosotros fue bien, pero éste es un mundo radicalmente distinto, ha cambiado el paradigma, necesitamos adecuar los métodos al contexto social. En las instituciones y escuelas deportivas de igual manera se necesita esa actualización, sin perder de vista los objetivos que deben ser los mismos de siempre: formar personas y deportistas, sobre todo lo primero, porque la probabilidad nos dice que muy pocos llegarán a deportistas profesionales. Sin embargo, todos seguirán siendo personas.

P: ¿Y se está haciendo o no?

R: Creo que siempre debemos aspirar a mejorar y este asunto es una prioridad. Estamos hablando por encima de todo de la educación de personas. No te hablo del Madrid porque ya te digo que no tengo información al respecto, pero sí en general. Somos máquinas inteligentes configuradas para ahorrar energía, lo que tiene un lado malo: los estados de comodidad y autocomplacencia. Estos estados frenan el crecimiento y nos llevan a zonas de confort y seguridad, a repetir lo ya aprendido, lo que dificulta las conductas innovadoras. Hay una frase que no me canso de repetir a mis hijos, a mi staff y mis jugadores: “La complacencia y la comodidad son los peores enemigos del rendimiento.”

P: ¿Es esa idea un pilar básico de tu filosofía como entrenador?

R: Podríamos definirlo como contagiar nuestro espíritu de eternos aprendices a nuestros jugadores, y también a los diferentes equipos de trabajo en torno a ellos, y aplicarlo hacia el crecimiento tanto individual como colectivo. Nuestra primera pregunta siempre es: ¿en qué os podemos ayudar? Obviamente hay un proceso de estudio y análisis previo para desarrollar conocimiento y diseñar planes de acción pero sin el clima emocional adecuado el rendimiento será limitado. De ahí nuestra creencia en conectar con la persona desde el primer día para construir entornos de confianza. El trabajo de entrenador de fútbol es apasionante por muchos motivos, sin duda éste es uno de ellos. Además, la complejidad de los entornos y los momentos de los equipos añaden más dificultad a nuestra labor. Nuestra experiencia en el Dépor y en el Betis es un buen ejemplo. Nos ficharon con el objetivo de enderezar dinámicas muy negativas en entornos muy frágiles y volátiles por diferentes circunstancias. En ambos clubes logramos los objetivos para los que fuimos contratados, salvar a los equipos del descenso a segunda, y además conseguimos una revalorización de activos muy notable que generaron grandes beneficios económicos. Como casos de más repercusión podemos citar los de Lucas Pérez, Luis Alberto o Pedro Mosquera, jugadores que empezaron a ser considerados con estatus de selección nacional. En el Betis, el caso más sonado fue el de Ceballos. Hoy desde la lejanía es un orgullo ver cómo siguen creciendo.

P: Cuéntanos algún otro aspecto esencial de tu filosofía como técnico.

R: Tratamos de inculcar la filosofía de que el camino está lleno de picos altos y bajos, que son los momentos deportivos buenos y los malos. Entender con perspectiva que tienes que pasar por ambos es crucial, lo que te hace desterrar la complacencia en los picos altos y el catastrofismo en los bajos. Es necesario pasar por las estaciones de la derrota para mejorar. Todo tiene que ser enriquecedor. Esto nos lleva a buscar constantemente retar a los jugadores para que el aprendizaje y crecimiento sea continuo, y a nivel de equipo de igual manera. El primer objetivo es dominar el sistema de juego que mejor se adapte a nuestra plantilla, y a partir de ahí retar nuestro status quo para crecer también como equipo y con ello tener mas versatilidad y capacidad competitiva. Si de algo nos sentimos orgullosos es de haber sido valientes en la toma de decisiones como cuerpo técnico en situaciones que habitualmente llevan a ser conservador. Hablo de variaciones de sistemas tácticos, planteamientos innovadores que nos ayudaron a contrarrestar las diferencias económicas de nuestros rivales. Como ejemplo, recuerdo cómo nos criticaron en el tramo final de temporada el uso de un sistema con tres centrales en el Real Betis. Decisión que implementamos por el estudio que teníamos realizado de equipos de diferentes perfiles en ligas internacionales con un alto rendimiento con este sistema de juego. Añadido a la compatibilidad con la plantilla que nos encontramos y sin capacidad económica para rediseñar el equipo. Paradójicamente la siguiente temporada, y con un equipo ya diseñado con otro potencial económico, el Betis ha alcanzado el alto rendimiento con este sistema de juego de tres centrales que parece se ha vuelto a poner de moda. Me alegro enormemente de este éxito que tanto merecía disfrutar su impresionante afición así como el gran grupo humano que trabaja alrededor del equipo.

"La complacencia y la comodidad son los peores enemigos del rendimiento.”

P: Hablas de aprender de la derrota. Entiendo entonces que la derrota no es un fracaso. ¿Qué es el fracaso entonces?

R: Yo pienso que el fracaso es cuando dejas de tener ganas de aprender. Cuando estás peligrosamente instalado en ese ahorro energético del que hablaba.

P: Un gran ejemplo de esa filosofía, la de desterrar el ahorro energético y aprender siempre, lo das como entrenador en el Dépor durante aquel partido en el Nou Camp en tu segunda temporada. Rompes los esquemas al Barça dejando tres referencias ofensivas permanentemente arriba.

R: Cuando te enfrentas a un rival con un potencial humano superior, tu capacidad táctica y estratégica es tu mayor arma. Usar el factor sorpresa, las emboscadas, como en el arte de la guerra. Por eso en ese partido concreto buscamos intentar hacer algo diferente.

P: ¡Y tan diferente...!

R: Responde a una reflexión muy sencilla. ¿En qué es fuerte el Barça? Pues vamos a intentar que no lo haga. Con ese plan, no les impedíamos tener la posesión, porque no estaba a nuestro alcance, pero sí dirigirles a tener una posesión diferente y menos efectiva porque tenían que estar pendientes de nuestros tres delanteros. Y con ello convertir cada situación de éxito defensivo nuestro en una opción clara de contra para generar buenas ocasiones de gol. Las estadísticas del partido ratificaron el plan, más allá del resultado. El FCB estuvo por debajo de sus datos promedio de ataque en el Nou Camp y, por el contrario, nuestros datos de ataque mejoraron los principales promedios de equipos visitantes. Con ese espíritu analizamos a nuestros rivales, y esa estrategia de ese partido concreto surgió de ese estudio.

P: Tú entrenabas al Dépor en el debut de Zidane como entrenador del primer equipo del Madrid.

R: Así es. Nos metieron 5-0 pero nosotros también tuvimos nuestras ocasiones  para ponernos por delante y las cosas pudieron ser distintas. A pesar del lo abultado del resultado hicimos un buen partido. No hay que quedarse solo con el análisis pobre del marcador final. En todo caso yo, como entrenador, siempre digo que el Madrid es el rival más difícil al que te puedes enfrentar, precisamente por la virtud que pondero: su enorme flexibilidad. Porque así como te digo que estudiamos mucho al Barça, y que gracias a ese estudio conseguimos plantearles un sistema que se les atragantó, te digo que con el Madrid es muy difícil hacer lo mismo, porque no sigue un patrón claro de juego. El Madrid tiene una seña de identidad única y distintiva: el empoderamiento del jugador. Cuando tú te pones esa camiseta, sabes que si no das lo mejor de ti no serás digno de ella y pones en riesgo volver a ponértela. Eso te empodera enormemente. En mi opinión es lo que ha hecho del Madrid el club más grande de la Historia.

"el madrid es el equipo más difícil contra el que jugar por su flexibilidad: no tiene un esquema definido de juego".

 

P: Muchos escépticos y/o antimadridistas te dirán que el rasgo distintivo del Madrid es el dinero que tiene...

R: ¿No lo tiene el Barcelona? ¿No lo tiene el Manchester? En mi opinión, algo que distingue al Real Madrid del resto es que está la estrategia marcada por el entrenador, sí, pero nunca es algo 100% rígido y se fomenta el empoderamiento del futbolista. El jugador siente esta responsabilidad y esa autoridad, para lo bueno y a veces para lo malo. Lo bueno es ese extra de imprevisibilidad y capacidad competitiva que le ha llevado a conseguir hitos deportivos que ningún otro club ha logrado, y lo malo porque esa autoridad a veces conduce a estados de complacencia con pérdida de foco y hambre que alejan el alto rendimiento. El Real Madrid es el club del mundo que de manera más total lleva a la práctica aquello de Luis Aragonés, a quien tanto admiro: el fútbol es de los futbolistas.

P: Has hablado de pérdida de foco y hambre. ¿Le está sucediendo eso a Isco?

R: El caso de Isco, en mi opinión, y visto desde fuera, se puede explicar con esta teoría. Ha pasado en poco más de un año de jugador titular indiscutible, tanto en el Madrid como en la selección, a volver a un rol de jugador suplente. Esto en cuanto a roles. Si analizamos el rendimiento producto de su comportamiento en el campo, pues también es muy sencillo el análisis. La calidad y el talento es una constante y es el aval que le llevó hasta el Bernabéu. ¿Cómo se ganó Isco al Bernabéu y a su entrenador para hacerse merecedor del estatus de titular? Con dosis a partes iguales de calidad y entrega. Dosis que a día de hoy son mucho más bajas y por tanto, con la competencia en el equipo, ha perdido el sitio. Le vendría bien repasar alguno de esos partidos en los que el Bernabéu, no hace tanto, le ovacionaba por su lucha y sacrificio. Creo que le ayudaría a ver la realidad y a poner remedio.

"a isco Le vendría bien repasar alguno de esos partidos en los que el Bernabéu, no hace tanto, le ovacionaba por su lucha y sacrificio".

P: Antes hablabas del empoderamiento intrínseco al jugador del Madrid. Hay gente que opina que Sergio Ramos, en su grandeza, lanza más faltas de las debidas, más penaltis de los debidos... ¿Hay un empoderamiento excesivo (si es que existe tal cosa) del capitán?

R: A mí me parece fantástico porque creo en el empoderamiento de los futbolistas y de las personas. Si hay un clima de confianza que genera eso, por qué no. El empoderamiento nunca es excesivo si va de la mano del desarrollo de la responsabilidad. El problema es si se ejerce con irresponsabilidad.

P: ¿Lo ejerce con responsabilidad Sergio?

R: Uno de los problemas es que tendemos a hacer análisis con una información mínima. ¿Sabemos el día a día de Sergio en los entrenamientos? Nos generamos opiniones con lo que nos cuentan por ahí. El otro día un amigo me manifestó su sorpresa positiva, después de haber conocido, y tratado después de una larga conversación, a Sergio Ramos. "No es como pensaba", me decía. Es lo que pasa. Creemos en estereotipos sin conocer a las personas. Sólo quienes viven el día a día conocen la auténtica realidad.

P: ¿Qué opinas de Vinicius?

 R: Es un tipo de jugador muy necesario en este contexto en que la mayoría de equipos ofrecen muy pocos espacios al defender con repliegues intensivos frente el Madrid. Tiene desborde y abre huecos allá donde hay acumulación de jugadores. Le viene fenomenal al Madrid y su juventud le otorga un gran margen de crecimiento. Se le ve además muy suelto, asumiendo responsabilidades en un momento de mucha exigencia. Su explosividad le provoca pérdida de precisión por precipitación en algunas jugadas, pero esto se corregirá con su madurez.

P: Hablemos del pasado. Aunque ya habías debutado con Arsenio, tú, como jugador procedente del filial, llegas a un Madrid de Capello rodeado de estrellas: Suker, Mijatovic, Raúl, Roberto Carlos, Seedorf... ¿Cómo te empoderas ahí?

