Zidane, el ágrafo

Zidane, el ágrafo

 

Hay cierto tipo de cosas que son más eficaces cuanto menos están. Esto lo explican mejor los místicos y los poetas, pero tampoco vamos a ponernos aquí estupendos saltando de la sintaxis a la hipóstasis como los sacerdotes que se hacen la lengua un lío ante el Simón del Desierto de Buñuel. Benzema, ese artista de la desaparición sobre el que debió escribir Kafka, dio el miércoles una lección práctica: allí no hubo más presencia material que tres colchoneros papando moscas. El gran viejo de Calanda –que de haberle dado por el fútbol en lugar de por el boxeo bien podría haber formado en aquel Madrid pionero de señoritos elegantes e ilustrados que se oreaban al aire de la Colina de los Chopos– sabía aterrizar estos enigmas más mundana y baturramente, como cuando da cuenta de aquella fórmula del dry martini en que la botella de vermú se sostiene en alto entre la copa de ginebra y una persiana entrecerrada, de modo que un rayo de sol incida sobre aquella y fecunde esta sin mancharla ni enturbiarla en inmaculada concepción. O en aquella otra inolvidable de Hawk Eye Pierce en MASH que reza así: cinco partes de ginebra y un minuto de silencio por el vermú. ¡Cuánto necesita el fútbol moderno del ojo de halcón!

Llega un momento en que del Madrid ya casi no se puede ni escribir de tanto como rebosa, puro deslumbramiento. Ya solo se puede escribir de Zidane. Es imperativo escribir de Zidane pensando en nuestros nietos, como Platón, Jenofonte y Hermógenes escribieron de Sócrates pensando en los suyos precisamente porque Sócrates jamás escribió nada. Sócrates es una sombra que se hace presente a través de su equipo sin quitarle un gramo de protagonismo. Lo mejor de Zidane es todo lo que no tiene, que es exactamente todo lo que la prensa harapienta echa de menos en él un día sí y otro también: un sistema, una alineación tipo, un carnet, una ideología futbolística –¡una ideología futbolística!, repítanlo conmigo muchas veces, como un mantra enloquecido: ¡Una ideología futbolística! ¿Se puede ser más berzotas?–. Me importa un bledo aburrirles proclamando artículo tras artículo que el Madrid está hoy en el mundo para salvar al fútbol y que Zidane es su profeta, su brazo ejecutor, su superhéroe, su Frodo portador del anillo entre las asechanzas de Mordor.

Y todo sin escribir una línea entre esa turbamulta de entrenadores que te sacuden a cada rueda de prensa con sus obras completas en la cabeza, la Biblia en cartoné que decía mi padre. “¿Sabes?”, dice recurrentemente Zizou con su sonrisa desarmante cuando responde a la prensa en lo que parece una muletilla inocente. Pero lo que verdaderamente está diciendo es que si tú no te das cuenta no merece la pena que venga yo a explicártelo. Como todos los verdaderos visionarios, Zidane se limita a ver lo que está ante los ojos de todo el mundo cuando ellos miran para otro lado. Es una obviedad sonrojante que un equipo realmente grande que solo se conforma con ganar todo lo que juega no puede jugar de una sola manera. Con Zidane hemos visto jugar al Madrid mejor y peor, pero casi siempre lo hemos visto ganando; lo hemos visto controlando los partidos con una consistencia italiana y reventándolos a la carga; dominando la posesión y golpeando a la contra; administrándolos con sabiduría y resolviéndolos con una fe inexpugnable. A eso, los harapientos lo llaman no tener estilo, cuando el estilo es el Madrid, estúpido. Zidane no tiene un manual –¿se imaginan a Sócrates escribiendo un manual?–, ni un dibujo redentor ni un elixir engañabobos en forma de bálsamo de Fierabrás para entrenar. Zidane no tiene un equipo A ni un equipo B, tiene un  equipo prodigioso al que no le cuesta nada recordarle a cada momento que es prodigioso, porque él era prodigioso jugando al fútbol, como sabe cualquiera que lo haya visto jugar, y todos sus chicos lo han visto jugar igual que usted y que yo. A Zidane cualquier pordiosero con ordenador en una redacción se cree con derecho a pedirle cuentas por sentar a este o al otro cuando no hay entrenador en el mundo que reparta minutos entre sus jugadores como él, como los Reyes Magos reparten juguetes entre los niños.

Zidane es el entrenador, pertenece a una raza que se eleva muchas cotas sobre los Guardiola, Mourinho, Benítez y Bielsa.

