73-64: Casi todo mal

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El consuelo que le queda al Madrid, y que no es poco, es que estamos en pretemporada. Los partidos en este periodo del curso, sean amistoso u oficiales, como estas semifinales de la Supercopa, sirven para muchas cosas y no siempre la más importante es la de obtener la victoria. Pero, como estamos en un título de verdad, aunque el menor de los cuatro en liza, pues caer importa algo más.

En la pista, el Madrid salió con Campazzo, Rudy, Taylor, Ayón y Felipe. Cuatro del curso pasado y uno que regresa tras dos años de viaje en Murcia. Nada funcionó al principio, y casi nada lo hizo después,  con el Herbalife Gran Canaria aniquilando a los de Laso a base de triples. Lo que durante muchos años fue la mejor marca de identidad merengue, y que veremos si lo sigue siendo o Laso apuesta por un cambio de estilo, se volvió en contra del Real Madrid desde el primer cuarto. Con seis triples encajados en ese parcial, imposible no ir a remolque. Y desde ese momento, ya siempre por detrás, con una mezcla de equipo en pretemporada y malas sensaciones heredadas de la Final ante el Valencia. O algo así.

Encajamos seis triples en el primer cuarto

El caso es que si el Madrid apuesta por un nuevo estilo con menos juego exterior, que está por ver, al final acabó tirando de su arma fetiche para meterse en el partido con un 10-0 del tirón. Era el último cuarto, pero era tarde. En la mitad de ese punto y de los seis triples iniciales de los locales y anfitriones, poco destacable del Madrid. No hay que alarmarse con casos como el de Kuzmic, recién llegado del Europeo, o el de Causeur. A los nuevos, tiempo. A Campazzo, también.

Más preocupante es el asunto Rudy Fernández, que siempre decimos que da para un artículo extra, y que lo tendrá. Beneficio de la duda, pero el tiempo de ese Rudy fabuloso queda cada vez más lejano sin que en ese camino haya demostrado más que fogonazos de lo que fue y ya no es. De momento. Pero eso momento cada vez es más pequeño en la paciencia del madridista. Rudy, buen defensor, no puede reducirse esencialmente a eso. Los reciclajes están bien, pero no todos cumplen de manera completa.  Ni sirven. Ni colman.

Está la duda también sobre Doncic, no por nada sobre sus cualidades, sino sobre si era necesario forzarle su tobillo sólo cinco días después de dañárselo considerablemente en la final del Eurobasket.

Ayón, Carrol y Thompinks-la mejor noticia de la pretemporada-los salvables de una noche isleña mala. Este equipo necesita un base extra que permita libere a otros de esas labores. Y echa de menos a Llull. Lo primero, se puede arreglar. Con lo segundo hay que lidiar desde hace un mes y durante otros cuantos más.

Sin dramatismos, sin que sea el fin del mundo, porque no lo es, pero hay algunos aspectos complicados que vienen del año anterior y otros a mejorar.

3 COMENTARIOS

  1. Repito un comentario que hice durante el europeo: Doncic, con el Real Madrid juvenil, una estrella; con la selección de Eslovenia, una supernova rutilante, con la primera plantilla del Madrid, un buen jugador, a secas. ¿Tendrá alguna responsabilidad Pablo Laso?

    Algo parecido pasó con Bouroussis y con algún otro jugador más.

    • No sabes lo que dices, revisa partidos del año pasado,sobre todo antes de Navidad. Partidos de Euroliga donde doncic lideraba al equipo con Llull

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