R: El empoderamiento en el primer equipo me lo da Capello, pero yo ya lo había sentido en la cantera gracias a todos los entrenadores que me habían formado. Te inculcan desde el principio lo que representa la camiseta. Así que ese empoderamiento es en realidad un proceso natural, escalonado. Luego ya entra en juego la suerte, el momento. Tú no eliges el momento sino que el momento te elige a ti. Capello contó con cinco canteranos para la pretemporada y quedó muy satisfecho con mi juego y mi actitud. Es mi padre futbolístico. Depositó en mí su confianza y le estoy muy agradecido. Además tuvo éxito en sus dos temporadas en el equipo, separadas en el tiempo pero coronadas por sendas ligas. Antes hablábamos de lo de mano blanda, mano dura. Es un buen ejemplo de lo que la gente entiende por mano dura, y sin embargo no deja de ser un cliché. Es un entrenador muy exigente, pero eso no generaba ninguna animadversión en el vestuario.

P: Bueno, Suker y Mijatovic se apostaban en la emisora de García para quejarse todas las noches porque les cambiaba...

R: Todo jugador que disfruta de menos minutos de los que cree merecer se va a quejar siempre, sobre todo si están en un estado de ánimo negativo. Todos tenemos estados positivos, negativos o neutros. La salud de un grupo depende de estos estados y es necesario desarrollar estrategias de gestión.

P: ¿Por qué se marcha Capello del Madrid al término de ese año triunfal? ¿Es por el supuesto conflicto de nepotismo de Lorenzo Sanz con su hijo Fernando, o simplemente porque el Milan le llama de nuevo?

R: Eso habría que preguntárselo a él porque yo lo desconozco.

P: ¿Y tú? Porque eso sí que hay que preguntártelo a ti. Ganas la Liga, ganas la Champions el año siguiente con Heynckes y resulta que, incomprensiblemente para muchos, te vas al Rácing. ¿Por qué?

R: Por las mismas razones por las que a nosotros en el Dépor y en el Betis, como técnicos, nos pasó algo parecido. A pesar del éxito deportivo, nos vimos afectados por situaciones de crisis institucionales. Deudas que atender. Procesos de elecciones. Se buscan otras caras para unificar a la gente en torno a un proyecto deportivo nuevo, sin importar que lo anterior cumpliera los objetivos. Pero te digo una cosa: tanto a nivel individual como de cuerpo técnico, nos vino bien. Porque en esas situaciones tan complejas es donde más aprendes.

P: Muy interesante pero ¿tiene esto relación con tu salida del Madrid como jugador, que era mi pregunta? ¿Fue también una salida por una cuestión institucional?

R: Bueno, como imaginarás yo estaba feliz en el Madrid. Había ganado la Liga y explotado futbolísticamente con Capello y al año siguiente, aunque no era titular indiscutible, ganamos la champions con Heynckes, la Séptima nada menos, campeón además de Europa con la selección sub21… ¿Qué sucede entonces? Nunca antes lo había contado. En medios, para mi sorpresa, comienzan a especular con la idea de que tengo negociaciones con el Celta y que me quiero ir. A pesar de que yo lo desmiento, porque era absolutamente falso, se sigue trabajando mediáticamente en esa hipótesis. Me resultaba increíble. ¿Dónde me iba a ir yo si estaba en el mejor sitio posible?

P: ¿Y entonces?

R: Llega Camacho y me reúno con él. Me pregunta si era verdad que yo me quería ir. Le dije que por supuesto que no. Me dice que a él se lo han asegurado. Algo pasaba. Camacho me dice que él cuenta conmigo y yo me quedo tranquilo tras esa conversación. El hecho es que Camacho no llega a empezar la temporada y aterriza Hiddink. Con él hago una buena pretemporada, con mucha participación. El feedback del míster siempre fue muy positivo. Pero un día sucede algo difícil de entender para mí.

P: ¿Qué?

P: Cuando al técnico le llega la hora de confeccionar la lista de la Liga de Campeones, me quedo fuera. Hiddink me llama a su despacho y me da una explicación a esa decisión, la cual me deja perplejo y me obliga a replantearme mi futuro. Fue muy duro para mí, en ese momento tan dulce, jugando con asiduidad en el club de mi vida, tener que afrontar esa situación.

P: Pero ¿qué te dice Hiddink?

R: Los detalles de la explicación, por respeto a la privacidad de la conversación, prefiero guardármelos.

P: Lo que estaba pasando, déjame que lo diga yo, es que te querían traspasar para sacar dinero.

R: Esa era la sensación, sí.

P: Porque económicamente el club no iba muy bien...

R: Yo no llevaba las cuentas del club.

P: Es una hipótesis que cuadra porque un tiempo después Sanz traspasa a Seedorf para poder pagar las nóminas.

R: Pues entonces no sería descabellado pensar que a mí me vendieron para poder pagar algunas del año anterior, pero tampoco creo que diese para muchas.

no es descabellado pensar que a mí, como a seedorf, me vendieron para pagar las nóminas.

P: Dice mucho sobre ti, me parece, el que al marcharte no pegaras la gran rajada. Habría sido fácil...

R: Preferí no decir nada públicamente. El único comentario que hice es que mi salida no se debía a causas deportivas.

P: ¿Sólo eso dijiste?

R: Sólo eso. ¿Para qué entrar en polémicas?

P: Te callaste por amor al Madrid.

R: Claro, y por respeto, no tenía sentido enredar ni crear mal ambiente. Era momento de aceptar y enfocar hacia nuevos retos. El hecho es que tuve que replantearme mi futuro. Acababa de firmar mi contrato profesional (antes era del filial) gracias a Capello, pero ahora, al verme fuera de la Champions, y aunque pudiera disputar partidos de Liga, opté por una opción que me aportara mayores posibilidades de desarrollo personal. Para llegar a lo más alto de mi potencial, necesitaba tener opciones de jugar. Aparece la opción del Rácing -que no del Celta, como se había especulado- y no lo dudo.

P: Muchos madridistas lo sentimos mucho, pero lo cierto es que no te fue nada mal.

R: Fue una decisión muy dura, pero sin ella no habrían sucedido todas las cosas buenas que pasaron después y de las que me siento muy orgulloso. Empecé por lo más alto, lo más grande que existe, que es jugar en el Real Madrid. Pero luego tuve la suerte de conocer un fútbol más humilde. Conocí la dignidad de luchar para salvar la categoría. En el Rácing fui pichichi del equipo y fue un año de fantástico aprendizaje en un fútbol nuevo para mí. Eso me permitiría después incorporarme a un proyecto que cuajó en algo tan espectacular como aquel Superdépor que ganó la Liga y compitió la Champions llegando a semifinales. También ganamos la Copa contra el propio Madrid de los galácticos. Y llegué a la Selección absoluta. Mi experiencia posterior en el fútbol griego fue también muy enriquecedora, yo ahora no paro de recomendar a los futbolistas que vivan experiencias profesionales fuera de nuestras fronteras.

P: La pregunta es obligada. ¿Entrenar al Madrid está en tu horizonte?

R: En el contexto al que nos referimos, que es el de atesorar una ambición que no te permita caer en la autocomplacencia para poder aspirar siempre a lo máximo, entrenar al mejor equipo del mundo tiene que estar en mis metas. Ojalá. Es un sueño que tiene que cumplirse como consecuencia de un proceso de aprendizaje y mejora continua.

 

Entrevista: Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea, Emil Sorel

Tomás J. Rubio y Ramón Álvarez de Mon mantuvieron este lunes una charla con Nacho Tellado, el hasta hace poco “arquitecto del Chiringuito”, que últimamente acapara focos, precisamente, por la decisión de la productora de no contar más con sus servicios a raíz de la polémica suscitada por el VAR. En septiembre, Nacho Tellado consiguió demostrar, en el programa de Josep Pedrerol, los errores que lastraban a un sistema que, pese a que ha tenido un coste muy elevado y pese a que rige un negocio que mueve tanto dinero, se ha desvelado como rudimentario y repleto de fallas. Un diagnóstico que no ha gustado a ciertas personas con mucho poder en dicho ámbito y que han optado por intentar silenciar las denuncias del arquitecto asturiano en vez de por optimizar un sistema que en principio se ideó para aportar soluciones y que cada vez más representa una fuente de problemas.

 

P: Nos gustaría empezar por los errores de medición que tiene el fuera de juego en el VAR español. Porque entendemos que no es el mismo que el de otros países.

R: Claro, cada país tiene su empresa. Incluso la mayoría de la gente no sabe que, a día de hoy, hay empresas que están ofertando para suplir a la que lo lleva en nuestra Liga. Ofertan porque el VAR en España no funciona bien.

P: ¿En qué falla?

R: Cuando en situación de fuera de juego hay un pie de un defensa con un pie de un delantero, la referencia está en el suelo. No tengo que rebanarme la cabeza para saber cuál es la parte más adelantada. Lo estoy viendo por su pie. ¿Qué sucede? Que este tipo de sistemas funcionan por el suelo, lo mapean. Igual que cuando yo saco el punto de fuga, no estoy haciendo otra cosa que mapear el suelo. Pero el problema viene con jugadas en las que, por ejemplo, interviene un hombro. ¿Cómo determinas cuál es la proyección del hombro hacia el suelo? Ahí surgen más variables

P: ¿Qué variables?

R: Pues por ejemplo lo de Canales, si el hombro lo proyecto no tiene por qué coincidir con el plano horizontal del pie, puede tenerlo más flexionado o más adelantado. ¿Qué sucede? Que hay que analizar al jugador en su totalidad. Tienes que analizar jugadores en movimiento. Y eso no lo va a hacer el VAR en la vida.

P: Es decir, que solo es fiable cuando se tiene que determinar la posición de los pies en el suelo.

R: Ayer, por ejemplo, en el gol de Modric, hay un pase previo de Benzema y el VAR dice que no hay fuera de juego. Yo lo analizo y efectivamente compruebo que así es. Es un pie contra otro pie. Es muy fácil. Y ya ni te digo si el pie está cerca de una línea del césped, que te sirve de referencia visual. El problema surge cuando hay que medir otras partes del cuerpo.

P: ¿Cómo se puede solucionar esto?

R: O tienes a una persona como yo en cada estadio para que lo calcule o va a ser imposible que determines fueras de juego como el del ayer. Pero la mejor liga del mundo no debería tener problemas para contratar a esos profesionales. Porque, sinceramente, lo de la sala VAR a mí me parece de risa.

P: ¿Por qué?

R: Pues porque el desconocimiento de esa gente, con respecto a las técnicas que hay que conocer para calcular estos aspectos, es absoluto

P: Para analizar fueras de juego hay que ser árbitro, pero para tirar líneas has de tener otro conocimiento específico

R: Claro, creo que tampoco tiene que ser tan difícil encontrar a gente que sepa lo que es la geometría descriptiva y les guste el fútbol. Ahora la tecnología del VAR está en manos de gente que no sabe ni lo que es un punto de fuga. Del mismo modo, que yo también necesitaría a un árbitro al lado que me dijese: oye, Nacho, el codo no cuenta, recuérdalo. O, fíjate en el hombro…

P: Pero así resulta muy complicado resolver una jugada en poco tiempo.

R: Yo me he llegado a cronometrar y no tardo ni dos minutos. También depende de la jugada, claro. Pero prefiero tener tres minutos y acertar que tardar un minuto y conceder un gol injusto. Además, la gente dice que se pierde la emoción. Y para nada. Ayer cuando marca Canales, estaba todo el estadio pendiente del árbitro. Hizo la seña con la mano y el público se volvió loco.

P: Pero aparte el sistema actual no tarda menos que esos dos minutos.

