José Luis Llorente: “El sueño de Marcos es jugar en el Madrid”

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Jugador mítico de la primera edad dorada del baloncesto español (que no del basket, como inmediatamente te corrige si te deslizas hacia el anglicismo), comparece Joe Llorente ante La Galerna también en su condición de elemento destacado de la saga Llorente-Gento, de la que hablaremos pormenorizadamente. Es además un librepensador, como demuestra en sus columnas en El Español y en su reciente libro, “Espíritu de remontada”. Con él charlamos de fútbol y de otras cosas que nada tienen que ver con el deporte rey, como Piqué, Aytekin e incluso eso que los angloparlantes, única y exclusivamente cuando hablan en inglés, denominan “basket”. Viene del homenaje a Nocioni en el Bernabéu e irradia tanta emoción como madridismo y sentido común.

P: Recientemente has publicado una columna en El Español, llamada “Raúl y la posverdad del presunto madridismo“, en la que curiosamente luego no aparece el nombre de Raúl, pero en la que arremetes contra cierto madridismo fanático. ¿Podrías explicarnos el sentido de este artículo?

R: Yo sé que hay mucha gente para la cual el Madrid es muy importante. Para mí también. Tuve la inmensa suerte de jugar en el club y de pasar allí algunos de los mejores momentos de mi vida, pero no considero que el Madrid sea una secta ni que haya que pelearse por él. A mí me apasiona Serrat y no voy a pelearme con aquellos a quienes les entusiasme Sabina (que también me gusta, por otra parte). Todo esto se está sacando de madre. Familia más madridista que la mía no hay, y yo en mi casa nunca he oído hablar mal de Kubala u otros mitos del barcelonismo. Yo soy muy amigo de Solozábal, Andrés Jiménez, Epi…

P: Perdona que te interrumpa. ¿Podría ser que Kubala o Epi fueran realmente más ejemplares que los actuales ídolos barcelonistas, sobre todo los de fútbol?

R: En el Barça reciente también ha jugado mucha gente ejemplar, como Pujol, Xavi, Iniesta… En todo caso, creo que una de las virtudes del madridista es responder con educación a los desprecios. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.

P: Esto viene muy al caso por las recientes declaraciones de Piqué, en las que…

Perdona que ahora te interrumpa yo. Es que estáis totalmente equivocados.

P: ¿Quiénes? (Risas).

R: Los que habláis de Piqué. Lo que él quiere es que se hable de él, de manera que al hacerlo, aunque sea para criticarle, se le hace un favor. Si nadie hablara de él, ni para criticarle, todo lo que hace se le vendría abajo. De hecho, estuve tentado de escribir en El Español refutando sus ideas, pero luego lo pensé y me di cuenta de que habría sido un error. El día después del partido de la Selección en Francia, todos los periódicos y noticias dedicaban más espacio a las declaraciones de Piqué que al gran partido de España. Era paradójico: se acusaba a Piqué de ningunear el triunfo de la Selección haciendo declaraciones sobre otra cosa, pero los mismos medios que lo hacían estaban ninguneando dicho triunfo a base de hablar de Piqué en lugar de hablar del partido. ¡Oigan, aplíquense el cuento!

P: Lo que tienen de particular estas últimas declaraciones del catalán es que han sido respaldadas por su club, lo que según muchos convierte todo esto en un ataque institucional, de entidad a entidad. Hay quien cree que el Madrid debería responder con contundencia…

R: El Madrid hace lo correcto al no responder. Es lo que dicta la esencia del madridismo.

Cuando se habla de Piqué, aunque sea para criticarlo, se le hace un favor. Es lo que él quiere.

P: ¿El no responder ni siquiera cuando te difaman? Se acusa al palco del Bernabéu de ser el escenario de prevaricaciones.

R: Pero no hay que entrar en ese juego. Es un juego de gente de pocos principios y que no tiene ningún sentido. Entrar en esa refriega te ensucia. Ya hay gente fuera que te defiende de todo eso. “Los valores del Madrid”, dice. ¿Pero qué me estás contando si tu palco es el del 3%? Pero lo mejor es pasar de todo eso. Somos el Madrid. Nosotros jugamos, ganamos, a veces perdemos y damos la mano, y vamos con la cabeza alta a todas partes. Y ya está.

P: Y cuando llegue el Clásico, para el que faltan pocos días, recibimos a este gente y nos vamos a comer con ellos como si tal cosa, ¿no?