Yo sé y ustedes saben que el Madrid este año va a ganar la Liga y la Copa de Europa. Pero aun si no fuera así, porque el fútbol es el más imprevisible de los deportes y precisamente por eso es el más grande, deberíamos seguir con Zidane muchos años porque la distancia entre él y la mayor parte de la profesión es insalvable. Zidane es el entrenador, pertenece a una raza que se eleva muchas cotas sobre los Guardiola, Mourinho, Benítez y Bielsa. Su constelación es otra, la de los Shankly, Busby, Muñoz, Luis Aragonés. Esos tipos que sabían que un entrenador, como decía Ortega de los grandes actores, apuesta su suerte a hacerse invisible, su gloria es transitiva, se escribe a través de otros a los que al acabar el partido se pregunta en un recodo del vestuario, sin una mueca de más, cómo saliste de ahí, que es lo que le dijo la otra noche Zizou a Benzema. Tipos que hicieron historia cosidos a la devoción de un escudo, aupados sobre los hombros de sus mayores y mostrando a sus retoños la ruta para trepar hasta los suyos, no vendiendo Biblias en cartoné de puerta en puerta como tristes mendigos millonarios.

 

 

El mayor de los Faerna es historiador del arte y editor, ocupaciones con las que inauguró la inclinación de esta generación de la familia por las actividades elegantes y poco productivas. Para cargar la suerte, también practica el periodismo especialista en diseño y arquitectura. Su verdadera vocación es la de lateral derecho box to box, que dicen los británicos, pero solo la ejerce en sueños.

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15 COMENTARIOS

  1. Creo que en esa constelación se debería incluir también al gran Luis Molowny, otro ejemplo de entrenador que sabía hacerse invisible.

    • Estimo en mucho a Molowny, pero no es exactamente lo mismo. Molowny directamente pasaba toda la responsabilidad a los jugadores y se desentendía, al estilo de lo que hacía Del Bosque, al que no estimo tanto. Es un estilo de entrenar que tiene su aplicación, pero que no vale en el medio plazo.

      Lo raro de ZZ es que ahí quien manda es él, pero que actúa en función de los jugadores. Es lo que dice el autor. Es una rareza.

      • No se en que se basa para decir que Molowny se desentendia y curiosamente esto mismo se decía en su tiempo de Muñoz y de alguno más. Personalmente creo que, al igual que ahora Zidane, en su momento Molowny era bastante más entrenador de lo que la prensa decía lo que pasa es que ya en su época se estaba incubando este periodismo infame por el que se cuelga un San Benito a alguien y ya no se analiza nada más y a D.Luis le tocó el de “salgan y jueguen como saben”

  2. Cuantos entrenadores los hay mejores que Zidane. Basta con pasarse un rato por las redes sociales, y comprobarlo; “Yo pondría a este, en lugar de este”, o “¿Para cuando Zizu piensa hacer los cambios?”.
    Desde que el tomó el mando de este equipo supe que vendrían buenos tiempos para el club. Y vaya que ha sucedido.
    Cuando la situacion pinta para una cosa, Zinedine viene y nos da una clase magistral de como entender el momento y hace lo impensable. Algo así como cuando el balón iba por los aires en aquella final contra el Bayer, no sabíamos en que pararía tal jugada, hasta que Zizu pateó aquel balón dirigiéndolo a la escuadra, otorgándonos la 9na. Copa de Europa, haciendo tal jugada, como una de las más memorables de una final.
    El momento actual del quipo, se le debe este señor que escurre madridismo por los poros.
    Y no es que ha inventado el fútbol, es que él es el futbol hecho carne.

    Hala Madrid. Hala Zizu.

  3. No me atrevo a criticar ni a cuestionar a alguien como Zidane, que ha vivido y visto más fútbol del que tendré el gusto de disfrutar yo en toda mi vida. Y hacemos bien en ensalzar su figura por el clima que ha creado y por algunas grandes decisiones. Pero tampoco podemos obviar su empecinada obsesión con la BBC que ha provocado no pocos desequilibrios y varios sustos que quedaron en eso por la testarudez de este club en no rendirse hasta que el árbitro pite el final. Su equipo de “circunstancias” ha dado más y mejor fútbol que cuando ha tenido a todos sus jugadores a su disposición. Espero que igual que ha demostrado un manejo del vestuario muy meritorio y proyecta una imagen del club absolutamente intachable, tenga también la capacidad y la cintura como para tomar decisiones complicadas cuando sea en beneficio del equipo.