R: Recuerdo una jugada que le pitaron fuera de juego al Sevilla, que creía que a Nolito le iba a dar un infarto. Tardaron más de cinco.

P: ¿En la jugada de Canales qué hubieras tardado?

R: Quizás un poco más. Tres minutos a lo sumo. Pero seguro que menos que el VAR.

P: Además, haces varias revisiones para minimizar el margen de error.

R: Sí, lo reviso tres veces y como máximo me equivoco en 2 cm.

P: ¿Y el margen que puede tener ahora mismo este sistema de VAR?

R: No sé si lo habrán mejorado, pero a principio de Liga era de más de 40 centímetros. Es muchísimo. Ha habido errores gravísimos.

P: Tú desmontas, bajo un criterio técnico, el sistema del VAR en septiembre. ¿Qué ocurre a partir de ese momento?

R: Todo comienza con un gol que se le señala al Sevilla por fuera de juego y en el que una de las piernas de los jugadores está cerca de la línea del área que ya es una referencia visual. Y de repente ves como la línea del VAR va pegada al borde del área y al prolongarse se tuerce. Eso es una incongruencia absoluta. Es que cualquier persona con unas mínimas nociones de perspectiva se da cuenta de que eso no es normal. Después, en el mismo partido, analicé otro fuera de juego a Ben Yeder, anulado erróneamente por el VAR. Y se monta la de Dios

P: Pero la cosa fue a más

R: Yo había llegado de vacaciones en septiembre cuando ya había empezado la Liga y ya que estaban las jugadas de esa jornada mal comienzo a analizar las de jornadas anteriores y estaban todas mal.

P: ¿En algún momento alguien te rebate técnicamente los análisis que estabas haciendo?

Nadie, absolutamente nadie.

P: Y empiezas a tener mucha exposición mediática

R: El caso es que todo el mundo comenzó a pedirme que le consultara jugadas, Ya no iba al Chiringuito solo los fines de semana sino también entre semana. Llegue a ir tres días seguidos. Que es muy duro porque sales a las tres de la mañana y al día siguiente a trabajar.

P: Y siempre los mismos errores: mal tirado el punto de fuga y mal cogidas las referencias cuando no es el pie la parte más adelantada.

R: Exacto, hasta que se produce el fuera de juego del Leganés que fue la guindilla. Esta semana ha vuelto a pasar lo mismo en una jugada similar que le anulan un gol al Valladolid que no es fuera de juego. Y en el minuto 93. Pero lo peor es que no ofrecen ni resúmenes ni imágenes. Por eso cuando lo explico por Twitter la repercusión es máxima.

P: Llevamos mucho tiempo sin verte por el Chiringuito.

R: Así es, a raíz de toda esta repercusión el señor Tebas me agrega a LinkedIn. Me llega una notificación de que paso a formar parte de su red de contactos. Como en ese momento dispongo de sus datos, decido enviarle un e-mail, normal y corriente, en el que le digo que, ya que están utilizando métodos que, a la vista de todos, se ha comprobado que no son fiables, si quiere conocer una segunda opinión pues que me ofrezco a explicarle mi método. Pero nada más. Y él me contesta un domingo a las siete de la mañana: “Este no es el e-mail pertinente. Ya se ha advertido a la empresa” – Nacho Tellado nos muestra el correo – ¿Cómo que no es el e-mail adecuado? ¡Si eres tú el que me has añadido a la lista de contactos!

P: Pero con lo de “ya se ha advertido a la empresa” reconoce que hay errores.

R: Claro, de hecho, el día antes a la Sexta declara que “a la vista de lo manifestado, se ha advertido a la empresa”. A la vista de lo manifestado… refiriéndose a mis análisis, claro.

P: Advertir a una empresa que le ha vendido el software por cuatro millones de euros.

R: Sí, pero dos días después dice públicamente “el chico ese que sale en el Chiringuito, ese sí que se equivoca”. Yo ahí me preocupo. Porque no entiendo por qué ese cambio de opinión. Pero aparte tampoco era necesario decir nada. Poco después salgo en el AS a hacer un reportaje por la polémica del Leganés con el Barça y a partir de entonces ya no vuelvo a participar en televisión. Sin ninguna explicación.

P: ¿Nadie te dice nada?

R: Yo veo que algunos compañeros del Chiringuito comienzan a dejar de seguirme por redes sociales. No todos, otros como Rafa Guerrero, Jorge D´Alessandro y algunos más, han mantenido la misma actitud hacia mí. Pero cuando pasa un tiempo y veo que siguen sin llamarme, entiendo que algo está pasando, que hay un problema, que no sé si es personal o profesional.

P: Porque no les ocultaste nada

R: Yo a Josep, a Quim Doménech, a Rafa Guerrero, a Javi Balboa… a todo el mundo les dije que había hablado con Tebas. Se lo comenté en la sala vip. Ellos me preguntaron, descojonados, por lo que me había contestado y les comenté que lo mismo que andaba diciendo ante los medios.

P: Explícanos por qué debemos quedarnos con tu versión de que Canales estaba en fuera de juego por 10 cm y no que estaba en posición correcta, por 2 cm, como apreció el nuevo arquitecto.

R: Yo no voy a criticar al otro chaval. Pero básicamente por el punto de fuga y las referencias. Que comprueben cómo han sacado el punto de fuga. Y en cuanto a la referencia, lo que os dije antes: hay que interpretar su postura y adaptar el análisis a la parte del cuerpo adecuada, prolongándola al suelo. Hay otros factores que también pueden influir en que se den criterios diferentes, como la elección del frame. Yo tomo el que utiliza el VAR, que supongo que será el adecuado, porque si no ya sería un cachondeo. Y luego lo de la línea gorda. Yo veo fuera de juego por 10 cm y resulta que la línea del VAR tiene un grosor que ya mide eso.

P: Lo cual sirve para enmascarar errores significativos.

R: En mi caso las líneas que tiro son de milímetros.

P: En tu opinión, por tanto, el sistema es manipulable

R: Para ciertas jugadas creo que el sistema ofrece muchas interpretaciones. Prefiero decirlo así, por razones obvias. Pero creo sinceramente que hay muchas jugadas que ofrecen un alto nivel de interpretación. Por eso lo mejor sería normalizarlo. Establecer un protocolo.

P: Ahora surgen muchas suspicacias en torno al presunto favoritismo de algunos árbitros, al abrirse este abanico de múltiples interpretaciones del que hablabas ¿Hasta qué punto puede estar tranquilos los aficionados? ¿Quién vigila a quien vigila? 

R: Ese es un problema de la Liga, obviamente.

P: ¿En el caso de la jugada de Canales en que medida afecta que parte de la camiseta tomes como referencia?

R: No sé cuánto, pero para que un fuera de juego pase de estar en 10 cm a 0 tendría que haber un error más que considerable. Con error me refiero a qué punto tomas como referencia. Pero es indudable que más allá del tema de los pies, que es irrefutable, cuando la referencia es otra parte del cuerpo hay un margen interpretativo. Yo puedo ver que este lado del hombro está más adelantado y en cambio tú considerar y calcularlo en base a otro. Es necesario un protocolo que, entre otras cosas, diga cuál es la referencia que hay que coger. Pero en ausencia de protocolo la interpretación es amplia.

P: Sin un protocolo, esos 10 cm otorgan margen para decidir que para un equipo sea fuera de juego y para otro no. ¿No sería más lógico una normativa que diga que de 5 cm para abajo es línea?

R: Yo lo que os puedo decir es que el VAR tiene un margen de error y que yo tengo otro. Y que el mío es menor que el del VAR.

P: Tu entorno profesional te ha mostrado su apoyo en este sentido

R: Hoy por ejemplo miré en LinkedIn, donde coincido con gente que comparte el mismo sector y uno de los mensajes que había recibido era de un topógrafo que solía trazar fueras de juego con el mismo programa informático que yo y me decía que yo era un pionero. Mucha gente de ese perfil me ha dado su respaldo

P: ¿Qué opinión te merece que desde que tú desmantelaste el VAR ya no se emitan las imágenes del fuera de juego con esas líneas o que se emitan una hora después?

R: Yo solo sé lo que la gente ha visto lo que yo he hecho. Pero me esperaba otra reacción del VAR.

P: ¿Qué diferencia hay con el sistema del VAR de la Premier?

R: Aunque tampoco es perfecto es mucho mejor el inglés. La base es buena, ves que sacan correctamente el punto de fuga y que hay un criterio. Lo cual no evita que se puedan equivocar al tomar las referencias. Pero en el momento en que aprendan u optimicen ese aspecto ya reducirán muchísimo el margen de error. En el de España falla todo, empezando por la base. La línea que tiran está torcida, aunque cojas la referencia adecuada, que no lo hacen.

Nos citamos con Paco Pavón en los alrededores del Coliseo Alfonso Pérez de Getafe y terminamos sentándonos a charlar dentro del propio estadio, en un bar con terracita situado tras una de las puertas de acceso. No ha pasado el tiempo por él. ¿Qué fue de aquellas precoces barrigas cerveceras que echaban los futbolistas al poco de su retirada? Paco Pavón sigue jugando con los veteranos del club y se mantiene, excepto por alguna cana furtiva, como cuando formaba con Iván Helguera en el centro de la defensa. Su simpatía y naturalidad te conquistan y la charla va a fluir. 

P: Tras la marcha de Zidane y Cristiano, se ha dado mucho uso a la expresión "temporada de transición" para hablar de ésta en la que estamos. ¿Te parece que lo es?

R: Nacho dijo hace poco ante la prensa que no podemos andar llorando a Cristiano porque además es él quien ha querido irse. Siendo objetivo, no obstante, creo que es una pérdida muy grande para el Madrid no solo en cuanto a goles sino como jugador global, pero bueno, la operación ha sido satisfactoria para ambas partes: Cristiano ha querido irse y el Real Madrid ha conseguido un buen dinero por un jugador que ya tenía una edad. También es cierto que pasan los años y Cristiano sigue metiendo goles. Ahora acordarnos de esto, con todo, no vale para nada sino para poner excusas. Hay que buscar soluciones y éstas las tiene la propia plantilla.

P: Nos decía Amavisca cuando le entrevistamos que el club ha sido inmensamente generoso con Cristiano.

R: Sí, digamos que sí. Le ha facilitado bastante la salida. Cristiano ha sido grandioso para el Madrid pero ha habido otros jugadores casi tan grandes, como Raúl o Zidane, que también han tenido otra actitud. No sé si Cristiano, a diferencia de estos que nombro, entendió alguna vez que el club está muy por encima de los jugadores. Los jugadores quedan en el recuerdo pero yo estoy convencido de que, si Cristiano no hubiese venido al Real Madrid, no tendría cuatro Balones de Oro ni hubiese metido cincuenta goles por temporada. Es como Messi. Ha sido y es extraordinario en el Barcelona pero no así en la selección argentina. ¿Por qué? Porque no está tan bien acompañado.  Cristiano ha tenido un poquito más de suerte con su selección que Messi y gracias a ello logró ganar una Eurocopa, es verdad, pero nunca será tan fuerte fuera del Madrid como lo fue en el Madrid.

P: Entonces ¿no va a ganar la Champions con la Juve?

R: Eso es otra cosa. La puede ganar perfectamente. Ten en cuenta que ya sin Cristiano la Juve ha estado cerca de ganar la Champions en varias ediciones recientes. Ahora, con él, aún con más razón.

P: ¿Qué tal te sentaría a ti el que eso sucediera?

R: Me sentaría mal que no la ganara el Madrid, ya está. Si no la gana el Madrid, me da igual quién la gane. Yo soy madridista, no soy anti nada. Si el Madrid no consigue ganar la Champions, pues que la consiga quien más la merezca.