R: Son las reglas de la diplomacia.

P: Las reglas de la diplomacia dicen que también se pueden retirar embajadores…

R: Sí, pero al final los presidentes se sientan a hablar.

P: Sin ánimo de contradecir a un jugador importante en la historia de la sección de baloncesto, ¿Bernabéu forma parte de la esencia del Madrid? ¿Él no habría respondido con dureza a quien acusara al club de usar el palco para trapicheos y cuestiones ilegales?

R: No conocí a Bernabéu, de modo que no sé qué habría hecho. Pero sí conocí a Saporta, que encarna el madridismo en el que yo creo. Él no habría respondido. Entrar en esas guerras no hace más que exacerbar los ánimos. Y este exacerbamiento no trae nada bueno para nadie. La sobreexcitación jugará en tu propia contra, y además estás motivando a los adversarios.

P: ¿Y de lo de Raúl qué dices? Lo incluyes en el título pero luego no lo mencionas en el artículo.

R: (Risas). Bueno, yo entiendo que sus declaraciones últimas fueron desafortunadas, pero vete a saber cómo lo dijo. Lo mismo lo dijo de coña y Sport, que sabemos a qué juega, lo transcribe como le da la gana. Él nunca debería haber hecho esas declaraciones y lo sabe, entre otras cosas porque es consciente de que nunca trabajará para el Barcelona porque, para empezar, ni siquiera el Barça le hará jamás oferta alguna. De hecho, parece oficial que va a trabajar para el Madrid. Entonces no hay que darle más vueltas.

P: Yo tengo la teoría de que hay gente que se considera fundamentalmente exjugador del Madrid (Guti, Hugo Sánchez, Mijatovic) y gente que se considera fundamentalmente exdeportista en un sentido más amplio, aunque haya jugado concretamente en el Madrid. Lo cual es respetable, claro. Ahí entraría Raúl…

R: Son gente que ha jugado en el Madrid pero ello no les impide criticar al Madrid cuando lo creen necesario. Precisamente eso es lo que hace el buen madridista. El buen rumbo de la institución depende en parte de que quienes han formado parte de ella enderecen dicho rumbo cuando haya cosas que no se hagan bien. Hacemos un flaco favor si decimos amén a todo, incluso a lo que no nos gusta. Y está claro que, dentro de unos órdenes, el madridismo es algo que puede entenderse de muchas formas distintas. Pero lo que nunca ha sido el madridismo es fanático. Siempre nos han adornado la moderación, la sensatez y la humildad. También es verdad que desde dentro se ven las cosas con más moderación que como las ve el aficionado. Cuando yo estaba en el banquillo, no podía decirle al árbitro las cosas que grita un forofo en su casa, viéndolo por la tele. Y ese mismo equilibrio que te exigías como deportista es el que luego trasladas a la relación con la institución cuando ya has colgado las botas.

El madridismo nunca ha sido fanático.

P: Has hablado del rumbo de la institución. ¿Cómo es dicho rumbo ahora mismo?

R: Los tiempos cambian. En muchos ámbitos, las cosas se encaminan hacia destinos que a mí no me agradan en absoluto. A lo mejor el club va un poco en esa dirección…

P: …Porque el mundo lo ha hecho así. (Risas).

R: Sí, un poco. Yo soy más de otra época y entiendo el deporte de otra manera. Entiendo que el club se amolda a la forma en que está montado este negocio, que hoy por hoy tiene mucho que ver con la mercadotecnia y todo esto de traer a los mejores. “No, es que el Madrid siempre ha tenido a los mejores”. Mentira. Incluso cuando Di Stéfano vino, tampoco era el mejor. Pero gracias a que se ha comportado casi siempre de una manera ejemplar, y ha desarrollado un enfoque integrador, el club ha hecho de los muy buenos los más grandes. No hay que tener a los más grandes para ser el mejor ni para ganar, y si no ahí tienes las últimas semifinales de la Champions, donde se han colado equipos, entre ellos el Atlético de Madrid, que no siguen esa filosofía de contratar a los mejores. Por fortuna, o por San Sergio Ramos, hemos ganado dos de las tres últimas Champions, pero hay ejemplos de que tener a los mejores no es garantía de éxito. Por ejemplo el Barça. El Barça -con Neymar y con Messi y con Suárez- sigue este año en la Champions porque el árbitro se lo regaló.

Aytekin le regaló al Barça su pase a cuartos de Champions

P: Así de claro.