  4. Hasta la po*** de escuchar eso de que el Madrid no tiene estilo. El Madrid de Zidane tiene el estilo que le da la gana, yo diría que su estilo es camaleónico. Se adapta para buscar la victoria en función del equipo al que se enfrente.
    Y lo mejor de todo es que hace lo que jamás pensé que vería en un entrenador del Madrid: obtener un gran rendimiento de toooooooda la plantilla. Lo que siempre deseé. Ahora bien, en esto también tiene gran parte de culpa la directiva, ya que sin esos jugadorazos sería más difícil hacer lo que hace Zidane.
    Florentino Pérez es el mejor presidente que se puede tener. Sólo le faltaría callar bocas. Defenderse un poco más de los ciudadanos periodistas. Pero considero que si no lo hace es por no contribuir a que ataquen más todavía al equipo.
    La puñetera prensa. Si es que no puede uno ver ni escuchar nada de lo que antaño acostumbraba. Y esto no es de ahora, ya sabemos todos que viene de hace años. Pero desde la décima yo veo que ha ido en aumento. Palos, palos y más palos a pesar de estar donde estamos. Es alucinante.
    Menos mal que existen páginas y podcast madridistas donde poder leer y escuchar información no adulterada, y donde poder recrearte con las victorias del equipo.
    Hala Madrid.

  5. Estimado Juanjo. Tu opinión es muy afortunada y muchos la compartimos en gran medida, por lo que es innecesario que utilices expresiones soeces. Puesto que lo que distingue a La Galerna es el madridismo y la sintaxis, con toda seguridad harás honor a esa divisa en lo sucesivo. Por favor, sigue colaborando y te leeremos con atención. Un saludo muy cordial.

    • Había contestado antes pero parece que no ha llegado mi respuesta. Si sale repetida lo siento.
      He publicado un montón de comentarios ya en La Galerna, no es la primera vez ni mucho menos que lo hago. Pero si la primera en la que utilizo un lenguaje soez (aunque al menos utilizé asteriscos en forma de censura)
      Luego es verdad que llame puñetera a la prensa. Pero vamos que como dijo nuestro anterior Rey: Lo siento mucho, me he equivocado y no lo volveré a hacer.
      Un saludo cordial.
      Hala Madrid Galernautas!!!

  6. Muy bueno. Según los periodistas los entrenadores tendrían no sólo ideología sino hasta filosofía. Pero hasta ahora no había caído en que a lo mejor Zidane sí la tiene, aunque su metodología sea la mayéutica y nunca vaya a escribir un libro.

    Qué raro es esto de ser entrenador. Uno bueno debe saber que son los jugadores la clave de todo (alguno muy estimado por crítica y público aún piensa que la clave es él, pero parece que la realidad le está poniendo en su sitio), pero al mismo tiempo debe quedar claro que el que manda es él. Es verdad que así eran Muñoz o Aragonés y … no sé contar más porque son rarísimos. De acuerdo con que con ZZ hemos dado con el que necesitábamos. A ver si nos dura.

    Un saludo.

  7. Estimado Juanjo:
    En los tiempos que corren, una rectificacion como la suya no solo es un acto de sabiduria, sino un rasgo de bonhomia que le enaltece. Gracias. En adelante quien le escribe leera con mayor intres, si cabe, sus atinados comentarios. Como nuestro Madrid, buscamos la excwlencia. Ellos no lo entienden:)

  8. Que es tener estilo de juego ?
    Encorsetar la magia de los jugadores en un planteamiento tactico
    Y quizas el Real Madrid de Zizou no tenga un estilo unico y o mucho me equivoco qie puede ser esto no es mas que el principio
    Creo que Zidane con los retoques que hara en la plantilla hara un equipo casi invatible elnhaber sido cocinero antes que fraile le ayuda a manejar los egos de las estrellas y mantener alerta a los menos habituales
    Pero ademas el sistema de rotaciones que ha impuesto en el equipo es algo novedoso y ademas efectivo
    Y en esa novedad radica el echo de despistar al contrario y que no sepa como plantear un partido contra el RM ya que no siquiera sabe quien jugara
    Despues de ver el partido de hoy creo que ha sido patente el cariz de los arbitrajes que el equipo viene sufriendo partido a partido como la actuacion ladina y dañina de los trencillas intenta hacer mella en nuestro equipo
    Faltas no señaladas permisovidad en la dureza de las entradas para muestra el gol del sevilla precedido de una falta a Asensio la tarjeta a Nacho y redaccion del acta en fin mas de los mismo

  9. Perfecta simbiosis, en este magistral artículo, de Número 1, 2 y 3. Y, si algo me maravilla de Zidane, es que tiene más que despistados a los “ciudadanos periodistas”, que no tienen ni repajolera idea de estilos ni de lo que es el fútbol. Recuerdo, en un pasado reciente, cuando llegó Mourinho, que hasta que el portugués no habló de las transiciones en defensa y ataque, nadie tenía muy claro el “estilo” del Madrid. Luego, con Ancelotti, lo mismo. Todos los periodistas hablando del famoso “equilibrio”, del cual no se hubieran enterado si el italiano no les hubiera dado una pista en ruedas de prensa. Con Zidane se les ha acabado el cuento. Y espero que siga siendo así por mucho años.

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