P: Si no es el Madrid, ¿te da igual entonces quién gane la Champions?

R: Sinceramente, si no la gana el Madrid yo creo que para el fútbol español es bueno que la gane al Atleti o el Barça. Venimos de una base de dominio total de clubes españoles, con Real Madrid y Barça ganando Champions, e incluso con el Atleti llegando a finales. Apuesto por la continuidad de ese dominio del fútbol español. Lo mismo para los entrenadores y jugadores a nivel individual. Desde que se ganó el Mundial exportamos jugadores y entrenadores. Más allá de los colores, que un equipo español gane cualquier título internacional es muy importante.

si la champions no la gana el Madrid, que la gane al Atleti o el Barça.

P: Volvamos a Cristiano. Joe Llorente escribía hace poco sobre él un artículo en La Galerna titulado, significativamente, "El hombre que quiso ser más grande que el Madrid"...

R: Nunca he hablado con Cristiano personalmente, pero entiendo que nadie se atrevió nunca a decirle: oye, hay que saber dónde estás, y por muy grande que seas estás a nivel jugador, no a nivel entidad, y menos a nivel entidad Real Madrid. Cristiano está en la Historia del Madrid al nivel de las más grandes estrellas, pero otros como Di Stefano, Raúl o Gento entendieron su estancia en el club como un servicio al mismo. A diferencia de él.

P: En el vestuario del Madrid que tú conociste había también grandísimas estrellas. ¿Hasta qué punto puede desestabilizar un vestuario el hecho de que una de esas vacas sagradas se quiera marchar? En otras palabras, ¿era imperioso que Cristiano saliera, por el bien del ambiente en el vestuario, o se podía haber contemporizado?

R: Si nos atenemos a las palabras de Cristiano o de Bale al término de la Final de Kiev, te haces una clara idea de que esa situación era un gran conflicto potencial. Pero también es cierto que Cristiano ha estado nueve años a un alto nivel de profesionalidad y sin dar ningún problema.

P: Eso es un argumento para no haberlo vendido, ¿no? Podríamos haber aguantado el berrinche y confiar en que él habría terminado por darlo todo como siempre, en aras de esa profesionalidad.

R: Bueno, pero ese disgusto no sabemos el calado que podría acabar teniendo, ¿no? En general, cuando un jugador de verdad quiere irse lo mejor es que así sea, por el bien de entidad y futbolista. Este verano hemos oído y leído también que Modric quería irse al Inter. Parece que ese era un berrinche con menos recorrido y me parece que el Madrid ha hecho bien aguantando. Pero lo de Cristiano tenía peor aspecto.

P: Antes hemos hablado de tu carrera en el primer equipo del Madrid, junto a los llamados Galácticos. ¿Cuántas veces te han preguntado por lo de "Zidanes y Pavones"?

R: Ni idea pero muchas. (Risas) ¡Y lo malo es que siempre respondo lo mismo!

P: Yo te voy a hacer otra pregunta quizá igual de tópica. Aparte del slogan, ¿cómo crees que te recuerda el madridismo?

R: Pues fíjate, ésa es cambio no me la han hecho nunca. (Risas). Bueno, hay dos cuestiones: cómo creo que me recuerdan y cómo me gustaría que me recordasen. Yo creo que me recuerdan como un jugador que era de la cantera, que estuvo unas cuantas temporadas allí…

P: Seis con el primer equipo. No está nada mal.

R: Y sobre todo es que es inenarrable lo que yo viví allí, Champions (la Novena) incluida. Supongo que la gente me ve como un chico de la cantera al estilo Nacho, Lucas Vázquez, Arbeloa…

P: Esa temporada, la de la Novena, es tu primera en el primer equipo. Fuiste titular bastantes veces. Aunque el año acaba bien en Glasgow, fue una temporada difícil por la exigencia del Centenario. ¿Qué recuerdos tienes?

R: Se había ganado la liga anterior (2000-2001) y esa Liga se empezó muy mal empatando en Las Palmas. Era el año del fichaje de Zidane y, aunque parezca mentira, había dudas sobre él.

P: Sí, se decía incluso que el equipo jugaba peor con Zidane que sin él.

R: Tardó en saberse que él empezaba las temporadas con otro ritmo, se ponía más a tono más tarde que el resto… Yo tuve la suerte -entre comillas, porque fue una desgracia- de que Iván Campo estuviera lesionado casi toda la temporada. Karanka tuvo muchas lesiones también. Ambas cosas me dieron la posibilidad de subir con Vicente, aunque yo ya venía entrenando con ellos, también estaban Valdo, Raúl Bravo… Entrenábamos con el primer equipo asiduamente. Algunos aprovechamos las bajas del primer equipo para poder participar y a partir de ahí aprovechar la ocasión. Se aprovecha cuando los resultados son buenos.  Yo debuté ganando, y a partir de ahí se dieron una serie de resultados positivos que me consolidaron. Al final ganamos la Champions, aunque yo no jugué la Final.

P: ¿Cuánta tensión había en esa final? Quizá no fuera la Champions que comportara más urgencia en ese momento porque se habían ganado dos hacía poco, pero era el año del Centenario y se venía del Centenariazo en la Final de Copa ante el Dépor.

R: Así es, y además ese año fuimos quintos. Pero no recuerdo que hubiera una gran tensión antes de la Final. Yo sí estaba nervioso porque era mi primer partido de esa envergadura.  También era la primera Final de Champions con el Madrid para Figo y Zidane, que nunca la habían ganado, y se les veía con cierta tensión. En cambio otros como Raúl, Morientes o Roberto Carlos, que ya la habían ganado, pues no te voy a decir que estuvieran tranquilos, pero les vi más presionados en las rondas anteriores que fueron terribles, claro, el Bayern de Múnich en Cuartos y en Semis contra el Barça. Luego llega a la final el Bayer Leverkusen que es un invitado a la final, aunque tuviera a grandes futbolistas como Ballack. La presión en Glasgow venía más por el hecho de que no podías perder contra ellos porque eran notablemente inferiores.

P: Quizá por eso un conocido periodista publicó al día siguiente que se había ganado de manera "un poco vergonzante". ¿Estuviste de acuerdo al leer eso?

R: Sí, un poco sí. Es verdad que no se ganó con la contundencia que se debería haber ganado. Pero contamos con el golazo de Zizou que lo hizo muy bien. En la segunda parte, especialmente los últimos treinta minutos, nos dominaron demasiado. Nos obligaron a achicar balones a la desesperada. Iker salió ahí y nos salvó la vida en tres actuaciones memorables. Sin ellas, quién sabe de qué estaríamos hablando. Habríamos pasado a penaltis o vete a saber...

es verdad que la novena fue un poquito vergonzante.

P: ¿Crees que es el partido más importante de la carrera de Casillas?

R: No, hombre… Iker ha ganado Champions, ha ganado un Mundial, Eurocopas… Habría que preguntarle a él.

P: Me refiero a que puede ser su más importante punto de inflexión. Porque estaba de suplente y a partir de ahí cambia su suerte.

R: Por ese lado sí.

P: Hay un rumor que no nos quiso confirmar Hierro, según el cual había presión por parte de la defensa en el sentido de que con César os sentiais más cómodos, que salía mejor por alto, que en esos momentos estabais muy seguros con él y que hubo ciertas conversaciones con Vicente para que…

R: Yo de eso no... Yo, la verdad…

P: Entendido. Cambiando de tercio. Hay gente que se está quejando, sobre todo antes con Lopetegui, de que el Madrid está perdiendo estilo porque antes era más vertical, más rápido, y que es este tipo de juego, y no el toque, el que siempre ha definido el estilo del Madrid.

R: Es muy gracioso hablar del estilo del Madrid en los últimos quince años.  ¿Cuál es el estilo del Madrid? El Madrid es versátil para jugar a cualquier cosa, se adapta a la situación que tiene. No es el Atleti, no es el Barça, siempre fieles a unos parámetros. El Madrid tiene para mí muchos más títulos porque se puede adaptar a muchas más situaciones y claro, el estilo es adaptarse al partido. Si te ponen ocho tíos atrás tendrás que entrar tocando, o regateando, o tirando desde fuera, mientras que si te presionan arriba puedes optar por el balón largo. Precisamente, si algo ha destacado siempre al Madrid es esa versatilidad.

el estilo del madrid consiste en adaptar su estilo al partido. por eso ha ganado mucho más que los que son siempre fieles a unos parámetros.

P: Volviendo un poco a tu carrera. A Helguera y a ti os dieron palos para aburrir después del famoso partido de Zaragoza de Copa, el 6-1. ¿Tienes un recuerdo como que fue un punto de inflexión negativo en tu carrera y en la de Iván también? Se intentó remontar en la vuelta y, aunque se estuvo cerca, no se logró. ¿Tu carrera habría sido otra si se hubiese conseguido?

R: No me parece que fuera una eliminatoria especialmente negativa para mí ni para Iván. Fue muy mala para el grupo en general.

P: Fue el partido de la vida de Diego Milito. Al menos el mejor de su vida hasta ese momento.

R: Sí, estaban Diego y Ewerthon. Fue un partido en el que que nos vimos sobrepasados, sobre todo en contraataques. Desde el principio se puso todo muy en contra. Ellos tuvieron el partido de su vida y nosotros no estuvimos acertados ni en ataque ni en defensa.

P: Y de aquella casi-remontada posterior, ¿qué recuerdos tienes?

R: Que metió Cicinho por la escuadra y que ganamos 4-0. Pero insisto en que no creo que esa eliminatoria tuviera especial relevancia. Partidos como el Centenariazo sí pudieron marcar más, el 2-4 del Barça en el Bernabéu… Son partidos que por la entidad del rival te pueden marcar bastante más.

P: ¿Te refieres a cuánto marcaron al equipo o a ti en lo personal?

R: Al equipo. Si tú haces un partido pésimo contra Osasuna en casa, o si pierdes 1-3 contra el Mallorca, la gente se va mal pero no te miden por eso. Te miden si haces un partido malísimo contra el Barça, ahí incluso se vuelven contra ti. Es la entidad del rival o la categoría del partido lo que marca su capacidad para situarte, para bien o para mal. Mira a Karius en Kiev. Si le sucede eso en un partido de la Premier en Inglaterra, no le pasa la misma factura.

P: Bueno, pero eso fue por una conmoción cerebral... (Risas).

R: Yo creo que después de la Final le aconsejaron que se protegiera. Hay que ser muy fuerte anímicamente para afrontar esta situación, y si no lo eres es mejor que pongas paños calientes y que mires a otro lado. Pero lo que debería hacer es admitirlo, afrontar la verdad y aprender de los errores cometidos.

P: La otra gran jugada polémica de la Final, también con Ramos como protagonista, es por supuesto la lesión de Salah.

R: Es absurdo que se acuse a Ramos de lesionarle adrede. De hecho, se lesiona del otro hombro, no de donde se produce el agarrón, que es un agarrón comprensible porque se le iba.  El chico cae mal y con tan mala suerte que se lesiona del otro brazo, no es del de la palanca. Yo creo que se sacó todo de quicio, demasiado.

P: Klopp cada vez que da una entrevista vuelve sobre esto.

R: Es verdad que fue un momento decisivo en la Final porque ellos empezaron muy bien con Mané, Firmino y el propio Salah, pero es lo que dices, son paños calientes, excusas que usa Klopp para justificarse. El Madrid, salvo en los primeros veinte minutos, fue para mí muy superior.  Sabemos que el club blanco es el espejo de todos los equipos porque es el que más Champions tiene, el que las gana últimamente, el más laureado, el que tiene los mejores futbolistas, entonces te pones como espejo y te ves en inferioridad y buscas tu guerra propia para intentar rascar algo. Eso es lo que hizo Klopp.