R: Así de claro. Ha sido descarado, pero daba la sensación de que no se podía hablar de ello. Ahora bien , yo lo puedo decir porque tres semanas antes también dije que el Madrid había sido un injusto campeón de Copa de baloncesto porque los árbitros le habían favorecido en aquel famoso campo atrás. El haber dicho esto me legitima para decir lo de Aytekin.

P: He de decirte que, muy poco antes del célebre campo atrás, hay un infracción de cinco segundos del Andorra…

R: Ya, y si te pones a revisar el partido encuentras quince mil fallos. Pero hay otra categoría de fallos, cosas muy claras, y ahí entraría ese campo atrás. Son los errores que llaman la atención, porque si yo lo veo desde mi casa en la televisión ¿cómo no va a verlo el colegiado? ¿Por qué no lo pita? Porque los árbitros están mediatizados. En el caso del Barça y Aytekin, el atraco me parece monumental.

P: Al hablar de atraco monumental, ¿hablas de fallos deliberados?

R: A ver. Hay distintas cosas. A veces los colegiados (en fútbol, en baloncesto o el deporte que sea) toman decisiones para no complicarse la vida, y al final lo que están haciendo es complicársela más. Por otro lado, hay algo que puede sonar como una crítica a los árbitros pero en realidad es una crítica al sistema. Reciben infinidad de presiones, directas e indirectas.

P: Y lo de Aytekin sería entonces una respuesta a esa presión…

R: De alguna forma sí. El sistema acepta mejor que, en caso de error, te equivoques a favor del Barcelona que del PSG. Si te equivocas en contra del Barça o el Madrid, eso tendrá una trascendencia y estarás en los periódicos toda la vida. Al margen de esto, que son otro tipo de consideraciones, lo cierto es que el árbitro le regaló el pase al Barça. Sin ese árbitro no habrían pasado de ronda, está clarísimo. Iban 3-1 en el minuto 86, eso estaba acabado, y las decisiones del juez son las que hacen que no se acabe, porque si hubiera tomado las correctas habría sido 3-2 y el Barça con diez. Y a donde voy yo: no se podía hablar de esto. Si lo hacías, parecía que eras un mal español o un ultramadridista. Pero no. Las cosas fueron como fueron.

P: Vienes ahora mismo del homenaje a Nocioni. ¿Qué sentimientos traes contigo?

R: Pues lo que siento hila muy bien con lo que estoy diciendo, y perdonad que barra para casa. (Risas). Hablamos de un tipo que ficha tardíamente por el Madrid y sin embargo es la quintaesencia del madridismo. Nocioni era madridista de antes, aunque no lo supiera. Nocioni es de la estirpe de Di Stéfano, de Pirri, de Brabender, de Corbalán. O de Sergio Ramos, por hablar de uno más reciente. Me ha gustado lo que ha dicho en su despedida, sobre todo cuando ha señalado “Sí, me retiro, pero cuidado porque todavía me quedan dos meses aquí y hay que ganarlo todo”. (Risas).

Nocioni es de la estirpe de Di Stefano.

P: Hay un madridismo para el cual la esencia está en tener muchos canteranos españoles, porque supuestamente ellos son los que entienden el club y aman los colores. ¿Nocioni no es la negación de eso?

R: No es la negación. Es el complemento. Hay tipos que se comportan como Nocioni en sus clubes, en sus equipos nacionales y hasta cuando se retiran, cuando juegan con los veteranos. Se comportan así allá donde van porque tienen ese carácter y lo dejan todo en la cancha. Nocioni aterriza en el Madrid y saca su personalidad, que es precisamente esa, lo cual le convierte en apto para representar mejor que nadie los valores del Madrid. Pero hay algo en el hecho de haber sido formado en la cantera que supone un extra respecto a la conciencia de lo que el club representa y cómo debes comportarte. Si tienes un bloque de gente que ha mamado eso desde que eran pequeños, te van a sostener el equipo, con independencia de que luego además llegue un Nocioni. Si por el contrario tienes mucha gente de fuera, te puedes meter en problemas. En el propio equipo de baloncesto se ha visto la importancia de tener un bloque de españoles y a ser posible canteranos, como en el caso de Llull que se formó como junior.

P: Ya que hablamos de canteranos, parece insoslayable volver un momento al fútbol y preguntarte por tu sobrino. ¿Cómo ves su presente y su futuro?

