El partido del autohomenaje

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Cualquiera se habría apuntado a ver cómo el Madrid jugaba en el más alto de sus registros, si le añadimos una retransmisión admirable – con abundantes tomas en cámara superlenta-, un adversario más habilidoso de lo previsible, y el suspense asegurado por un portero capaz de salvar hasta cinco goles en teoría hechos. Llorente metió al fin su zambombazo, vaticinado hace tiempo, pues con alguien capaz de dar zancadas como las de Bale dedicado a mantener el toque en corto y el achique de espacios, el equipo se sacude lo malo y premia al espectador, trenzando y rematando como un reloj suizo.

Cabría lamentar que a Benzema le tocase hoy el rol del pundonoroso, una derivación de haberse echado el equipo a cuestas, y que no enganchase buenos balones llegados de ambas bandas. Pero hay días para fijarse en lo que faltó y días para subrayar lo que no faltó, y esta tarde fue pródiga en lucimiento sin ostentación de virtudes propias, como la fuente de alegría que es un Modric a quien le salen hasta los tiros desde fuera del área, y hace danzar danzando. Tampoco necesita estímulo, por lo demás, una pandilla de colegas con aspiraciones a Magníficos, donde hasta Lucas Vázquez alternó alguna pifia con lances muy meritorios.

Me pareció vertiginosa la manera que Carvajal tiene de colarse, tan distinta del ataque más pausado que se urde por el otro lado, con Marcelo, Kroos y el delantero que toque. Estos segundos progresan con la amenaza de hacerlo por dentro si no se les ceden metros por fuera, explotando una progresión por bifurcación quizá más fértil en goles que la banda derecha, donde el escalón es Modric. Pero bien podría andar errado, y lo único indiscutible es que a trancas y barrancas la nave gana todo lo extra doméstico. No es poco, para quien en vez de inclinarse por considerar los innegables defectos trata de ser ecuánime, considerando también el estado de forma y la maestría que se requieren para lograr lo nunca visto.

Qué grato espectáculo el de Abu Dhabi.

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Antonio Escohotado
Escritor de una veintena de obras de referencia, como Historia General de las Drogas, Caos y Orden o Los Enemigos del Comercio. Su hijo Jorge administra sus RRSS. @aescohotado

10 COMENTARIOS

  1. El portero rival, y nuestra falta de puntería, Paz.
    Pero, hoy no es un día de poner peros, sino de alegría y de terminar un ciclo glorioso desde 2014, con 12 finales internacionales jugadas y 11 ganadas.
    Un ciclo que sólo valoraremos en su justa medida, cuando pasen algunos años en que no podamos incar el diente a alguno de éstos títulos, o perdamos alguna de estas finales, porque si unimos la racha de 2014 con la de 2002, serían 14 títulos de 15 finales.
    Muchos hemos vivido esta segunda etapa dorada a nivel internacional, tras pasar 32 años oyendo la eterna canción de las copas de Europa en blanco y negro, y por eso hoy toca sacar pecho y mostrar al mundo que tenemos 13 Champions, 4 Supercopas de Europa, 2 Copas Uefas, 3 Intercontinentales, 4 Mundiales de clubes, 2 Copas Latinas, y 1 Copa Iberia que nos hacen ser EL CLUB MÁS GRANDE DEL MUNDO.
    Hala Madrid !

  2. Qué partidazo. Un 4-3-3 de libro, presión alta, los laterales apoyando en las subidas, sin pruebas absurdas y con posesiones de hasta el 80% con intención sibilina permanente. Se salió con actitud, lo pedíamos el otro día, y fuimos de más a mucho más. Kroos y Modric en forma son el mejor conjunto de interiores del planeta, si añadimos a este Llorente que roba más que Casemiro, es más rápido al corte (fue gracioso ver a Marcelo cómo en una cobertura le deja pasar como un obús, casi con cara de sorpresa) y lo más importante, no pierde balones, estamos ante un triángulo formidable que, si trabajan bien los puntas tácticamente, es insuperable. El chaval tiene que apoyar más en la creación ofreciendo salidas de pase, pero ya se atreve a romper líneas y los interiores lo agracecen enormemente. Fíjense qué poco subió ayer Ramos y con qué buen sentido, y qué rápido Varane al corte, la mejora física es evidente, ay Pintus cómo te echábamos de menos. Me alegra, maestro Escohotado, que vaya viendo las virtudes de Lucas, es indiscutible en el puesto. Lo dicho, partidazo.

    Sólo una cosita, nadie fue a celebrar el gol con el suricato, estoy por asegurar que su cambio no gustó a nadie. No era su partido.

      • Me parece un detalle curioso, yo habría sacado a Isco y me da que el equipo también, no me gusta como futbolista “pero” era quien lo merecía. Gracias por el énfasis no obstante, ha debido gustarle mucho el resto 😀

          • Es suricato, cosas del corrector. El aficionado puede opinar de lo divino y de lo humano , pero el que decide quien lo merece es el entrenador, que le vamos a hacer.

          • Así a bote pronto: la pulga, el lobo, el toro, el conejo, el mono, el gato o el puma, a que no hace falta ponerles el apellido, todos sabemos quiénes son. Pero el apodo racista es el de suricato, animal que sólo se mueve en defensa si le avisan los que vigilan. ¿Por quė?, ¿porque es negro y a los negros hay que tratarlos de otra manera según su corrección política? ¿No es más racista considerarles inferiores y por tanto merecedores de discriminación positiva? Yo que usted me lo pensaba antes de acusar de racismo gratuitamente, por la boca muere el pez.

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