P: Nos hemos ido al futuro. Volviendo a tu carrera en el Madrid, ¿qué pasó el año de Queiroz? ¿Cómo se explica ese derrumbe? Hasta marzo hizo un fútbol deslumbrante y luego se vino abajo. ¿Fue algo físico?

R: Yo creo que fue más mental y anímico. Si las piernas no van pero tienes los suficientes alicientes anímicos, sacas fuerzas. Creo que fue un desplome emocional tras perder contra el Zaragoza la final de la Copa del Rey. Y luego lo de la Champions. Habíamos ganado al Mónaco 4-2 en casa y nos pusimos 0-1 allí al descanso, pero terminaron remontando y ganando con gol de Morientes. Ese partido nos mató. A partir de ahí, no ganamos ninguno. A pesar de que en el mes de marzo le sacábamos 5 ó 6 puntos al Valencia, que era segundo, al final quedamos terceros o cuartos.

P: A mí me cuentan que al descanso un jugador del Mónaco le dice a Zidane: "Felicidades porque vais a ganar la Champions este año", y él le contesta: "¿No te has dado cuenta que estamos muertos?" Pero tú me insistes en que no era físico.

R: No lo creo. Ese año se trabajó bien ese apartado y creo que hubo bastantes rotaciones. Fue anímico, porque si estás tan muerto no te pones ganando 0-1, con gol de Raúl, con un 4-2 que traes, y terminas perdiendo la eliminatoria. La Final de Copa había sido un palo pero fue mucho más determinante lo de Mónaco.

P: Incluso el 4-2 del Bernabéu sucedió en el último minuto, fue todo el rato 4-1. Todavía duele pensarlo. ¿A Morientes le has preguntado alguna vez por ese gol de última hora en la ida?

R: Sí, él no se acuerda mucho de eso. El Moro se acuerda mucho de la final que perdió, porque ganó la del Liverpool luego pero ahí en ese Mónaco tuvo la oportunidad. Habría sido la leche si también la hubiera ganado en el equipo monegasco. Allí era la gran baza del equipo. Es un tío que estuvo tres años seguidos llegando a la final de la Copa de Europa, no lo olvidemos. La que jugó y ganó con el Madrid (la Octava), la del Mónaco y la de Liverpool aunque él no podía jugarla.

P: Por último. Tuviste un gesto que se comentó y que te honró mucho. Renunciaste a la prestación de desempleo cuando llegó el momento de tu retirada, pese a que tenías derecho a ella. Hubo quien dijo que por qué no te lo habías quedado y se lo habías cedido a alguna entidad benéfica.

R: Eso no era solución. Yo no soy nadie para coger el dinero y te lo doy a ti pero no a ti. Mis asesores me dijeron que tenía la posibilidad de tener paro y me aconsejaron que me fuera al INEM. Les dije que no porque no lo necesitaba, simplemente. Las noticias hablaban de lo mal que estaba la economía y no creo que la sociedad vaya a mejorar mucho si cada uno va a lo suyo.

Entrevista: Ramón Álvarez de Mon, Jesús Bengoechea

 

No solo no ha engordado un gramo -al menos no a simple vista- y sigue luciendo las mismas guedejas que le hicieron célebre formando aquel inolvidable dúo de ataque con Zamorano. A sus 47 años, además, y aunque el tiempo no perdone, Amavisca sigue mostrando sobre el campo la esencia de su juego eminentemente "de izquierdas", como tengo ocasión de comprobar (el que tuvo retuvo) en el partido de leyendas madridistas contra leyendas del Arsenal que tuvo lugar en Londres y al que tuve el gusto de asistir en el Emirates Stadium. La entrevista, no obstante, tiene lugar en el hotel donde se hospedan los veteranos un par de horas antes del choque de ilustres. "Lo importante es que no nos rompamos nada", dice José Emilio Amavisca antes de que nos sentemos ante la grabadora. Es aún más natural, simpático e incisivo en sus opiniones de lo que cabía esperar por su imagen pública. 

P: El Madrid ha vivido un verano turbulento, muy movido. Ha habido...

R: Bueno (me interrumpe), muy movido en cuanto a salidas. En cuanto a llegadas, muy poquitas.

P: ¿Te parece que se ha fichado insuficientemente? ¿Te preocupa?

R: Al equipo le falta un central. Le faltaba además un delantero hasta que ha venido Mariano, quien espero y creo que tendrá minutos. La temporada será larguísima y tendrá ocasiones de demostrar su valía. Pero lo del central es una realidad. Es verdad que tienes a Nacho, que es un tapa-agujeros impresionante con un mérito increíble. Sin embargo, pienso que se necesita o bien un central, o bien (después de la salida de Theo a la Real) un lateral izquierdo.

P: Tenemos a Reguilón, un chaval en quien hay depositada mucha confianza. ¿Tú se la tienes también?

R: Ojalá salga bien la apuesta. Si Reguilón funciona, no hablaremos de fichajes hasta el final de temporada. Pero es una incógnita. Jugar a ese nivel no es nada fácil. A ver si se afianza a base de jugar partidos donde pueda estar un poco tranquilo.

P: En cuanto al central que dices que falta, ¿te habría gustado o te gustaría alguien en concreto?

R: No te diré ningún nombre. Te diré la cualidad que necesitaría ese fichaje: la rapidez. En el Madrid los centrales han de ser sobre todo rápidos. Es la cualidad esencial. El Madrid está habituado a atacar y lo fundamental es tener un central que pueda parar las contras con las que muchas veces nos matan. Necesitamos alguien que llegue bien al cruce. Lo demás es menos importante.

P: Lopetegui tiene la tarea casi sobrehumana de ponerse en los zapatos de Zidane. ¿Cómo le ves en estos primeros compases de la temporada?

R: Han tenido un buen arranque. Se ven cosas que me han gustado y que no se veían el año pasado. El ritmo de circulación de balón que tenemos ahora no lo habíamos visto hacía tiempo. En las segundas partes están machacando a los rivales, y eso es porque los adversarios se agotan al correr detrás del balón a esa velocidad. Eso te mata.

P: Se ve la mano táctica del entrenador, una característica no muy habitual en el Madrid, tradicionalmente hablando. ¿Es un Madrid de autor?

R: Creo que todo viene muy condicionado por la ausencia de Cristiano. Ahora todo es más colectivo, eso es lo que sucede. Antes llegaba Benzema al área y se la pasaba al portugués. Ahora Benzema llega y tira. Estamos viendo el Benzema goleador que yo mismo he reclamado tantas veces. Se está destapando como goleador al haber perdido la presencia intimidatoria de Cristiano. Siempre hemos destacado la calidad técnica de Benzema, pero nos faltaba que diese ese paso adelante. Yo ya he dicho en mis comentarios en Radio Nacional que el Madrid va a jugar mejor que el año pasado. Lo que no sé es si va a ganar tanto como ha ganado en el pasado. En el fútbol moderno, nada tiene que ver el jugar bien con el ganar títulos.

P: ¿Nada tiene que ver? ¿Nada? ¿Hasta ese punto lo llevarías?

R: Ahora mismo nada. Se pueden ganar títulos jugando bien y jugando mal. El Madrid, con jugadores tan determinantes, se puede permitir el lujo de jugar mal y ganar. Jugaremos mejor que el año pasado. ¿Hasta dónde vamos a llegar? Eso ya no lo sé.

Este madrid va a jugar mejor que el del año pasado. ¿si va a ganar tanto? eso no lo sé.

P: ¿Está este nuevo Madrid, como se dice por ahí, más diseñado para ganar la Liga que la Champions?

R: No. Es lo que se lleva un tiempo vendiendo. Hace mucho que no ganamos la Liga, vayamos a por ella y tal. Pero este equipo siempre va a tener la Champions como su objetivo prioritario. Siempre tiene el ojo puesto ahí. La Liga no va a ser una distracción si se pone a tiro la Champions.

P: Decías que Benzema está mejorando al haber desaparecido la larga sombra de Cristiano. ¿Se puede decir lo mismo de Bale? ¿Puede ser el estandarte?

R: Totalmente. Va a dar un paso adelante. Es el hombre franquicia después de Cristiano. Ha empezado a muy buen nivel. Lo de las lesiones ha podido ser un poco psicológico también. Si se olvida de las lesiones, ello contribuirá a que no las tenga. Ha soportado mucha presión. Ahora le veo convencido de que puede ser la gran estrella.

P: ¿Qué te pareció la salida de Cristiano?

R: Me parece que el club fue generosísimo con él. Infinitamente generoso. Dejarle ir por cien millones, tal y como están los precios en el mercado, puede considerarse un regalo. Lo que me ha extrañado ha sido la actitud de Cristiano. El que nada más salir de aquí haya hecho declaraciones en el sentido de que la Juve es una familia, que allí se siente como en casa...

P: Claro, porque parece que lo dice por oposición al Madrid.

R: Exacto. Aquí ha estado nueve años y ha tenido cinco renovaciones de contrato. Yo creo que no se puede quejar.

P: Bueno, Messi ha tenido nueve. Probablemente él ha establecido esa comparación y no se he sentido bien tratado.

R: Es que el problema para Cristiano ha sido siempre, precisamente, el establecer esa comparación. Él no tiene por qué compararse con nadie. Es uno de los más grandes que han existido. El eterno paralelismo con Messi no tiene ninguna lógica.

el club ha sido infinitamente generoso con cristiano en su salida.

P: Antes hablabas de tus apariciones en Radio Nacional como comentarista del Madrid. Muchos aficionados madridistas se quejan de que algunos ex jugadores, tú incluido, sois muy duros con el equipo cuando os toca opinar sobre él...

R: Yo soy madridista. No solo porque jugué en el Madrid, sino que lo soy desde pequeño. Yo no soy como ellos, pero comprendo a los compañeros de Radio Nacional cuando son críticos con el Madrid porque es su trabajo. Los que hemos jugado ahí somos los primeros en aceptar el extremo nivel de exigencia. Cuando el Madrid gana, se exige que además juegue bien. Por mi parte, precisamente porque he jugado ahí, y por el amor que le tengo al club, soy partícipe de esa exigencia. Así, se me puede escapar una crítica. Pero, en mi caso, es por el cariño que le tengo al Madrid. Lo más grande que he vivido en el fútbol (y eso que he sido, por ejemplo, campeón olímpico en Barcelona) ha sido jugar en el Bernabéu con esa camiseta.

P: ¿Qué imagen de ti crees que hay en el madridismo?

R: No sé. Yo soy una parte muy muy muy pequeña de la historia del club.

P: Muy pequeña, de acuerdo. Pero hay un momento de dicha historia, en particular gracias a la sociedad que formas con Zamorano, en que eres casi lo más importante que le está sucediendo al equipo.

R: Bueno, también estaban Laudrup, Redondo, la irrupción de Raúl... Pero me siento querido y recordado. La gente me dice cosas cuando voy por Madrid, bueno, por cualquier parte del mundo. Tampoco he cambiado mucho, con la melena ésta.

P: Aquella sociedad con Zamorano llegó por sorpresa. Valdano, en la pretemporada, no contaba con vosotros...

R: Cierto. Íbamos los dos fuera. A Zamorano le dijo Valdano que allá él si se quedaba, que era el quinto extranjero. A mí me querían ceder, pero no al equipo al que yo quería ir, así que al final me quedé y no me salió mal.

P: ¿Cuál era el equipo al que tú querías ir cedido y que al club no le parecía bien?