R: Primero tengo que decir que no tengo ni idea de fútbol. Me parece que juega muy bien y se lo digo a él, pero como no tengo ni idea pues vete a saber. (Risas). Dicho esto, creo que Marcos es un joven muy entregado a su profesión y a su ilusión, que es jugar en el Madrid. Se dedica en cuerpo y alma. Es muy equilibrado y es un luchador. Tiene el gen competitivo de la familia.

P: Empieza a ser legendaria su alimentación a base de la dieta paleolítica. Si no me equivoco, el primero que la siguió fue su padre, tu hermano Paco, que es quien guía a Marcos en sus sacrificios para llegar a la cumbre.

R: Paco ha sido siempre un gran experimentador de todo tipo de dietas. No en vano le llamaban el Lechuga. (Risas). Siempre dietas de las que entendemos como sanas, ya sabes, huir de las grasas y los azúcares, de los productos procesados y tal. La variante de la dieta paleolítica incluye el obtener tus proteínas de animales que han crecido en libertad, pero también con un alto componente vegetal. Él está comiendo ahora con arreglo a esta dieta, y me parece extraordinario. Esta alimentación, aunque uno nunca está a salvo de accidentes en el campo (como el que lesionó al propio Paco), te pone en una buena disposición para no sufrir percances musculares con asiduidad. Y luego es que Marcos entrena mucho, claro.

P: Tengo una debilidad por tu hermano Paco. Hay un momento en la historia del Real Madrid, a finales de los ochenta, en los que se convierte en protagonista absoluto, aunque estaba la dificultad de quitarle el puesto a Butragueño. Está el célebre partido de Oporto…

R: La gente recuerda mucho aquel partido en Oporto, pero al año siguiente, en el 88, hay una eliminatoria ante el Gornik Zabrze polaco que se pone muy cuesta arriba, cuando nadie lo esperaba, y Paco tiene que salir también a resolver la papeleta durante la vuelta en el Bernabéu. Con mi hermano pasa una cosa curiosa. Se convirtió en importante, e incluso llegó a jugar de titular unos quince partidos al año, pero aquel equipo de la Quinta estaba ya muy hecho y además tenía predilección por el toque, mientras Paco era un jugador muy explosivo.

P: Luego terminó, con muy buena voluntad pero quizá equivocadamente, aceptando jugar de lateral.

R: Sí, y eso no le ayudó en nada, efectivamente, porque él no le había pegado una patada a nadie en su vida. ¿Cómo va a jugar de lateral? (Risas). También se lesionó de gravedad en el Nou Camp, donde se rompió el abductor, y eso obviamente fue también muy perjudicial porque estuvo un año sin jugar. Recuerdo muy bien su lesión. Yo estaba en la grada del Nou Camp  y bajé corriendo para estar con él. Todo el mundo se portó muy bien conmigo para facilitarme el acceso hasta mi hermano. Pero vamos, que Paco fue un fenómeno. Recuerdo oír decir a Sacchi que el jugador del Madrid que más le preocupaba era Paco Llorente.

P: Volviendo al baloncesto, ¿a qué nivel crees que puede llegar Doncic?

R: Yo no he visto nada igual. Vamos a ver cuánto tiempo más podemos disfrutarlo. De momento, el año que viene parece que seguro. Y luego ya es lo que él quiera hacer. Tal vez quiera seguir un añito más. No sería el primero. Las perspectivas aquí son más claras. En la NBA cada técnico es diferente y todo depende un poco del equipo en el cual caigas. Creo que tratándose de Doncic, de todos modos, estos riesgos se aminoran mucho porque él va a ser el número 1 o a lo sumo el 2 del draft. Y además, con el nuevo convenio, la diferencia entre los sueldos NBA y los sueldos europeos se va a acrecentar aún más.

P: Sin embargo, jugadores como Llull han optado por quedarse. ¿A qué lo atribuyes?

R: Un poco a lo que te he dicho, combinado con el hecho de que ser jugador del Real Madrid no es cualquier cosa, sobre todo cuando es lo que has soñado desde pequeño.

P: ¿El futuro de Doncic está en el puesto de base?

R: Es una de mis dudas, pero tampoco me preocupa mucho. Es un tanto indefinible, pero qué más da. Es completo. Es total. Es como Llull en ese sentido. Veo que tiene ciertos problemas para defender a bases pequeños, lo cual es normal. Pero en cambio juega con la ventaja que en ataque supone su estatura. Creo que en la NBA puede jugar casi de todo. Quizá no de 5, posición que cada vez se estila menos por otra parte. Pero es un jugador impresionante.

