La Galerna

3-7: Tragedia

Ridículo. Probablemente la palabra que más repitieron los madridistas que presenciaron el desastre absoluto de su equipo. Un conjunto sin armonía, sin ideas y sin ganas. La diferencia de intensidad entre los dos equipos de la capital dejó en evidencia a los futbolistas del Real Madrid. El centro del campo formado por Isco, Kroos y Modric evidenció que la temporada pasada fue algo más que un mal sueño. La defensa hizo aguas hasta alcanzar la más ominosa de las actuaciones.

Los goles iban llegando uno detrás de otro, pero los jugadores blancos no parecían acusar recibo a tenor de que la intensidad en lugar de ir a más caía en picado. Probablemente el desconcierto y bochorno operaron un bloqueo en todos los futbolistas excepto Vinicius, que seguía intentándolo sin acierto alguno.

La segunda parte no deparó nada mejor. El Atlético siguió golpeando y sólo una buena acción de Hazard nos hizo recordar que ahí estaba el Madrid. Llegaron los cambios, pero ya no podían cambiar la tendencia del partido. La expulsión de Carvajal al menos mostró que algo de sangre corre por las venas de los jugadores madridistas. Triste que fuese la única y estéril demostración.

A 27 de julio el Madrid no tiene equipo. Tiempo hay de reconducirlo, pero veremos en qué condiciones. Una derrota así deja huella. Después de tocar fondo ya sólo se puede subir. Ojalá hay llegado ese momento.