R: El Zaragoza. Pero ellos decían que igual tampoco jugaba mucho allí, ese era su temor. Me querían en un equipo de menor nivel donde jugara más. Pero no hubo acuerdo y al final me hice un sitio en el Madrid. Siempre estaré agradecido a Valdano. Con su poder, podía haber dicho “pues éste y éste, aunque se queden, no van a jugar”. Pero no. Vio nuestros méritos en la pretemporada y nos puso a jugar. Rectificó. Eso le honra siendo además quien era: un campeón del mundo con Argentina, ex jugador del Madrid que además acababa de llegar al máximo honor como entrenador que es llevar las riendas del mejor equipo del mundo. Tener la humildad de decir “me he equivocado y estos dos tienen que jugar” es propio de sabios.

P: Aquel equipo que gana la Liga entrenado por Valdano era un espectáculo: tu sociedad con Zamorano, Laudrup, Redondo, Raúl... ¿Por qué se tuerce todo de manera tan terrible nada más empezar el año siguiente?

R: Todo viene del ansia de buscar la excelencia de ser campeones de Liga (lo cual habíamos logrado el año anterior) pero también de Europa, que era por supuesto la obsesión porque el club llevaba treinta años sin ganar la orejona. Por eso, Valdano diseña dos equipos distintos, uno para cada competición, y hubo una obsesión por la rotación. El once que tantas veces había jugado el año anterior, con tan buenos resultados, se partió por la mitad. Ya no jugaba ese once. En toda la pretemporada, no jugué ni un solo partido con Zamorano. Ni uno.

P: Parece una decisión muy torpe, considerando lo que habías dado entre los dos...

R: Fue una gran equivocación. Hubo además un tema disciplinario con Luis Enrique, Laudrup y Míchel que afectó. Se vio desde el principio que todo iba mal. A nivel individual, fue encima el año que me lesioné. La lesión de menisco tuvo lugar en el partido tras el cual echaron a Valdano, aquella derrota en el Bernabéu frente al Rayo.

P: La recuerdo muy bien. Se dijo que algunos jugadores mostraron gran indolencia, que poco más o menos el equipo se dejó ir para que despidieran al entrenador...

R: Eso dijeron, sí. Mentira, claro. La prueba es que yo me rompí la rodilla intentando ganar. Esas camas que se dice que se hacen a los entrenadores son mentira. A los futbolistas nos gusta demasiado el fútbol como para dejarnos perder.

P: Ese año acaba con Arsenio Iglesias en el banquillo.

R: Así es. Tras abandonar el fútbol, el propio Arsenio reconoció que se había equivocado aceptando la oferta del Madrid. El pobre no sabía dónde se metía. Claro, te viene el Madrid y parece que no puedes decir que no, pero es que... Lo pasó fatal.

P: Tuvo que enfrentarse incluso a un asunto tan espinoso como el de Soler. Si jugaba un partido más, por contrato, estaba renovado automáticamente. El club no quería renovarle y, en su mejor momento de juego, de pronto, justo para ese partido, no fue convocado.

R: Eso es.

P: ¿Hubo un motín contra Arsenio por no convocarle, como se publicó?

R: No, motín no. Pero nos reunimos con él y le dijimos que, teniendo en cuenta que Arsenio solo iba a estar ese año, muy bien podía poner a Soler para que se hiciera aplicable la cláusula, y luego ya Soler y club discutirían su situación para que siguiera, o para pagarle algo para que no continuara, lo que fuese. Él ya venía jugando, ¡y muy bien! En el seno del vestuario, aquello sentó mal.

P: Volviendo a tu relación con Zamorano, hay varios momentos triunfales de esa sociedad en aquella temporada, pero el culminante es quizá la victoria contra el Dépor en el Bernabéu que, a falta de dos jornadas, os dio la Liga.

R: Así es. 2-1, con un gol mío y el otro de Iván. Es un partido en el que juego arriba, a pesar de que en muchos encuentros de aquel año la irrupción de Raúl en la delantera me desplazó a la banda izquierda.

P: Ese último gol, el decisivo, que llega a falta de pocos minutos, de esa manera agónica tan madridista, es fruto de esa sociedad con el nueve chileno.

R: En efecto. Le meto un pase largo, desde el medio campo. Iván espera que bote el balón, le pega en carrera, el balón vuelve a botar, da en el palo y entra. ¡Más suspense imposible!

P: Quedaban aún dos partidos de margen, pero flotaba en el ambiente la idea de que, si no era ahí, ya no era.

R: Sí, era una especie de final de Liga. Fue tremendo.

P: ¿Ese pase es el más importante que has dado en tu vida?

R: Joer, no lo sé. Puede ser. (Ríe). Pero es difícil decirlo. Era una Liga. Cualquier otra de las asistencias que le di a Iván y que nos dieron puntos fue igual de importante porque matemáticamente valió igual. Otra cosa es que esta fuera la más dramática, claro.

P: Se hace difícil pensar en otra sociedad más famosa en la historia del madridismo contemporáneo que la que formasteis juntos. Ha habido grandiosos jugadores, pero no entran en la historia como un binomio de manera tan clara como vosotros dos. A bote pronto, solo se me ocurren Butragueño y Míchel.

P: Pero la gente no los relaciona a ellos dos tanto como a nosotros dos. De hecho, más que Butragueño, el que aprovechaba los pases laterales de Míchel era Hugo Sánchez.

R: Cierto, el Madrid de la Quinta era una cosa más coral. No era tanta la importancia de sociedades como la vuestra. ¿Sigues en contacto con Zamorano?

R: Sí, aunque esporádico porque él vive en Miami. Hablamos en los cumpleaños, en las fiestas... Y nos vemos cuando viene a España. Cuando se despidió del fútbol, fui a jugar a su homenaje en Chile. La relación era estrecha en el campo y fuera del campo. Una gran amistad. Él sabe que tiene un amigo en España y yo sé que tengo un amigo en Chile. Una relación como la que teníamos no se pierde, se difumina un poco con el paso del tiempo pero permanece. Ten en cuenta que nuestras familias se conocían y se llevaban bien, que él venía de vacaciones con los míos a Laredo...

P: Eras tú el que no tenía carnet de conducir y él te llevaba, ¿o era al revés?

R: ¡Yo, yo! Sigo sin conducir.

P: Otro momento álgido del binomio Amavisca-Zamorano, y de aquel gran aunque efímero Madrid de Valdano, fue por supuesto el 5-0 al Barça.

R: Ese fue el gran momento de Iván, más que del binomio. Metió tres goles, tiró al poste para que Luis Enrique recogiese el rechace e hiciese el 4-0, y me dio a mí el pase del último gol.

P: Visto retrospectivamente, es un partido lleno de extraños protagonistas, gente que parece que no está en el bando correcto, porque Laudrup acababa de llegar al Madrid procedente del Barça y Luis Enrique, por supuesto, estaba destinado a acabar en la otra orilla.

R: Sí, ¡y fíjate que Laudrup le mete 5-0 al Barça con la camiseta del Madrid cuando el año anterior le había metido 5-0 al Madrid con la camiseta del Barça! En cuanto a Luis Enrique, si repasas las imágenes, es increíble el furor con el que celebra el gol, ¿verdad?

P: Verdad. Cualquiera diría que después iba a convertirse en el adalid del antimadridismo que es ahora. Algo no parece cuadrar. ¿Fingía entonces? ¿Exagera ahora?

R: Luis Enrique nunca finge ni exagera. Le conozco bien, fue mi compañero varios años. Siempre dice lo que piensa. Su antimadridismo es real.

P: Él ha llegado a decir que “se ve raro” en los cromos en los que va vestido de blanco.

R: Pues entonces no se percibía que sintiese nada raro. Se le veía bien. Un buen compañero y un grandísimo jugador. Insisto, mira cómo celebra ese gol al Barça. Creo que hasta se quita la camiseta. Es muy rara su actitud tan beligerante contra el Madrid a día de hoy. Y me parece un error. Puede ser que el último año fuera desagradable, pero cuando has estado varios años en un sitio y te han tratado bien, ¿a qué viene ese rencor, ese volverse contra la mano que te ha dado de comer? Nunca sabes con certeza lo que pasó, pero lo cierto es que no lo entiendo. Opino que se equivoca.

luis enrique se equivoca con su rencor al real madrid.

P: ¿Crees que ese antimadridismo le puede afectar en su nueva etapa como seleccionador?

R: Le podría afectar si hubiese empezado mal. Pero sus primeros pasos han sido ganar en Wembley y meterle 6-0 a la subcampeona del mundo. Ya ha superado cualquier recelo.

P: Tú has declarado que tu mejor recuerdo como madridista es la Séptima. Llama la atención que lo digas porque tu participación en Ámsterdam es testimonial. Podías haber escogido otro momento con más protagonismo individual tuyo, como los que hemos repasado.

R: ¿Cómo voy a elegir otro momento que no sea la Séptima? El momento que el madridismo llevaba 32 años esperando. El momento que yo llevaba toda mi vida esperando como madridista. A partir de ahí, las Copas de Europa volvieron a caer casi una tras otra. Fue un momento único en la historia del club y ahí tengo el honor de estar.

Entrevista: Jesús Bengoechea

Hay una sabiduría que no se da importancia, y que no consigue rechinar ni aun constituyendo la anomalía que en estos tiempos representa. Nos citamos con Andrés Amorós al término de una de sus grabaciones matinales en esRadio y, aunque a lo largo de nuestro encuentro insistirá varias veces en que lo que dice es puro sentido común, no logra engañarnos ni mucho menos. Catedrático de Literatura Española y autor de más de ciento cincuenta libros, ha recibido, entre otros, los premios Nacional de Ensayo, Nacional de Crítica Literaria, Fastenrath de la Real Academia Española y Letras Valencianas. Enorme melómano, es tenido además por el máximo especialista en los aspectos culturales de la tauromaquia, aunque él de lo que sabe, dice, es de fútbol. En esto sí le creemos. 

P: En tu último libro, La vuelta al mundo en 80 músicas, vuelves a declarar tu amor por Bach. ¿Quién sería el Bach del fútbol?

R: Siempre digo lo mismo. En música, Bach. En novela, Cervantes. En teatro, Shakespeare. En fútbol, Don Alfredo Di Stéfano. El que no sabe eso es porque no lo vio jugar. Fue el mejor.

P: ¿Qué quiere decir “el mejor”? Esa sería la primera pregunta. O la segunda. 

R: No era el más brillante. No era el mejor regateador. Era completo. Era todo el fútbol. Una vez coincidí con Valdano en un palco del teatro. “¿Tú viste jugar a Don Alfredo?”, me preguntó. “Claro”, respondí. “¿Era mejor que Cruyff? ¿Mejor que Maradona?” “Por supuesto”. Y no es opinión mía, sino que es demostrable.
¿Habría podido Maradona jugar de defensa central? ¿Y Pelé? ¿Y Messi? Pues resulta que Don Alfredo Di Stéfano sí, porque Don Alfredo era el fútbol. Jugó de central contra el Rapid de Viena, y su aportación nos salvó el pellejo en aquel partido angustioso en medio de la nieve. Jugaba donde le daba la gana. Remataba con lo que quería. Tenía regate, pero no regate en corto, porque al que regatea en corto le sacuden y se lesiona. Don Alfredo no se lesionó casi nunca porque su regate era en largo. Cuando llegaba el intento de patada, él ya estaba muchos metros por delante. Poseía físico. Carácter. Todo.

P: Tu amigo Luis Alberto de Cuenca nos decía hace poco que el Madrid, de ser un poeta, sería Homero. El Barça en cambio sería Proust, “un coñazo”, según Luis Alberto. ¿Tú qué...?