P: ¿Qué opinas de Randolph?

R: Un talento enorme. A veces aparenta ser un poco frío, pero mi impresión es que eso tiene más que ver con su lenguaje corporal que con la realidad. Es un fichaje extraordinario. Un acierto más de Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros.

P: Háblanos de tu libro “Espíritu de remontada”.

R: El tema de la motivación siempre me ha interesado mucho, y de hecho soy un asiduo a las mesas que organiza el Máster de Psicología de la UNED. Siempre quise escribir sobre ello. “Motivación” tiene la misma raíz latina que “motor”: algo que nos mueve. Tendemos a pensar que son factores externos, y no podemos estar más equivocados. En el día a día, lo más importante es la satisfacción de hacer las cosas bien, de ver que progresas, o la satisfacción de crear, eso es lo que te impulsa, y es una fuerza puramente interior. El libro trata sobre eso a través de una serie de ejemplos de la historia del deporte (no necesariamente protagonizados por mí) o anécdotas de otros ámbitos. Se me ocurrió que el concepto de remontada era muy gráfico, de ahí el título. Es un ensayo modesto, combinado con una serie de anécdotas explicativas. El libro comienza precisamente con el modo en que superé la angustia provocada por mi salida del Madrid, pero al final todos (deportistas, músicos, periodistas) somos iguales en lo relativo a los resortes internos que nos ponen en marcha.

P: Esa apelación a los resortes internos, ¿significa que desmitificas un poco la figura del motivador externo, del líder, del entrenador en el mundo del deporte?

R: La tesis es que la función de ese motivador externo es precisamente la de poner los medios y darte confianza para que tú puedas activar esos resortes por ti mismo. Pero si no cuentas con un líder que lo haga, tienes que hacerlo por tu cuenta. Si tienes eso que ahora se llama un jefe “tóxico” (bonito eufemismo), debes pasar de él y ganarte su confianza con arreglo a tus propias fuerzas internas.

P: ¿Pablo Laso es un buen catalizador de esas fuerzas internas?

R: Hoy lo ha dicho Nocioni. “Le estoy muy agradecido a Laso porque me fichó como soy y me ha empleado para ser como soy”. Eso es un líder. A eso me refiero.

Pablo Laso es un auténtico líder.

P: Solemos pedir a nuestros entrevistados un once histórico del Madrid…

R: Gento y diez más. (Grandes risas). A ver, déjame que piense.

P: Y si quieres haznos también un cinco histórico de la sección de baloncesto.

R: Eso es muy complicado. Primero te voy a hacer un cinco del Madrid actual: Ayón, Randolph, Llull, Doncic y Rudy o Carroll.

P: Perfecto. Hagamos ahora un cinco histórico excluyendo a los actuales.

R: Pues también es muy jodido. Veamos… Sabonis. Petrovic tampoco estuvo mucho tiempo, así que lo dejaremos fuera porque hay que mirar la trayectoria. En su puesto pondría a Brabender. Hay que poner a Emiliano. Y luego a Corbalán. Y finalmente habría que optar entre Luyk y Fernando Martín, lo cual es muy difícil. Optemos por Fernando.

P: Venga, ahora el once de fútbol.

R: Vamos allá. Casillas es indiscutible. ¿Aquí se puede incluir a los actuales?

P: Como quieras.

R: De lateral derecho podría estar Carvajal. Roberto Carlos de lateral izquierdo, aunque yo soy muy de Gordillo. Santamaría de defensa central, con Sergio Ramos.

P: Hemos montado una buena defensa. Vamos con el centro del campo. Tu tío Paco me dijo que el mejor centrocampista que ha visto en su vida fue Schuster.

R: Ah, ¿sí? Pues mira, yo te voy a decir Redondo y Pirri. Y voy a jugar con cuatro arriba. Pongo a Di Stéfano y a mi tío Paco. Si no cubrimos la banda izquierda con Paco y Roberto Carlos, ya me dirás. Para los otros dos puestos me decanto por Zidane y Puskas.

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Ramón Álvarez de Mon

 

18 COMENTARIOS

  1. He leído la entrevista hasta el punto en el que Llorente afirma que el sistema acepta mejor que el árbitro se equivoque a favor del Barcelona… o del Madrid.

    Quizás dentro de un tiempo siga leyendo. Quizas.