R: (Me interrumpe). Eso es una tontería. No se puede discutir a Proust. No es que te guste o no. Es que está fuera de duda. Ahora bien, tienes que saber lo que es antes de leerlo. Es un estilo lento, premioso. No soy un loco por Proust. Pero lo tengo en mi mesilla de noche. Proust es una referencia absoluta para cualquier escritor. ¿El Barcelona? Es un buen equipo, pero se ha pasado la vida mirando al Madrid. Hay una parte de complejo en su actitud. El Madrid en cambio no mira al Barcelona. Menuda estupidez cometió el Barcelona con Di Stéfano, negándose a pagar a Millonarios para hacerlo suyo. ¡Podían haber tenido a Di Stéfano y Kubala juntos! En lugar de hacer eso, se han pasado la vida observando al Madrid desde la inferioridad. ¡Y echan la culpa de sus males a Franco!

P: O al centralismo, ¿no? Siempre hablan de “Madrid”, así, en abstracto, como el culpable de todos sus males.

R: Sí, sí... ¡Madrid! ¿Qué es eso de “Madrid”? Es puro aldeanismo lo suyo. Y conste que el Barcelona ha tenido temporadas con grandes equipos. Aquel Barça con Evaristo, Martínez, Suárez... era de los mejores del mundo. El Barcelona es un buen equipo. A veces.

P: (Risas). ¿Qué jugador histórico del Madrid te parece que está infravalorado?

R: Zárraga. En el Madrid de la primera y segunda Copa de Europa, Zárraga era fundamental. No todos pueden ser primeros violines. Era el medio de cierre, el Casemiro de la época. Ambos cumplen su función en un equipo aunque no sean grandes estrellas. Qué importantes son esos jugadores. Un equipo necesita compensar. Otro de quien me acuerdo mucho es Juanito Alonso, entre otras razones porque yo jugué con él en la playa, en Fuenterrabía. Quizá fuese el portero más regular que ha tenido el Madrid en toda su historia. Y el antecedente de Santamaría: Louis Hon, un central francés de enorme elegancia, un precursor de Beckenbauer. Y por último Pahiño, que era buen rematador pero tenía fama de que leía. (Risas). Una vez, recibió una entrada de Biosca, el defensa del Barcelona, y Pahiño le contestó con otra patada. Un periodista catalán escribió: “¿Qué se puede esperar de un delantero centro que lee a Tolstoi y a Dostoyevsky?”

“¿Tú viste jugar a Don Alfredo?”, me preguntó Valdano. “Claro”, respondí. “¿Era mejor que Cruyff? ¿Mejor que Maradona?” “Por supuesto”.

P: Y de los de ahora, ¿cuál es tu favorito?

R: Modric. Claramente. Es un estilo Rial. Todo lo hace bien. Usa siempre la cabeza. Regatea cuando hay que regatear, pasa cuando hay que pasar... y defiende como el que más. Qué extraordinario jugador. A Lobanovski le preguntaron cuál es el secreto del fútbol. “El fútbol no tiene secretos”, confesó. “Simplemente hay que pensar”. Eso es Modric.

P: Hay personas que trazan el paralelismo Bernabéu-Florentino.

R: Bernabéu fue esencial en la historia del Madrid y en la del propio fútbol. Fue un visionario que hizo cosas como construir el Bernabéu, fichar a Di Stéfano o incorporar a Saporta pese a que este no sabía nada de fútbol. Son épocas distintas. Lo de Bernabéu era artesanía. Florentino es un hombre de negocios. En comparación con algunos arribistas que han aterrizado en la planta noble del Bernabéu, Florentino es una bendición. Es un hombre serio que sabe gestionar una empresa. A veces le pierde la vanidad. “Sé cómo llevar una empresa que factura muchos millones, así que también podré llevar un club de fútbol”. Pero en un club de fútbol hay ciertos aspectos sentimentales que no son como los de la empresa.

Lo de Bernabéu era artesanía. Florentino es un hombre de negocios.

P: Ha pasado ya un tiempo. ¿Suficiente para ponderar razones por las que pudo dimitir Zidane?

R: Siempre dije que, aunque el Madrid ganara la Champions, que la ganó, tenía que cambiar la plantilla. Desconozco las interioridades, pero creo que Zidane no quería llevar a cabo esa ingrata tarea. No sé si hizo bien o no, pero el que alguien dimita en esta España de nuestros días se merece mi respeto. Se podía haber agarrado al cargo. España es como ese coro de El rey que rabió, el coro de la dimisión. ¡La dimisión jamás!

P: ¿Admiras mucho a Zidane?

R: Mucho. Sobre todo como jugador. Yo estuve en Glasgow cuando ejecutó aquella volea. Impresionante.

P: ¿Prefieres ese gol al que, por ejemplo, marcó Gareth Bale en la Final de Kiev?

R: Claro. Esa volea es muchísimo más difícil que cualquier chilena. Vamos a ver. La gente se cree que yo sé mucho de música. De lo que de verdad sé es de fútbol. No solo porque ya llevo unos cuantos años como espectador, sino porque, modestísimamente, lo jugué también. Eso te sirve para apreciar la dificultad técnica. Pobre de mí, yo era malísimo, pero gracias a que he jugado puedo saber que esa volea se le va a las nubes a cualquiera. Hacer eso es imposible. Lo otro tiene más que ver con la habilidad gimnástica. Ya sé que también es muy difícil, yo tampoco lo haría. Pero lo de Zidane es otra cosa.

P: ¿Qué te pareció la destitución de Lopetegui al frente de la selección?

R: Al principio me alarmé un poco. “No sé si es el momento adecuado para dar la noticia de que ha fichado por el Madrid”, pensé. Con todo, Rubiales hizo lo que no se debe hacer. Yo tuve un puesto en el Ministerio de Cultura, por el cual me gané el Cielo o al menos me quité muchos años de purgatorio. Era Director General de una cosa que se llama el INAEM. Cuando mandas en una cosa, debes tragar muchos sapos, porque si echas a la calle al tipo con el que estás cabreado normalmente es, por mucho que te lo pida el cuerpo, mucho peor para el grupo humano que tienes a tu cargo. Echar a Lopetegui fue un disparate. Te tragas tu rabia y tu orgullo y dices: “Cuando acabe el Mundial, ya hablaremos. Ahora hemos de remar en la misma dirección”.

P: ¿Fue Rubiales demasiado influido por la prensa en esta decisión?

R: Claramente. Dicen que ha tenido mucho coraje al tomarla. A mí me gustaría que hubiera tenido el coraje de enfrentarse a las críticas que le hubieran llovido, caso de haber mantenido a Lopetegui, por parte de muchos conocidos periodistas a quienes guía su gran antimadridismo. “¡Qué gran ocasión para poner verde a Florentino!”, se dijeron todos. Rubiales se asustó al ver que habrían arremetido contra él los de la Ser, los del As, etc.

P: Además, en su rueda de prensa, hay un momento en el que mira a los periodistas y dice: “Os he escuchado a todos y sé que estáis de acuerdo con la decisión”.

R: ¡Bueno, bueno! ¡Eso es muy significativo! Y luego hay otra cosa: si a Lopetegui le hubiese contratado la Real Sociedad o el Bayern de Múnich en lugar del Real Madrid, ¿qué habría pasado? ¡Nada! Hay un odio cerval al Madrid. Alguien llegó a decir: “Prefiero que España pierda a que gane con un seleccionador que va a entrenar al Madrid”. Lo que quizá es discutible es la oportunidad o no de anunciarlo por parte del Madrid y Lopetegui. Hay varias razones por las que no debía anunciarlo en ese momento: enrarece el ambiente, se pueden malinterpretar sus decisiones... Pero luego piensas: ¿y si hubiera esperado al final para decirlo? Entonces la reacción habría sido: “Esta canalla ya lo sabía, ¡nos lo ocultaba a todos!” No sé. A lo mejor se han pasado de ingenuos pensando que no iba a traer cola. Pero echar a Lopetegui en un calentón fue absurdo en cualquier caso.

Dicen que rubiales tuvo mucho coraje al tomar esa decisión. A mí me gustaría que hubiera tenido el coraje de enfrentarse a las críticas que le hubieran llovido en caso de haber mantenido a Lopetegui.

P: Antes hablabas del odio al Madrid. ¿A qué lo atribuyes?

R: Es una constante en la historia de la humanidad. Se odia al que está arriba. A mí me encantan los toros, como sabéis. ¿A quién pone a parir el tendido del siete? A la primera figura. Al pobrecito siempre le apoyan. Llegan aquí Ponce, el Juli... y lo que desata es un “Se va a enterar ahora”. España fue el país más poderoso en los siglos XVI y XVII, Francia en el XVIII, Inglaterra y Alemania en el XIX y Estados Unidos en el XX y XXI. Ese país que es el que manda en ese momento es imitado por todos los demás (su lengua, sus costumbres...) ¡pero todos lo odian! Los italianos copiaban palabras del léxico español en el XVII porque España mandaba en el mundo, era el modelo imitar, pero a la vez nace la leyenda negra que nos denostaba. Con el Madrid pasa lo mismo, y hay algo también del resquemor del mediocre que envidia al talentoso.

P: ¿Sí?

R: Sin duda. Yo soy catedrático de literatura. Recuerdo cuando se publicó cierta novela de un autor colombiano. El libro se llamaba Cien años de soledad. Hice la crítica en Revista de Occidente. Hace poco se han recopilado la mayoría de esas críticas en un libro, La llegada de los bárbaros, que versa sobre la acogida en España del boom literario hispanoamericano. Yo escribí que era una obra destinada a ser un clásico: no hacía falta ser un genio para determinarlo. Pero no todo el mundo dijo lo mismo. Escritores españoles muy renombrados decían cosas como “¿Qué me va a enseñar a mí uno que viene de Colombia?” Imagínate. Es como si yo dijera que García Márquez no merecía el Nobel, que quien lo merecía era yo. A todos nos gustaría ser el mejor, y duele no serlo. Es la envidia.

P: ¿Te atreverías a darnos tu once histórico del Madrid? 

R: Me gusta poco la idea. Se mezclan épocas, tácticas... Pero no quiero negaros la respuesta.  Ahí van “Once pares de botas”, como el título de la película: Juanito Alonso; Sanchís (padre), Santamaría, Roberto Carlos; Pirri, del Sol; Amancio, Rial, Di Stefano, Puskas y Gento.
Entrevista: Jesús Bengoechea
Fotografía: Fernando Díaz Madrigal

Ofrecemos la segunda parte de nuestra entrevista con José Damián González. La situación de Cristiano Ronaldo, la naturaleza social y periodística de El Chiringuito y la comparativa Mourinho-Simeone, entre otros, son tratadas en este tramo del encuentro. Dada la velocidad a la que se desenvuelven los acontecimientos (y/o los rumores) en los últimos días, algunas respuestas han sido actualizadas por vía telefónica. 

P: No se habla de otra cosa en este momento que de la posible marcha de Cristiano. ¿Qué va a pasar?

R: Cristiano se va a ir del Madrid al 99%. Ya no es una cuestión de dinero. El Madrid le ha ofrecido lo mismo que le ofrece la Juve y aun así se va. Eso tiene difícil arreglo.

P: ¿Alguien lo ha hecho mal aquí? Y, si es así, ¿quién?

R: Yo estoy claramente de parte del club. Admiro a Cristiano. No es un atleta, como dicen de él despectivamente. Es un futbolista superlativo que está casi al nivel de Di Stéfano en la historia del Madrid. Pero en su faceta humana es otra cosa.

P: ¿En qué sentido?