  2. Otro ejemplo de exjugador q antepone el bienquedismo al madridismo, que manera de atrofiar el concepto del señorío hasta llevarlo al ridiculo

  3. Curiosas las opiniones de este caballero; el si está legitimado para criticar pero lo justifica de forma absurda porque equipara un error , en un partido con un mal arbitraje pero donde los errores se repartieron entre los dos equipos, con una sucesión de errores que además van siempre en la misma dirección y reconoce, mas adelante , que en el partido de Copa del basket hubo 15.00o fallos pero a el solo le parce importante uno. Curioso no?.
    También esta sembrado cuando habla de los canteranos y los valores que transmiten y pone como ejemplo el baloncesto y su grupo de nacionales pero resulta que Felipe y Sergio son canteranos de Estudiantes, Rudy del Joventut y Llull vino del Manresa así que ¿Cuando han mamado estos los valores del madridismo? ¿Y si los han adquirido aquí, porque no los pueden adquirir igual un tío de Carolina del Norte o uno de Kaunas?.
    Y hombre decir que un equipo en el que han jugado juntos Di Stéfano, Kopa, Puskas,Didi, Santamaria etc no era tener a los mejores del mundo suena a chiste.
    De este exjugador dijo hace tiempo un afamado entrenador que “sería el mejor jugador del mundo si al baloncesto se jugara sin canastas”. Vamos un “lírico” de los tan en boga actualmente.

  4. Hristo Stoichkov … y Nueva York y sus risas siguen en la retina de los madridistas … por favor… Raúl, pesetero y raulista… de madridista? jajaja donde esté el dinero…

  5. Está muy bien esto de ser “objetivo” y decir que tu equipo mereció perder en Copa por una jugada concreta como aquel campo atrás, pero obviar, por ejemplo, la manera en que cargaron de faltas absurdas la defensa, sobre todo interior (ver números de Shermadini), del Madrid. O cómo paraban constantemente las contras del Madrid con faltas a Llull o a Doncic que nunca eran intencionadas como indica el reglamento.

    La objetividad es una utopía porque implica que al opinar vas a prescindir de tu personalidad, de tu forma de procesar los pensamientos y la realidad que te rodea, de tu información y de tu educación, entre otras cosas. Por eso tu opinión es subjetiva, de un sujeto, y no objetiva, de un objeto.

    Y lo que ya no llego a comprender es por qué este ensayo de objetividad proviene siempre de gente relacionada con el Madrid. En mi vida he visto a un culé o ex-culé intentando ser objetivo. Y lo que es aún más sorprendente, tampoco a nadie que se lo reproche.

    • Es que la suya, como la de muchos otros (Valdano,Raul,etc), es una “objetividad” interesada; si miras su curriculo te das cuentas que desde que se retiró se ha movido cerca de los circulos politicos-deportivos (Presidente de la ABP, Mutualidad de Deportistas,Miembro de la Comisión de Deportistas de la Agencia Española de Protección de la Salud y Lucha contra el Dopaje. Miembro de la Comisión de Arbitraje Deportivo del Comité Olímpico Español. Miembro de la Comisión de Retransmisiones deportivas. etc) y evidentemente para seguir en el machito, y rentabilizarlo, tienes que dar un determinado perfil que actualmente no casa muy bien con ser simpatizante del Real Madrid. Acuérdate del caso del inclito Sr.Cardenal y su defensa a calzón quitado de un Club que posteriormente reconoció que había cometido un delito fiscal, pues en esas estamos.

  6. Además como es tan objetivo supongo que acabaría muy contento el famoso dia de la final de 1989 , tercer partido contra el Barca, en el que jugó los últimos minutos con solo 3 compañeros porque los árbitros comandados por el infame, deportivamente hablando , Neyro habían eliminado por personales a 6 titulares ( Fernando y Antonio Martin, Petrovic, Biriukov, Rogers y Cargol, es decir a los 6 mejores de la plantilla) .Seguramente como, dice, desde el banquillo vería aquello con moderación, sensatez y humildad

  7. Hay cosas que chirrían, como las que habéis comentado, y decir que Xavi es ejemplar cuando es un hipócrita acomplejado y talibán futbolístico, de Puyol nada que objetar. En lo que estoy de acuerdo es en su visión sobre Piqué, lo que busca es notoriedad, lo mejor es la indiferencia, el mayor de los desprecios para él. En caliente solo piensas en el juzgado pero este acabaría victimizándose más y empleándolo para “justificar” que realmente es perseguido y lo del palco y tal. La postura más inteligente por el club es esa. Más discutible me parece el silencio cuando es el propio Barcelona como club el que le da su apoyo.

  8. don Jesús, le voy a poner un gran pero a su entrevista que es la misma falta que cae J.L. Llorente en su artículo: obviáis a la prensa. La actitud de esta con el RM que no hace con nadie más. La misma prensa qeu aplaude las palabras de Piqué, no porque sean culés como el, sino porque les permite rellenar minutos, horas y días con “polémica” o lo que ellos consideran polémica. El trato de la prensa… la interpretación d ela prensa… la prensa que EXIGE esapañolidad, no el madridismo, la prensa es la que EXIGE q fulano o mengano sean titulares en el RM, debate que no hacen estos mismso con los demás equipos. Ese es el quid que siempre obvias, Jesús, y que habría que poner de manifiesto siempre. No son madridistas los que piden tal o cual cosa sino que son periodistas en los medios los q piden tal o cual cosa y luego los oyentes, público, aficionado de esos medios se lo tragan y repiten. Los medios son los que generan la opinión y esta siempre es contra el RM para atizar o polemizar con el RM y esos mismos debates no los hacen con los demás. Ese es el GRAN PECADO DEL PERIODISMO, EL DOBLERASERO, que hay que resaltar cada vez que se pueda en cada entrevista. Porque lo grave es el uso que el periodismo hace de cualquier cosa que se diga, que la mayoría d elas veces es insulsa e inocua pero que el periodismo le pone la lupa, el altavoz, proclama la soflama, lanza la yihad y ya tenemos términos como “intolerable”, “injusticia”, “lamentable”, imperdonable”, “no se puede consentir”, tan sonoros, rotundos y dicho en tono vehemente aplicado al RM y solo al RM.

    Es muy importante que este señalamiento a la mala praxis periodística se vea en las entrevistas a personajes que pueden llegar a más rincones que la katarsis del portanálisis.

  9. Lo de Xavi y el campo atrás me ha dejado turulata. En realidad he alucinado con casi toda la entrevista. No sé si el hecho de pertenecer a la sección de basket le haga ver las cosas de esa manera. Está claro que cada cual vive su madridismo como le sale, pero yo pienso que este tipo de madridismo nos hace tanto o más daño que cualquier antimadridismo.
    Yo a sus ojos seré muy forofa y cuanta más información tengo más lo soy. Pero tengo a mi favor que mi madridismo es desinteresado y callejero y eso me permite vivirlo y expresarlo como me sale de dentro porque nada de lo que diga al respecto me va a beneficiar o a perjudicar, y con esto no digo que Llorente no esté siendo sincero con su manera de entender el Madrid y el madridismo, pero siempre me queda la duda con estos madridistas tan bien queda con los rivales y tan duros y objetivos con el Madrid.
    Por cierto, se me parece mucho a Gila, no lo digo por lo que dice sino por su aspecto y tampoco lo digo con ningún ánimo sino que constato un enorme parecido físico con el genial humorista.
    Saludos

  10. La entrevista muy bien, como siempre, pero el entrevistado… Afortunadamente, creo que el madridismo que propugna este señor está en franca minoría. Además, siempre me pareció que este tipo de madridismo tiene un punto de superioridad moral que no me gusta ni un pelo. “Yo soy un tipo racional que ve las cosas desde la imparcialidad y tú no eres más que un hooligan al que su fanatismo le impide ver más allá de sus narices. Y yo aprendí mi madridismo de Raimundo Saporta, no como tú, que lo aprenderías en el bar tomando cañas”. Pues bien, la inmensa mayoría de los madridistas no hemos tenido la suerte de jugar en el Real Madrid ni de conocer a don Raimundo ni de cobrar por formar parte de ese gran club (al contrario, nos gastamos el dinero por seguirlo) y puedo asegurar que nos sentimos más identificados con un entrenador portugués que estuvo en el club tres años que con un ex jugador de baloncesto que estuvo casi toda su carrera en el Madrid. Al menos el primero de ellos nunca nos diría que Xavi es un tío ejemplar. Con todos los respetos, pero quizás era para que se lo hiciera mirar.

  11. Xavi … Es un imbécil…solo un comentario suyo, luego, sí, luego rectificado… Mes si es la inteligencia, Ribaldo, NO. O que junto a Casillas, otro pesetero rencoroso … Se cargaron a un madridista, ARBELOA en la selección… Me estoy calentando … Mejor lo dejo … Estos piltrafillas maderistas… Los tengo muy vistos i oídos… Hala Madrid.