R: No hablo ya de su lenguaje gestual en el campo, que ha moderado mucho con los años. Pero ha habido gestos que le han pasado factura. Las declaraciones nada más acabar la Final de Kiev fueron inaceptables, pero es que además llueve sobre mojado. Te acuerdas de lo de “Estoy triste”? ¡Eso fue en 2010! Y, en esta última etapa, tuvo gestos completamente intolerables con Florentino en los actos de celebración de la Trece.

P: ¿Se arrepentirá si se marcha?

R: Creo que sí. No va a encontrar en otra parte lo que ha encontrado en el Madrid. Y no habría llegado tan alto jugando en otro club.

P: Mucha gente se reía de Edu Aguirre cuando en El Chiringuito anunciaba problemas entre jugador y club.

R: A Edu hay que darle el crédito de haber adelantado todo esto. Y su gran acierto es muy característico de lo infravalorado que está el propio Chiringuito. Tengo una larga trayectoria periodística, pero en algunos aspectos nada me ha dado tanto como este programa. Llevo quince años con Pedrerol, tres en radio y doce ya en El Chiringuito, inicialmente llamado Punto Pelota. El Chiringuito cumplió hace poco su programa 1.000, sin contar aquellos hechos cuando aún era Punto Pelota. No es solo un fenómeno social. Es un formato que me permite mantenerme muy vivo en el periodismo. Me ha enseñado que en este mundo, sobre todo ahora con el auge de las nuevas tecnologías y las redes sociales, debes estar continuamente reciclándote. Quien no quiera ver el fenómeno que El Chiringuito representa, sobre todo en su vertiente redes sociales, está muy anticuado.

P: Has dicho que llevas quince años con Pedrerol. ¿Cómo es esa estrecha colaboración?

R: Intentaré no ser muy subjetivo, pero me va a costar. Josep es un animal televisivo, un animal periodístico. Tiene sus defectos, como todo el mundo, pero es periodista desde que se levanta hasta que se acuesta. Nunca he visto a nadie trabajar tanto. Y es, en el concepto televisivo que maneja, un adelantado a su tiempo. No lo digo solo yo. Hay estudios que le sitúan como un precursor, un pionero en el arte de entroncar la televisión con cosas como Twitter. Es un genio.

P: ¿Es El Chiringuito un producto de entretenimiento?

R: Sí, pero no solo. En pocos programas se da más información. La mejor prueba, como decíamos, es lo de Edu Aguirre, sin cuyas revelaciones sobre los problemas entre Cristiano y Florentino nunca habríamos sabido lo que pasaba en el Madrid. Se ha demostrado que Edu ofrecía información fidedigna. Pero quiero decir una cosa más sobre Pedrerol, esta vez en su vertiente humana y empresarial.

El chiringuito me permite sentirme profesionalmente muy vivo. pedrerol es un genio.

P: Tú dirás.

R: En la época más dura de Intereconomía, cuando llegamos a estar ocho meses sin cobrar, la productora de Pedrerol, víctima también de la situación, no dejó de pagarnos a todos, puntualmente, ni un solo mes.

P: Dicho queda. Cambiemos de tercio. Has confesado tus preferencias atléticas. A ti, no obstante, te sacuden los atléticos por no ser antimadridista.

R: Es que soy un atlético atípico. El antimadrismo no va en mi ADN. Traspasando algunos conceptos muy madridistas al ámbito atlético, soy un pipero del Atleti, en el sentido de que los atléticos que se creen más “de raza” que nadie me niegan mi condición porque digo que en un Madrid-Barça, ahora mismo, por la cuestión política voy con el Madrid, o porque después de un derbi dije que el Madrid había sufrido un auténtico tsunami arbitral. Fue cuando le reventaron la nariz a Sergio Ramos en área colchonera y el árbitro no señaló penalti. Fue un robo al Madrid. Los del Atleti no me perdonan por reconocerlo.

P: Algunos te sueltan por Twitter: “Tú no nos representas. Petón sí”.

R: Cierto, no comprenden que yo no quiero representar a nadie. Yo sufro en mi casa viendo al Atleti porque llevo el sentimiento en la sangre, pero si un árbitro beneficia al Atleti lo voy a decir siempre. Eso del hooliganismo social y periodístico no lo puede entender. Cuando me metí con Mourinho durante tres años, los que me insultaban eran los madridistas de su cuerda. Ahí hay gente que no comprende una cosa: meterse con un entrenador no es meterse con el club al que entrena. De lo contrario, yo sería a la vez madridista y antimadridista, porque he censurado mucho a Mou y he alabado mucho a Zidane.

soy un pipero del atleti.

P: ¿Qué porcentaje de atléticos son antimadridistas?

R: Te diría que el 90 ó 95%. En mis tiempos de juvenil del Atleti, disputé varios partidos contra el Madrid. Era un juvenil blanco estupendo. Estaba Magdaleno, creo que también Isidoro San José... En el Atleti teníamos un gran central, Fraguas, ya fallecido, además del gran Juanjo Rubio. Uno de esos partidos lo perdimos 2-0. Ahí sí que nos tangasteis descaradamente. Te lo digo con la misma claridad con la que antes te hablaba de ese derbi donde el Atleti fue beneficiado. Pero en fin. Al día siguiente de aquel espolio, D. Vicente Calderón nos cita en su despacho de la calle Barquillo. Nos dice: “Chavales, habéis perdido pero como si hubierais ganado. 200 pesetas a cada uno”. Hablamos del año 73/74. Era mucho dinero para unos juveniles. Esto demuestra lo importante que ha sido siempre la rivalidad con el Madrid. Está, aunque yo no lo tenga, en la esencia de lo atlético. El antimadridismo es más propio de los colchoneros que el antiatletismo de los madridistas.

el 90-95% de los atléticos son antimadridistas. yo no llevo eso en mi adn.

P: Yo también lo creo. ¿Hay atléticos que son primero antimadridistas y luego atléticos?

R: No creo. Son sobre todo del Atleti.

P: Pero hay evidencias de lo contrario. Hubo un año, en la última temporada de Floro, en que al Atleti le convenía que el Madrid ganara una Final de Copa contra el Zaragoza porque eso liberaba una plaza UEFA. Y aun así muchos atléticos querían que el Madrid perdiera esa Final.

R: Pues es verdad. Me molesta tener que darte en parte la razón. ¿Recuerdas el último año de Torres antes de irse al Liverpool? Fue algo parecido. El Barça nos goleó en el Calderón y parte de la afición celebraba por ese antimadridismo irracional del que hablas. Eso Fernando no lo pudo soportar.  Hay mucho odio al Madrid que no suele ser correspondido por los merengues, o no lo era hasta hace pocos años. Ahora más. He percibido un creciente sentimiento antiatlético entre los madridistas, sobre todo desde la llegada de Simeone, que se cargó la supremacía en los derbis de los de Concha Espina. Ya no podíais reíros del Atleti y eso os dolió a muchos. Bien es verdad que en Europa no hemos podido con vosotros. Pero es innegable que ahora el Atleti al Madrid le compite, y en competición nacional le moja la oreja con frecuencia. De hecho, este año en Liga hemos quedado por encima de vosotros. Señor periodista, póngalo usted. (Risas taimadas).

P: No lo pondré bajo ningún concepto. Por otra parte, ¿no sucede el fenómeno contrario al que indicabas en la orilla opuesta? ¿Tienes la sensación (yo sí) de que cada vez hay más atléticos como tú, es decir, que no son antimadridistas?

R: Puede ser. Por el tema político y el papel que ahí juega el Barcelona.

P: Tú has sacudido a Simeone. Otra cosa que muchos atléticos no te perdonan.

R: Si sacudí a Mourinho por algo, ¿cómo no voy a sacudir a Simeone por exactamente lo mismo? Me pareció una patochada increíble aquello de “Veo esta Liga peligrosamente preparada para que la gane el Madrid”. De hecho, la Liga a la que se refería la ganó el Barcelona.

P: También hay mourinhistas que dicen “Ya querría yo un Simeone para el Madrid”. Porque es un carácter parecido.

R: Simeone ha sido una bendición para el Atleti. Le ha dado la vuelta al club como a un calcetín. Reconozco que hay partidos del Atleti que me aburren soberanamente, pero hay que admirar que haya puesto al equipo donde lo ha puesto. ¡Este señor ha propiciado que el Atleti le gane una Liga al Barcelona en el último partido en el Camp Nou! Con todo, como todo el mundo, tiene cosas criticables. No me gustó, precisamente, cómo gestionó la marcha de Torres, con algunas frases despectivas.

si critiqué a mourinho por hacer algo, ¿cómo no voy a criticar a simeone por hacer exactamente lo mismo?

P: Si tienes que quedarte con uno de los dos, ¿cuál eliges?

R: Por títulos, es evidente que Simeone. Pero Fernando tiene un aura que es puro Atlético de Madrid.

P: El Madrid ha creado una Grada de Animación por la que no sé si Florentino ha recibido todo el crédito que merece (quizá lo contrario). ¿Esta iniciativa sería trasladable a un club con un historial de seguidores violentos como el Atleti?

R: Florentino lo ha hecho muy bien en ese área. Lo hizo también bien Laporta acabando con los violentas en el Camp Nou, es algo que le reconozco a pesar de que políticamente estamos en las antípodas. En cuanto al Atleti, creo que ahora las cosas se están haciendo bien y el tema está muy controlado, especialmente desde que estamos en el Wanda. Bien es cierto que hay cánticos de la grada que no me gustan.

P: El Madrid ha logrado controlar esos cánticos también. ¿Podría hacerlo el Atleti?

R: Pues seguramente se puede hacer más. Hay cánticos y cánticos, está claro. No es lo mismo lo de “Quién manda en La Capital”, u otras canciones de rivalidad sana, que cosas terribles como las que se han llegado a cantar cuando juegan Atleti y Sevilla. Esos cánticos sobre Puerta son inaceptables, sea cual sea la afición que los perpetre. Tampoco me gusta nada, lo cante quien lo cante, eso de “p... Cataluña”. Si no me gusta que se cante “p... España”, no puedo aprobar lo otro tampoco.

P: Y eso que te llaman facha.

R: Es otra de las acusaciones que sufro en redes sociales. Me hace mucha gracia. Siendo director adjunto de Diario 16, en plena transición, me unía a las movilizaciones del personal en las fases más duras. José Luis Gutiérrez, que era el director, se volvía loco. “Pero qué hace José Damián ahí abajo? Si es director!” “Ya le conoces”, le contestaban. A mí nadie me va a dar lecciones de democracia ni me va a llamar facha por criticar, por ejemplo, los inaceptables gestos de Piqué. Ahí he sido muy beligerante y no me arrepiento.

P: Volviendo a tu mocedad como juvenil del Atleti, ¿es cierto que inventaste la posición de carrilero?

R: (Risas). Bueno, debuté contra el Boeticher y marqué un gol, algo muy inusual para un lateral de la época. Me fui al entrenador y le dije: “Ve usted cómo tengo que jugar de extremo?” (Risas).

P: ¿Y es verdad que le hiciste un túnel a Luis Aragonés?

R: Absolutamente. Fue un entrenamiento contra el primer equipo. Y sí, le hice un túnel al mismísimo Luis. Hubo cachondeo, claro. En el descanso viene Luis, con el ceño fruncido: “¿Usted cómo se llama?” “Damián, Luis”. “¿Y de qué juega usted, Damián?” “De lateral derecho, Luis”. “Ah. ¿Y cómo va el partido?” “Nos van ganando ustedes 7-3”. “Ah. ¿Y a quién marca usted?” “A Heraldo Bezerra”. “Entiendo. ¿Y cuántos goles lleva Bezerra?” “Cuatro, Luis”. “Pues ya ve usted. Déjese de tonterías y a marcar que es lo suyo”. (Risas). Luis era un hombre extraordinario.

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

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