  12. Me he quedado pensando cuando afirma que “Yo soy más de otra época y entiendo el deporte de otra manera”. Es el único momento en que se muestra vehemente cuando afirma que es mentira que el Madrid siempre busque traer a los mejores.

    Pues no puedo estar más en desacuerdo. Él habla de “su” modelo, del modelo de sus tiempos, cuando el Madrid estaba pelado y hacía de la necesidad virtud. El Madrid se basaba, en fútbol, en jugadores con pundonor y entrega (Camacho, Juanito) y luego en jugadores que salieron de la cantera, porque no se podía permitir otra cosa. Cruyff iba a fichar por el Madrid, pero no pudo pagar lo que el Barcelona que después traería a jugadores como Schuster o Maradona mientras que el Madrid traía a Cunningham, Lozano o Valdano. En baloncesto él vivió la época en que el Madrid perdió la hegemonía nacional e internacional mientras el Barcelona fichaba a Norris. Además, no había ley Bosman y los clubes podían retener a los jugadores lo que te permitía dominar muchos años si conseguías un núcleo de jugadores competitivos. Pero era un modelo coyuntural, adaptado a tiempos de penuria económica en el club.

    Pero por enésima vez lo voy a decir: ese no era el modelo que hizo grande al Madrid e implantó con éxito Bernabéu en los 50 (y que Florentino vio cuando iba al Bernabéu con su padre de pequeño). Tiene algo de él, pero sólo una parte: la de la profesionalidad y la conciencia de que aquí se viene a ganar títulos. Los valores son eso. Aquí no valían las excusas. Además es el fundamento de competir en buena lid: jugar para ganar, y si pierdes, te jodes y das la mano. La única excusa es que el que te gana es mejor, y si has perdido es que eres peor y tienes un problema.

    El modelo de Bernabéu era el de traer a los mejores. No sólo don Alfredo sino Kopa, Puskas, los mejores españoles que hubiera (incluido su tío). Y para ello construyó el estadio más grande del mundo en su época: porque los ingresos venían de los socios y de las entradas. En sus buenos tiempos Bernabéu nunca hubiera traido a Stilieke o a Breitner, pero era lo que se podía permitir cuando la ventaja del estadio se esfumó.

    O si no, que mire su propio palmarés: 7 temporadas en el Madrid, 2 ligas.

    Ojo, no digo que no tenga mérito lo que hicieron aquellos años en fútbol y baloncesto, pero con todos mis respetos no es el modelo que quería Bernabéu sino el que se podía tener con lo que había.

    Saludos.

  13. Serán conscientes, estos objetivistas, de los cadáveres que van dejando por el camino? Sí, el fútbol no tiene la menor trascendencia, pero, una vez más, hay que decir que los usos, costumbres y maneras del Barcelona no tienen su objetivo en el triunfo deportivo, sino en el plano político. Tan ciegos están? A lo peor, se creen que negando la realidad ésta no se va abrir camino, o va a desaparecer por arte de magia.

    A Piqué no hay que contestarle, de acuerdo, pero ha sido el club quien ha respaldado sus palabras, y eso es mucho más grave, y la prensa ha informado con una asepsia propia de quien ya ha tomado partido por el agresor. Si se les permite abundar en la mentira, ésta acabará calando, si no lo ha hecho ya, como bien sabía un tal Goebbels.

    Ahora, lo que más me revienta es la equidistancia. Eso ya no es imparcialidad, es reconocer, aunque sea mentira, los defectos ajenos como propios, y, por ello, colocarte en desventaja.

    Está claro que mamar los valores del club, vivirlo durante tantos años tan cerca, no es garantía de conocimiento de la realidad que se vive fuera del deporte. Y eso sólo se produce porque, seguramente, en el Madrid nadie trate de inculcar ese odio por el rival que arriba en la esquina tienen tan claro que les alimenta en los tiempos de necesidad.

    Un saludo muy merengue.

  14. Buenos días, he dejado pasar un tiempo antes de responder a este integrado en el sistema
    porque si lo hubiera hecho en caliente le hubiera mandado a la mierda, es evidente después
    de leer sus políticamente correctas declaraciones que uno de los dos no es madridista o
    Comunero o el Sr. Llorente, yo lo tengo claro.
    Saludos blancos, castellanos y comuneros

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